Volcanes y cromosomas

Ahora que estamos en plena erupción del volcán islandés de nombre impronunciable y hemos comprobado el caos que la susodicha erupción ha causado tanto en las lineas aéreas y las comunicaciones o en los mercados financieros, heridos premórbidos de muerte, es el momento de decir que esta no es la primera erupción que ha tenido lugar sobre la Tierra y desde luego tampoco ha sido la mas letal para la vida terrestre.

Hace unos 75.000 años bubo una enorme erupción conocida como catastrofe de Toba en un volcán  indonesio del mismo nombre que al parecer terminó con la mayor parte de población de homínidos terrestres fueran sapiens o no y dejó una enorme cicatriz ocupada hoy por un gigantesco lago.

En otro orden de cosas es bien sabido que hay genes masculinos y femeninos. Por ejemplo los genes que existen en el ADN mitocondrial son muy feministas pues sólo los trasmiten las madres a sus hijas. Por el contrario hay genes machistas como los que se encuentran enclaustrados en el cromosoma Y que los varones heredamos de nuestro padre.

El caso es que gracias a estos genes podemos rastrear nuestros orígenes y asi sabemos que todos nosotros procedemos de una primera madre africana a la que se conoce en biología como Eva mitocondrial que vivió hace 150.000 años. Del mismo modo podemos rastrear los genes del cromosoma Y en busca de nuestro primer padre Adán. Y resulta que lo que nos hemos encontrado es que Adan y Eva no fueron coetáneos, nada menos que existe entre ellos una diferencia de unos 75.000 años.

La pregunta del millón de dólares entonces seria esta:

¿Con quién copulaban las hembras antecesoras si Adán aun tardaria en aparecer 75.000 años?

Antes de contestar a esta pregunta volvamos sobre el volcán de Toba que al parecer causó tal catástrofe sobre la tierra que practicamente extinguió todas las formas de vida sobre el manto terrestre incluyendo a nuestros antecesores de los que sólo se salvaron algunos miles de parejas.

El misterio es que nuestro cromosoma Y es seguramente posterior a la citada catástrofe, lo que viene a señalar en la dirección de que si bien la fémina actual procede de aquella Eva mitocndrial de 150.000 años, el hombre sapiens sólo tiene 75.000 años algo que se ve claramente al comparar el tamaño del cromosoma X con el irrisorio tamaño del Y.

Es falso pues que Eva procediera de una costilla de Adán y todo parece indicar que seguramente fue al revés: que el hombre es una hembra plus, diferenciada como el lector podrá observar en ese Y que parece un apéndice del X: efectivamente el cromosoma Y sirve para poco si no contamos las duplicidades del X, sólo sirve para construir testiculos y penes.

¿Pero para que le servirian los testículos y penes a una hembra ancestral anterior a la aparición de estos atributos?

Existen varias explicaciones para este hecho:

1.- Que antes del cromosoma Y ya hubieran testículos y penes aunque determinados por otro cromosoma ya desaparecido. Las mariposas por ejemplo tienen cromosomas sexuales diferentes a los nuestros y se les conoce con otras letras (Z y W). La gracia de las mariposas es que en ellas los machos son homocromosómicos mientras que las hembras son heterocromosómicas. Es evidente que podriamos especular que antes de Toba pudo existir un fórmula distinta para los machos que podria ser esta XO. Es decir que la determinación del machismo podria venir de un solo cromosoma X, algo que seguramente divertiria a la ministra Aido.

2.- Otra posibilidad es que nuestra primera madre fuera virgen y lesbiana y que prescindiera de los varones tal y como hacen las lagartijas uniparens de las que hablé en este post. La reproducción partegonogenética de los hominidos es una posibilidad que ha sido desdeñada por los biólogos de una forma radical, aunque seguramente es más poética que la anterior.

3.- La tercera opción es que los biólogos se equivoquen al contar hacia atrás y que no haya tanta distancia entre unos y otras. En realidad la aproximación temporal se hace contando las mutaciones genéticas y suponiendo que cada x tiempo se produce una mutación de modo que el método es poco fiable.

4.- Otra cuestión es si la catástrofe de Toba fue en realidad tal y como se la supone y afectó a todo el planeta o si se trató de un fenomeno más o menos local. Algo que todavia no ha sido desvelado del todo.

5.- La ultima posibilidad es que aceptando que el cromosoma Y es producto de una diferenciación del X es muy posible que antes de él hubiera algo, otra cosa similar, una X o una Z mariposona más grande quizá y que se empequeñeciera para darle gusto a Eva.

Al fin y al cabo la evolución no puede privilegiar a un sexo sobre otro sin perjudicarlos a ambos.

Histérica antigua, histérica moderna

La existencia del hombre actual está atravesada por el sentimiento informe del horror. Desde la violencia urbana de los “hooligans” hasta los conflictos laborales, familiares, internacionales o locales están teñidos por el miedo, penetrados por el pavor (Baudrillard).

No llamemos salvajismo a esas bacanales de fin de semana, con mobiliario urbano destrozado o puñaladas por la espalda en la puerta de las discotecas por una masa informe descerebrada, llamemosle por su nombre, llamemosle horror (Baudrillard).

No somos más violentos que los salvajes, sino que hemos perdido la capacidad de serlo y por eso reaccionamos con violencia ante situaciones «contagio» como en el fútbol, en el hogar con eso que ha venido en llamarse «violencia de género» o en nuestra vida privada, peor cuanto mas socializada se encuentre.

No se trata tan solo de que hayamos perdido las inhibiciones que ponían a buen recaudo nuestras pulsiones mas agresivas, es algo más profundo, se trata de una violencia anómica, estúpida, que no persigue ningún fin, la gente no se pelea por antagonismo, por dinero o por poder (los hay que también), sino por indiferencia. La gente se ha vuelto absolutamente indiferente a todo lo que le rodea incluyendo a las manifestaciones de la violencia, nos hemos hecho insensibles a la violencia, al dolor y al hambre, nos hemos hecho insensibles a casi todo lo que nos rodea puesto que no nos reconocemos ya en ninguna otra cosa sino en el impacto de lo real sobre nuestro deseo. En esa colisión vivimos y a través de sus intersticios nos desangramos simbólicamente, una vez despojados de todo lo humano que había en nosotros antes de la gran evasión que supuso el blanqueamiento del mal, el blanqueamiento o desdibujamiento de esa línea delgada que separa lo simbólico de lo real, nos encontramos exánimes, sin alma.

La anoréxica no tiene miedo a engordar como ella misma declara sino que sólo dispone de dos mecanismos para lidiar con la pulsión: la expulsión y la repulsión.

La histérica charcotiana se desmayaba para mostrarse y entregarse, la histérica postmoderna se disfraza para provocar espanto o aversión.

Despojada de su registro simbólico ¿como lidiar con el eterno conflicto femenino que supone la confrontación de la realidad con el deseo de ser atractiva?

En las neuróticas clásicas este conflicto se hallaba de alguna forma simbolizado, la histérica de antaño simplemente se especializaba en la seducción, la queja o la impotencia: mecanismos artísticos que la llevaban a un continuo despliegue de estrategias para asegurarse un publico «entregado», algunas incluso lo conseguían, pero ahora nuestras histéricas ya no recurren a la seducción sino a la épica, ¿para qué gastar tiempo en seducir a nadie, si podemos simplemente pasar al acto y fornicar directamente con quien nos venga en gana?

Esta es la diferencia que existe entre la histeria clásica, una mujer seductora que prometía mucho y no daba nada de los desarrollos ultramodernos tipo “border-line”: mujeres que no prometen nada pero lo dan todo y que lo dan de entrada, sin condiciones si es que alguien osa.

Es el miedo el que provoca ambas conductas, el miedo a no resultar atractiva, a no dar la talla, a haber perdido por la edad la capacidad de seducir, pero mientras en el primer caso podemos observar cierta capacidad para simbolizar la decepción, el rechazo o la odiosa comparación con el resto de mujeres, en el segundo caso podemos ver como opera la repugnancia del vómito, la expulsión de todo valor simbólico, la negación de la naturaleza humana y la vuelta al automatismo o a la inhumanidad.

El vómito de las bulímicas es una forma de expulsión, de exorcismo mágico mediante el cual la mujer «expulsa» todo aquello de nocivo que encuentra dentro de sí, como un demonio encarnado en esos kilos de más , en esas cartucheras que imponen de inmediato una comparación con todas esas imágenes desprovistas de defectos que pululan por televisión. Lo nocivo no puede transformarse, no puede neutralizarse o compensarse con los valores porque han sido excluidos de lo simbólico y arrastrados hacia lo real y ya nadie cree en ellos, ni siquiera de forma laica, porque toda ética ha sido despresurizada y reconvertida en un menú desplegable de deseos a los que todo el mundo tiene derecho:

Derecho a la vida, derecho a elegir el sexo, derecho a elegir la orientación sexual, derechos diseminados por un poder que difunde hasta el paroxismo la idea que las fatalidades pueden cambiarse. ¿Cabe un mito más estúpido que decir que tenemos derecho a la vida?

La vida o la muerte no son derechos sino nuestro destino, una fatalidad o una maravilla, pero un destino ineluctable ante el que sólo cabe una posición: el acatamiento.

Facebook y tu cerebro

Nuestro cerebro es un órgano gelatinoso de apenas poco más de un kilo de peso que contiene en su seno la mayor complejidad del universo. Su complejidad está relacionada con la conectividad de sus neuronas y no existe ningún ecosistema conocido que tenga sus prestaciones.

Unos 30.000 millones de neuronas y un billón de conexiones o sinapsis. Si consideramos el número posible de circuitos neuronales tenemos que habérnoslas con cifras astronómicas: un 10 seguido de al menos un millón de ceros, en comparación, el número de particulas del universo conocido asciende a tan solo un 10 seguido de 79 ceros (Edelman, 2000)

Para Gerald Edelman las prestaciones de esta prodigiosa «máquina» biológica – la más misteriosa de las cuales, es la capacidad que de un procesamiento complejo de información surja una conciencia capaz de tener sensaciones subjetivas-  , es una prestación que dista de haber sido comprendida y hasta el momento no ha sido resuelta y representa el problema difícil de la conciencia.

Esta característica especial de que de un procesamientos de señales electroquímicas surja una conciencia que se piensa a sí misma y que tiene además sensaciones subjetivas se explica según Edelman con el concepto de reentrada, sobre el que volveré más tarde.

Nuestro cerebro tiene al menos tres grandes autovías o formas de conectar unas neuronas con otras:

1.- En forma de red. Es la red tálamo-cortical que conecta el tálamo con toda la corteza de donde salen y entran conexiones tanto de abajo arriba como de arriba abajo. Esta red tálamo-cortical que se extiende a través de casi todo el cerebro es precisamente la que tiene esta curiosa particularidad de la reentrada, es decir conexiones de ida y vuelta y conexiones paralelas entre neuronas vecinas, conexiones en paralelo.

2.- En forma de un bucle continuo, es la via que comunica el cerebelo y los ganglios basales con la corteza cerebral y que está relacionada con la acción y con informaciones posturales y cognitivas. Es una via rápida, una celeridad que extrae precisamente de no disponer de reentradas como la via anterior.

3.- En forma de una finisima red, sincitio o reticula sutil en forma de abanicos que surgen de ciertos centros o estaciones como el nucleo cerúleo, el accumbens, el rafe y el sistema reticular ascendente reponsable éste del estado de vigilia en sí. A través de esa finisima red el cerebro comunica estos núcleos con casi todo el resto del sistema, estas vias tambien carecen de reentrada. Estos centros pueden entenderse como almacenes y aspersores-difusores de neurotrasmisores, el cerúleo de noradrenalina, el accumbens de dopamina y el rafe de serotonina, su función es neuromodular el resto de sistema inyectando vigor y fuerza a otras sinapsis.

No hay que confundir reentrada con retroalimentación. La reentrada es el intercambio recursivo y continuo de señales paralelas entre distintas areas del cerebro con conexiones recíprocas, un intercambio que incesantemente coordina entre sí las actividades de los mapas de estas áreas en el espacio-tiempo.

A diferencia de la retroalimentación (feed back) en este intercambio participan numerosas vías paralelas y no disponen además de instrucciones especificas de corrección de error sino que la reentrada altera eventos selectivos y correlaciones de señales entre áreas diversas. Su función no es la corrección sino la sincronización y coordinación de las funciones mutuas del sistema.

La mejor forma de entender la reentrada es imaginar a cuatro músicos que se reunen a tocar sin partitura y sin director. Algo asi pasa en las llamadas jam sessions donde los músicos de jazz se reunen a improvisar en contextos de intimidad. En realidad lo que hacen estos músicos es parecido -pero no igual- a lo que lleva a cabo el cerebro a través de la reentrada: aqui no hay mapas prediseñados a seguir mientras que los músicos profesionales son capaces de  seguir patrones armónicos preformados, las llamadas ruedas de acordes -sucesiones armonicas estandar- que guían a las improvisaciones de los músicos. En realidad la reentrada tiene más que ver con cuatro músicos que tocaran prescindiendo de esas bases armónicas que sirven como guía. Lo que aparecería seria una melodía cualquiera que los otros tratarían de seguir, armonizándola, relevándose en su exposición, creando voces secundarias o contrapuntos, etc. Al principio un concierto así sería francamente dificil de seguir pero a medida de que fuera progresando los músicos irían sincronizándose mejor llegando a eso que llamamos excelencia interpretativa. El resultado acabaría teniendo sentido.

Algo así sucede con las reentradas cerebrales, se hacen sin guión, sin dirección y sin embargo resultan ser las que sincronizan la actividad cerebral y la coordinan.

Este es un buen video para entender lo que es la reentrada.

World Science Festival 2009: Notes & Neurons, Part 5 of 5 from World Science Festival on Vimeo.

Las redes sociales de la web 2.0 son aplicaciónes que resultan analogías aproximadas de cómo está estructurada precisamente la conectividad en nuestro cerebro. Me voy a referir al caso de Facebook por ser la red social cuyo interface es el más intuitivo y seguramente la red que más usuarios tiene. El lector tendrá que forzar su imaginación y suponer que cada uno de estos usuarios son neuronas y que su red de amigos es su red neuronal próxima.

Dejando aparte los contenidos de Facebook que tienen también mucho interés en posibles aplicaciones psicológicas de futuro voy a referirme solamente a los temas de la conectividad. Si te fijas cada usuario está conectado a un número indeterminados de «neuronas» que a su vez tienen prolongaciones (dendritas arborificadas) es decir cada una de estas neuronas tiene a su vez otros amigos que están fuera de la conectividad del primero pero de alguna forma también conectan con él a través de uno o más nudos (amigos comunes o redes paralelas).

Observarás que hay varios tipos de amigos -de neuronas- unos se conectan (reclutan su red a diario), otros están inactivos o solo miran (en el argot de la red  lurkers) y casi nunca intervienen en los debates o noticias que otros proponen. Otros intervienen mucho en forma de contenidos pero no debaten nunca, son -por asi decir- unidireccionales. Otros se conforman con sólo reclutar a su propia red de amigos y nunca confraternizan con otros sistemas.

1.- Los amigos que proponen contenidos e intervienen son redes neurales con reentrada (talamo-corticales). Es usual que lean los titulares que aparecen en su página principal y que escojan qué leer o a qué usuarios contestar. Es más frecuente que estos nudos neurales no hagan reentradas sino que se limiten a retroalimentar psotivamente a algunos vecinos de red a través de la utilidad «me gusta esto». Los que se atreven a «hacer comentarios» son precisamente los que establecen reentradas, no se limitan a hacer retroalimentación para animar a la neurona en cuestión a excitarse sino que se coordinan con ella y se sincronizan obligando a otras neuronas vecinas a sincronizarse en el tema de la discusión o topic.

2.- Los usuarios de twitter son los que optan por una comunicación rapida (cerebelo-ganglios basales y corteza), sus contenidos están solo unos minutos en el time line y se pierden para siempre. Twitter no permite las discusiones o debates y se opta por la celeridad y el susurro de pequeñas noticias con textos breves que a los cinco minutos ya han desaparecido. Dicho de otra manera: twitter carece de reentrada, pues su tiempo real siempre es vencido por la velocidad de los twiteos de una red neural que es muy numerosa pero direccional de abajo-arriba. Muchos usuarios de Facebook tambien optan por esta solución: proveen de información o publicitan cualquier idea o causa sin reentrar datos en otras conexiones  o neuronas. Decimos entonces que optan por un procesamiento raudo de la información, metáfora del movimiento y la acción.

3.- Otras neuronas están simplemente muertas o inactivas pero pueden resucitar gracias a la enorme plasticidad de los sistemas nerviosos, una sinapsis puede estar inactiva hoy y activa mañana, todo depende de los aprendizajes que se hagan sobre resultados. Es de hacer notar que las neuronas siempre se reclutan (se asocian) cuando han de realizar una tarea específica que les es relevante. Si tres neuronas salieron de juerga un vez, a la próxima juerga se volverán a buscar y seguramente poco después volverán a su estado de inactividad o hibernación.

4.- La red neuronal es plástica y se encuentra siempre en movimiento, los amigos reclutados (las neuronas) crecen y lo hacen a través de nudos de comunicación (amigos) comunes que o bien son recomendados a otros o bien son encontrados en una de esas redes de reentrada que son las discusiones en muros ajenos: alli se encuentran neuronas nuevas dispuestas a afiliarse o a ser reclutadas en función de sus afinidades.

5.- Por último hay una forma de inyectar energia a una red neural cualquiera (tal y como hacen los neurotransmisores): abanicarse, es decir mandar un email a todos y cada uno de los amigos de nuestra red. La forma más eficaz de llegar a todos y de inyectar energia es de la misma forma que hace nuestro cerebro: difundiendo neurotransmisores a través de toda la red, el porblema es que hay que renunciar a la reentrada y sólo es posible esperar una contestación (reacción) a nuestro estímulo emiliar. El email masivo es la analogia de este modo de funcionar como tambien lo son las publicaciones masivas en el muro o la publicacion de eventos a los que se invita personalmente a todos y cada uno de ellos. El email o chat privado funciona según el modelo de estímulo-respuesta y no es una red neural sino dos neuronas platicando.

En este sentido Facebook reproduce mejor el funcionamiento natural de esa red neural que llamamos cerebro humano que otras redes que penalizan las reentradas y facilitan el crecimiento neural (muchos followers) sacrificando la eficacia del sistema. Hoy se sabe que el numero óptimo de «amigos» (número de Dunbar) es de 150.

Mi conclusión es que las redes sociales son un buen modelo de simulación de una red neural pero no creo que de tal complejidad y aun contando con la reentrada masiva pueda emerger una conciencia facebook que se piense a sí misma, lo que me lleva a pensar que o bien las redes sociales no alcanzan la complejidad de un cerebro humano o bien Edelman se equivoca al presuponer que ese plus que hace que las conexiones lleguen a producir conciencia subjetiva sea otro error de la neurociencia.

Claro que Edelman diría que en realidad los ordenadores no funcionan como el cerebro, los ordenadores funcionan con códigos y por tanto tienen directores de orquesta y partituras.

Bibliografia:

«El universo de la conciencia: Cómo la materia se convierte en imaginación». Gerald Edelman y Giulio Tononi. Critica. Drakontos. Barcelona 2000.