Fútbol y emociones

Ayer mientras veia el partido entre Portugal y España estuve pensando en ese baño de emociones que recibe nuestro cuerpo mientras se ve el fútbol pero tambien cuando se ve una pelicula o se asiste a un espectáculo.

La clave está en que aquello que se ve resulte significativo, resuene emocionalmente con uno.

Y es obvio que a mi el fútbol de la selección española me pone en condiciones de recibir ese baño de emociones -esa inmersión en todas y cada una de ellas- que la mayor parte de la gente describe con el muy ambigüo “estar nervioso” sobre el cual discurrí ayer mientras veia el partido.

Y es evidente que a algunas personas, usualmente mujeres el fútbol no les remueve nada, es por eso que ellas no se bañan simultáneamente con uno.

Sucedió además algo que es en mi caso excepcional: vi el partido en compañia, me refiero a la compañia de un hombre que tambien se sintió tocado en sus “nervios” por el espectáculo, lo que dió ocasion de comprobar que las emociones se amplifican cuando se comparten.

Ver el partido a solas implica no poder comentar y no poder compartir la sucesión inevitable de emociones que aparecen una después de otra casi siempre en un partido: la pena (cuando se recibe un gol), la alegria (cuando se marca un gol), el miedo (cuando el equipo contrario se acerca y arranca ese ayyyy), la cólera (cuando el equipo pierden un balón comprometido o falla un gol cantado, uyyy) y la reflexión cuando uno tiene la posibilidad de compartir o comentar las jugadas y exteriorizar sus emociones. A cambio de eso ver un partido a solas minimiza el impacto de las emociones que en compañia se alargan y agrandan.

Al terminar me senti tan cansado como si yo mismo hubiera jugado el partido de modo que me puse a pensar en qué significa eso de “pasar nervios” o “estar nervioso”.

Y comprendi por qué muchas personas mueren o enferman intoxicados por sus propias emociones, el caso más grave y conocido es aquel que tiene un infarto cuando contempla a su equipo perder o ganar, eso no importa, pues lo importante es cual de esas emociones es tóxica para el corazón. En eso pensaba mientras veia el España-Portugal y me observaba a mi mismo.

Para morirse de un infarto durante un partido de fútbol es necesario que se haya establecido un cierto patrón de respuesta tóxica a la ira. Se conoce con el nombre de personalidad tipo A, se trata de personas airadas, hostiles, apresuradas y competitivas. Eso es lo que dice la medicina oficial.

Pero yo no me doy por satisfecho con esa explicación que trata de corresponder ese constructo de personalidad con una somatización grave de una forma unívoca, yo prefiero la causalidad cíclica que propone la medicina tradicional china (MTC) cuyo esquema expuesto más arriba explica las relaciones de unas emociones con otras.

Pero antes de nada hemos de respondernos esta pregunta ¿Para qué sirven las emociones?

En este post adelanté algunas cuestiones de interés sobre el asunto pero me gustaría responder ahora diciendo que las emociones son atajos de reconocimiento y son simultáneamente con eso acciones demostrativas sobre intenciones. O dicho de otra forma las emociones sirven para simplificar el mundo y son además de eso conductas que los demás pueden observar: las emociones evolucionaron para ser expuestas y reconocidas por otros, para mostrarse.

Lo que la MTC propone e sun modelo holístico y cíclico donde cada emoción regula o controla (flecha roja), nutre (flecha verde), se opone (flecha amarilla) trazando una mapa donde puede verse fácilmente las relaciones que existen entre unas emociones y otras.

La correspondencia en MTC con las emociones y los 5 elementos es ésta:

1.-Tierra, reflexión

2.-Metal, pena

3.-Agua, miedo

4.-Madera, ira

5.-Fuego, alegria

Las emociones tienen un rango de fluctuación entre lo normal (armónico) y lo patológico (desequilibrio), por ejemplo hay una alegria funcional y una alegria patologica (euforia), un miedo normal y adaptativo y un miedo anormal que conocemos con el nombre de pánico. Una reflexión normal y una hiperreflexión u obsesividad. Un ira normal y una agresión patológica, una pena normal y una melancolía disarmónica.

La ira por ejemplo -que es una de las emociones con peor prensa- es una emoción enormemente adaptativa: sirve para dar fuerza (controla o modera) al pensamiento (reflexión) e impedir el descarrilamiento del raciocinio por falta de tensión. La ira no debe ser confundida con el enfado o el rencor (estados cronicos de ira) ni con la agresión o la violencia que son sus representantes patológicos extremos, hay una ira adaptativa, asertiva, que activa el pensamiento y la reflexión y le impide (controla) salirse de un cauce que conocemos con el nombre de pragmatismo o pensamiento eficiente y activado (arousal). La ira es la fuerza del pensamiento.

La Fuerza arquetipo en el Tarot

La reflexión controla y modera el miedo, le pone limites a través del  raciocinio e introduce un elemento de realidad en la cascada de temores que pueden extenderse como una gota de aceite sin el equilibrio necesario a través de la lógica que aporta la reflexión.

El miedo sirve para eludir riesgos y minimizar el impacto del daño que puede resultar de una conducta temeraria. La posibilidad de tener miedo es enormemente adaptativa, pero además el miedo controla el exceso de alegria y la transforma en seriedad.

A su vez la alegría controla y modera la pena, sirve para reconocer y mostrar signos de triunfo, de éxito y nos permite regular y reconocer nuestros logros poniendo limites a la expresión de la pena y estableciendo un rango de eutimia o de ánimo normal.

Por último la pena controla y modera la ira a través de esa falta de energia que acompaña a todo estado de ánimo bajo y desactiva de esta manera la agresividad que pudiera estar en exceso. La pena es la templanza de la ira.

La Templanza arquetipo del Tarot

Lo importante a retener de las conceptualizaciones de la MTC es que no existe un desequilibrio inerte entre las emociones tal y como nos planteamos en los desarrollos occidentales sobre esta cuestión y que nos llevan a establecer correspondencias entre rasgos de carácter o personalidad con ciertos riesgos emocionales: no existe ninguna personalidad que tenga más riesgos en este sentido sencillamente porque el constructo “personalidad” no existe sino como un continuo fluir de vueltas de la rueda.

Lo que existe en realidad es un constante flujo de energías emocionales discurriendo en el sentido del esquema de arriba y donde evidentemente pueden aparecer bloqueos, retenciones, obturaciones o rebeldias de unas emociones contra otras, es muy probable también que estas relaciones estén relacionadas con hábitos o patrones aprendidos por los sujetos y que exista una cierta correspondencia entre rasgos y desequilibrios energéticos.

Por eso ver un partido de fútbol es una masaje emocional, donde no queda ningun músculo por tonificar, uno se mete en la rueda de las emociones y cada una de ellas se ocupa de sus órganos correspondientes.

La rueda arquetipo del Tarot

El dia de Portugal solo quedó la pena por tocar, pero ya vendrá y cuando lo haga recuerda que la pena es la que controla la ira y es por eso que nos quedaremos sin gasolina y será en semifinales.

7 comentarios en “Fútbol y emociones

  1. Me ha encantado el post, con esa sabia combinación -lógico viniendo de usted- entre MTC y arcanos.
    Es curioso porque muchas personas tienen la creencia de que la mujer se realiza más compartiendo emociones que el hombre (será por el libro Los hombres son de Marte…) mientras que el hombre es un ser más pragmático.
    Por ello asombra y deleita esa apertura que nos obsequia hacia el interior del hombre, a quien también le gusta compartir ayys y huyys. Será que el resto del tiempo lo disimula? ni idea pero aplausos mil 🙂

  2. No Ana, no disimulo lo que sucede es que estamos hablando de emociones potentes como es el caso del futbol y no de cualquier tipo de futbol sino de España, de donde cuelgan otros significantes variados que no cuelgan en el equipo de mi ciudad que por otra parte no me interesa nada. Pero españa, ah si españa Si.
    Y para compartir eso necesitas a alguien que vibre en la misma frecuencia, como todo.

  3. No me refería a si disimula usted personalmente, maestro Carmesí, sino el Hombre en contraposición a la Mujer 🙂
    Pero sí, definitivamente, en todo es bueno vibrar a la misma frecuencia o en armónicos, absolutamente de acuerdo 🙂

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s