El mito de la educación

Si usted es un adulto y tiene pareja y aun no sabe que su partenaire no podrá ser cambiado por usted haga lo que haga, usted aun no ha llegado al grado de maduración que se espera de un adulto.

Pues todos nosotros hemos sido educados en la convicción de que las personas podemos moldear, influir, modificar,dirigir, educar e intervenir en el desarrollo del carácter de los demás, cosa que es cierta en ciertas condiciones y con ciertos limites de los que hablaré más abajo..

Este post precisamente va a abordar esta cuestión a propósito de un libro de Judith Harris titulado “El mito de la educación” y que es uno de esos libros heréticos que cuestionan gran parte de nuestras convicciones domésticas a la luz de las neurociencias y que de alguna manera denuncia el divorcio entre el poder politico, educativo y social en confrontación con los hechos, las evidencias científicas que van en la dirección contraria a lo que forma parte de las creencias compartidas por amplios grupos de población.

En realidad existen tres creencias miticas que han parasitado a gran parte de nuestra población actual, se trata de las siguientes:

  • La tabla rasa“, es decir la convicción de que al nacer todos somos iguales.
  • El buen salvaje” o la convicción heredada de Rousseau de que el individuo es bueno al nacer pero es la sociedad quien lo pervierte.
  • “El fantasma en la máquina”, o sea la idea de que existe un plan racional diseñado por una entidad superior que gobierna nuestras vidas y que induce un soplo al mecanismo biológico impulsor de la vida. Se llame como se llame (ultimamente ha tomado el nombre de diseño inteligente y tambien creacionismo) .Esta idea al igual que las anteriores es falsa.

El lector podrá entender que las izquierdas hayan abrazado las dos primeras convicciones mientras que la derecha ha mantenido y mantiene la tercera. Ambas pues izquierdas y derechas, cada cual por sus razones son enemigas de la verdad.

De la verdad que sabemos hoy y que sin embargo no ha logrado aun penetrar las mentes de nuestros contemporáneos incluyendo a los ilustrados. Voy a exponer a continuación las lineas maestras del libro de Judith Harris, citado extensamente por Steven Pinker en “La tabla rasa” de la que hablé recientemente y tambien en ¿Cómo funciona nuestra mente?

Comenzaré por nombrar las tres leyes biológicas -genéticas- que gobiernan los rasgos conductuales y que fue expuesta por Turkheimer en el año 2000 en un articulo de culto y muy provocador titulado “Tres leyes de la genética de la conducta y su significado“. Sin duda uno de los hallazgos fundamentales de la psicologia cientifica a la que por cierto siguen sin asumir gran parte de los psicólogos y no digamos ya los politicos, los jueces y el publico en general. Son estas:

1.- Todos los rasgos conductuales humanos son hereditarios.

2.-El efecto de criarse en una misma familia es menor que el de los genes.

3.- Una porción sustancial de la variación de los rasgos conductuales humanos no se explica ni por los efectos de los genes ni por las familias.

Los valores de heredabilidad de un rasgo conductual se situa aproximadamente en torno al 0.25-0,75, siendo la media el 0,5, lo que a efectos prácticos significa que la mitad de la variación de la inteligencia y de los rasgos de personalidad son hereditarios.

Si la mitad de la variación es genética es evidente que la otra mitad será atribuible al medio ambiente.

Lo lógico es que cuando hablamos de medio ambiente pensamos enseguida en la familia y en los entornos de crianza, pero “medio ambiente” es algo que va mucho más allá de eso, un niño puede haber tenido una enfermedad, un accidente o cualquier otra calamidad en su infancia que tambien debe ser contabilizada como “medio ambiente”, es por eso que los genetistas hablan de medio ambiente compartido (aquel que comparten todos los hermanos o miembros de una familia) y el medio ambiente exclusivo que difiere para cada caso particular (un hermano tuvo la meningitis y el otro no).

El asunto sorprendente es que el medio compartido solo representa el 10% o menos de toda la varianza, lo que significa que en términos estadísticos es irrelevante, y señala en la dirección de que el medio ambiente exclusivo es más importante que el medio compartido, es decir que las experiencias con amigos o iguales tiene más importancia e influyen más en nuestra personalidad que la crianza que compartimos con nuestros hermanos.

Naturalmente la publicación de este libro -politicamente incorrecto- desató una cascada de criticas tanto de la izquierda como de la derecha. Unos se sintieron atacados en su convicción de que los humanos somos en realidad buenos (El buen salvaje) como en la convicción de que somos iguales y que es la educacion universal la que puede atemperar las diferencias individuales, ideales ambos de la modernidad. Los otros se sintieron insultados en la idea de que los padres son los garantes de la moralidad y del destino de sus hijos y de paso en su idea de que las atenciones de los padres durante la infancia de sus hijos es fundamental a la hora de hacer de ellos “hombres o mujeres de provecho”.

Lo cierto -en mi opinión- es que el papel de los padres- a la luz de los datos presentados por Harris es más que dudosa si apelamos solo a eso que hemos llamado al entorno compartido. Aunque hay que recordar que esos estudios se hicieron con población normal y que no son superponibles a lo que sucede con la patología psiquiátrica, aunque no son de esperar grandes diferencias en cuanto a ella.

No puede dudarse de que las poblaciones psiquiátricas -en cualquier caso se hallarian en un extremo de la varianza y que los malos tratos en la infancia, las negligencias parentales, los abandonos o las perdidas tienen alguna relevancia entre la patologia psiquiátrica que presentan los pacientes reales, pero es cierto que esta varianza no puede explicar las diferencias entre hermanos criados en un mismo entorno compartido.

Mi opinión es que los padres tienen alguna relevancia en el futuro de sus hijos: la principal de ellas es la protección que hacen de sus vástagos en tanto son los que pueden decidir en qué grupo social van a desarrollarse o socializarse estos. Debe ser por esta razón por la que los defensores de la educación publica llevan a sus hijos a la educacion privada igual como hacen los conservadores o ricachones. Lo cierto es que es de sentido común la idea de que las compañias o el vecindario o barrio en el que se socialicen nuestros hijos -sobre todo si pasan mucho tiempo solos o en la calle- van a determinar su futuro mucho más de si estamos divorciados, las madres trabajan y no tienen demasiado tiempo para atenderlos o si la pareja parental es homosexual. Cosa que no agrada nada  a la derecha.

Si usted alguna vez se sintió culpable por las diferencias de sus hijos ya lo sabe, la mayor parte de las diferencias entre hermanos son genéticas, pero no solo genéticas, sino que el medio exclusivo se lleva la otra mitad de la culpa.

Dicho de otra manera: por las malas compañias.

Esas que sirvieron de soporte a nuestra identificación, las que nos enseñaron a fumar, pusieron en nuestras manos el primer vaso de alcohol, los que nos enseñaron a rivalizar, a dominar o a someternos, a hacer el payaso o el chivo expiatorio y nos engancharon en una pugna continua por socializarnos, alli donde hubiera un nicho libre en nuestro grupo de origen. Esos son los culpables de que su hijo tal sea tan distinto a su hijo cual, pero tambien esos que nos integraron -quiza marginados- en un grupo, los que nos defendieron de nuestros atacantes o depredadores, los que nos presentaron a aquella chica, los que…

Una cuestión de suerte.

Y esta es precisamente la tercera ley de la genética conductual, la que habla de que la mayor parte de los rasgos conductuales no pueden explicarse ni por la genética ni por el medio exclusivo. ¿Que puede haber mas?

El azar.

Eso que en mitologia llamamos destino y que no debe confundirse ni con el libre albedrio ni con la predestinación.

El azar y el destino -en palabras del propio Pinker-  son absolutamente compatibles con la biología.

Hay cosas que suceden porque si.

¿Podremos asumirlo?

Bibliografia.-

Harris, J, “The Nurture Assumtion: why children turn out the way they do” Free Press, New York. 1998. Edición española: “El Mito de la Educación” Grijalbo. Barcelona. 1999

32 comentarios en “El mito de la educación

  1. Estupendo post; Dr. Traver comparto su opinión, aunque el libro que menciona no lo he leído, el tema me apasiona.. tengo que serle sincero. Tengo una hija y deseo lo mejor para ella, obviando el tema del acervo genético que sin duda tiene gran importancia en el condicionamiento de nuestro comportamiento creo que buena parte de culpa de lo que sucede en el mundo es por transimisión de conductas y, percepción de las cosas erronea. No pretendo cargar de culpa a mis padres o a mis antepasados más recientes de mi nefasta forma de ser pero hasta la felicidad se hereda usted bien lo sabe.. aquello de la felicidad interior y el amor inteligente, bla,bla.. la receta para crear un hombre o mujer que se acerque al ideal que anhelamos existe, lo difícil es aplicarla en base a: un conocimiento exhaustivo de nuestra progenie; por falta de tiempo, instintos paternofiliales o de ambos, responsabilidad, indulgencia, ignorancia, o simplemente por egoismo ya que a mucha gente formar a sus hijos no les produce bienestar interno.

    Ya lo dijo el maestro:
    ¿La virtud se enseña? entonces… ¿como?.
    -Socrates-

    Un saludo!.

  2. ¿La distinta forma en que algunos padres educan a cada uno de sus hijos entraría dentro de medio ambiente exclusivo, no?¿Las experiencias con amigos o iguales tienen más peso o influirían más en un niño que esta forma exclusiva que tienen algunos padres de educar?O dicho de otra manera:¿Influye más lo exclusivo de dentro de la familia o de fuera?Dependerá una vez más de la genética de cada niño,supongo..

  3. Adriana: todo parece indicar que ese barajado de genes que s eproduce en la fecundación es una loteria, como lo es tambien el barrio, el entorno en que uno vive, su clase social y las influencias que se reciben individualmente.

  4. Yo creo Marcos que la virtud es intransmisible, lo que mejor se transmite son aquellas cosas que aumentan nuestro estatus, nuestro dominio y nuestro salirnos con la nuestra.

  5. “Todos los rasgos conductuales humanos son hereditarios” Podría poner por favor usted o algún lector algún ejemplo de rasgos conductuales humanos? Y una definición sencilla de Personalidad? ¿Sería la personalidad la interacción de esos rasgos conductuales hereditarios con el medio ambiente exclusivo??

  6. La impulsividad, la amabilidad, la evitación del saño, la cooperación, la busqueda de novedades, la autodirección, el gusto por la compañia o la soledad, la escrupulosidad o perfeccionismo, la dependencia de la recompensa, la agresividad, el deseo de agradar y hasta la tendencia al divorcio, son rasgos conductuales, Cualquier cosa que pueda expresarse a través de la conducta es un rasgo conductual,

  7. Entonces la maldad también se hereda… oh no! y encima debe ser una ventaja evolutiva y nunca desaparecerá:D ! Gracias por ilustrarnos, m quedo con la duda de cómo podríamos definir “personalidad”,si es el conjunto de los rasgos conductuales o algo más..

  8. Bueno, la palabra “maldad” lleva corolarios morales y es verdad que el sentimiento moral se hereda: procede de la compasión y de la empatia (rasgos heredables), pero de lo que estoy seguro es de que la agresión es heredable no se si la maldad. Pero si lo piensas un momento verás que lo que llamas “maldad” en realidad solo es malo para la victima de la maldad no de su beneficiario.
    La personalidad es sin duda el conjunto de combinaciones de esos rasgos en un individuo concreto, si junto con los aprendizajes que en gran parte estan destinados a inhibir o modular esos rasgos.

  9. Paco, se puede demostrar que los mitos de La Tabla Rasa y El Buen Salvaje son falsos, ¿pero cómo puedes afirmar con tanta rotundidad que eso que llamas “El Fantasma de la Máquina” (yo creo que querías decir “Deus ex Machina”, pero te has equivocado, a propósito o no) es una falsedad. Me encantaría conocer los argumentos que te han llevado a tal conclusión.

    Saludos cordiales

  10. ““El fantasma en la máquina”, o sea la idea de que existe un plan racional diseñado por una entidad superior que gobierna nuestras vidas y que induce un soplo al mecanismo biológico impulsor de la vida.”

    Entiendo que existen (al menos) dos grandes proposiciones independientes en la proposición anterior, a saber:

    1ª- Que existe un plan racional diseñado por una entidad superior que gobierna nuestras vidas.
    2ª- Que (1ª) induce un soplo al mecanismo biológico impulsor de la vida.

    La veracidad o falsedad de la primera proposición es indemostrable por la ciencia, en tanto que se ocupa de los fenómenos naturales, y no de los sobrenaturales. La 2ª no es exclusiva o necesariamente el mecanismo de acción para la 1ª, porque el “plan racional diseñado…” podría operar de otros modos.

    Siendo indemostrable la primera, la segunda también lo es.

    Tendríamos que pasar de la neurociencia a la física cuántica para poder acercarnos a averiguarlo, y me temo que no estamos aún en condiciones de hacerlo.

    Mientras tanto, no creo que yo pueda ser considerado una persona enemiga de la verdad por tener unas determinadas creencias que nadie puede demostrar falsas. Al fin y al cabo, en algo hay que creer, ¿no?

    Saludos cordiales.

  11. Claro Santiago: en realidad a la neurociencia no le interesa la existencia de Dios, lo que tiene interés es una consecuencia de esa creencia: la idea de la dualidad que significa que cerebro y mente están hechas de esencias distintas, una es la maquina y la otra el fantasma.
    Es la dualidad la que es falsa.

  12. Mi definición sencilla de personalidad atendiendo a la pregunta de kissi:

    Nuestra forma de reaccionar frente a las experiencias de la vida.

    Una creencia muy generalizada es que nacemos con unos rasgos de caracter fruto de la transmisión genética… producto de la conjunción astral etc, inmodificables y, es una falsedad tremenda. Así lo ponen de manifiesto diversos investigadores uno de ellos William J. Pieper reputado psiquiatra infantil autor de un libro muy recomendable que se llama “Niños felices” y del que me he acordado al leer el post de Dr. Traver.

    La virtud no se puede transmitir es cierto, es una cualidad que se posee o no. Pero si se puede cultivar con la voluntad necesaria; de esa falta de virtud nace la relación maestro alumno. : )

  13. No deseo polemizar, sino contribuir a aclarar y aclararme, por lo que desearía seguir la conversación, en este clima de cordial respeto mutuo.

    El cristianismo no dice nada que no diga la física cuántica sobre el particular, otra cosa son las interpretaciones que se hagan al respecto. Que hable del alma -inmaterial y trascendente- no significa que exista una dualidad ni que no exista, es una forma de expresar una realidad que no se puede explicar aún porque no se conoce suficientemente, así que podemos imaginarnos lo que sería explicarla hace dos mil años a unos pescadores.

    La creencia en la dualidad mente/alma no es más que una consecuencia del estado de desarrollo científico en el que se encuentra la humanidad, particularmente la neurociencia para el asunto que nos ocupa. A la mayoría de los neurocientíficos les “rechina” el termino “mente” porque no es algo que pueda “cosificarse”, localizarse con un TAC o un APE, lo que no significa que no exista. Así pues, la neurociencia también es dualista porque distingue entre encéfalo y mente, entre materia y no-materia. Y negar la mente, por supuesto, no es más que una aberración de la realidad, una falsedad.

    “Alma” no es más que una forma de expresar lo inmaterial -la “música” para los teóricos de cuerdas- que subyace a la “materia” que nos concreta.

  14. HOmbre santiago, desde Descartes hacia acá alma y mente son equivalentes. La dualidad no está entre ellas sino entre cerebro y mente. Hoy nadie defiende la idea de dos sustancias separadas sino que la mente aun sin ser material procede y emerge de la materia, es algo asi como una materia no material, energia puede llamarse. Es verdad que a la mayor parte de los neurocientificos les rechina la mente cuando hablan de la mente (sie s que hablan) porque proceden de aquella division cartesiana entre mente-cerebro y cuando hablan lo están haciendo del cerebro mas que de la mente, de hecho no existe aun una ciencia de la mente aunque hay algunos intentos que vuelven a caer en el mismo error que los ceintificos clasicos pero al revés: despreciar la base material del cerebro.
    Ambos terminan siendo reduccionistas cada y uno por un lado.
    Y yo creo que los conceptos de alma (un principio inmortal) y mente (una emergencia de la materia) son dos cosas distintas , es la tradicion cartesiana la que las hizo equivaler pero yo diria que son conceptualizaciones bien distintas..

  15. Sin querer interrumpir tan interesante disquisición, siempre me pregunto porqué cuando se habla de materia se la pone del lado de lo no-inmortal, siendo que un átomo -o mejor digamos las subpartículas que lo componen- son imperecederas y por ser la muerte, el final, un tema de des-composición y como más abajo vamos, menos se puede des-componer algo, lo cual quiere decir que, de más a menos complejidad material, la inmortalidad de la materia también va creciendo. De modo que, visto así, el alma -sea lo que sea eso- puede ser inmortal pero la materia también a su modo y, por tanto, habría un plano conceptual en que no irían necesariamente en sacos diferentes. ¿Cómo armonizar esos planos? me preguntaba.

  16. No sólo no interrumpes, Ana, sino que se agradece tu participación.

    Sobre todo porque es justo ahí el punto al que yo quería llegar y al que parece que los tres estamos llegando. La materia no existe sino como una manifestación de la información y la energía. Si tiras a una persona a un agujero negro, éste radiará toda la información que la componía, más tarde o más temprano (hablamos de miles, o millones o más, de años), y podría -mediante una matriz, como la matriz S- clasificarse toda esa información e incluso, mediante un algoritmo -complejísimo, supongo- y la tencnología adecuada, reconstruirse la persona tal cual fue arrojada.

    La información que nos conforma no muere nunca, entonces (y según dice el físico Leonard Susskind y ha aceptado Hawkings). Luego hay algo más allá de la mente. Luego el dualismo persiste.

    El dualismo surge en cuanto uno se da cuenta de la diferencia entre árboles y bosque, porque es imposible ver ambas cosas a la vez. El bosque es una propiedad emergente de un conjunto de sistemas “individuales” y sus respectivas “familias”. No creo que haya intencionalidades oscuras -ni de ningún otro tipo- por parte de nadie. Sólo que unos han defendido una posición y otros otra. El tantra ya hablaba hace más de cuatro mil años de la composición inmaterial de la materia.

  17. Bueno marcos , SÍ que nacemos con unos rasgos de carácter fruto de la trasmisión genética, pero NO inmodificables:Podemos inhibirlos, modularlos. Al menos es lo que yo he entendido.. No se qué es la virtud pero por mucho que la queramos transmitir parece ser que si no hay “materia prima” no nos servirá de nada. Por cierto las “ganas de aprender”, “amor a la sabiduría” o curiosidad?..¿también es un rasgo conductual heredable?

  18. Si kissi la curiosidad es un rasgo heredable, se le conoce con el nombre de busqueda de novedades (en unos sitios) y apertura a la experiencia en otros, es un rasgo que compartimos con algunas personas que no sienten ninguna curiosidad intelectual y que se conocen con el nombre de buscadores de sensaciones (sensation seekers) de modo que sí, existe una modulacion medioambiental es decir el medio ambiente puede dirigir nuestra busqueda hacia saltar barrancos (deportes de riesgo) o la curiosidad intelectual y sabemos además que dependen ambos de la dopamina. Claro que la busqueda del riesgo depende de la serotonina, de modo que un intelectual como yo que detesta los deportes es una persona con mucha serotonina y poca dopamina. 🙂

  19. Determinados rasgos de carácter se heredan otros, se pierden, por una simple cuestión de alternancia genética. Estoy convencido de que las influencias externas esculpen a machamartillo el alma del individuo. Acabo de ver una película-documental sobre el distrito de “la luz roja” en Bombay una ciudad-burdel donde algúnos crios desean formarse como médicos, ingenieros, abogados… sin haber tenido ningún pariente o modelo próximo. Demuestran una madurez intelectual con 10 años asombrosa; y son plenamente conscientes de las actividades así como del maltrato que sufren por parte de sus familiares. Es decir: solo conservan el parecido fisíco con sus progenitores; algúnos de ellos drogadictos… proxenetas, etc.
    Realmente es difícil sincronizar diferentes teorías o puntos de vista.

  20. Todos los rasgos son heredables pero no pueden explicarse todos ni desde el punto de vista de la genetica ni desde el punto de vista del ambiente tal y como comento en el post.

  21. El azar me gusta más que el destino, puedes intervenir con el ánimo, el destino parece que requiere de novedades cientificas. Dejar de ignorar.
    De todas las formas estamos destinados a esforzarnos, y más vale ser entusiasta.
    Saludos, un buen trabajo.

  22. ¿Y se puede dar en la misma persona el gusto por saltar barrancos y la curiosidad intelectual? Es decir,una persona que tenga mucha serotonina y mucha dopamina.Pensaba que estas sustancias variaban mucho a lo largo del mes, del año, de la vida..

  23. Interesantísima esta entrada.

    Quisiera hacer una observación en relación al tema de las tres leyes de Turkheimer que se mencionan , en el sentido de que me parecen redundantes.

    Normalizando los datos del post de forma aproximada, creo que quedaría algo así.

    Valores medios que influyen en la conducta:

    Genes 50%
    Med. Amb. Exclusivo: 5%
    Med Amb Compartido: 15%
    Azar: 35%

    Pero la media puede engañar un poco puesto que la varianza es muy grande para la influencia de los genes; así tenemos que para el caso en que los genes influyan poco:

    Genes 25%
    Med. Amb. Exclusivo: 8%
    Med Amb Compartido: 15%
    Azar: 52%

    Pero si influyen mucho:

    Genes 75%
    Med. Amb. Exclusivo: 3 %
    Med Amb Compartido: 5%
    Azar: 17%

    Atendiendo al principio de la navaja de Occam, yo diría que basta solo con contemplar el hecho de que la influencia de los genes es azarosa, sin incorporar una variable que añada más azar al azar (destino o como se quiera llamar). Ya que de hecho no serviría de nada (pej: no se puede añadir más azar al lanzamiento de una moneda que no esté trucada) Posiblemente los genes respondan a la teoría del caos (pequeñas variaciones provocan grandes cambios) y eso sea todo lo que ocurra, por lo que veo innecesaria por redundanete la tercera ley.

    Un saludo.

  24. Si, Agustin, el termino azar que manejan los matemáticos no es el mismo concepto que usamos los psicólogos (los cientificos sociales), y es por eso que algunos le han llamado pseudoazar. En realidad la clave está en el verbo “explicar”, la mitad de la varianza puede explicarse…..y lo que no puede explicarse ni genéticamente ni ambientalmente entonces es azar.
    Pero que no pueda explicarse no significa que no haya una explicación, eso es precisamente lo que hacemos nosotros, los “psi”, en esas arenas movedizas operamos nosotros en una psicoterapia. En ese lugar donde no es posible la refutación pero puede haber tanta verdad o más que en la genética o los antecedentes biográficos.

  25. Paco, gracias por la aclaración.

    A mi no se me ocurre nada que pueda ser “azar puro” en la realidad física. Cuando decimos que lanzamos una moneda al azar, lo que en realidad estamos admitiendo es nuestra ignorancia, puesto que una vez conocida la posición, velocidad, etc… de la moneda esta estará ya definitivamente condicionada a caer “cara” o “cruz” (aunque hay quien quizás tenga otra teoría).

    Los informáticos usamos también el concepto de pseudoazar (pseudoaleatoriedad) y necesitamos algo que llamamos semilla (seed) a partir de lo cual generar este “azar”.

    El azar es controvertido incluso en algo tan aséptico como la matemática donde hay distintas formas de entenderlo que dan lugar a paradojas endiabldamente difíciles como pej, la de la Bella Durmiente:
    http://viajeaitacaconmanoli.blogspot.com/2010/03/un-gran-problema-enmascarado-por-la.html

    Me ha aclarado muchísimo la frase:

    “En ese lugar donde no es posible la refutación pero puede haber tanta verdad o más que en la genética o los antecedentes biográficos.”

  26. Pues si, esa paradoja de la bella durmiente e sun poco lo que nos pasa a nosotros cuando tomamos una decisión, no sabemos si nos dormimos el domingo o el lunes, en cualquier caso ya no recordamos nada.
    Lo que creo es que mientras la ciencia es predictiva los sucesos mentales son postdictivos, van en el sentido contrario del conicimiento sientifico. Muchas veces me he preguntado. ¿Por qué me gustan los tallarines con salsa boloñesa? y más ¿Como estar seguro de ello? y otra vuelta de tuerca ¿Lo puedo demostrar?

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