Alcohólicos pasivos

Ayer veia un debate en televisión donde un socialista decia que el tabaco provocaba fumadores pasivos pero no el alcohol y que aunque el alcohol era peligroso por otras razones el tabaco se prohibía precisamente por esta razón: el fumador -segun él- obliga a fumar a los no fumadores cuando se consume tabaco en recintos cerrados.

La verdad es que me pareció un argumento tan falaz que me decidí a escribir este post: lo peor que le puede suceder a usted no es convivir con un fumador sino convivir con un alcohólico o drogadicto, eso si que es malo para la salud aunque el aire no se contamine.

Es verdad que el alcohol no se propaga de un individuo a otro sólo por el aliento como puede suceder con el tabaco y ciertos virus pero la verdad es que basta con que haya un alcohólico en una familia para saber los perjuicios que dicho vicio provoca en la salud de los que con él conviven. Los desastres son bien conocidos, empobrecimiento, malos tratos y desestructuración, aunque el aliento de los alcohólicos no enferme a los que están a su alrededor lo cierto es que los enferma por otras causas, digamos por la mala vida que propician estas personas a sus familiares.

Comparando el daño del alcohol, aun a distancia con el que procura el tabaco, es un juego de niños. El humo del tabaco no enferma a nadie por sí mismo pero puede agravar a los que tienen enfermedades respiratorias y además : se puede evitar, con tal de no ir a los mismos lugares donde hay fumadores. Parece una perogrullada decir que el tabaco (pasivo o activo) debe ser evitado por los niños, los jóvenes o los que padecen enfermedades respiratorias o cardiacas. Pero el tabaco no es igualmente perjudicial para todo el mundo.

Lo del tabaquismo pasivo es una broma de mal gusto que alguien ha inventado para encontrar razones «científicas» para prohibir el uso público del tabaco. ¿En realidad cómo saben estos investigadores que tal muerte se debe al consumo del tabaco?. Les diré algo: no hay manera de saberlo de manera que cuando oigan que el tabaco mata pasivamente a no se cuantos miles de personas al año, no lo crean.

Diga lo que diga este señor el cancer de pulmón no disminuirá con la guerra contra el tabaco sino que habrá un repunte. ¿Es que alguien cree que esta publicidad no crea cáncer de pulmón?

Efectivamente el miedo y la culpa son tan cancerigenos o más que el humo del tabaco (activo o pasivo) y es por eso que la mayor parte de los fumadores en activo responden que desearian dejar de fumar cuando se les pregunta. Lo cierto es que sólo asi se entiende que no haya habido una revolución cívica contra esta ley al menos tan virulenta como la que armaron algunos contra la guerra de Irak, ¿Cómo entender que los fumadores hayamos consentido en ser tratados como apestados, como sospechosos o como villanos?

Hay una mala conciencia por fumar (similar a la de ser gay) y la hay por dos razones: porque a nadie le gusta ir a contracorriente de lo que se «debe pensar» y porque en el fondo todo el mundo cree que el tabaco mata como dice la leyenda de más arriba y si usted cree que el tabaco mata acabará matándole porque las realidades fácticas se crean a través del lenguaje.

Los fumadores somos minoria, un 30 % dicen las estadisticas pero una minoria que sostiene los restaurantes, los pubs, los bares, las discotecas y los locales de ocio de todo tipo, en realidad los no fumadores ni van a los bares, ni compran periódicos, ni almuerzan, ni toman café, de modo que los popes de la hosteleria hacen mal tragándose esa pildora que tendrá consecuencias sobre sus negocios que desde ahora tendrán que alimentarse de los pusilánimes que no fuman  que son los mismos que no toman café ni echan canas al aire.

La verdad del asunto es que efectivamente vivimos en un mundo contaminado pero no por los fumadores, sino por la industria y sus vertidos y sobre todo por los automóviles. Los coches que más contaminan son los que van propulsados por gasoil y de entre ellos los 4×4, esos coches diseñados para la aventura tipo Indiana Jones y que muchos no fumadores compran para parecer más deportivos y seductores. Vean esta noticia que publica precisamente hoy el Pais acerca de la contaminación de Madrid y esas particulas en suspensión inevitables mucho mas venenosas que el humo del inocente cigarrillo.

No sólo de humo vive el hombre sino de otras cosas que no se ven  a simple vista y que resultan mucho más mortiferas, por no hablar de algo que casi nadie conoce: me refiero a los camiones que esparcen (casi siempre viajan al descubierto) particulas de silicatos en la atmósfera. Si usted vive cerca de una cantera de arcillas observe cuantos camiones salen al dia de alli y como lanzan al aire sus polvos mágicos sin que ningun inspector de sanidad les ponga límite. En contraste con este argumento observe cuantos inspectores se encargan de vigilar la ley del tabaco en esta noticia.

De manera que ya sabemos algo para los pusilánimes es más importante y contaminante el ruido y el humo que las emanaciones industriales y automovilisticas. Es desde luego lamentable y aunque todo gobierno democrático tiene toda la legitimidad para promulgar aquellas leyes que desee tambien es cierto que el «furor legislandi» de muchos gobiernos les retrata cuando apelan a denunciar a los herejes via Facua o bien cuando ponen tanta pólvora en el cargador por no atreverse a meter sus hocicos donde realmente se encuentra el grueso de la contaminación: en la industria y en esos accesorios estúpidos que llamamos automóviles frente a los cuales todos somos peatones pasivos.

Invitar a los ciudadanos no fumadores a denunciar las irregularidades contra la ley tambien crea cáncer  siempre y cuando -claro está- el homicidio que es la via más rápida de saldar cuentas siga siendo un delito porque lo cierto es que en un pais cainita como España ya tenemos demasiados antecedentes históricos y un perpetuo recuerdo de lo que suele suceder cuando unos ciudadanos son instigados contra otros por fumar,  ir a misa o por rezar a un Dios o a otro

La verdad es que personalmente no me he sorprendido nada de que esta ley haya sido propiciada por mujeres, al fin y al cabo no soy de lo que se creyeron que la llegada  de la mujer a la politica iba a producir cambios intelectuales importantes. Las mujeres cuando llegan a tener poder suelen hacer como los hombres pero por la via estrógeno-rencorosa y legislar para imponer sus creencias a los demás, sólo que en el caso de la ministra actual tal beligerancia contra el humo hace pensar en una venganza contra su padre. Las mujeres con responsabilidades politicas suelen hacer eso, de pequeñas vivieron en ambientes con humo y quizá fueron quemadas por la colilla de un puro de su abuelo.

Y no se lo perdonaron.