El pensamiento sistémico y los médicos

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El sabio Minuchin lo dijo despues de 6 horas de intervención el sabado pasado en Castellón durante el Congreso «Crisis y familia: modelos de intervención para el siglo XXI»:

«Tienen ustedes que quedarse con dos o tres cosas de lo que yo diga. Tienen ustedes que escoger algo muy pequeñito y llevárselo consigo.»

Lo que venia a decir es que después de una sesión maratoniana congresual con intervenciones constantes y densas y sesiones largas y agotadoras el auditorio sólo va a rescatar de entre todo una o dos ideas elegidas por él mismo, aquello que mas les resonó de todo lo que alli oyeron.

Nos recordó algo bien sabido y no tanto recordado: que no hay que dar nunca por sabido algo aun repetido muchas veces, el interlocutor no procesa lo mismo ni a la misma velocidad que nosotros y sobre todo: la mayor parte no son capaces de simbolizar, viven en dos dimensiones y son incapaces de mudar de estado mental, además como todo el mundo sabe existe un sesgo a la percepción de forma que las personas no siempre entienden lo que se les dice a pesar de que creamos que lo han entendido, en un mismo intercambio cada cual entiende una cosa distinta, esa es una caracteristica de esa interacción entre humanos conocida vulgarmente como hablar. Un ejemplo es el diálogo de besugos de médicos y pacientes por decir algo. ¿Entiende usted lo que le ha dicho su médico? ¿recuerda como tiene que tomar su medicación?o ¿le habló su médico?¿le miró acaso?

Está más que demostrado que el personal no procesa las recomendaciones de su médico, ni entiende muchas veces lo que les dice, algunos ni siquiera recuerdan el nombre del que les atendió, casi nadie sabe el diagnóstico que se les ha dado y sólo algunos iniciados siguen su medicación con disciplina.

Lo normal es perderse en el Hospital, equivocarse de cola, no saber qué ha dicho el médico y no saber como tomar las medicinas, lo normal es no seguir las prescripciones que se le hacen, algo que ahora se llama «escasa adherencia al tratamiento». Pero es mejor visitar la web de Forges y sus chistes sobre médicos que seguir por este camino.

Porque yo no queria hablar solamente de médicos sino sobre todo de lo que aprendí oyendo a Minuchin. Y lo que aprendí de otra manera: observando a las 1200 personas que alli se dieron cita para oirle. Pero antes de emprender esta tarea me gustaría poner un párrafo encontrado en una web sobre pensamiento sistémico más abajo citada y que ilustra sobre aquello de lo que quiero hablar.

El fundador de Infonomía Alfons Cornella ha llamado infoxicación a esta nueva forma de bulimia informacional : “exceso informacional, de intoxicación informacional, en la que tienes más información de la que humanamente puedes procesar y como consecuencia, surge la ansiedad (técnicamente information fatigue syndrome). En inglés el término es information overload (sobrecarga informacional). Pues bien, la infoxicación es un problema de nuestra sociedad y, por tanto, también una gran fuente de oportunidades.

Y la información crece al mismo tiempo y en sentido opuesto a la atención que dedicamos a las personas.

Extraido de esta web (Pensamiento sistémico)

Dicho de otra manera: tenemos mucha información y le dedicamos muy poco tiempo a las personas y a nuestras relaciones interpersonales.

Si existe un ámbito donde este fenómeno puede observarse con más claridad es en la relación que mantienen médicos y pacientes. Es posible afirmar que a una mayor tecnificación de la asistencia médica más impersonalidad en el trato y una mayor deshumanización en la relación interpersonal. Se trata de algo que no solo podemos encontrar en el ámbito de la medicina sino se extiende a la politica, a la justicia, a la televisión o al mundo de la información en general, se trata del cáncer social de nuestro tiempo, una especie de enfermedad autoinmune que caracteriza a las sociedades opulentas y que se extiende hacia abajo en la pirámide social provocando estupor, resentimiento y confusión entre los individuos que asisten a la paradoja de que aquello que se acordó en llamar progreso llevaba adosado un coste en deshumanización, una hipoteca antihumana.

Suele decirse que los politicos se encuentran divorciados de la opinión publica, pero la opinión pública a su vez se encuentra prefabricada por los lobbyes comunicativos que a su vez dependen de los políticos para sobrevivir e influir en los ciudadanos segun las directrices de los poderes fácticos y mediáticos. Basta con ver cualquiera de esos programas de debate que hacen en televisión (talk shows) para entender que aquellos personajes que crean opinión en realidad son titeres al servicio de sus empresas. De tan previsibles resultan aburridos y entonces uno cambia de canal. En realidad eso que los periodistas llaman el «derecho a la información» oculta y muestra como en una especie de strip-tease previsible los intereses de grandes lobbyes y que nada tiene que ver con el derecho a saber, que es el único derecho que deberian defender los comunicadores.

Es por eso que surgen las teorias conspirativas acerca de casi cualquier fenomeno social, el 11-S, el 11-M o el origen del SIDA son ejemplos de la desconfianza con que el publico acoge las verdades oficiales. Nadie confia en el gobierno, ni en los politicos, ni en los periodistas.

Las teorias de la conspiración o los rumores suelen aparecer en estos entornos de desconfianza y suelen afectar a aquellos que ostentan un discurso propio (corporativo), sea médico, mediático o político. Y si existe esta desconfianza es porque  el personal ha dejado de mantener con la autoridad competente una relación de subordinación: las jerarquias se transforman poco a poco en heterarquias.

Por eso ahora lo que se lleva es dudar hasta de si el cáncer es o no es lo que se le suponía que era: una enfermedad donde un conjunto de células desorganizadas comienzan a crecer de forma anárquica provocando metástasis, es decir sembrados de células a distancia. Lo mismo sucede con el saber psiquiátrico, basta darse una vuelta por la Red para caer en la cuenta de que existen movimientos antipsiquiátricos que ocultan sobre todo una hostilidad y desconfianza no ya contra los psicofármacos o los tratamientos psiquiátricos convencionales sino sobre las causas y remedios contra las enfermedades mentales. La ofensiva que están llevando a cabo en Europa «religiones» como la cienciologia apenas han comenzado a apreciarse.

Los medios conviven y habitan en el escándalo, cuanto más mejor como muestra de eso les pongo aqui más abajo el caso del Dr Hamer y su intervención televisiva nada menos que en TV1, la historia completa de Hamer y su teoria siniestramente conocida como «Nueva medicina germánica» y su método pueden encontrarla aqui.

Enlace con videos google para visionar el citado programa de TVE.

A propósito de Hamer en este enlace hay buena parte del revuelo mediático alcanzado por aquel programa presentado por Adelina Castillejo y que sólo benefició a los propios medios, está por ver si aquella información benefició a los pacientes o a alguien más.

Es verdad que todo lo nuevo es necesariamente al principio exagerado y ha de serlo pues de lo contrario nadie tomaria lo nuevo como tal y seria engullido rapidamente por el sistema. Pero no todo paradigma nuevo por el hecho de serlo tendrá éxito en el futuro y estoy ahora acordándome de la utopia anarquista. O de los planes secesionistas de la organización terrorista ETA, el futuro no va por la fragmentación nacionalista sino por la conexión global.

Lo progresista en un tiempo deviene en reaccionario en otro, algo que se opone al progreso.

Pero tuvo su utilidad histórica: de no haber sido por los radicales que imaginaron un mundo sin Dios, sin patria y sin amos o esclavos aun hoy estariamos en la época feudal. El capitalismo -la piedra filosofal de la que hablaba la alquimia- con su capacidad camaleónica para refundarse y torsionarse a sí mismo tuvo que admitir que los trabajadores eran seres humanos e ir adecuando las estructuras jurídicas, políticas y sociales necesarias para poteger a los más débiles, a los parias como se les llamaba entonces. La revolución social se llevó a cabo en la sociedad civil de forma paulatina hasta llegar en la siguiente bifurcación a una nueva paradoja: hoy en nuestro pais los trabajadores tienen tantos derechos sociales que nos encontramos rebotando en el sentido contrario. ¿cómo haremos para que sobrevivan las empresas y los bancos? En eso anda el gobierno ahora por lo visto.

El descontento con los medios se neutraliza no viendo la televisión -algo repugnante- o leyendo los diarios (casi todos en bancarrota), pero el descontento con los médicos se transfiere a la negación de todo saber médico, a la oposición, la duda y la sospecha de que intereses igualmente poderosos se encuentran detrás de los paradigmas de la Oncologia (la especialidad más cara) o de la psiquiatria, la especialidad mas siniestra. No es de extrañar pues que los nuevos paradigmas emergentes y los escándalos mediáticos irrumpan arrastrando tras sí a los oncólogos y a los psiquiatras, onmipresentes en cualquier mala noticia.

Y ahora quiero volver al Congreso de Minuchin, que se celebró en Castellón durante los dias 27,28 y 29 de Noviembre, dejo aqui la fecha para la posteridad. ¿Saben ustedes cuantos psiquiatras habian en ese congreso?

Unos 20.

¿Saben ustedes cuantos psicólogos habia en el congreso?

Unos 800

¿Qué porcentaje hubo de hombres y mujeres?

El 80 % eran mujeres.

Hay que decir que el Congreso logró reunir a 1200 personas, un hito, un éxito de convocatoria y tambien un éxito para la organización, el Auditorio de Castellón no se llenaba asi desde que Jethro Tull pasó por aqui.

La pregunta que ahora procede hacerse es esta ¿Como es posible que en un Congreso de esa naturaleza, con dos paladines tan importantes como Van der Kolk y Minuchin hubiera tan poca representación de la Psiquiatria y tan gran plétora de féminas psicólogas?

¿Es que no somos los psiquiatras los que cuidamos de las enfermedades mentales más graves e invalidantes? ¿Donde estaban mis compañeros de profesión?

Hay un paradigma emergente que es no la terapia sistémica sino el pensamiento sistémico, una nueva ideología que ahora comienza a despuntar y que puede sintetizarse en esta frase: «Todo esta conectado con todo».

Y que acabará desplazando a la Psiquiatria por un concepto más humano de la enfermedad mental, no sé si lo logrará con el resto de las especialidades médicas, pero lo que es seguro es que ambos paradigmas: el determinista lineal y el no-lineal tendrán que coexistir durante mucho tiempo partiendo el mundo en dos.

Lo que me llevé del congreso de Castellón fue algo efectivamente muy pequeño: asistimos a un cambio de modelo, que arrastrará la culpa freudiana y la convertirá en una laica responsabilidad, vamos hacia una feminización del mundo y por tanto de modificaciones profundas en los paradigmas duros (masculinos) de la ciencia.

De la ciencia a mi desde ahora solo me interesa su belleza. Es inutil buscar la verdad a su través : hay cosas que probablemente no son verdad pero merecerian serlo, una de ellas es la terapia de familia que pudimos contemplar a través de sesiones de video con el propio Minuchin. Y lo que es bello tiene poder curativo por sí mismo.

Siempre preferiré la astrologia a la meterorologia.

Y la psicologia sistémica a la psiquiatria medicalizada