Ontologia de las cosquillas

¿Por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos?

¿Por qué el conductor de un coche nunca se marea?

¿Por qué la música alta molesta a quien no la escucha?

¿Por qué esos que gritan ahi abajo no se molestan con sus propios gritos?

¿Por qué el grillo no oye la vibración de sus propias alas?

¿Por qué el chocolate nos da dolor de cabeza?

¿Por qué un tranquilizante puede ponernos nerviosos?

¿Por qué el café nos da sueño?

Respuestas a todas estas preguntas las podeis encontrar en el blog de mi amigo Arturo Goicoechea

the-tickle-sculpture

Yo voy a ocuparme de un concepto que me parece muy interesante y que trataré de relacionar con estas y otras cosas, me refiero a la copia eferente.

Y a una ontologia de las cosquillas.

Todos los sistemas de comunicación y de mensajería tienen que saber que cosas se han enviado ya y que cosas faltan por echar al buzón. En el cuerpo humano y sobre todo aquello que afecta al movimiento, existen dos circuitos, uno el aferente responsable del movimiento mismo y otro el eferente que es la copia de un movimiento que ya se hizo y la anticipación del que va a realizarse, es por eso que cuando andamos ponemos una pierna detrás de otra sin intervención de la conciencia, lo hacemos de un modo automático pues estas memorias están guardadas como secuencias (patrones de acción fijos) y una secuencia es un algoritmo, un procedimiento, una acción que se ejecuta detras de otra y que puede además ser modificado sobre la marcha, asi cuando caminamos podemos cambiar la frecuencia y la ritmicidad del paso, podemos torcer a derecha a izquierda a voluntad, cualquier movimiento que hagamos ya ha sido realizado y es por eso que guardamos buena memoria de ellos, son copias eferentes que tienen la caracteristica de que se activan unos milisegundos antes de que se ejecute la accion propiamente dicha, lleva, por asi decir un discreto adelanto anticipatorio a la acción.

Lo que significa que antes de ejecutar algun movimiento usted ya sabe el que viene a continuación.

Es casi seguro que usted sabe qué cosa es eso de las cosquillas pero seguro que sólo algunos se habrán preguntado por qué no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos y es aqui donde entra el tema de la copia eferente sobre la que volveré más abajo.

¿Pero qué son las cosquillas?

No cabe duda de que se trata de un reflejo primitivo, puesto que hasta a los bebés se les pueden hacer cosquillas y se las hacemos para hacerles reir. Un reflejo nervioso pero bastante paradójico si usted lo piensa, porque es cierto que al principio nos hace gracia que nos las hagan pero si insisten demasiado nos ponen de mal humor y hasta tenemos que hacer algo para que el gracioso pare de molestarnos. Lo que empieza siendo gracioso y simpático acaba siendo torturante y dicen que los chinos fueron los que emplearon las cosquillas como metodo de tortura y no me extraña. Incluso hay quien dice que las cosquillas pueden llegar a ser mortales.

Los niños soportan más y mejor las cosquillas que los adultos y algunas personas son especialmente intolerantes a las mismas, otros por el contrario -los esquizofrénicos- pueden hacerse cosquillas a sí mismos, son la excepción y todos nosotros podemos hacernoslas en la bóveda del paladar.

Las cosquillas convocan no pocas emociones, la risa y la rabia que ya han sido enumeradas pero existen algunas otras cosas que señalar respecto a ellas, no hay cosquillas sin un efecto sorpresa que procede de algo externo que hace la función de lo desconocido, del intruso, algo que es no-Yo, necesitamos a alguien que nos las haga a diferencia de la masturbación por ejemplo que nos la podemos hacer nosotros mismos como usted ya sabe.

¿Por qué necesitamos un partenaire para las cosquillas y no para la masturbación?

Dicen que las cosquillas son un truco arcaico para relacionarse y que equivaldria al grooming, para establecer relaciones afectivas con alguien, incluso hay quien dice que invocan ambigüamente tanto al cortejo como a la lucha. En cualquier caso una simulación de ambos, cosquillear es luchar en broma y sirve tanto como antesala a juegos eróticos más perfeccionados como al bloqueo del enemigo en el suelo para tenerlo a merced del más fuerte. Todo parece indicar que es el antecedente arcaico o remoto de un juego simulado de poder. Naturalmente existe otro aspecto de simulación relacionado con el picor, las cosquillas son picores simulados.

¿Pero entonces por qué nos hacen reir?

Quizá una respuesta a esta pregunta podria radicar en el conocimiento de que se trata de un simulacro y de que es de broma. Que la sangre no llegará al rio.

¿Pero cómo saben esto los bebés?

Lo que nos lleva a plantearnos quién rie en las cosquillas. Y no de usted por seguro que lo que rie es solamente la cara como expresión de una emoción, sino que rie hasta el sistema inmunológico y el arco reflejo neuronal, solo asi apelando a una memoria prenatal podriamos explicarnos la reacción de risa ante el cosquileo, pues la risa en el bebé no puede explicarse como un aprendizaje sino como un reflejo innato, un reflejo voluptuoso similar o equivalente al que se produce tras la saciedad y que contrariamente a éste no nos lleva hacia el sueño sino hacia la activación.

Aqui en este video puede usted contemplar una sesión de cosquillas y advertir la ambigüedad de los planos entre la lucha y lo erótico, tambien puede observar las partes más cosquilleantes de todo el cuerpo empezando por los pies – la parte más sensible segun algunos- y objeto de ciertos placeres fetichistas, asi como en los muslos rodillas, los sobacos, las costillas, etc.

Según Sarah-Jayne Blakemore, una investigadora del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la Universidad de Londres que se ha entretenido en investigar esta cuestión:

La respuesta reside en la parte trasera (e inferior) del cerebro, un área llamada cerebelo, que está involucrada en el control de los movimientos. Nuestros estudios en la Universidad de Londres han mostrado que el cerebelo puede predecir las sensaciones de nuestros propios movimientos pero no cuando esos movimientos los hace otra persona. Cuando intenta hacerse cosquillas a usted mismo, el cerebelo predice la sensación y esta predicción es usada para cancelar la respuesta de otras áreas cerebrales relacionadas con las cosquillas.

Dos regiones cerebrales están involucradas en la sensación de las cosquillas. La corteza somatosensorial procesa el tacto y la corteza cingulada anterior procesa la información agradable. Hemos descubierto que ambas regiones son menos activas durante el auto-cosquilleo que cuando a alguien le hacen cosquillas. Lo que ayudaría a explicar por qué no siente cosquillas ni esa sensación agradable cuando se hace cosquillas usted mismo.

Lo que significa que en las cosquillas existen al menos tres centros involucrados en su expresión, uno el cerebelo que es el lugar donde se encuentran las labores de reconocimiento y defensa. El cerebelo es la parte del encéfalo especializada en reconocer que es Yo y que es no-Yo, que es propio y que es ajeno, por lo tanto es algo asi como el estado mayor de la neurodefensa en las labores de detección de lo desconocido, pero además hay otras dos zonas, la corteza somatosensorial que se ocupa de  procesar las sensaciones tactiles y aun otra estructura: la corteza cingulada anterior que estaria hablando de que las cosquillas se procesan desde distintos lugares lo que es lo mismo que decir que son desde el punto de vista neurológico ambiguas y desde el punto de vista emocional paradójicas pues evocan reacciones primtivas de tipo voluptuoso y defensivas destinadas evolutivamente a servir de soporte tanto a la activación sexual como a la activación de lucha.

Con eso no quiero decir que las cosquillas sean ingredientes necesarios de los rituales eróticos -aunque en algunos casos de fetichismo sean parte del ritual preferido- pero pueden formar parte del cortejo, es decir de los preliminares dado que lo erótico empasta mal con la risa. Lo erótico precisa seriedad aunque puede tolerar cierto grado de hilaridad como un fenómeno más de sus preliminares. Lo erótico está relacionado con lo risible tal y como sugirió Bataille en “Las lagrimas de Eros” pero una vez sobrepasado un determinado umbral, lo risible ha de transformarse necesariamente en algo trágico. Los amantes no rien mientras realizan el coito.

En el coito no hay simulacro pero sí en las cosquillas, probablemente porque representan tanto al efecto de una reacción voluptuosa como dije más arriba como -al mismo tiempo- una reacción de defensa primitiva frente al picor y a los parásitos, lo que la relacionaría con el grooming que más arriba señalé como precursor filogenético arcaico de las cosquillas.

Es posible además que con el tiempo los niños permuten la risa por la molestia, lo que explicaría el por qué los niños se divierten tanto con las cosquillas y los adultos tan poco.

Las cosquillas representan pues una reacción innata frente a estimulos relacionados con amenazas para la integridad fisica que tienen que ver con el picor de los parásitos y que al ser simulado a través de otra persona desencadenarían la risa más aun cuando que desde el punto de vista emocional las cosquillas se han enroscado a las pulsiones eróticas y a los escarceos del galanteo.

Nadie puede hacerse cosquillas a sí mismo porque guardamos en nuestro sistema nervioso una copia eferente que nos señala en todo momento lo que es Yo de lo que es no-Yo. Estas copias eferentes solo se realizan ante estimulos amenazantes y la masturbación precisamente por ser una actividad erótica y estar seleccionada por la evolución natural no guarda “copia”, lo que significa que ese concepto que llamamos “copia eferente” es un filtro que se puede saltar cuando una actividad está fuertemente seleccionada positivamente por la evolución.

Dicho de otra forma: las cosquillas serian alarmas ancestrales y la masturbación o la actividad erótica no se regularía como tal:

Los circuitos de nuestras alarmas son filtros muy resistentes a la extinción. Y lo son por razones evolutivas, para ser eficaces el individuo tiene que mantenerlos operativos y en marcha, una alarma que dejara de sonar dejaria de ser una buena alarma, es por eso que nuestros circuitos neurogénicos guardan copia de todas las ordenes eferentes hasta que reciben la orden de “erase”. Y esa copia es muy dificil de borrar, es por eso que el dolor, el vómito, la diarrea, la rinorrea o la cistitis son sintomas recurrentes, vuelven y vuelven: puesto que se encuentran emparejadas (condicionadas) a un sin fin de situaciones neutrales de la vida cotidiana.

Algunas personas habrian desprogramado o no llegado a  establecer estas alarmas que en el párrafo anterior son descritas como filtros y al no disponer de copias eferentes para la distinción Yo, no-Yo podrian atribuir a lo suyo propiedades de lo ajeno, eso sucede precisamente en la esquizofrenia donde la discriminación propio-intrusivo forma parte de la sintomatologia más conocida y de otras como la capacidad de autoprovocarse cosquillas.

11 comentarios en “Ontologia de las cosquillas

  1. A las primeras preguntas del post, diría que es por lo mismo por lo que el cuchillo no puede cortarse a sí mismo o el ojo verse a sí mismo.
    Y estoy de acuerdo en que en el coito no hay simulacro que valga, estoy con Bataille en que está mucho más cercano a lo trágico…

  2. PS: si se pinza con la uña entre las dos falanges del dedo gordo del pié durante unos 30-45 segundos, con eso ni siquiera un no-yo puede cosquillear la planta 🙂

  3. Hola Paco, ¿Tienes idea de por que popularmente se asocia las cosquillas al ser celoso o es que se trata de una hipersensibilidad relacionada con la otra?

  4. Hola Argentum, la idea de que las cosquillas son mas frecuentes entre los celoso/as es debida a que probablemnte existe un denominador comun relacionado con el “control”. Las personas muy controladoras suelen ser aquellas que “son muy suyas” y por tanto tienen muy claro esos limites entre el Yo, lo mio, y el no-Yo, y es muy probable que eso tenga algo que ver con la “propiedad” de otros.

  5. Hoy me ha dado por el diccionario. Cosquillas:

    ” Sensación que se experimenta en algunas partes del cuerpo cuando son ligeramente tocadas, y consiste en cierta conmoción desagradable que suele provocar involuntariamente la risa.”

    En la definición de cosquillas queda perfectamente reflejada todas las caracterísiticas de tal acción:

    1- Sensación desagradable en el cuerpo.Es decir, es una estimulación o sobreestimulación nerviosa de ciertas partes donde deben de aparecer terminaciones nerviosas especialmente sensibles.

    Por qué la sensación es desagradable. Creo que es porque produce una sobreexcitación y el organismo debe volver a un sistema de equilibrio. Cada persona tiene un grado de aguante a la excitación y poner en ejecución su resolución que sería eliminarla, por eso unos soportan mejor que otros las cosquillas.

    2-Suele provocar involuntariamente la risa. Por tanto, las cosquillas no tienen por qué provocar risa, éste sería un efecto secundario por eso uno se puede hacer cosquillas en el paladar y no partirse de la risa cuando se las está haciendo. Creo que sensación de cosquilleo se la puede uno autoinducir en el paladar y en todas las demás zonas del cuerpo especialmente sensibles.

    ¿Por qué surge la risa? Este creo que sería un proceso distinto y está intimimamente emparentado con el humor. Lo que hace gracia, risa es lo imprevisible, la contradicción. Al cerebro, no sé por qué le hace gracia ver que se le intenta engañar y cuando una persona hace cosquillas a otra la respuesta es contradictoria porque por una parte se efectúa una acción desagradable que debería preparar para la huida o la lucha al sujeto y por otra la acción debe ser interpretada como una actividad de juego, es decir, de acercamiento, de relación. Todos nos reímos con las cosquillas dependiendo de quien nos las haga, ese No-Yo no puede ser cualquiera sino alguien lo suficientemente cercano y con confianza para que se pueda tomar tales licencias de engaño.

    En caso de un esquizofrénico creo que se puede hacer cosquillas y que le provoquen risa porque para estas personas hay una disociación entre su cuerpo y su mente y las propias acciones de su cuerpo les son imprevisibles pero al mismo tiempo ejecutadas por alguien cercano y conocido.

    Una persona si sabe lo que va a hacer ya no le provoca gracia pero no es por la copia eferente de la risa, que sería igual en el caso de la masturbación- ya sabemos que nos va a producir placer y nos lo produce-, sino que la risa, el humor está en la sorpresa en la contradicción, por eso yo puedo partirme de risa con alguna ocurrencia intelectual mía y reírme conmigo misma y no hacerme ninguna gracia el cosquilleo en el paladar porque es algo que no me produce ninguna sorpresa, ni contradicción.

  6. Ah¡ Se me olvidaba el resto de preguntas que pones al principio del post, creo que no se pueden meter todas ellas en el mismo saco junto con las cosquillas, a no ser que quieras producir gracia o risa por algún recóndito pensamiento tuyo.

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