Límites y constantes

einstein_tongue

Siempre me he preguntado qué tendrá este hombre que nos cae -a casi todos- tan simpático.

Es seguro que no es por su teoria de la relatividad, algo que no está al alcance de cualquiera o de esta fórmula que relaciona la energia (E) de un objeto con su masa (m).

 E = mc^2 \,

Debe ser pues por su cara de excéntrico y su fama de locuelo, claro que a la gente le encantan este tipo de genios con pinta de camareros o taxistas, son, por asi decir, agradables.

Pero lo cierto es que Einstein, más allá de las simpatías que aglutina en torno a su persona es poco conocido y menos aun entendido por el público en general. En su magna obra lo que descubrió muy jovencito y basándose en una intuición genial algo esotérica es que la velocidad de la luz era algo constante. Una constante que bautizó con esa c pequeña que acompaña a la masa de un objeto cualquiera y que al multiplicarla por el cuadrado de esa velocidad (de la luz) nos daba la energia de ese mismo objeto (moviéndose a la velocidad de la luz).

De manera que lo importante de sus ideas -entre otras cosas- es que la velocidad de la luz es una constante (es siempre la misma) y que además de eso, ese número  (300.000 km/sg)  marca un límite.

No puede existir una velocidad mayor que la de la luz.

Es decir se trata de un número sagrado , trascendente que nos limita por arriba.

Pero en realidad la velocidad de la luz al personal le importa muy poco porque -aunque todos la usan- nadie sabe a ciencia cierta qué es eso de la luz, más allá de los cables por donde circula y las bombillas que logra encender.

A la gente Einstein le cae bien porque es un tio simpático y saca la lengua como burlándose de la ciencia clásica y de Newton en particular, pero yo he encontrado las razones de su simpatía: en realidad lo que a la gente le gusta de Einstein es que su modelo del mundo coincide con el modelo de la mayoria: todos nos sabemos finitos y al mismo tiempo ilimitados.

Esta es una idea dificil de explicar pero muy intuitiva y todo el mundo que pide hipotecas sabrá a qué refiero: la gente se sabe mortal pero infinita. Ambas cuestiones encajan mal pero para eso nació Einstein: para demostrar científicamente que era posible morirse y al mismo tiempo seguir siendo inmortal. Algunos artistas como Escher hasta nos lo dibujaron: observen ustedes esta esfera, miren sus arabescos y descubran cuales son sus limites. Efectivamente la esfera es finita pero ilimitada, no hay manera de descubrir en ella su límite, en sus arabescos está oculta precisamente su infinitud. Se trata de una experiencia al alcance de cualquiera si sostienen y tocan una bola de billar, el dedo puede deslizarse continuamente por ella sin  encontrar el fin, algo parecido nos pasa cuando tocamos el pecho de una mujer y de ahi su atractivo: lo esférico carece de bordes y nos reeencontramos entonces con lo infinito. O mejor:

escher

con lo ilimitado que no es lo mismo.

pechos

El interés por lo pechos femeninos procede de su redondez, a nadie le interesaria unos pechos cúbicos, un hallazgo de la teoria de la relatividad de Einstein y sucede por una razón:

La esfera es en realidad una circunferencia que ha ganado una dimensión y aparece como un objeto tridimensional. Es un circulo torsionado (en este post tienen otro ejemplo de torsiones geométricas), una figura sagrada que aparece antes nosotros precisamente para recordarnos que cuando ganamos un dimensión acaecen fenómenos extraordinarios en nuestra percepción y en nuestro tacto si lo que acariciamos es un pecho femenino. Ah!.

Por ejemplo nosotros somos seres de tres dimensiones viviendo en cuatro: sabemos que somos finitos y moriremos.

Y eso fue precisamente lo que Einstein nos trajo al mundo: una dimensión nueva, el tiempo. Naturalmente no se refería al tiempo cronológico tal y como lo medimos en los relojes, se refería al tiempo cosmológico y lo trajo además con una novedad: espacio y tiempo eran la misma cosa, es decir un continuum. Nosotros los humanos no es que habitemos en ese continuo sino que ese continuo habitaba dentro de nosotros.

Le llamamos mente: una reproducción exacta del universo de arriba, ese que tiene el limite de la velocidad de la luz.

Y es por eso que Einstein nos cae tan simpático, más allá de que le haga burla a los fisicos de Oxford y a los catedráticos. Es que Einstein vino a demostrar lo que ya sabiamos que nosotros los humanos somos como el cosmos: finitos pero ilimitados.

Nuestro limite por arriba está pues muy lejos de nuestras posibilidades de viajar, ¿pero cual es nuestro límite por abajo?

Max Planck era otro genio contemporáneo de Einstein que andaba metido en devaneos con materias negras, tratando de saber porque determinados objetos al calentarse se ponen rojos, otros blancos, otros azules y otros amarillos. Plank estaba interesado en la incandescencia de la materia. Fue asi como descubrió que la energia (E einsteniana) no sólo estaba relacionada con la masa de un objeto sino que tambien mantenía relaciones de amistad con otra variable la frecuencia de emisión de fotones (luz). Fue asi que descubrió de paso otra constante a la que llamó h (constante de Plank).

Plank descubrió en esta sencilla ecuación que la energia que desprendia un cuerpo tenía relación con la frecuencia a la que oscilaba ese mismo cuerpo, señalando el hecho de que las mas altas frecuencias generaban mas altas energias y explicando la razón por la que el sol nos calienta con su energia térmica (rayos infrarojos) y nos quema y nos provoca cáncer de piel a través de los rayos ultravioleta (de alta energia). Esta es la fórmula de Plank que relaciona la energia con la frecuencia de oscilación multiplicada por ese numero h:

E = h\nu \,

Pero Plank al igual que Einstein no se hizo famoso por esta formula sino por la razón de que esa h, esa constante le quemaba entre las manos ¿qué significaba esa constante?

Para entender el valor de la constante de Plank les propongo un ejercicio muy fácil: tomense el pulso y midan su frecuencia cardiaca.

Supongamos que tiene usted 60 pulsaciones por minuto. Bien esa es la frecuencia con que late su corazón. La pregunta que se hizo Plank es ésta ¿cuantas pulsaciones tiene su corazón en un instante, es decir en una minima cantidad de tiempo? la pregunta puede hacerse de otra manera ¿qué hace el corazón entre pulsación y pulsación? ¿se para?

electro

Naturalmente que no se para, pero entonces como entender el intervalo entre onda y onda, ¿qué sucede alli?.

Bien, lo que sucede en ese intervalo es algo casi intangible y discreto. Lo que sucede es que existe una excitación del musculo cardiaco que no se traduce en sístoles y diástoles sino que es por asi decir una preparación, una especie de preliminares. El mérito de Plank consistió en hacer notar que la oscilación en forma de onda era una de las posibilidades de vibrar de la materia pero que existía otra forma de excitarse y era a través de paquetes de energia a los que llamó quantums y que no viajan de forma lineal sino discontinua (discreta).

Plank cayó en la cuenta de que el misterio que encerraba su constante, la h, era que representaba numéricamente el mínimo quantum de energia.

Lo que había descubierto era nuestro limite por abajo: no habia nada menor que h.

La vida humana, nuestro mundo sensible transcurre pues entre estas dos constantes y dos limites: por arriba la c de Einstein (la velocidad de la luz), por debajo la h de Plank, la constante cuántica de lo diminuto.

Las consecuencias de los hallazgos de Plank no gustaron nada a Einstein que creia en un modelo del universo elegante y simbolizable matemáticamente, pero los hallazgos de Plank le enfrentaron a una primera crisis intelectual: la luz podia comportarse tanto como particula como como una onda, la luz era por asi decir ambigüa.

Y entonces llegó un danés llamado Niels Bohr con su modelo atómico y se le ocurrió el más difícil todavia. Lo que Bohr pensó fue esto: si la luz puede comportarse ahora como onda y después como corpúsculo ¿por qué no la materia?

Y lo demostró.

Desde entonces la materia ya no es lo que era, sino algo que ahora está y ahora ya no está, que ahora es y ahora deja de ser, como aquel gato de Schrodinger que no podemos saber si está o no muerto, pues la realidad es una especie de compendio de posibilidades que con nuestra decisión colapsamos. En este sentido cada vez que tomamos una decisión (de observación) bifurcamos el mundo cuya “cosa en si” no es más que un catálogo de posibilidades.

Einstein, Plank y Bohr, genios coetáneos pusieron patas arriba el paradigma de Newton y cambiaron para siempre nuestra percepción de la realidad señalando además múltiples paradojas impenetrables a la razón y a la deducción humanas y cientificas planteando problemas filosóficos, metafisicos y aun teológicos que parecian barridos para siempre de la faz de la tierra. Se trata de problemas que no pueden ser resueltos por la ciencia tal y como la entendemos hoy y que precisan del amparo del arte y de la literatura para poder ser descritos o simplemente hacerlos sensibles al entendimiento humano: no tenemos palabras ni conceptos aplicables a los hechos que la fisica moderna plantea.

Es por eso que Conrad nos advirtió que toda tecnologia avanzada se parece cada vez más -inevitablemente- a la magia.

Y es cierto porque si, materia, energia, tiempo y espacio están relacionados entre si, debió haber un momento -un instante anterior al big bang– donde anduvieron unidos. Ese momento es conocido por los fisicos como singularidad, es decir un lugar o estado donde no se cumplía ninguna de las leyes arriba enumeradas, ni la de Einstein, ni la de Plank ni el modelo atómico de Bohr.

¿Entonces qué habia alli, en esa singularidad de densidad infinita?

Pues dicen los matemáticos que el infinito no existe: que no es más que una simbolización de lo interminable.

Lo cierto es que la ciencia no lo sabe y a mi entender nunca lo sabrá pues la ciencia puede definirse de esta manera: la ciencia es precisamente la imposibilidad de la ciencia de ser absolutamente científica.

O dicho de otra manera:

Está prohibido utilizar terminología científica para explicar hechos que sólo la ciencia puede demostrar científicamente.

¿Un límite, una constante?

Lo sagrado, la cosa en sí, aquello que no podemos llegar a conocer, el noumeno, el Tao, ¡qué importa el nombre!

9 comentarios en “Límites y constantes

  1. Tenía razón, es neuropoesía pura. Sólo con la que nos brinda puede comprenderse que participen de una sola esencia lo moral y lo infinito, un gato vivo y uno muerto, lo apolíneo y lo dionisíaco, incluso el dolor y el placer…
    Una magnificencia de post para el que no tengo más palabras que esta: Stendhal 🙂

  2. Tras aposentarse las emociones, dejo constancia de que sólo rompiendo los límites se puede acceder al noumeno.
    Pero hay que empujar y hace falta mucha valentía. Y mejor aún en sincronización con otra partícula subatómica que viaje en el mismo paquete cuántico (sic), el sentido que lleva al más-allá-de. El único sentido acaso sea, en efecto, el de la (auto)trascendencia.
    Cuánta belleza en este post, sí…

  3. Ana ¿a qué límites te refieres? ¿A a la c de Einsten y la h de Plank o bien a los paupérrimos límites cotidianos y frustrantes de nuestra pequeñez cósmica?

  4. Cris, como dice Paco en el post qué importan los significantes a veces. Como dice Watts, “creemos comprender algo cuando podemos ponerlo en palabras” (pero es una ilusión óptica).
    Sí, más bien a lo segundo, a empujar, a estallar y salir del “cocoon”, del cascarón del huevo, a pasar de embriones de hombre a humanos con conciencia (ver mi poema Embrión de Hombre :D).

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