¿Y tu qué sabes de tu regla?

Seguramente usted sabe que las mujeres menstruan regularmente con una perdiocidad lunar de unos 28 dias aproximadamente, pero si usted no es médico es muy probable que no sepa como funciona este delicado mecanismo que hace que las mujeres en edad fértil sangren todos los meses, exceptuando:

  • A las embarazadas y durante la lactancia.
  • Las que tienen un peso por debajo de sus necesidades energéticas: las situaciones de inanición del origen que sea.
  • Las menopáusicas.
  • Las prepúberes.
  • Las ovariectomizadas.
  • En el sindrome de Simmonds-Seeham (una forma de necrosis hipofisiaria posthemorrágica)

En realidad las mujeres menstruan por la acción directa de estrógenos/progestágenos (que fabrican sus ovarios) sobre el epitelio uterino, se trata de una acción de reparación, exoneración y limpieza epitelial que está directamente relacionada con las hormonas femeninas operando a nivel local.

Pero la cosa es un poco más complicada, porque en ese proceso intervienen no solamente los estrógenos o los progestágenos producidos por el ovario sino hormonas de la hipófisis y hormonas hipotalámicas, es por eso que hablamos de un eje hipofisiario-hipotalamico-ovárico, un eje que opera por retroalimentación.

Para entender mejor este término de la retroalimentación se recurre siempre a la metáfora de un termostato: usted pone en una estufa una determinada posición de calor y cuando el ambiente ha alcanzado esa temperatura la estufa se desconecta hasta que se alcanza un nivel determinado de frio y la estufa vuelve a enchufarse. Los ingenieros que inventaron este sencillo mecanismo no sabian que estaban abriendo a las ciencias de la salud un modelo para que entendiéramos como funcionaba este regulador interno que hace que hipofisis, hipotálamo y ovario se autoregulen mutuamente: los excesos de uno son compensados por los déficits del otro.

Lo que sucede es que la hipófisis segrega una serie de hormonas en forma secuencial (una después de otra), FSH, LH y LTH que son en realidad factores liberadores que van a actuar en el hipotálamo que a su vez retroalimenta a la hipófisis a través de factores liberadores de gonadotropinas y que dispara la secuencia hipofisaria adecuada aunque en realidad son estas hormonas hipofisiarias las que van a regular el ciclo menstrual femenino -por su acción directa sobre el ovario y la espermatogénesis en el hombre a través de su acción en el testiculo.

La FSH, la LH y la LTH son pues hormonas hipofisiarias que regulan el crecimiento, maduración y expulsión del ovocito-óvulo ya maduro. Operando de forma secuencial provocan la maduración del foliculo en el ovario, tanto la FSH como la LH. El óvulo emerge en el pico de LH y posteriormente aparece en escena la LTH que es la hormona responsable de la formación del cuerpo lúteo que es el que mantiene -si la hubiere- la gestación. Lo importante es recordar que en un primer tiempo el ovario responde a estos estimulos hipofisiarios a través de la secreción de estrógenos mientras el cuerpo lúteo está especializado en la secreción de progesterona necesaria para mantener un embarazo.

Como ustedes observarán la menstruación es el subproducto de un mecanismo muy complejo donde se encuentran involucrados muchos mensajeros químicos lentos (hormonas) operando en sinergia con tal de asegurar que cada mes madure un óvulo, se desprenda y sea eventualmente fecundado, la menstruación es precisamente la prueba de que el óvulo no ha sido fecundado y que se reinicia un nuevo ciclo.

Simulacros y menstruación.-

El primer invento farmacológico para la simulación de la menstruación procede de los anovulatorios que comenzaron a venderse en los sesenta y cuyo uso se ha generalizado de tal modo que hoy es casi imposible encontrar a una mujer que no los haya utilizado alguna vez en su vida con o sin prescripción y vigilancia facultativa.

Como su nombre indica anovulatorio es un fármaco que suprime la ovulación dejando  a la mujer infértil pero no suprime la menstruación dando una apariencia de normalidad. En realidad su uso comenzó siendo un metodo de control de la natalidad pero hoy sus indicaciones han crecido sobre manera incluyendo a los casos que comentaré un poco más abajo.Me refiero a las muchachas que en condiciones naturales no menstruarían debido a su escaso indice de masa corporal.

Los anovulatorios son estrógenos y progestágenos en proporción equilibrada de hormonas en cada comprimido que cuando se toman diariamente y durante 21 dias provocan un engaño a la hipófisis que deja de producir FSH, LH y LTH creyendo que la ovulación ya se ha producido precisamente porque los estrógenos/progestágenos retroalimentan el sistema hipofisiario con tal fin.

Dicho de otra manera: la anovulación es posible porque la sobrecarga externa de estrógenos y progestágenos inducen a la hipofisis al error. La regla se produce precisamente cuando la mujer cesa de consumir estos comprimidos, se trata como en condiciones naturales de una hemorragia por deprivación. Una regla simulada en el sentido de que no es una regla como consecuencia de un óvulo que no fue fecundado sino de la consecuencia de un fármaco que dejó de tomarse.

Pero esta no es la peor consecuencia de la pildora como se la conoce vulgarmente. No cabe duda de que tal y como comenté en este post, la mujer opulentta y occidental está sometida a una estrés estrógenico muy superior al de nuestros ancestros. Los embarazos y las lactancias -periodos de supresión naturales de estrogenos- han disminuido, la menarquia se presenta antes, el climaterio se trata con estrógenos sustitutivos para evitar los riesgos de su deprivación (usualmente la osteoporosis), de manera que no cabe ninguna duda de que las mujeres actuales soportan una bomba de estrógenos muy elevada que tiene consecuencias en el desarrollo de cánceres hormonodependientes como el de mama.

La sobrecarga de estrógenos en las muchachas jóvenes tiene además otra consecuencia que usualmente se pasa por alto, me refiero a las consecuencias emocionales: algunas chicas no toleran el tratamiento hormonal, precisamente aquellas con una vulnerabilidad elevada al exceso de emotividad. Hay muchachas que simplemente se intoxican con sus propias emociones bien por una exceso de estrógenos circulantes o bien por una respuesta exagerada a los mismos. En medicina se conoce a este sindrome como de tensión premenstrual y se le da muy poca importancia a pesar de que muchas veces puede llegar a ser muy incapacitante fisicamente y casi siempre lo es emocionalmente, con reacciones exageradas, comportamientos histriónicos o impulsivos e incluso disforias (sintomas parecidos a la depresión con predominio de la irritablidad).

Es conveniente tambien decir que los anovulatorios tienen complicaciones hepáticas y muchas interacciones con otros medicamentos que bien pueden dejarlos sin efecto o bien el caso contrario: aumentar su toxicidad; su uso deberia estar en todos los casos monitorizado. Del mismo modo deberían utilizarse en periodos cortos de tiempos con igualdad de periodos de descanso.

Con todo el error más importante  es utilizar los anvulatorios para el tratamiento de los llamados desarreglos de la regla.

El desarreglo más frecuente en nuestro entorno es la amenorrea y su causa más frecuente es la perdida brusca de peso, bien en una persona que se mantiene en un peso normal (muchas obesas pueden presentar amenorreas a pesar de presentar un peso dentro de la normalidad) o bien el caso de las anoréxicas jóvenes que regresan a un estado hormonal prepuberal con su adelgazamiento rápido.

En cualquier caso la regla no debe forzarse, es necesario restituir el peso premorbido para que se produzca un ajuste de ese reloj biológico que llamamos hipotálamo y las cosas vuelvan a su cauce.

Un cuerpo deshidratado, desnutrido y debilitado no va a reglar nunca espontáneamente, el organismo tratará de reservarse todo el Fe (hierro) que pueda para la respiración celular y lo primero que tratará de ahorrar es sangre, oxigeno, agua y sales minerales.

Por otra parte el reloj biológico se pone en marcha produciendo la maduración de ovocitos. La ovulación es la variable critica y en ningún caso la regla.

Dar un tratamiento anticonceptivo a estas muchachas para que reglen forzadamente es un error muy frecuente, demasiado frecuente en nuestro entorno que tranquiliza a las madres pero debilita aun más a las pacientes.

Por otra parte es muy frecuente que una vez alcanzado el peso normal (que corresponde por talla, edad y constitución) la regla no se normalice. Es curioso observar que la menstruación puede tardar aun un año -después de haber normalizado el peso- en aparecer. Sucede por una cuestión: la amenorrea es el marcador biólogico más importante de inanición mucho más que el peso o el IMC (índice de masa corporal). Y mientras no aparezca podemos afirmar que aun estamos en la convalecencia y que la desnutrición no se ha resuelto puesto que el organismo sigue en su manía ahorradora, no tanto por defecto de nutrientes sino por la imposibilidad de aprovecharlos adecuadamente.

Las situaciones de inanición que enfrentamos hoy en nuestras pacientes adolescentes (usualmente trastornos alimentarios) son tan graves y recidivantes que no podemos estar seguros de haber resuelto la situación hasta que la regla se presenta espontáneamente: una niña puede estar consumiendo las calorias necesarias pero ser incapaz de asimilarlas..

¿Pero podemos favorecer o acortar esta convalecencia?

¿Con qué medios?

Será en un proximo post.

Cogerse la baja

Cuando yo era medico de cabecera -ahora llamado de familia- la baja no se cogía, se concedía. La cosa comenzó a cambiar en los 80 aproximadamente, de repente la baja era un derecho, una reivindicación, una amenaza. Los médicos de aquel entonces educados en la vieja usanza de que la baja laboral era un bien que cabía preservar de los abusos, nos quedábamos perplejos cuando el publico ya no pedía sino que exigía la baja, a veces de muy malas maneras rayando en la intimidación.

Al principio opusimos cierta resistencia segun la convicción que cada cual  albergaba sobre el citado bien social o del cinismo con que afrontaba su profesión pero poco a poco las costumbres se fueron relajando en parte por la excesiva presión burocratica, en parte por no meterse en lios: más de una vez me negué a firmar una baja y fui desautorizado por el inspector de turno donde iban a quejarse los usuarios descontentos.

Y llegó un momento en que las bajas ya no se daban sino que se cogían, asi no es raro que un amigo le cuente a otro: «me he cogido la baja», como si la baja pudiera cogerse a voluntad, como si fuera parte de un menú desplegable de derechos laborales. Y asi es, asi es sentida por el inconsciente colectivo, los usos y las costumbres enroscados en la corrupción colectiva.

Posteriormente abandoné mi puesto de médico de cabecera y  me pasé al otro bando: desde ese momento como especialista ya no firmaba bajas, sino que más bien me ponía de abogado defensor del paciente y tenia que luchar porque a los enfermos mentales siempre tachados de fraudulentos o simuladores se cogieran la baja cuando estaban francamente perturbados, lo cierto es que casi ninguno lo hace, me refiero a los pacientes psiquiátricos verdaderos, hay que ir detrás de ellos para que no pierdan los escasos derechos laborales que tienen.

El caso es que esta semana y gracias al lio que han montado los controladores aéreos, en perpetuo conficto con AENA que es una empresa privada pero publica de esas que se montan para pagar sueldos mejores a los que en realidad deberian cobrar como funcionarios;  quizá por este conflicto han caido enfermos en masa ante las presiones del ministro de Fomento y han tratado de echarle un pulsito al Gobierno con razón o sin ella y la noticia ha saltado a los medios mezclando el tema de sus sueldos, sus horarios, sus enfermedades y sus estreses. Más concretamente en el Mundo del Domingo dia 25 de Julio del 2010 viene un amplio reportaje sobre ciertas reacciones emocionales que podriamos calificar como histéricas ( de conversion) aunque en el periodico las llaman con el apelativo de ansiedad que queda como más pulcro.

Y además queda como más alejado de la simulación, ya saben ustedes que el DSM-V ha retirado toda alusión a la histeria clásica por la carga de fraudulencia que acumulan los diagnósticos de conversión y es por eso que a ese tipo de cosas ahora se las llaman ansiedad o ataque de pánico. O depresión que es el diagnóstico más socorrido para alumbrar determinados absentismos largos.

Lo cierto es que si usted tiene ocasión de leer este reportaje (que no se puede linkear) observará que esas reacciones emocionales son histericas:  perdidas de visión, cegueras súbitas, ataques de de despersonalización y disociativos, etc. O sea las mismas enfermedades que los combatientes de la primera guerra mundial tenian en combate.

Me refiero claro está a los ejercitos aliados, porque loa alemanes no tenian reacciones conversivas en combate. la causa es que los fusilaban antes de que se pusieran enfermos.

Un poco lo mismo sucede en aquellos paises que tienen despido libre, ahi el absentismo laboral y las bajas simuladas o de complacencia son inexistentes. Hay algo pues en los Estados protectores que hace aumentar las enfermedades al mismo tiempo que gastan enormes cantidades de dinero en devolver la salud a sus ciudadanos o en impedir que coman más de la cuenta.

Y algo asi les pasa a los controladores españoles y que ahora parece que van a ser susttituidos por sus compañeros militares que hacen el mismo trabajo que ellos pero con sueldos de funcionario y que además tienen la ventaja de que para un militar faltar a su puesto de trabajo es un delito, mientras que para un civil es un derecho. ¡Qué cosas verdad!

En realidad el conflicto con los controladores ha abierto un debate que ha estado oculto durante muchos años en este pais, me refiero al absentismo laboral, un cáncer que abruma tanto a la administración publica como a la empresa privada y que no tiene arreglo con la actual legislación. En este pais la gente se coge la baja por razones abstrusas y habrá que comenzar a poner orden en esta prescripción, no solamente por los controladores sino por todos los demás.

Ellos, los controladores dicen que sufren de mucho estrés y que les obligan a hacer muchas horas extraordinarias, el problema es que las enfermeras tambien tienen muchos estrés (la turnicidad es la fuente principal de estrés) por no hablar de los oncólogos o los intensivistas y cobran mucho menos que ellos. Los Hospitales en su gestión tienen muchas similitudes con los aeropuertos, la Policia o los bomberos, trabajan 365 dias del año y las 24 horas. Estrés similar pues pero sueldos bien diferentes.

¿Alguien conoce la dificultad que en Navidad entraña elaborar un turno de guardias?

Para mí la variable critica que aqueja a los controladores no es la presión o la turnicidad que comparten con otros trabajadores sino la perversión de trabajar en una empresa privada que es a su vez publica, que paga sueldos estupendos y que se vive como una madre de poderosas ubres pues el Estado está detrás y es por tanto sensible a la presión sindical.

Los controladores son pues victimas de los estragos de su propia empresa, ni publica ni privada sino todo lo contrario.

Blanco al final cederá, ya verán.

Los politicos son demasiado vulnerables a la opinión publica para arreglar un desaguisado como éste.

El pulpo melancólico

Los que hayan leido el libro «El bucle melancólico» de Jon Juaristi ya sabrán de dónde proceden los males de España.

Proceden de un pais con una cultura cainita cuyos origenes pueden rastrearse a lo largo de su historia, pero Juaristi se detiene en nuestro siglo XIX para entender lo que a su juicio son las causas que alumbraron los nacionalismos perifericos, vasco y catalán. Un siglo con un rey huido de una invasión napoleonica, tres guerras carlistas de sucesión al trono, varias asonadas y cuartelazos, una gran deriva politica y social y el desastre de Cuba en 1898 que fue la derrota completa de nuestro pais y la perdida del Imperio ultramarino.

Dicho de otra forma, el siglo XIX fue el siglo de la Gran Humillación de la Nación española, un siglo de miserias, muertos gratuitos, enfermedades sociales diversas donde los gobiernos se sucedian unos a otros a cual peor sin que nadie fuera capaz de detener la hemorragia que amenazaba con dejar exánime a nuestro pais.

No es de extrañar que ser español fuera desde entonces un mal negocio y asi lo entendieron algunas reacciones románticas disociativas como la de Sabino Arana fundador del PNV e inventor de una patria y simbología vasca que carecia de fundamento histórico y la de Francisco Cambó con su Lliga regionalista catalana  que reeditó una patria catalana que si bien habia existido históricamente nunca habia tenido unidad administrativa, territorial ni politica.

Desde entonces los nacionalismos vascos y catalán se instalaron en el imaginario de algunos convocando emociones de reencuentro con una unidad patriótica que nunca existió y por ello idealizada pero que en realidad escondían en su seno algo mucho peor: la renegación, el repudio de España y la negación de un siglo traumatizante para todos los españoles.

Fue asi como se instalaron «els fets diferencials» que se han convertido en reivindicaciones históricas contra España y aun lo siguen siendo alimentando el bucle sin fin que Juaristi denominó «melancólico» en la convicción de que el alimento de ese bucle fue una decepción histórica, el fruto de una mortificación colectiva.

Una mortificación que afectaba a la nación española y a sus símbolos. Recuerdo que hasta hace poco tiempo mostrar una bandera de España en el reloj era un simbolo fascista, sospechoso de pertenecer a la extrema derecha. Nuestros símbolos colectivos fueron declarados indeseables  y expulsados del imaginario nacional, ser español era algo poco deseable socialmente, era mucho mejor ser nacionalista, anarquista o criptocomunista y presentar banderas alternativas a la bicolor con estrellas o sin ellas.

Nadal, Alonso y la selección de baloncesto con Gassol al frente ya lo habian intentado pero sus deportes no dejan de ser minoritarios, necesitábamos una gran victoria en el deporte nacional, el futbol, para arreglar de una vez por todas esa carencia de letra -por falta de consenso- que tiene la marcha real.

¿Quien se va a poner de acuerdo en un pais arrastrado hacia su amortización por los nacionalismos periféricos y la estulticia de sus ciudadanos?

Un pulpo lo predijo y el mundo le creyó, y ayer 11 de Julio de 21010, España le dio una mala noticia a sus románticos nacionalistas anclados en un pasado que no volverá. La nación española -que ha costado más muertos que la segunda guerra mundial provocó- ha alcanzado el júbilo gracias a una victoria agónica contra una Holanda depredadora que repartió más leña que las tropas de Flandes en el Capitán Alatriste.

Para ello hubieron de soportar muchas adversidades, muchas se cebaron en esa parejita de tórtolos que componen el bueno de Casillas y la buena de Sara Carbonero que sellaron con un beso a traición ese compromiso que venia a decirles:

¡Que les den a todos los Caines de España!

Y les darán y mucho porque desde hoy ser español ya no será clandestino y la bandera española será la de todos.

El próximo paso:

Llenaremos las urnas con banderas

Cambio, homeostasis y verdad

«Una importante innovación científica raramente se abre paso  gradualmente, ganándose y convirtiendo a sus oponentes: raramente sucede que Saulo se convierta en Pablo. Lo que sucede es que sus oponentes gradualmente se van muriendo, y que la generación en crecimiento está familiarizada con las ideas desde el principio» .
Max Planck

Esta idea de Planck la podemos rastrear tambien en Thomas Kuhn cuando propone su teoría acerca de cómo se modifican los paradigmas científicos, simplemente lo que ayer era superstición mañana forma parte del cuerpo de la ciencia, lo que ayer fue descartado por falso mañana puede ser colocado de nuevo entre las verdades axiomáticas de esta o aquella disciplina.
Pero cualquier innovación sea verdadera o falsa contará siempre con un ejército de detractores, de oponentes al cambio y guardianes de la homeostasis, de que las cosas sigan igual, convencidos como están de que la Verdad les asiste.
Lo importante es observar que la Verdad no va a imponerse por si misma, porque la verdad viene definida socialmente, no hay una verdad que trate de imponerse desde el peso de su propia esencia, es verdad aquello que la mayor parte de la gente consensua como verdad. Planck lo dice muy claro al afirmar que no es que existan oponentes a esto o a aquello, hay oponentes al cambio en sí mismo.

Lo importante es comprender que esas fuerzas «progresistas» y las otras «las regresivas» contribuyen a establecer equilibrios en este caso sociales, imagínese usted si su organismo sólo estuviera diseñado para cambiar y no para permanecer dentro de unos limites: la división celular sin limites conocida vulgarmente como cáncer es un buen ejemplo de lo que hacen las fuerzas de cambio «Creced y multiplicaos» sin sus complementarias fuerzas reaccionarias.

Lo que es cierto es que el cambio y la verdad no empastan nada bien, porque la verdad es una abstracción de las mentes individuales y el cambio es una condición de los sistemas abiertos. Nada es más previsible que el cambio, de lo único que podemos estar seguros es que todo cambia y seguirá cambiando aunque eso si, muy lentamente apenas perceptiblemente salvo catástrofes que no son sino cambios rápidos, bruscos y frecuentemente traumáticos como sucede en las guerras, la revoluciones o los terremotos..
Lo cierto es que no podemos saber si el cambio será para bien como suele decirse, pero el lector que termine el articulo encontrará algún argumento para cambiar su punto de vista sobre esta cuestión.
Lo que es también cierto es que en todo proceso de cambio se dan cita verdades y falsedades, venganzas y ajustes de cuentas de subjetividades que estuvieron escondidas en el armario de lo intolerable durante mucho tiempo, falacias e intuiciones  geniales que viajan inseparables en el mismo paquete y que sólo pueden ser discriminadas aqui y ahora por una pequeña minoría de personas con un pie en la apertura y otro pie en lo posible y verosímil.
En relación con la dirección que adoptarán los cambios lo que es cierto es que no sabemos hacia dónde se dirigirán, es absolutamente imposible de predecir, porque el cambio no es algo que pueda medirse anticipadamente, no es predictivo sino postdictivo; primero sucede y luego se explica.
Y es además procesual, no sucede todo a la vez y coexiste muchos tiempo con fórmulas anteriores homeostáticas.

Esta palabreja «postdictivo» la inventó Freud o alguno de sus traductores y viene a significar en palabras del propio Freud que el psicoanálisis no podia predecir hacia dónde evolucionaría una personalidad sometida a un determinado «trauma» sino que el argumento operaba precisamente al revés del paradigma cientifico: una vez realizado el cambio podiamos averiguar que sucedió en el pasado, pero la cosa era aun más complicada porque lo que a usted le pasó no es lo que creyó siempre sino otra cosa.
Fue de esta forma como Freud cayó en la cuenta de que la deriva mental era caótica, algo que intuyó mucho antes de que se hicieran publicas la teorias del caos y de la complejidad. Es verdad, nadie puede saber qué consecuencias tendrá para su salud un evento cualquiera de su pasado o de su presente a largo plazo en su salud y la segunda cuestión: aunque usted siempre creyera que es usted asi o asá por aquel trenecito que no le compraron de pequeño -una enorme decepción- lo más probable es que haya usted recurrido al autoengaño y todo sea un ajuste de cuentas con su hermano mayor.
Fue asi como Freud nos defraudó de la ciencia y del progreso, señalando ese esqueleto en el armario que duermevela en el interior de nuestro inconsciente y que desde alli dirije nuestras percepciones, nuestros deseos y nuestro carácter. También nuestros recuerdos.
Pero lo que Freud no sabia es que el cambio es inevitable.
En este post me ocupé de hablar precisamente sobre qué es lo que cambia en los cambios a través de anécdotas personales, indagué en cómo y no tanto en el por qué habia cambiado nuestra experiencia de intimidad y apunté hacia una de las variables de peso en la mudanza de opinión que se realiza a través y desde la opinión pública y cómo individualmente modificamos nuestros puntos de vista guiados por procesos desiderativos propuestos por la masa.
Posteriormente lei este post de mi buen amigo Andrés Sshuschny donde se me aclararon bastante las ideas:
La tesis fundamental de Elisabeth Noelle Neumann es que los cambios proceden de consensos ocultos. No se trata de reglas expuestas al público, antes al contrario el individuo ha de hacer un constante esfuerzo para adecuar su conducta y hacer converger sus opiniones a la deseabilidad social y lo más importante de todo: no solemos mantener las mismas opiniones en público que en privado a fin de no ser linchados social, personal o laboralmente.
La cosa se complica aun más porque la opinión publica se encuentra mediatizada por las grandes empresas y lobbyes de la información que manejan la opinión y nos machacan constantemente sobre lo correcto y deseable, sobre cómo hemos de pensar. Los individuos callan cuando caen en la cuenta de que el silencio obtiene más ganancias que expresar sus opiniones sobre todo cuando sus opiniones divergen de aquello que proclaman los mercaderes de la verdad.
Basta ver un telediario u oir una tertulia radiofónica para saber los valores que nos vienen impuestos por los media y lo que nos conviene callar de nuestras propias opiniones. Pondré solo tres temas de debate: la homosexualidad, el aborto y la inmigración. ¿creen ustedes que nuestras opiniones privadas sobre estos temas coinciden con la versión oficial?
Algunas personas desconfian de los cambios porque creen que no necesariamente los cambios operan en el mismo sentido utópico del progreso, es verdad que no todos los cambios necesariamente mejoran el mundo pero seguramente disuelven los dilemas anclados en concepciones del mundo anteriores a él. O dicho de otra manera hacen aparecer lo que ayer era un problema como una pieza de museo.
Otros son sus defensores a ultranza e identifican cualquier cambio con el progreso, son sus exégetas, usualmente marginados sociales o resentidos que tratan de arrimar el ascua a su molino.
Pero ambos están equivocados porque los cambios sociales y en consecuencia los cambios intrapsíquicos que nos afectan a los individuos, no proceden de la lucha de unos iluminados, de la presión de los medios de comunicación o de la gesta de unos pocos héroes resistentes sino del inconsciente colectivo.
El cambio se solidifica a través del inconsciente individual en conexión con la mente colectiva y no de las «verdades» proclamadas por los medios de comunicación, más peso tiene aquello que callamos y creemos en silencio que aquello que defendemos en público pues la fuerza del cambio está en el inconsciente y en sus arcanos.
Los cambios se producen por necesidad y por la posibilidad de que exista una tecnología suficientemente desarrollada capaz de sostenerlos.

Todo cambio ha de ser sostenible o: sólo se cambia aquello que puede ser sostenido por una mayoria social.
Es por eso que estoy persuadido de que lo primero que habrá que cambiar es nuestra mente, tendremos que aprender tecnologias para autosanarnos, tecnologias espirituales para conectarnos con lo sagrado y con lo colectivo, con el Todo, tecnologias para asegurarnos el beber y el comer, tecnologias para explorar el mundo sin riesgos adicionales y tecnologias para poner el sentido común en el gobierno de las cosas.
Y todo esto sucederá porque es necesario que suceda: el estado asistencial no es sostenible y es por eso que perecerá y la idea de que todas las ideas tienen el mismo peso y el mismo derecho a ser expresadas será susttuida por una nueva manera de pensar el mundo en termino heterárquicos pero organizados en jerarquias de crecimiento.
No todos los cambios tienen las mismas posibilidades de suceder y es por eso que no sucederán los que proclaman los medios o los gobiernos de turno que ni siquiera creen en ellos pero los cambios que sucedan seguramente disolverán las cuestiones que hoy nos enfrentan como un azucarillo: simplemente no tendrán interés para el hombre que nos sucederá mañana,  se habrán amortizado.
Sucederá aquello que la mayoria silenciosa hoy desee proyectar en el inconsciente colectivo.
Ahi está la masa critica del suceso.
Y se crearán nuevos dilemas que enterrarán a los anteriores en el olvido.
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Fútbol y emociones

Ayer mientras veia el partido entre Portugal y España estuve pensando en ese baño de emociones que recibe nuestro cuerpo mientras se ve el fútbol pero tambien cuando se ve una pelicula o se asiste a un espectáculo.

La clave está en que aquello que se ve resulte significativo, resuene emocionalmente con uno.

Y es obvio que a mi el fútbol de la selección española me pone en condiciones de recibir ese baño de emociones -esa inmersión en todas y cada una de ellas- que la mayor parte de la gente describe con el muy ambigüo «estar nervioso» sobre el cual discurrí ayer mientras veia el partido.

Y es evidente que a algunas personas, usualmente mujeres el fútbol no les remueve nada, es por eso que ellas no se bañan simultáneamente con uno.

Sucedió además algo que es en mi caso excepcional: vi el partido en compañia, me refiero a la compañia de un hombre que tambien se sintió tocado en sus «nervios» por el espectáculo, lo que dió ocasion de comprobar que las emociones se amplifican cuando se comparten.

Ver el partido a solas implica no poder comentar y no poder compartir la sucesión inevitable de emociones que aparecen una después de otra casi siempre en un partido: la pena (cuando se recibe un gol), la alegria (cuando se marca un gol), el miedo (cuando el equipo contrario se acerca y arranca ese ayyyy), la cólera (cuando el equipo pierden un balón comprometido o falla un gol cantado, uyyy) y la reflexión cuando uno tiene la posibilidad de compartir o comentar las jugadas y exteriorizar sus emociones. A cambio de eso ver un partido a solas minimiza el impacto de las emociones que en compañia se alargan y agrandan.

Al terminar me senti tan cansado como si yo mismo hubiera jugado el partido de modo que me puse a pensar en qué significa eso de «pasar nervios» o «estar nervioso».

Y comprendi por qué muchas personas mueren o enferman intoxicados por sus propias emociones, el caso más grave y conocido es aquel que tiene un infarto cuando contempla a su equipo perder o ganar, eso no importa, pues lo importante es cual de esas emociones es tóxica para el corazón. En eso pensaba mientras veia el España-Portugal y me observaba a mi mismo.

Para morirse de un infarto durante un partido de fútbol es necesario que se haya establecido un cierto patrón de respuesta tóxica a la ira. Se conoce con el nombre de personalidad tipo A, se trata de personas airadas, hostiles, apresuradas y competitivas. Eso es lo que dice la medicina oficial.

Pero yo no me doy por satisfecho con esa explicación que trata de corresponder ese constructo de personalidad con una somatización grave de una forma unívoca, yo prefiero la causalidad cíclica que propone la medicina tradicional china (MTC) cuyo esquema expuesto más arriba explica las relaciones de unas emociones con otras.

Pero antes de nada hemos de respondernos esta pregunta ¿Para qué sirven las emociones?

En este post adelanté algunas cuestiones de interés sobre el asunto pero me gustaría responder ahora diciendo que las emociones son atajos de reconocimiento y son simultáneamente con eso acciones demostrativas sobre intenciones. O dicho de otra forma las emociones sirven para simplificar el mundo y son además de eso conductas que los demás pueden observar: las emociones evolucionaron para ser expuestas y reconocidas por otros, para mostrarse.

Lo que la MTC propone e sun modelo holístico y cíclico donde cada emoción regula o controla (flecha roja), nutre (flecha verde), se opone (flecha amarilla) trazando una mapa donde puede verse fácilmente las relaciones que existen entre unas emociones y otras.

La correspondencia en MTC con las emociones y los 5 elementos es ésta:

1.-Tierra, reflexión

2.-Metal, pena

3.-Agua, miedo

4.-Madera, ira

5.-Fuego, alegria

Las emociones tienen un rango de fluctuación entre lo normal (armónico) y lo patológico (desequilibrio), por ejemplo hay una alegria funcional y una alegria patologica (euforia), un miedo normal y adaptativo y un miedo anormal que conocemos con el nombre de pánico. Una reflexión normal y una hiperreflexión u obsesividad. Un ira normal y una agresión patológica, una pena normal y una melancolía disarmónica.

La ira por ejemplo -que es una de las emociones con peor prensa- es una emoción enormemente adaptativa: sirve para dar fuerza (controla o modera) al pensamiento (reflexión) e impedir el descarrilamiento del raciocinio por falta de tensión. La ira no debe ser confundida con el enfado o el rencor (estados cronicos de ira) ni con la agresión o la violencia que son sus representantes patológicos extremos, hay una ira adaptativa, asertiva, que activa el pensamiento y la reflexión y le impide (controla) salirse de un cauce que conocemos con el nombre de pragmatismo o pensamiento eficiente y activado (arousal). La ira es la fuerza del pensamiento.

La Fuerza arquetipo en el Tarot

La reflexión controla y modera el miedo, le pone limites a través del  raciocinio e introduce un elemento de realidad en la cascada de temores que pueden extenderse como una gota de aceite sin el equilibrio necesario a través de la lógica que aporta la reflexión.

El miedo sirve para eludir riesgos y minimizar el impacto del daño que puede resultar de una conducta temeraria. La posibilidad de tener miedo es enormemente adaptativa, pero además el miedo controla el exceso de alegria y la transforma en seriedad.

A su vez la alegría controla y modera la pena, sirve para reconocer y mostrar signos de triunfo, de éxito y nos permite regular y reconocer nuestros logros poniendo limites a la expresión de la pena y estableciendo un rango de eutimia o de ánimo normal.

Por último la pena controla y modera la ira a través de esa falta de energia que acompaña a todo estado de ánimo bajo y desactiva de esta manera la agresividad que pudiera estar en exceso. La pena es la templanza de la ira.

La Templanza arquetipo del Tarot

Lo importante a retener de las conceptualizaciones de la MTC es que no existe un desequilibrio inerte entre las emociones tal y como nos planteamos en los desarrollos occidentales sobre esta cuestión y que nos llevan a establecer correspondencias entre rasgos de carácter o personalidad con ciertos riesgos emocionales: no existe ninguna personalidad que tenga más riesgos en este sentido sencillamente porque el constructo «personalidad» no existe sino como un continuo fluir de vueltas de la rueda.

Lo que existe en realidad es un constante flujo de energías emocionales discurriendo en el sentido del esquema de arriba y donde evidentemente pueden aparecer bloqueos, retenciones, obturaciones o rebeldias de unas emociones contra otras, es muy probable también que estas relaciones estén relacionadas con hábitos o patrones aprendidos por los sujetos y que exista una cierta correspondencia entre rasgos y desequilibrios energéticos.

Por eso ver un partido de fútbol es una masaje emocional, donde no queda ningun músculo por tonificar, uno se mete en la rueda de las emociones y cada una de ellas se ocupa de sus órganos correspondientes.

La rueda arquetipo del Tarot

El dia de Portugal solo quedó la pena por tocar, pero ya vendrá y cuando lo haga recuerda que la pena es la que controla la ira y es por eso que nos quedaremos sin gasolina y será en semifinales.