Sinestesic@s

La sinestesia era hasta hace poco tiempo una curiosidad neurológica destinada a vender libros de divulgación sobre esa extraña combinación de canales sensoriales (ver sonidos, saborear olores, oir colores, etc) cuando no a hacer ciertos elogios a las drogas psicodélicas como el LSD o la mescalina que pueden inducir sinestesias en cualquier persona.

A pesar del aura romántica que arrastra -gracias a músicos como Scriabin o a artistas plásticos como Kandisnsky– esta curiosa forma de percibir sonidos, colores, gusto, olores y tacto de forma mezclada lo cierto es que todos los intentos de adjudicar o de llevar a cabo una tabla de equivalencias entre colores y notas por ejemplo o grafemas-color han fracasado y han revelado dos cosas: que la sinestesia es un fenómeno muy común y que es totalmente subjetivo, es decir cada persona seria capaz de construir una tabla distinta sobre esas equivalencias.

Aqui escribí algo sobre la sinestesia y la relacioné con el sindrome de Stendhal, el post contiene tambien un buen testimonio de un muchacho sinestésico que además tenia paroxismos stendhalianos. Quizá por esa aura romántica el fenómeno sinestésico no fue estudiado en serio hasta que Ramachandran comenzó a relacionarlo con ciertos sindromes psiquiátricos como el sindrome de Capgras y con otros neurológicos como el miembro fantasma en su conocido libro “Fantasmas en el cerebro” una obra maestra de la neurociencia.

Podeis ver un video donde Ramachandran resume sus investigaciones.

Lo cierto es que los neurólogos de hoy carecen de tradición psiquiátrica y debe ser por eso que no han leido a Babinsky ni saben que en el siglo XIX ya se describieron ciertos síndromes que se consideraron neurológicos y no psiquiátricos como la anosognosia (la incapacidad para reconocer una amputación por ejemplo) y la anosodiaforia que es su afecto correspondiente de indiferencia y que se parecia mucho a la negación de enfermedad que hacen algunos pacientes psiquiátricos o a la “belle indiference” de las histéricas que no tenian lesión alguna en su cerebro a diferencia de aquellos que habian sufrido apoplejías.

Es por eso que entre nosotros Francisco Orengo ya publicó hace cierto tiempo un articulo que venia a decir que la “belle indiference” era equivalente a la anosodiaforia pero sin lesión, era por asi decir: su equivalente psicológico. Como si el cerebro hablara dos idiomas, uno para la mente y otro para las neuronas pero que ambos idiomas procedieran de una matriz común neurobiológica.

Esta matriz neurobiológica es posible que sea la capacidad de ciertas neuronas sinestésicas, es decir la pervivencia de ciertos cableados neuronales que podrian ser utilizados en base a la neuroplasticidad para funciones no previstas.

Pero no voy a hablar de la sinestesia en general sino de la sinestesia menos conocida por haber sido la última en describirse, me refiero a la sinestesia toque-espejo.

Se trata de una curiosa forma de sentir en el propio cuerpo las sensaciones que en realidad deberian sentir sólo otros, son esas personas que sienten como si les clavaran agujas cuando contemplan una escena en donde se le clavan agujas a un sujeto distinto a ellos mismos. Hasta ahora pensábamos que estas personas eran demasiado sugestionables o aprensivas, quizá muy miedosas por lo mal que lo pasan en las peliculas de miedo o violentas, pero es más que eso: se trata de personas que han desarrollado la empatía hasta limites insospechados y sienten en sí mismos el dolor (más frecuente) o sensaciones táctiles como caricias, etc con menor frecuencia que se les realizan a otros en su presencia.

Dicho de otro modo: la sinestesia toque-espejo está relacionada con una personalidad superempática que observa y es -como no- más frecuente en mujeres que en los hombres en una proporción 6:1. Es natural puesto que la evolución se ha encargado de promocionar este sentimiento en las mujeres que al fin y al cabo han de cuidar retoños, pero esto es sólo la explicación evolutiva, la explicación genética es que esta cualidad (si queremos llamarla asi) se transmite a través del cromosoma X.

Lo que quiere decir que si un hombre es sinestésico su madre lo será tambien puesto que el niño hereda de su madre el cromosoma X pero la niña puede haberlo heredado de su padre o de su madre y además los genes que controlan este rasgo parece que son letales para los embriones masculinos. O sea nacen menos niños sinestésicos que niñas.

Sabemos hasta ahora tres cosas: que la sinestesia está relacionada con la empatía, o sea con las neuronas espejo -a través de la activación de la corteza somatosensorial (señalada en azul en la figura de arriba) en el caso del tacto espejo- y que es más frecuente en mujeres. Pero para mi la cuestión sensible de todo este recorrido es llegar a la siguiente pregunta. Todos sabemos que las neuronas espejo sirven para aprender a imitar a nuestros semejantes y para desarrollar en nosotros la empatía que es una forma de inhibir la agresividad pero seguramente no nos hemos detenido nunca a pensar que las neuronas espejo sirve para otro fin: para diferenciar el Yo del no- Yo, es decir para trazar una barrera entre el Yo y los otros siempre en presencia de la observación visual que es su condición.

Dicho de otra forma: la densidad de neuronas espejo correlacionaría con un agrandamiento o adelgazamiento de la barrera entre nosotros y el mundo visible, por lo tanto es de esperar que las personas superempáticas tengan más problemas emocionales que los demás. ¿Es esto cierto?

A continuación me gustaria dirigir al lector a este post donde abordé un caso de ficción o al menos novelado sobre un síntoma histérico (temblor) en la escritora Siri Huvstedt. En la discusión que siguió a la publicación de este post se encuentra la clave de la pregunta que más arriba hacía. Efectivamente la superempatia tiene ventajas pero tambien inconvenientes.

Las mujeres tienen mucho más riesgo de sufrir enfermedades con componente emocional que los hombres, no porque sean más emotivas sino porque son más empáticas y suelen identificarse con más intensidad con sus figuras de referencia. Sin identificación no habría sufrimiento emocional, más allá de lo razonable por una pérdida: el termino duelo no elaborado perdería asi su acepción misteriosa.

He dicho identificarse y este es un criterio puramente psicológico, pasaré a continuación a explicar en qué consiste la identificación. El lector podrá encontrar más detalles en este post donde hablé de los vericuetos que sigue el amor. Identificarse es adquirir una identidad a partir de un original cuyo resultado es una copia del mismo.

Nos identificamos con aquello que nos resulta atractivo y que llega a formar parte de nuestra identidad, asi somos una mezcla de retales de otros, una suma de introyecciones calcadas de otro. Naturalmente este fenómeno ha de ser más eficiente en aquellas personas más dotadas para la empatía.

Lo que es lo mismo que decir que el duelo, es decir el trabajo de reelaboración de una perdida será más costoso en una persona empática que en una persona normal. ¿Es esta la razón por la que las mujeres suelen tener más problemas y sufrimientos emocionales que los hombres, incluyendo las depresiones?

Tomo prestado el comentario final de Francisco Orengo por su originalidad y por plantear una hipótesis nueva a falta de datos experimentales para validarla.

Pues si desde la infancia la persona ha aprendido a simultanear autopercepciones sensoriales (incluida la integral que representa la noción del “Uno mismo” o “Si mismo”), con las de un otro, entonces cabe pensar que la muerte de ese otro debe ser sentida por la persona que sobrevive como una especie de muerte parcial en vida. Esta sensación se me antoja espantosa en la medida en que implica un cese masivo de percepción compartida, simultaneada desde la infancia. Si esto es cierto, entonces cabría pensar que en personas con esta sinestesia, una perdida de un ser “sinéstesico con uno” sería una especie de ictus sensorial-perceptivo

Una especie de experiencia fantasma del registro motor perdido” aunque, ahora que lo pienso, mejor “UNA EXPERIENCIA MOTORA FANTASMA DEL REGISTRO SENSORIOMOTOR PERDIDO”. Eso, los músculos de Siri se ponen a temblar porque no encuentran la percepción sensorial sinestésica que se ha ido con la persona muerta que evoca en ese momento en que el síntoma debuta. Por otro lado, es posible que lo que llamamos “identificación” sea, como dices, “el equivalente psicológico de la sinestesia”. Las dos caras del mísmo fenómeno como en la anosognosia/anosodiaforia y en la belle indifference, desde luego. De todas maneras esta hipotésis habría que testarla en pacientes con sinestesias y duelos severos que deberían tener una coincidencia estadisticamente significativa de acuerdo a la hipótesis.

Dicho de otra manera: una perdida afectiva seria para estas personas como una amputación con su “miembro fantasma emocional” doliente.

Bibliografia.-

– Banissy, M. J. & Ward, J. (2007). Mirror-touch synesthesia is linked with empathy. Nature Neuroscience; 10: 815 – 816.

– Blakemore, S. -J., et al. (2005). Somatosensory activations during the observation of touch and a case of vision-touch synaesthesia. Brain; 128: 1571-1583.

10 comentarios en “Sinestesic@s

  1. Blakemore y Ramachadran los ví el otro día. Hay que ver esos videos, sí o sí.
    Gracias por aportarnos tanto. Gracias a Paco Orengo también y gracias, gracias y más gracias, siempre gracias cómo no a usted por su interminable generosidad hasta el paroxismo 😉

  2. Sería por eso, Paco, que algunas personas ven el fantasma del ser querido que dejó este mundo?
    Serán estos fantasmas la actividad ininterrumpida de las neuronas espejo sin su objeto?
    Se me ocurren miles de preguntas que ya te iré haciendo, sobre las neuronas espejo, las fronteras del yo, la identidad…
    Contigo recibo sobredosis de insights …:-PPP

  3. Vaya, Ramachandran fue el inventor de la caja espejo, pensaba que había sido Lorimer Moseley. Pero el cerebro no es tan tonto como parece, creo que si te amputan el brazo derecho y llevas el reloj en la izquierda mejor te quitas el reloj o anillos para hacer los ejercicios con el espejo porque de otra forma al cerebro no le cuadra. Lo he probado(no soy amputada) y realmente llegas a creerte que es el brazo que está detrás del espejo el que estás moviendo y resulta inevitable no llegar a moverlo.

  4. Y esto de Siri, Paco, parece la historia interminable..¿Pero por qué sólo tiembla al hablar de su padre? ¿sólo en ese momento pierde la percepción sensorial sinestésica que se ha ido con él? ¿sólo lo evoca al hablar de él o en más ocasiones?

  5. Pues yo lo voy a dejar en un gran kiki porque, aunque no me termina de cuadrar el círculo, lo veo muy interesante y divertido

  6. INTENTO DE RESPUESTAS A LAS PREGUNTAS DE KIKI-KISSI:

    ¿Pero por qué sólo tiembla al hablar de su padre? Porque con él es con el que tenía la sinestesia más intensa (uno), porque el padre es el que ha muerto, no otro@ (dos) y (tres) porque el síntoma debuta cuando va a leer el discurso de loa en la celebración conmemorativa.
    ¿sólo en ese momento pierde la percepción sensorial sinestésica que se ha ido con él? No solo, pero en ese momento la sensación de perdida se hace mucho más explicita, evidentemente.
    ¿sólo lo evoca al hablar de él o en más ocasiones? El momento de debut queda para la posterirdad como el trauma incodicionado (aquí se genera una nueva huella traumática). De ahí en adelante, cada vez que va a hablar en público (estimulo condicionado) vuelve a temblar como refiere (o bien se lo trata con Propanolol unas vez con y otras sín éxito, depende de la intensidad de la situación y del tema).

    ¿Tiene sentido?

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s