Torsiones y fragmentos

Aquellos que ya sepan lo que es una banda de Moëbius están ya en condiciones de entender como avanza la conciencia humana, lo hace como esa cinta del pelo que ahora tiene dos dimensiones y que sometida a torsión como por arte de magia se transforma en tres dimensiones. Algo así le sucede a eso que llamamos nuestra mentalidad. ¿Ejemplos?

Muchos, lo que ayer nos parecia justo y normal hoy nos parece una barbaridad, incluso hay hoy quien piensa como ayer demostrando que su conciencia individual ha avanzado muy poco. La esclavitud estuvo bien vista durante muchos años pero hoy es ilegal aunque aun hay quien la defiende o al menos no termina de aceptar la idea de la igualdad entre hombres de distinto color.

En el Mississipi aun hay quienes creen en la supremacia de la raza blanca por no hablar de los que aun piensan que el hombre es más inteligente que la mujer. ¿Puede una mujer ser médico, juez o ingeniero? Imagínense ustedes esta pregunta hecha hace unos cien años, ¿cómo cree que hubiera terminado la encuesta?

A mi no me cabe ninguna duda de que determinadas creencias colectivas han sido sometidas a torsión lo que es lo mismo que decir que sin una cierta fuerza o violencia no hubieran sido modificadas jamás, es verdad que renegamos de los cambios que han venido precedidos de estos forcejeos sociales entre adalides de lo nuevo y mantenedores (reaccionarios se llamaban antes) de lo viejo, pero lo cierto es que para cambiar algo hace falta someter la conciencia individual y colectiva a una cierta violencia, de lo contrario no hay torsión.

Claro que la violencia o la fuerza por si mismas tampoco predicen una torsión suficiente para que la hormiga de Moebius circule por la cinta en ese bucle sin fin que hace de ese camino algo infinito. Lo cierto es que la violencia o la fuerza terminan por romper la cinta y entonces ya no hay torsión sino fragmentación.

Es por eso que nos resulta tan dificil saber qué queremos decir cuando hablamos del “progreso”. Todos los crimenes contra la humanidad se han hecho en favor de la libertad, del progreso o de la mejora de las condiciones de vida, lo cierto es que los abanderados del cambio se han hecho con el tiempo sospechosos de fanatismo o de autoritarismo. Y es que la tendencia de los humanos a pensar la realidad en términos bidimensionales es demasiado fuerte para que no la tengamos en cuenta, a veces una revolución no lleva sino al extremo contrario de las cosas, eso parece que nos enseña la historia: alzarse contra un dictador o un tirano es una causa simpática de no ser por la cantidad de veces en que otro tirano de signo contrario viene a asentarse en el poder. La verdad es que no hay manera de saber qué es progreso salvo cuando el progreso ya ha sido establecido, hay algo de tautológico en la idea del progreso, es imposible predecir qué es progreso (torsión de la conciencia) y qué es fragmentación (rotura de la cinta).

Por ejemplo progreso, es tener energía eléctrica en casa, agua corriente, carreteras y seguridad para que circulen mercancías y dinero para comprar comida. De eso no cabe ninguna duda. Pero hay muchas situaciones en la realidad cotidiana que son dudosas desde el punto de vista del progreso colectivo y que solo trasmiten fragmentación, como si la cinta de tanto estirarse se hubiera roto.

Para algunos la idea de progreso está identificada con el descubrimiento de una subjetividad nueva, seguramente Apolo, inventor mitico de la homosexualidad (o del amor entre hombres) estaba persuadido de que la simbolización del amor entre hombres era un progreso, quizá tambien Safo estaba persuadida de lo mismo y seguramente los colectivos gays actuales (inventores de la identidad homosexual) tambien estén seguros de que alzanzar la igualdad juridica con los heterosexuales es una conquista de la conciencia humana. En este contexto hay que incluir a las leyes que permiten el matrimonio entre homosexuales que entre algunos se viven como un éxito politico y entre otros como una barbaridad juridica.

Pero yo no estoy seguro de que estas leyes supongan una torsión de la conciencia humana, porque la homosexualidad con o sin boda civil está y estará mal vista al menos en el ámbito de lo privado. Vamos de tolerantes con ella igual que hacemos con cualquier conducta extravagante pero no las deseamos para nosotros ni para nuestros hijos, no debe ser pues una opción comparable a convertirse en un Nadal o en un Alonso por decir dos héroes deseables en la identificación de nuestros coetáneos.

Y no son deseables por el estigma social que arrastran estas conductas, de eso tampoco cabe ninguna duda pero tambien es cierto que el tejido social funciona de un modo muy parecido a nuestros sistema inmunológico y hay personas que se han especializado en reconocer lo diferente como los linfocitos B, otras en marcar con antigenos de membrana a determinados anticuerpos como los linfocitos T y otros en eliminar las diferencias como los linfocitos K. No cabe ninguna duda de que el tejido social opera con un sentido cooperativo e inmunitario, a veces baja las defensas y el organismo entero parece haberse vuelto loco y otras veces está demasiado estimulado y ataca a las células sanas del cuerpo como sucede en la psoriasis. Ha de haber un equilibrio, si, y para que exista un equilibrio el tejido social debe aprender a dialogar con las células y a recordar donde están aquellas peligrosas que se multiplican provocando metástasis. No es de extrañar que el tejido social rechaze lo diferente, para eso está.

Otra cosa es por qué los humanos nos afanamos en ser diferentes. Podria decirse que una de las características de los humanos actuales es la creencia de que la subjetividad (la emotividad) es el supremo amo que debe reinar en el mundo. El “Yo soy asi” se ha convertido en una reivindicación que va más allá de lo razonable y que además contiene la paradoja de que “ser asi”, muy probablemente es un episodio mas de eso que llamamos ir contra corriente, una elección a la que no pocos prefieren por aquello de disentir de algo.

Otro ejemplo es el debate politico sobre el aborto. El ” a mi no me viene bien quedarme embarazada ahora” es un derecho supuesto que se le atribuye a la mujer y que yo no le negaré, siempre y cuando la preñada en cuestión no niegue su parte de negligencia en ese proceso de haberse quedado embarazada. ¿Es que hoy en España existen personas que desconocen las tecnicas anticonceptivas? Si es asi estas personas debieran estar en la escuela y no en el mercado sexual.

“Dejame en paz pero ocúpate de mi” es el lema de los emotivistas fragmentados.

Es un decir, pero a mi el derecho al aborto libre y electivo no me parece una torsión de la conciencia humana, más bien me parece que va en la dirección contraria y que promueve la irresponsabilidad. Es por eso que decía antes que es dificil saber qué es progreso y qué es fragmentación. Nunca entenderé porque la izquierda se ha erigido en abanderada de esta causa y debe ser porque ya no quedan causas para la izquierda.

Me lo decia el otro dia un amigo mio mientras comíamos níscalos y alcachofas. Trataba de explicarme en términos económicos de que va esto de la crisis económica y me explicaba las jugarretas de los bancos y como se las agenciaron para vender hipotecas más arriesgadas a fin de aumentar sus intereses y ganancias. El asunto al que quiero llegar es que los bancos inducidos por el afán de usura prestaron sus dineros a gente con pocos recursos económicos pero simetricamente a eso las personas individuales pidieron prestamos e hipotecas sabiendo que no podian pagarlas, los bancos también sabian que no podian pagar pero su negocio no estaba en cobrar sino en renegociar paquetes de deuda con otros bancos, lo que no previeron es que la basura virtual del dinero en órbita acabaría invadiéndolo todo. Dicho de otra forma Bancos y clientes (mercado) participan del mismo afán de lucro y de consumo. Es como si juntaramos a los ratones con el queso, un desastre.

Un ejemplo más de fragmentación y aqui hay un video donde un señor muy simpático nos cuenta de qué va esto de la crisis que él llama la crisis ninja (yo les llamé chonis y vicentines), además tiene blog lo que le hace más simpático a mis ojos.

Y esto significa que el sistema liberal precisa de controles y que estos controles no pueden proceder del mercado (de los usuarios fascinados por el dinero consumible) sino por los poderes públicos. Pero una vez dicho eso hay que reconocer también que los poderes publicos (los politicos) son peores gestores financieros que los profesionales de la Banca. ¿Se imaginan ustedes a uno de esos alcaldes recientemente encarcelados al frente de un Banco?

Bueno, ya conocemos casos.

Mi amigo terminó el ultimo níscalo dando una receta para el futuro, los Bancos deben ser participados por el Estado como ha sucedido ya en Inglaterra, de este modo si ahora les salvan el pellejo cuando haya ganancias habrá dinero para las arcas publicas, del mismo modo el capital tendrá que reformarse- añadió-.

– No lo dudes el capital se reformará, pero el socialismo tiene poco margen de maniobra.

– El socialismo debe permanecer para repartir los excedentes, esa es su función, la que hace mejor que el capital. Lo mismo sucede con la sanidad, si el capital mandara los pobres se moririan todos.

– Si, pero los socialistas han jugado sucio en esta distribución de poder, aun recuerdo cuando se oponian a la privatización de determinados servicios, como la cafeteria, la lavanderia o la hosteleria. ¿Qué hace un funcionario poniendo cafés?

No cabe ninguna duda de que los servicios sanitarios públicos tal y como los concebimos en Europa son una torsión de la conciencia humana que ha propiciado una mayor equidad en los bienes sanitarios, ahora lo sabemos, nada que ver con el sistema americano, pero a cambio de eso la izquierda tendrá que dejar de apoyar a los vagos, a los absentistas y a los rentistas.

Y modificar de una vez por todas eso que se ha venido en llamar beneficios sociales. La izquierda debe abandonar el buenismo y ejercer su función de repartidora de beneficios posibles y justos.

Es de esperar que haya dialogo entre las distintas celulas, anticuerpos, proteinas y sustancias de deshecho, al fin y al cabo lo social es un organismo vivo que precisa de defensa de lo contrario todos perdemos y el organismo muere.

La cinta se fragmenta y la hormiga no puede circular.

4 comentarios en “Torsiones y fragmentos

  1. Me encanta la metáfora humanidad-cuerpo. Somos células (unos neuronas, otros adipocitos, pero el barco es el mismo…)
    Y me encantan otras muchas cosas de este post, otra brillante exquisitez. Y, además, aguda cual inocente zarpazo sulfúrico 🙂

  2. Qué bien que lo expresas, Paco, una torsión… Sí, torsión exactamente…..
    Eres como una droga, cuanto más se te toma, más se espera el próximo post, ja ja.

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