Kumbayás

Es imposible definir esta palabra y más aun explicar de que se trata si uno no vivió aquellos felices años sesenta y setenta en medio de la clandestinidad y de la miseria más absoluta. Es imposible describirla si uno no sabe que antes de que hubiera sexo libre o libertad de pensamiento lo que hubo en España fueron parroquias con curas barbudos más parecidos a Bakunin que a la madre Teresa de Calcuta. Eran los curas “progres” más interesados en la evangelización de las jóvenas -portadoras de jóvenes muslos- que en la liturgia y bajo cuya proteccion nacieron los primeros kumbayás, los originales, aquellos que inventaron la estética de coros guitarriles en la eucaristía y que desde ese lugar de privilegio y después de pasar por múltiples procesos individuales de descreencia se hicieron definitivamente progres y laicos, hoy son del PSOE, excepto si son catalanes que sólo son catalanes me refiero en lo politico.

Nadie sabe exactamente quien inventó el termino Kumbayá aunque las primeras kumbayadas conocidas en España se remontan a esta canción de Joan Baez, la primera kumbayera inspiradora de combinaciones similares de repetición de este estribillo cuya traducción precisa es imposible aunque los origenes de esta canción se remontan a los tiempos de la esclavitud y probablemente se trate de un espiritual negro, tal y como afirma la wiki.

Aqui está la muestra fundacional del asunto con una Baez luciendo una estética más glamourosa que la de sus primeros tiempos a medio camino entre el misticismo hippye y la conciencia cristiana ecuménica :

Aqui en España también tuvimos una kumbayá autóctona, se llamaba Maria Ostiz, una chica de esas que antes se llamaban sanas, que creo era navarra o algo asi. El caso es que a mi Maria Ostiz siempre me dio miedo porque la veia una chica con pololos de aquellos que les ponian a las de sección femenina y siempre me pareció más cercana al voleibol que a la chanson. Una de esa mujeres con cilicio incluido que te ponen a hacer gimnasia sueca al levantarte y te obligan a ducharte con agua fria. ¡A mi que me espanta el agua aun caliente!.

Aqui está uno de sus mayores éxitos kumbayeros, “No sabes como sufrí”.

La carga humorística de esta canción y este personaje fue tal que incluso mereció un gag por parte de Martes y Trece más cercano a la estética de Sor Citroen que a la negritud esclava.Tambien merece estar en este blog:

No crean que la alianza entre conventos, parroquias y salones eclesiásticos y cantantes era rara, incluso hubo monjas que se pusieron a cantar, el tema daba hasta para hacer peliculas. Observen esta Sor Ye-Ye que no tiene desperdicio.

No obstante la culminación divulgativa del kumbayismo como fenómeno social vino de la mano de aquel grupo vasco que llevaba por nombre “Mocedades” muy conocidos por su aspecto funcionarial y discreto con patilla incluida para disimular y por la voz de aquella mujer – Amaya- que tanto nos recordaba a la gorda de Mama´s y Papa´s aunque en una versión mucho más adaptada a nuestros gustos hispánicos. Esta canción compuesta por aquel compositor orgánico llamado Juan Carlos Calderón que hacia canciones como rosquillas merece tambien un lugar en esta pequeña historia del kumbayismo. “Eres tu”, se llamaba y llegó hasta Eurovisión.

A mi la música de Mocedades -a pesar de su perfección polifónica- nunca me supo levantar aunque he de admitir que “Sergio y Estibaliz” me pusieron cachondo puesto que interpretaban el kumbayismo en su versión mas enternecedora y sentimental, vean esta canción -tambien de Juan Carlos Calderón- que por cierto tambien llegó a Eurovisión y no se pierdan la trenza cheyenne de ella ni el cuello de la camisa de él, de lo más kumbayás:

Es patético que un video que se grabó en 1975, aun no se deje “embeber” en un post como si estuviera envuelto en celofán, como cogiéndosela con papel de fumar, debe ser eso por lo que hay que volver a youtube para verla, aqui. Debe ser porque aun cobran derechos de autor.

Claro que no todos los kumbayás optaron por su versión mas comercial y naif algunos lucharon por mantener cierto toque de la espiritualidad country original de acuerdo con el kumbayismo genuino. Ejemplo este grupo de folk -como se llamaba entonces- a los grupos de chicos y chicas con guitarras y aspecto y devociones parroquiales. “Nuestro Pequeño Mundo”fue un ejemplo de kumbayás con pretensiones de ruptura politica o al menos de subversión pecadora. Triunfaron tanto que desaparecieron.

El kumbayismo sin embargo fue sofisticándose y haciendose más y más local, hasta llegar a aquella nueva forma de kumbayismo que se llamó “nova cançó”, no cabe duda de que el primitivo Serrat tambien fue un kumbayá refugiado esta vez en Montserrat y sin barbas marxistoides sino a base de tonsuras benedictinas. ¿Fue esta canción compuesta en la montaña sagrada de los catalanes?

Nunca lo sabremos pero lo que es seguro es que fue compuesta de madrugada.

Pero los andaluces no querian quedarse atrás y explotaron con esta canción “Libertd sin ira” que nos llegó de la mano de un grupo kumbayá llamado Jarcha, aunque una jarcha en realidad es una composición poetica popular de la españa musulmana, asi reivindicaban los andaluces una autonomia por la vía del 151, como la catalana y la vasca. Es de notar el aspecto kumbayá de sus componentes, nada que ver con la estética dura que nos trajeron los que veian detrás.

Los kumbayás modernos ya no son grupos folk con chicos y chicas de aspecto universitario e izquierdoso sino gente desclasada y sin mensaje más allá de lo que sus cuerpos nos trasmiten, una complacida decadencia administrativa o una disonancia tan estéril como sus canciones. Aqui está el ejemplo que nos trae el padre Joni, el apostol del Hard Rock católico de turno.

Pero no crean ustedes que el kumbayismo a pesar de su decadencia ha muerto, simplemente ha cambiado de percha. Ahora los kumbayás ya no se dedican a la música sino que tienen consulta particular, se llaman sanadores y montan encuentros de fin de semana donde dan seminarios sobre reiky, constelaciones familiares, terapias florales y cosas asi. Los kumbayás siguen ejerciendo de kumbayás y algunos saben mindfullness y ofrecen terapias de cuencos tibetanos.

El lector sagaz ya habrá descubierto a estas horas que la palabra “kumbayá” es sinónimo de una cierta ingenuidad, de una profundidad fingida, de un disfraz de la intención, de una identidad asimilada por el entorno y que se traduce a veces en una posición naif cuando no francamente kitsch, ramplona, una simple copia de un original existente. Porque en realidad en el dialecto original “kumbayá” significa “Ven a mi” (Come to me), una especie de pichinglish que hablaban los esclavos negros en Carolina del Sur.

Una copia que cambió la palabra libertad por la palabra PAZ, pero yo que lo he probado casi todo me quedo con otra DIGNIDAD., autenticidad y proceso personal

Y con una idea: primero la forma, después el sentido.

4 comentarios en “Kumbayás

  1. ¡Cuánto, pero cuánto, he disfrutado leyendo estas letras! 🙂

    Notilla.- María Ostiz también me dio siempre un poco (o un mucho) de miedo.

  2. Lo cierto es que hoy lo habia releido y me he aprtido de risa pensando ¿quien habrá escrito esto? ya ni me acordaba y si Maria Ostiz da miedo porque es de esas que se duchan con agua fria.

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