Átomos y bits

Mi hija vino a pasar unos dias con nosotros y fue por ella y por su desidia  -al abandonarlo durante dias- que encontré un libro encima de la mesa que se titulaba «Todo va a cambiar» de Enrique Dans. Al principio no le presté atención suponiendo que  se trataba de uno de esos libros -que por su condición de documentalista- está obligada a leer.

Le eché un vistazo y lo abrí, me llamo la atención el nombre del autor «Enrique Dans» y de momento no caí en que en realidad era uno de mis amigos de twitter.

No me pregunten por qué pero la mayor parte de mis amigos de twitter no son psiquiatras como yo, quizá estoy harto de los que tienen mi misma profesión, quizá sea por aquello de la transdisciplinariedad o quizá por azar, pero mis amigos de twitter estan más relacionados con la empresa, las nuevas tecnologías, el mundo sistémico o eso que ahora se llama coaching -una forma más de psicologia positivista- que otra cosa.

Mi hija me contó quien era ese tal Enrique Dans que aparecia en mi timeline a diario y que no habia discriminado como siempre sucede en twitter que por su celeridad y mi despiste crónico no parece ser un buen lugar para recordar nombres y mucho menos nombres 2.0 como éste @edans.

El caso es que leí ese libro a ratos matutinos -mientras mi familia se resfriaba en la piscina-, mis noches están ahora dedicadas a otras lecturas veraniegas y me di cuenta de que el libro me enganchaba hasta tal punto que me lo lei en dos sentadas mientras que mi hija aun no lo ha empezado por aquello de la canícula y sus compromisos acuáticos.

La tesis de Dans -oculta en un título de lo más comercial-, otro dia hablaremos de los titulos impuestos por las editoriales a los autores es que los átomos han de convivir con los bits, y supone que la información ganará la batalla contra lo material y los soportes materiales a la larga, pone muchos ejemplos de empresas u oportunidades de negocio que perdieron la batalla de la innovación por no adaptarse  a la red.

Dans es un exégeta de la red como yo mismo pero le le atribuye a esta facultades y posibilidades colosales y probablemente desproporcionadas en su subtitulo: «Tecnología y evolución, adaptarse o desaparecer», algo asi como la teoria darwiniana aplicada a los negocios de la red.

Y estoy de acuerdo con él cuando afirma que están obsoletas muchas cosas, en la publicidad, en la politica, en las leyes del copyright, en la participación ciudadana en la opinión pública, en la edición, en la venta y en tantas y tantas cosas que subsisten a pesar de su obsolescencia. Pero yo no soy tan optimista en cuanto al poder de la red para defenderse a sí misma -carecemos de anticuerpos y sobre todo de cerebros comprometidos- para prevalecer como entorno de libertad, gratuito y universal.

Para empezar ellos -el capital o las viejas formas- encontrarán maneras de defenderse, por ejemplo de las «bajadas» de archivos y contando con la complicidad de gobiernos y Leyes -que comparten con esos grandes lobbyes la necesidad de controlar la red- irán movilizzandose en torno a esta idea. ¿podrán los gobiernos prevalecer en un entorno generalmente critico de su gestión?

Para eso tienen ya un gran aliado: las operadoras.

No basta con que estas operadoras sean odiadas por nosotros, los internautas. No basta con decir que el talento disperso en la red es un intangible aprovechable. Es necesario hacer algo más, ir más allá.

Vomistar y Timofónica son los dos grandes lobbyes que nos imponen sus tarifas siempre abusivas, sus precios y su gran desatención al cliente. Para mi el problema de Internet – la principal amenaza- no está en los gobiernos, ni en la SGAE o en los lobbyes de comunicación sino en las operadoras  -que siguen siendo un monopolio encubierto- y que en cuanto se den cuenta van a comenzar a entrar en el negocio de la Informacion sesgada para sus fines.

Dice Dans en su libro que nadie vive de escribir o tuitear en Intenet y nadie vive tampoco de escribir libros pues el gran negocio es para las editoriales.  Efectivamente nadie escribe por dinero como pago a sus esfuerzos, esa es principalmente nuestra debilidad y lo es porque todos los usuarios de Internet ya tenemos otras fuentes de ingresos, y es por eso que nos barrerán. ¿Por qué el libro de Dans es un libro de papel que se obtiene pagando a una editorial -en este caso Deusto?. ¿Que porcentaje cobra Dans por su libro?

No más de un 10-15 % seguramente, pero los libros siguen siendo el principal formato de ganancia para los autores (pírricas) y un gran negocio con grandes márgenes (las editoriales). No hay forma de ganar dinero en Internet, esa es la verdad, al menos para los que escribimos.

Tomar los instrumentos de producción es una gran idea que vierte Dans en su libro: supone que la participación (la viralización) de las ideas y la transmisión de las mismas está cambiando el panorama y lo cambiará aun más. Pero en mi opinión existen muchas dudas de que ese cambio lleve la dirección correcta, estoy pensando ahora en la fuerza de los sms y las pancartas para cambiar gobiernos.

Propone acercar la economia real a la economia de valor, pero la verdad es que los que creamos valor no estamos nada motivados en crear plataformas a medio camino que sirvan de enlace entre el dinero y las ideas. Esa es nuestra segunda gran vulnerabilidad.

Lo que sucede es que el cambio -de producirse en los términos que Dans pronostica- nunca nos favorecerá y esa especie de capitalismo postmarxista que nos mantiene en la ilusión de manejar el instrumento de la información a nuestro gusto -como sucede en «meneame» por ejemplo- es para mi la mejor demostración de hiperinflación o infoxicación (como suele decir mi amigo Schushny) más una jaula de grillos donde cualquier opinión es igual a las demás, la mejor forma de terminar siendo deglutidos por los lobbyes del peer per view.

Hacerse con los medios de producción equivaldría a poseer una operadora con rostro humano, una editorial que no cobrara pulsvalias por su trabajo más que las necesarias para que el talento emergiera.

Lo demás no es mas que un espejismo que no durará siempre.

Internet es un medio demasiado potente para que los poderes fácticos lo dejen crecer. Hasta ahora parece que vamos ganando la batalla peros simplemente por la estupidez de sus ideólogos y sus agentes politicos.

Pero aprenderán.