Crímenes alimentarios

Los niños con suerte son aquellos que tienen al menos una abuela. Eso fue lo que a mi me sucedió (aunque tuve dos) sólo una conservo en mi memoria a partir de su amor, su devoción, y sobre todo por su sabiduría.

El otro dia andaba yo escribiendo un post sobre medicina china en mi otro blog cuando me percaté de que los médicos chinos usan el verbo “disipar” que tambien usaba con frecuencia mi abuela asi como los fisicos del caos. Me concentré en el significado de ese verbo e intenté recordar a qué se refería mi abuela con aquella advertencia “no hagas esto que disipa” y por eso visité algunos diccionarios acerca de la palabra “disipar” que yo siempre habia asociado a adelgazar y que en realidad es lo que hacemos cuando alguien tiene fiebre, tratamos con compresas frias de disipar el calor.

Mi abuela solía tener un catálogo de actividades que “disipaban” y que cibereternizo ahora en estos puntos:

  • Masturbarse.
  • Consumir bebidas carbónicas.
  • La playa y tomar en exceso el sol.
  • Bañarse o lavarse demasiado.
  • El zumo de limón.
  • El acaloramiento y la fiebre.
  • El vinagre.

Entonces aún no sabia yo que la energía no sigue las leyes de la materia y que es por eso que los médicos chinos hablan de dispersar, ascender, descender, disipar o concentrar. Son las operaciones que hacemos o podemos hacer con la energía. Mi abuela no sabia nada ni de medicina china ni de casi nada porque era analfabeta pero sin embargo poseía un saber acerca de la disipación que nunca más volví a encontrar en parte alguna, ni siquiera en la carrera de medicina nadie mas me volvió a hablar de qué cosa era disiparse, y de hecho no lo entendí hasta que movido por mis pacientes anoréxicas -las grandes disipadoras- no volvi mi mirada hacia la medicina tradicional china.

Aqui escribí algo sobre el asunto.

Fue asi como me enteré de que realmente masturbarse era malo para la salud sexual de los hombres no por inmoral sino porque disipaba, mi abuela tenia razón y tambien disipa la coca-cola y desde luego pasarse mucho tiempo en la playa o dentro del baño, por no hablar de los cítricos, los grandes disipadores frutícolas.

Recientemente me enteré de algo muy importante: del significado de esa palabra. Disipar es algo bien distinto a dispersar, disipar es esparcir, diseminar o desperdiciar y se aplica a eso que les sucede a los gases: que se evaporan o se condensan al abandonar aquello que les contiene. Dispersar sin embargo es separar o dividir algo que estaba necesariamente unido formando un todo, dispersar es romper el orden de algo sin perder la esencia de sus elementos, una manifestación por ejemplo se dispersa, la energia sexual (de los hombres) por ejemplo se disipa en la masturbación, sin el recipiente adecuado que le de forma.

Además la palabra disipación alude a algo relacionado a los cambios caóticos que se presentan en un sistema, la energia que se disipa no es igual a la energia que se dispersa, en la disipación hay un cambio en el ordenamiento de las moléculas de algo mientras que en la dispersión hay una pérdida de algo que inicialmente iba unido y que se descompone en elementos más simples. El agua del mar se disipa en la nube, mientras que un rebaño de ovejas se dispersa por la montaña ante la amenaza del lobo.

Asi que mi abuela tenia razón si atendemos a estas conceptualizaciones energéticas que solía hacerme en compañia del fuego mientras pasabamos noches charlando sin televisión y me contaba aquellos cuentos inverosímiles que los abuelos de entonces contaban a sus nietos. Mi abuela habia sido una cocinera profesional y sabia mucho de comidas y bebidas de manera que en aquellas conversaciones me enteré tambien de qué cosas “concentraban”.

Según ella el vino, el pescado, las habichuelas, garbanzos, lentejas y la carne concentraba y daba fuerza. Naturalmente no sabía qué cosa era una proteína ni sabia diferenciarla de un hidrato de carbono, pero siempre me decía que el vino no podia faltar nunca en una mesa, porque el vino era concentrador, ascendía, daba vigor y criaba sangre, de la leche nunca me habló pero ella la consumia de almendra aunque no tenía un criterio establecido a favor o en contra de la leche, claro que por aquel entonces consumíamos leche entera de vaca ordeñada en el dia y no como ahora que consumimos leche pasteurizada.

De todos los alimentos que consumimos los occidentales opulentos no existe otro tan dañino como la leche, me refiero a la leche después de haber sufrido el proceso de pasteurización e incluyo ahora a todos los lácteos, quesos y yogures pues todos ellos se consumen obligatoriamente tras un proceso de desnaturalización que conocemos con el nombre de pasteurización. Más dañino aun que el tabaco y el primer crimen alimentario al que me referiré en este post.

La leche es uno de esos alimentos sobre los que no existen consensos cientificos universales ¿quién los financiaría?, lo cierto es que nosotros los Sapiens somos el unico animal que se alimenta de leche después de superar el amamantamiento, se trata pues de una sobreadaptación cultural. En realidad nuestro cuerpo no está adaptado a la digestión de la leche y es por eso que cerca del 40 % de la población general sufre alguna intolerancia con respecto a la misma. En realidad la presencia de lactasa en nuestro intestino -usual durante la infancia- va disminuyendo con la edad y esta adaptación a un alimento no natural en nuestra especie es lo que se conoce con el nombre de una neotenia, una adaptación bastante reciente de los humanos a la vida sosegada y práctica que nos viene desde el Neolitico cuando el hombre domesticó la agricultura y la ganaderia y se convirtió en un burgués sedentario que convierte nuestro intestino grueso en un intestino de niño. Eso es precisamente la neotenia: la persistencia de rasgos infantiles -en este caso alimentarios- en el adulto.

Mi padre que era agricultor, ya no lo es porque ya no quedan agricultores frutícolas en España al por menor salvo algunos héroes anónimos y él siempre me lo decía: “los lácteos le ganarán la batalla a la fruta”. Una de las razones de esa victoria es que la fruta mancha, hay que pelarla y tiene un sabor demasiado ácido a veces, los lácteos sin embargo se consumen como postres en lugar de la fruta y se presentan en botes, botellines, bricks y envases asépticos que impiden el contacto de las manos con la materia comestible, de ahi su éxito. Son como más pulcros.

Sin embargo los lácteos que consumimos en exceso no extraen su potencial dañino por ser lácteos sino por su proceso de industrialización que en nuestro pais es obligatorio para todos los productos consumibles como la leche y que alcanza tambien a los zumos de frutas. La pasteurización sin embargo es un proceso que asegura que no nos contagiemos con aquellos gérmenes que campaban por sus respetos en tiempos de mi abuela, hoy la fiebre de malta, la fiebre Q o la tuberculosis son enfermedades en cierto modo exóticas, resulta casi imposible contagiarse de ellas a través de los lácteos, sin embargo nos ha venido una epidemia mucho peor: las enfermedades de la nueva ola y que proceden del consumo de alimentos desnaturalizados.

Un alimento es algo vivo, la leche “buena” es un elemento vivo que admite la ebullición pero pocas maniobras más sin echar a perder ese frágil equilibrio etre proteinas, grasa, vitaminas y oligoelementos. El calcio de la leche pasteurizada es abolutamente inerte y no sirve para prevenir la osteoporosis como proclaman los dietistas del antiguo régimen, ningún calcio de una leche pasteurizada será absorbido precisamente a causa de la leche, da igual si es desnatada, entera o con calcio u omega-3 añadidos.

El pecado mayor es consumirla es compañia de otros alimentos, recuerdo ahora esas escenas donde en las peliculas antiguas los niños americanos recibían una sobredosis de leche mientras comían: beber leche mientras se come es un pecado mortal. La leche no se puede mezclar con ningún otro alimento más que consigo misma. Lo mismo vale para la coca-cola, un alimento carbónico y dulce que algunos consumen para mezclarlo con salados y proteínas, una herejía común entre nuestros adolescentes que consumen además pizzas con quesos pasteurizados, futuros candidatos a toda clase de enfermedades degenerativas como los gatos de Pottenger.

Francis Pottenger fue un médico investigador interesado en el asma que invirtió su vida allá por los años 50 en investigar sobre los efectos nocivos de la leche industrial y compararlos con la leche entera no pasteurizada: sus experimentos con gatos que alcanzaron a tres generaciones de felinos son ya clásicos y demostraban el daño transgeneracional que recibian los gatitos alimentados con leches pasteurizadas en comparación con el resto: la esterilidad, las enfermedades respiratorias, las enfermedades óseas, la debilidad y falta de vigor y por fin la extinción precoz de todos ellos demostraron bien a las claras que al menos los gatos no están bien adaptados a la pasteurización.

¿Son estos experimentos con gatos transportables al hombre?

La leche industrial tiene efectos perjudiciales en múltiples sistemas del cuerpo, el primero de ellos es el sistema respiratorio, muchas personas que toleran perfectamente la leche notan que sin embargo les provoca hipermucosidad bronquial, más acá de la fibrosis quística la leche pasteurizada es la causa de los procesos asmáticos no exógenos, suprimir la leche es para estos niños un equivalente a hacer desaparecer sus continuos broncoespasmos en cada resfríado.

Pero sin lugar a dudas el mayor prejuicio que causa la leche es a largo plazo sobre todo en las personas que tienen más demanda de calcio como las menopáusicas, es entonces cuando se manifiesta precisamente la acción que durante años la huella de la leche ha dejado en nuestro intestino grueso: una especie de fango que impide a las vellosidades intestinales capturar los nutrientes más todos aquellos que quedaron encerrados en el cuajo que la leche forma en el estómago en contacto con la acidez.

Una huella que ya antes habrá dado signos de su presencia: ¿no es el colón irritable la enfermedad “psicosomática” digestiva más frecuente en atención primaria? Si usted visita esta web verá como la causa nerviosa sigue teniendo muchos adeptos entre los profesionales. Pero usted mismo puede hacer la prueba si padece esta curiosa enfermedad que cursa tanto con diarrea como con estreñimiento o espasmos, deje de tomar leche y observará como sus nervios no tenian nada que ver en su etiologia. Pero no deje pasar mucho tiempo porque el colón irritable es el nivel energético de otra enfermedad más temible: la colitis ulcerosa. Lo curioso es que la colitis ulcerosa aparece ya de entrada en adolescentes con padres con colón irritable, como sucedía con los gatitos de Pottemberg, a cada generación lo suyo. Al fin y al cabo el potencial dañino de la leche no se manifiesta de la noche a la mañana, a veces necesita de tres generaciones, yo soy la primera generación de los niños que probaron la leche pasteurizada y naturalmente tengo un colón irritable aunque en remisión gracias a mi abstinencia láctea.

¿De qué sirve entonces enriquecer la leche con calcio si los nutrientes de la leche van a ser bloqueados por la propia leche?

Extraigan ustedes mismos sus conclusiones y como consejo alternativo les diré que la máxima concentración de calcio, está en la col, en las manzanas, las peras y los frutos secos.

No la necesitamos, ya no somos niños ni hay ningún plan Marshall en marcha.

¡Leche no gracias, ella lo agradecerá!

Homenaje a mi abuela Carmen y a sus consejos gastronómicos:

No podia faltar el vi damunt la taula. No podia faltar el vino encima de la mesa.
Una solemnitat, un ritu que venia Una solemnidad, un rito que venia
des de la nit: el vi encenia la taula, desde la noche:el vino encendía la mesa
encenia la casa, encenia la vida. encendía la casa, encendía la vida.

Una vella litúrgia el posava a la taula. Vieja liturgia que lo ponia en la mesa
Una vella litúrgia nocturna, inescrutable, Vieja liturgia nocturna, inescrutable,
encenia la sang, palpitava en els ulls. encendía la sangre, palpitaba en los ojos.
Una solemnitat, un ritu que venia Una solemnidad, un rito que venia
des de la nit, la nit febril de la caverna. desde la noche, la noche febril de la caverna.
El vi begut, en casa, a l’hora de menjar. El vino bebido en casa a la hora de comer
S’oficiava el vi, lentament i greument. Se oficiaba el vino, lenta y gravemente.
Parle del vi dels pobres. El vi que ens feia forts. Hablo del vino de los pobres, el vino que nos hacia fuertes fuertes
Un tros de ceba crua, un rosegó de pa, Un trozo de cebolla cruda, un trozo de pan
i un got de vi solemne. Parle del vi dels pobres, i un vaso de vino solemne, hablo del vino de los pobres
begut solemnement, l’aliment de la còlera, bebido solemnemente, alimento de la colera
el vi o sosteniment de l’afany o la ràbia. el vino o sostén del anhelo o la rabia
El vi de l’esperança, el vi dels sacrificis, el vino de la esperanza, el vino de los sacrificios
l’esperança rompuda, plantar cara a la vida. esperanza rota, plantar cara a la vida.

El vi (Vicent Andrés Estellés)

9 comentarios en “Crímenes alimentarios

  1. Un post realmente delicioso este, Rey Carmesí. Aplaudo su dedicatoria a las abuelas que algunos disfrutamos (las de ahora ya no son como antes y, aunque las hubiera, nadie preferiría escucharlas a ellas que ver OT).
    Es cierto, antes no sabían de dietética pero casi todas “sabían” que las lentejas es mejos mezclarlas con los hidratos del arroz, ah, ese saber intuitivo… ¿dónde habremos perdido esa intuición por el camino? Y ¿qué decir de los flavonoides del vino tinto que tanto nos tonifican la musculatura lisa y previenen las hemorroides y otras cosas más serias?
    Celebro su antiapología de la leche, pero es que en las escuelas no enseñan que 100 gr de col lleva 4 veces más de Ca que los lácteos, y las almendras y el besugo nada menos que el doble…
    Una curiosidad: teóricamente la leche debería llevar aprox unos 125 mg de Ca / 100 gr. Cierta marca de leche cuyo nombre no recuerdo (visto en el super) anunciaba un día, resaltado en el tetrabrik, “¡¡con 1100 mg de Ca!! ¿Nos toman el pelo? ¿cuánta lleva entonces la otra..?
    Abajo la leche, viva el Rioja 🙂

  2. A propósito de limones, las abuelas de antes también hacían la llamada “Novena del limón” que consistía en tomar zumo de limón con agua cada mañana durante varios días. Era para limpiar el hígado.
    ¿sería la ira reprimida lo que dispersaba? 🙂

  3. Esas técnicas depurativas son muy potentes porque eliminan casi todas las toxinas habidas y por haber, y la ira tambien es una toxina. Ahora se hace con zumos de zanahoria y uva que no son tan disipadores y mezclan lo dulce con lo amargo. De lo que se trata es de eliminar restos del colon y eso seguro que se consigue, solo con el ayuno y poco más.

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