Politica, inconsciente y repudio

Cuando hablamos de dinero todos estamos de acuerdo

(Voltaire)

No cabe duda de que las discusiones politicas a causa de la crisis económica están en un punto álgido. La politica ha vuelto a ponerse de moda gracias al desastre económico que se avecina y no existe foro o tertulia donde unos y otros opinen de cualquier cosa como cuando eramos jóvenes y aun creiamos en un mundo de fácil arreglo, no cabe duda de que estamos viviendo un momento histórico apasionante.

Y lo es porque vuelve a abrirse un abanico de posibilidades diversas en la evolución de las cosas, pues son precisamente las crisis los lugares de las bifurcaciones, donde los sistemas se inclinan por una u otra dirección, el colapso o la expansión.

Se me ocurrió escribir este post ayer después de haber visto este video e intervenir en un foro de Internet donde se estableció una de esas apasionadas y encendidas diatribas sobre quién es más perversa si la izquierda o la derecha. Pero el lector deberá primero oir esta entrevista del inefable Gabilondo al guru-economista de turno, Carlos Martinez de ATTAC, siglas que de sólo oirlas dan un poco de miedo. En la CNN claro.

Si ya han oido las predicciones de Carlos Martinez habrán caido ya en la cuenta de que lo viene a proponer es más de lo mismo, es decir una revitalización del socialismo del siglo XIX, como si aun fuera posible pensar en un mundo dicotómico entre los capitalistas y el pueblo trabajador, una especie de nostalgia de aquello que vino en llamarse “clase obrera” y que terminó muriendo de éxito hipotecada hasta la jubilación.

De esta dicotomia quiero hablar aqui, de esta dualidad, la que se manifiesta en politica por ser la mayormente conocida por el público en general después de la dualidad futbolera claro.

La gente o es del Barça o es el Madrid (hay quien es del Atletico, pero esto nos es más que un truco del sistema para confundir al personal, una ilusión de alternativas) como se es de izquierdas o de derechas, aunque cabe tambien ser de centro: un invento de los neoliberales que no quisieron ser confundidos con beatos de la vieja guardia.

Algunos le llaman tercera via, una especie de socialiberalismo o de marxismo capitalista haciendo la cabriola más apurada si cabe y que tiene en Anthony Giddens al último de los gurues defensores de una reforma de la reforma socialdemócrata que es al parecer el modelo que mayores éxitos propició en la Europa moderna. Hasta eso se ha venido abajo con el ejemplo de China que ha terminado demostrando que es posible la coexistencia del capitalismo con el socialismo comunista y cutre. Ser rico es posible en China siempre y cuando no se sea homosexual, es tolerable y hasta prescrito que se explote a todos los que se pongan a tiro con tal de no dar demasiado la lata con derechos individuales, un engorro.

Todas las interfases han sido ya ensayadas, con menos y con más libertades individuales, con menos y con más Estado, con menos y con más pechos al aire. Todo ha sido consumado.

Por decirlo más claramente el modelo económico liberal ha fracasado como antes ya habia fracasado el modelo socialista ¿a qué vienen tantas peleas entre dos sistemas caducados y fracasados?

La gente es de derechas o de izquierdas por la misma razón que son del Barça o del Madrid: por motivos irracionales y por otra cuestión psicológica muy importante: porque nuestro cerebro está acostumbrado a trabajar con categorías, “o esto o lo otro”; significa que operar con dualidades no sólo es fácil de aprender sino que es muy cómodo porque asi el malo siempre es el otro y uno queda libre de responsbailidad y puede dedicarse a cobrar comisiones.

Sólo asi podemos explicarnos el maniqueismo de ver corruptelas, imperfecciones e ineficacias en unos gobiernos y no verlos en aquel del que somos simpatizantes. La discusión entre buenos y malos en politica es tan insostenible desde el punto de vista intelectual que produce pena ver a nuestros politicos en esa discusión eterna y pueril del “pues tu más”.

Más claramente: todos los politicos sean de derechas, de centro o de izquierdas son malos e incompetentes, mentirosos y falaces y lo son porque el sistema en el que se asientan es malo, está pervertido y se está viniendo abajo de forma agónica pues su sostén economico, “el café para todos” neoliberal ha fracasado como era de prever pues no se puede estar creciendo y endeudándose eternamente. La clave no está ya en la felicidad o en la libertad o la igualdad sino en la sostenibilidad. Sobre este asunto volveré más adelante.

Pero ahora no vale demonizar a los mercados o a la ideologia iberal pues la verdad es que fue bonito mientras duró. ¿Hay alguien por ahi que no tenga móvil?

Más seriamente: el modelo neoliberal ha producido grandes beneficios a cierta parte de la humanidad, como tambien es cierto que el socialismo y sus luchas aportaron grandes beneficios en las relaciones de producción y en el bienestar de las clases trabajadoras de esa misma parte de la humanidad. El problema es que hoy ya no estamos ahi y no lo estamos porque ya nadie produce nada útil y todo vivimos a crédito y siendo timados por nuestros conciudadanos que no saben más que producir bienes caros y probablemente inútiles.

Todo se ha vuelto insostenible.

Todos lo sabemos pero la atracción de las categorías nos empuja a olvidarlo con mucha frecuencia, la superación de las ideologias solo puede venir de algo que las abarque, que las trascienda por arriba, que suprima la confrontación y que inaugure un nuevo tipo de pensamiento, una clase de pensamiento que transforme la competitividad y la mania depredatoria -que heredamos de las constantes luchas entre los memes azul y naranja- en cooperación.

A esta clase de pensamiento se le llama sistémico y ya no hay más derechas ni izquierdas etnocéntricas sino un todos nosotros integrados.

Y ahora viene Freud.

Precisamente lo que impide esta transformación es la tendencia a mantener disociadas (reprimidas) las categorías que heredamos de nuestra forma de pensamiento categorial o dual. La consecuencia o subproducto más conocido de esta manera de catalogar el mundo es que al disociar el bien de mal nos enfrentamos a un problema sobreañadido a la simple confusión dialéctica entre contrarios: nos encontramos con que no sabemos qué hacer con ese mal que hemos desgajado del bien y lo que solemos hacer es proyectarlo afuera, otra cosa es esconderlo dentro de nosotros (lo que Freud llamó represión o verwerfung), otra maniobra es la denegación o repudio (verleugnung) es decir hacer como si no supiéramos, no querer ver.

Y lo que nos sucede con este asunto de la crisis económica y politica es que no queremos ver.

Una vez escindido el mundo necesitamos defendernos de las conceptualizaciones negativas inherentes a la dualidad y ahi es donde entra el otro y lo otro, el depositario de todos lo males mientras nosotros nos refugiamos en el etnocentrismo que al menos nos configura y nos enrosca a algo brindándonos un cierto sentimiento de pertenencia; ser del Barça o de derechas está bien porque soy parte de algo superior a mi mismo, me relaciono con los mios, con los que piensan como yo pero a cambio tengo que enfrentar a los que piensan distinto o son del Madrid. Todo va bien hasta que la confrontación se eleva hasta niveles paroxísticos y sobreviene la guerra o el enfrentamiento siempre justificado pues el destino del etnocentrismo es culpar al vecino para ahuyentar el mal que anida en todo.

La siguiente consecuencia negativa de la dualidad es que al categorizar el mundo en pares de opuestos lo desrealizamos, pues la realidad está compuesta de opuestos complementarios que solo después de haber sido categorizados se dividen: no existe realidad dual que no contenga un germen de irrealidad. Dicho de otra manera el pensamiento categorial es facil de aprender pero introduce una distorsión en nuestra prueba de la realidad. El mundo, en este caso la crisis no se resolverá resucitando viejos modelos caducados, cambiando de gobierno, convocando elecciones o suprimiendo las pensiones sino cambiando la estructura del Estado y renunciando a resolver problemas nuevos con estrategias antiguas.

La consigna es ésta: vivir con menos pero vivir mejor o dicho de otra manera: cada cual tiene que vivir con lo que tiene, el pobre no puede ser rico a crédito, el ignorante no puede ser universitario sin esfuerzo, el irresponsable no puede ser declarado incapaz.

Tenemos la posibilidad de cambiar nuestro nivel de definición si somos capaces de renunciar a la vieja división del mundo en buenos y malos, derechas e izquierdas, culpables e inocentes.

Asi se curan los neuróticos y asi se curan las organizaciones: haciéndolas avanzar hacia niveles mas altos de definición.

Y ahora vuelvo sobre el tema de la sostenibilidad para hacer un pequeño apunte de qué significa eso, dice el diccionario que sostenibilidad es el equilibrio logrado a través de los recursos del entorno, como los recursos se agotan y no son infinitos, sostenibilidad en economia significa que no es posible pensar en un crecimiento eterno del bienestar, de los recursos baratos y de la vida fácil.

Para mi el concepto (amarillo) de sostenibilidad incluye, abarca y trasciende al concepto naranja y verde de la igualdad. El igualitarismo sin limites es imposible de alcanzar si entendemos como igualdad al derecho de todo el mundo a todos y a cualquier tipo de recursos. ¿Qué sucederia si todos los chinos tuvieran piscina individual?

Determinadas igualdades son insostenibles.

Significa que sin renunciar a conseguir una sociedad lo más igualitaria posible, la forma de conseguirlo no es apelando a la “lucha de clases” sino en ascender en esos niveles de complejidad creciente que Ken Wilber describió en sus jerarquias anidadas e integrales, jerarquias que llamó de crecimiento: algo tendremos que sacrificar si pretendemos compatibilizar, felicidad, igualdad y al mismo tiempo pretendemos sostener el entorno y resguardarlo de la destructividad y de la depredación que desgajamos (repudiamos) de la totalidad mientras diseñábamos un mundo fácil basado en categorías antagónicas, un mundo dicotómico.

Para mi existe una conclusión importante en todos estos argumentos: los elementos que configuran una sociedad y las relaciones entre sus miembros tienen una representación y una equivalencia en el psiquismo humano. El mecanismo que Freud describió como represión y fundamentalmente el repudio es la clave para entender porque las sociedades no avanzan, pues hay algo en el pensamiento categorial que las impulsa una y otra vez a retroceder en busca de seguridades etnocéntricas y que tratan en todo caso de confrontarse con el que piensa de forma diferente disociando la parte de verdad que aquel pudiera haber alcanzado. Una sociedad disociada está destinada al colapso y al continuo forcejeo pues hay algo que no termina nunca de integrarse.

Y lo que se repudió vuelve y vuelve como un karma maldito.

12 comentarios en “Politica, inconsciente y repudio

  1. Una genialidad, iluminar como lo hace la situación actual de un modo tan wilberianamente preciso.
    Es evidente que la Sombra es un saco con gran peso y que la dualidad está mal llevada no sólo en nuestro país sino en general por el Sapiens.
    Magnífico post, maestro 🙂
    PS: dejo un atajito para quien los memes de colores le suenen a lo que no es: http://www.integralworld.net/es/mgm2-es.html

  2. Dejé una pregunta abierta en su muro de FB pero después de leer el post me ha quedado más claro. Gracias!
    Me quedo con el concepto de repudiar como la falta de conocimiento o de entendimiento que no permite integrar.
    Excelentes conclusiones! 🙂

  3. El repudio es una ignorancia activa, se trata de un rechazo, un negarse a darse cuenta de algo, no es un simple desconocimiento. Lo que se repudia es siempre algo que pertenece a un meme anterior y se vive de espaldas a él como si no existiera, como si fuera un lastre, es algo que no se integra nunca por falta de certificación de existencia.

  4. Se le entiende perfectamente.

    Esta crisis a las personas de mi edad que nos ha pillado de lleno – la ultima la viví de empleado 92-94- nos ha obligado a conocer aunque sea de oídas conceptos macro-económicos de los que ni siquiera teníamos necesidad alguna: subprime, primas de alto riesgo, empresas de tasación, agencias de riesgo…
    El sistema capitalista defraudado por los mismos capitalistas; -eso no estaba previsto- ¡como en un buen potaje! siempre existe un garbanzo negro. No creo que se produzcan cambios sustanciales, los dueños del mundo, los principales lobbys, bancarios, grandes corporaciones, etc; no están dispuestos a que algo cambie de manera significativa.
    Lo que no tiene nombre por ponerle un ejemplo es que un señor llamado Goirigolzarri consejero delegado del BBVA tras haber pactado su prejubilación vaya a cobrar 3 millones de euros anuales, de por vida.. Cuando a un autónomo con un negocio rentable niguna entidad bancaria le concede un credito para mejorar su negocio ó a una familia que pretende mejorar discretamente su calidad de vida y, también tiene derecho…en fín la historia es de sobra conocida.
    El sistema productivo no representa un peligro per se; es el propio ser humano y, ¡¡necesita normas!!, pero no de papá estado, de papá y mamá normalizar conductas desde bien pequeñitos, para poder vivir en armonía con el entorno y en completa libertad, la libertad de decidir que nos da los conocimientos adquiridos.
    Un post magnífico; gracias.
    Bona nit.

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