La mujer temblorosa (y II)

El lenguaje narrativo resuena con múltiples significados contradictorios, alude a otras historias ya contadas y revela aspectos tanto cognitivos como afectivos del autor y de los sujetos. Si el conocimiento científico busca establecer verdades universales trascendiendo lo particular, el conocimiento narrativo alude a lo particular y a través de él, a verdades universales.  (Rita Charon).

En temas de moral el hombre no es un individuo sino un dividuo (Nietzsche)


Los que hayan leido el post anterior ya saben que el caso de “La mujer temblorosa” es un caso tipico de conversión histerica, pero ¿qué es conversión? y sobre todo qué diferencias existen entre la conversión histérica y la somatización?

Se trata de conceptualizaciones clásicas de nuestra especialidad, conversión es la transformación de un “complejo” psíquico, una traslación de información -usualmente psiquica e inconsciente- en orgánica. Conversión es una parálisis o paresia (de forma pasiva), el temblor o o la contractura (de forma activa), y sobre todo la incapacidad para andar, ver, tragar, oir o cualquier otro déficit sensorial sin causa orgánica que lo justifique.

No es conversión el dolor neuropático, la jaqueca, la diarrea  o el vómito, el asma o la dermatitis seborreica. La razón por la que entendemos que se trata de fenómenos distintos -aun admitiendo cierta causalidad de lo psiquico en la genesis de estas enfermedades- es porque en la conversión la citada traslación es simbólica, algo inconsciente se traslada a lo orgánico sin atender a las leyes de la inervación neural y además se hace siempre en el territorio de los dominios de la inervación muscular estriada y voluntaria.

Mientras que la somatización se produce en el territorio del sistema nervioso vegetativo, el espasmo muscular- de existir- es en el la fibra lisa y no existe además simbolismo alguno que discriminar.

Mientras la histeria sobreescribe la neurologia, la somatización forma parte de ella aun en ausencia de una patologia objetivable. En un post anterior post hablé sobre la somatización descrita por Pierre Briquet en un grupo de histéricas fuertemente traumatizadas – y con antecedentes de abusos de todo tipo- asiladas en la Salpetrière, aqui: “Sintomas médicos inexplicables”

Lo que caracteriza además la conversión es la exageración del síntoma, lo que en lingüistica conocemos con el nombre de hipérbole y sobre todo la conducta demostrativa, un sintoma histérico existe para ser mostrado, mientras que una somatización no precisa de testigos para ser percibida. Es por eso que el sintoma conversivo es sobre todo un sintoma demostrativo que nunca acaece en ausencia de un testigo que pueda ejercer de notario de la minusvalia. Pues la histeria de conversión se caracteriza siempre, por un “no puedo hacer”. Concretamente en el caso de Siri lo que ella no puede hacer es “hablar de su padre”

Otra de las características de la conversión -descritas por Babinsky y Janet- es que se salvaguarda el estado mental del accidente o ataque nervioso. El individuo queda a salvo de las consecuencias de la conversión a través de una especie de estado de indiferencia psiquico, la “belle indiference” clásica se observó en personas como en Irene, la famosa paciente de Janet que a pesar de haber sufrido un enorme traumatismo psiquico con la muerte de su madre mantenía un estado mental consciente de total indiferencia a la perdida mientras sus sintomas declaraban el estado contrario, -traumático- de tal perdida.

El temblor de Siri no responde a las conceptualizaciones que sobre este síntoma pueden ser interpretadas como orgánicas, no es un temblor idiopático esencial (familiar), ni un temblor parkinsoniano, tampoco hay razones para pensar en un temblor hipertiroideo ni en una fobia social (Siri es una conferenciante profesional) y por contra se trata de un síntoma situacional que acaece en situaciones donde Siri se expone a hablar -no de cualquier cosa- sino sólo de ciertos temas, en este caso hablar de su padre. Es exagerado, más una convulsión que un temblor fino , es aparatoso y observable pero le permite mantener la cabeza fría -la “belle indiference”- y proseguir con su discurso. Se trata pues de un sintoma conversivo. Un sintoma que mantiene una relación semántica con su padre.

¿Pero que es lo que convierte Siri? ¿Qué emocion es la que se cuela desde su psíquismo a su cuerpo provocando una tormenta de espasmos y temblores?

Aqui está el quid de la cuestión pues no existe una tabla de equivalencias entre las emociones y sus consecuencias orgánicas. En ausencia de la propia Siri no tenemos más remedio que especular. Pues es Siri la unica que sabe qué interpretación de entre las que vertimos resuena más en ella como verdad.

Especular es lo que hemos hecho en nuestro post anterior, tanto yo como mis comentaristas nos hemos dedicado a proyectar ( es decir a vertir nuestras propias interpretaciones personales en el caso),  a tratar de adivinar lo que le podía suceder a la novelista. Y digo que es especular (proyectar) porque no hay manera de refutar cual es la interpretación “verdadera” de la “falsa”, del mismo modo que sucede en los sueños: no sabemos qué significan a pesar de ser profundamente significativos.

Nosotros los humanos somos seres profundamente empáticos y mantenemos ciertas habilidades para saber por donde van las intenciones ajenas. Nuestra capacidad de escrutinio de los demás es singularmente más poderosa y sutil que reconocer nuestros propios conflictos para los que desarrollamos una especie de escotomización. Sucede por una razón evidente: no podemos hacer de observadores y de objeto observado al mismo tiempo, sin embargo cualquier suposición sobre por donde van los conflictos de los demás es siempre aproximativa y proyectiva, es decir podemos averiguar que le pasa al otro si somos capaces de anticipar por identificación cual seria nuestra posición en aquel conflcito que tratamos de interpretar. Es por eso que todas las interpretaciones siendo como son indemostrables -algunas de ellas- puedes ser bastante acertadas si contamos con el consenso del paciente.

Lo que quiere decir que aunque los síntomas estén llenos de sentido (como los sueños que nos aluden desde nuestra profunda intimidad) no existe una fórmula para traducirlos al ethos del lenguaje común. Paradójicamente con esta idea, los síntomas están llenos de significados y de sentido tal y como comenté en este post.

El problema es que los síntomas médicamente inexplicables (y tambien los explicables) son polisémicos, es decir admiten múltiples interpretaciones, una para cada interpretador. Un sintoma es siempre un mensaje polisémico finito. Y en la histeria de conversión el síntoma es un mensaje que se dirige a alguien distinto al propio Yo. La conversión necesita público que lea el síntoma.

De manera que a falta de datos sobre la relación que Siri mantuvo con su padre ( es significativo que durante el texto Siri no hable de ello ni le reproche absolutamente nada) lo más que podemos hacer es suponer que Siri mantuvo con él una relación de fascinación, enamoramiento y rivalidad que eclosiona en el momento en que ha de hacer una apología del mismo, pisándole su propio territorio el dia de su homenaje póstumo en la Universidad.

La verdad es que no hay histeria sin amor, no se trata de envidia simple o de rencor frente a los que son más importantes que uno y cuyo poder se desea para sí. La histeria supone una escisión -que Siri describe bien en esa parte que se mantiene fria (la cabeza) y un cuerpo ignoto cuyas intenciones el sujeto desconoce- sin escisión o disociación no puede haber histeria. Una parte consciente desconoce lo que la otra desea y cuya culpa purga en este caso con convulsiones públicas que sirven tambien de descarga de emociones. El individuo es ajeno al organismo y esa batalla tiene lugar en el cuerpo mientras la mente se mantiene lúcida y y racional. Los histéricos no suelen presentar desórdenes mentales francos salvo cuando su caracter se enrolla alrededor de esa necesidad de ser visto/a.

Esta disociación de la histeria procede del hecho de que en lo moral los humanos no somos individuos -como decia Nietzsche- sino dividuos, es decir duales. Somos dos, una parte que ama al padre y le admira (y quiere ser como él) y otra parte que reniega del padre, en tanto el modelo no surte efecto en el original. Por más que admiremos a alguien y pretendamos ser como él nunca lo seremos si no poseemos al menos una parte del talento por el que brilló. Y es obvio que Siri quiere para sí, ese talento, algo que surge espontáneamente cuando conocemos que su marido es Paul Auster sustituto actual del padre. Siri no solo quiere ser escritora, quiere ser como su marido al que imita en sus novelas en estilo y temática. Siri quiere ser una gran escritora.

¿Lo es?

La proximidad con Paul Auster puede desde luego facilitarle al camino tanto en oportunidades como en promoción, ¿pero es esto suficiente?

Este es, creo el dilema de Siri Hustvetd y la razón por la que lleva el apellido de su padre y no el de su marido que podria llevar al publico a una mayor confusión sobre su identidad.

Pero aun nos queda una última reflexión sobre el caso.

Hemos admitido que “La mujer temblorosa” es una novela autobiográfica, pero ¿Y si es en realidad una novela de ficción? ¿Y si todo es un constructo similar al de muchas novelas de Paul Auster? ¿Una simple ficción autorecursiva y paradójica de una vida y una intención? Podeis ver en este post de qué van la mayor parte de las novelas de Auster.

¿No es precisamente eso la histeria?

La historia de un simulacro. ¿No es la histeria una ficción que el cuerpo reescribe sobre un cuerpo regido por las leyes de la inervación?

¿No es la histeria un oximoron?

¿No se trataria de llevarnos al absurdo construyendo una hipótesis o interpretación sobre un síntoma que nunca existió llevándo el sufrimiento real de Siri hacia su invalidación como tal sufrimiento real?

¿No eso es la literatura?

11 comentarios en “La mujer temblorosa (y II)

  1. así que si he entendido bien, la conversión , histeria solo sucede en momentos que estamos a salvo y tenemos espectadores, mientras cuando se psicosomatiza aparece en cualquier momento, no tenemos control, en cambio en la conversión si existe una parte de control aunque la propia persona no lo sepa?

  2. Son necesarias tres condiciones:
    1.- En el sistema nervioso voluntario o sensorial.
    2.- El sintoma es exagerado y destinado a mostrarse (lo cual no significa que estando solo desaparezca).
    3.-Actitud de belle indiference, el psiquismo se mantiene a salvo.

  3. Interesante y a primera vista absurdo, pero esta forma de escribir puede esconder una modo de ir contra los que mandan y mercadean con la literatura e imponen una homogénea forma de presentarla en este mundo globalizado, siendo ellos las multinacionales del libro la forma simbólica del padre, mata dos pájaros de un tiro. Lo que todavía no he entendido si la histeria es real por tanto pertenece a un síntoma que se desarrolla desde el inconsciente colectivo usando a ciertos escritores para su expresión como un adelanto, una punta de lanza de lo que combate esa homogenización global, o es una histeria falsa, premeditada, por tanto combativa y consciente de tomarles el pelo.

    Bueno esto es hablar por hablar temblorosamente……, pero dejo estos apuntes algo locuelos.

    Juan

  4. La hibridación de los géneros es lo normal dentro de la última generación literaria de tal modo que los relatos no dejan claro si son una novela, un ensayo, o una tesis novelada. Yo no he leído el libro pero lo que sí está claro es que no se trata de una obra científica. Si no es una obra científica o de un texto histórico o humanístico ( ensayo ) se trata por lo tanto de una obra de ficción aunque esté basado en algunos hechos reales. No es lo mismo un documental histórico que una película donde aparece la frase de “basado en hechos reales” Estará basada en hechos reales pero el relato es ficción porque pasa por la subjetividad del autor que interpretará los hechos según su visión.
    Siri supongo que cuenta su historia desde una visión subjetiva de los hechos y a partir de ese momento se convierte en un personaje donde puede combinar realidad y ficción al mismo tiempo sin que el lector sepa qué es realmente cierto y qué no. Pero esto no es otra cosa que LITERATURA, basada en hechos reales.

  5. Una apreciación semántica “Basada” no es lo mismo que “Documentada” En la documentación se aportan los documentos como prueba de lo expuesto. ¿Aparecen en el libro los informes médicos reales ? O sólo aparece por boca del narrador los diagnósticos que le han dado.

  6. Me ha encantado la exposición, de la cual he aprendido mucho. Todo cuadra muy bien. La conversión no es simulación pero según le leí en algún sitio sí es reminiscencia de la simulaciones que como animales hacíamos para sobrevivir, entonces ¿puede ser que la “bella indiferencia” sea también una reminiscencia del estado mental de ausencia de miedo por unos síntomas que antaño eran también simulados?

  7. La teoria clásica dice que la “belle indiference” es el resultado de haber logrado exitosamente apartar de la conciencia alguna emoción rechazada pero es posible que la congelación (freezing) tenga algo que ver con eso desde el punto de vista evolutivo y que “hacerse el muerto” sea una forma como otra de repeler el ataque de un depredador. Hacerse el muerto al mismo tiempo que uno convulsiona, claro, es eso lo que asusta y confunde a los depredadores. ¿muerto o vivo?

  8. Me gusta esta serie!
    Ahora comprendo lo de que no puede haber histeria sin amor…
    Tengo una compañera que lleva 40 años en la profesión y cada vez que sube al estrado le tiemblan las piernas, ella aparentemente está tranquila…

  9. La palabra relato es polisémica, como muy bien sabes. La utilización del lenguaje ha de ser precisa en un informe médico. Será un lenguaje expositivo, denotativo y empleará tecnicismo que corroborarán la apreciación de esa primera persona. Se pueden equivocar, por supuesto, pero todo el esfuerzo de un profesional estará guiado por una búsqueda de la objetividad fundamentada en pruebas lo más objetivas posibles.

    Nada que ver con un relato en primera persona dentro de un cuento o narración no científica.

  10. ¡Ay que bien! A eso me refería a hacerse el muerto al mismo tiempo que uno convulsiona. Y al hecho de que la mente ancestral, no podía estar preocupada por la convulsión, ya que era simulada. Y esa disociación que era lógica durante el freezing, le es extraña al que sufre este trastorno de conversión. Y por otro lado, admitiendo esta toría, quizás el estar a la vista no de un único testigo, sino de muchos (como en la conferencia de Siri) quizás pueda ser un catalizador, puesto que no es lo mismo verse amenazado por un lobo que por una manada de lobos.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s