EnREDados

Dadme un medio de expresión y transformaré un criminal en serie en un benefactor de la humanidad.

E. M. Cioran

Algunos aun no lo saben, pero este invento de los blogs, webs, redes sociales y páginas personales -el fenómeno social más importante del siglo- divide al mundo en dos clases de personas humanas: los que poseen al menos un blog activo, y los que no poseen ninguno. En realidad el blog nació un poco para ser el periodismo del futuro, articulos de opinión, noticias o reportajes, pero lo cierto es que ha llegado a ser un nueva forma de vivir, un nuevo modelo de comunicarse con los demás y es que tal y como dice este bloggero amigo; hay hambre de comunicación, una especie de hambruna o de oralidad resistente que no se sacia. Y sucede por varias razones pero hay una de principal:

Finiquitadas las tertulias de los bares y el ocio provinciano de los casinos la gente ya no se comunica directamente a través de la conversación hablada que sólo conserva su prestigio gracias a las mujeres: esas grandes habladoras que se pasan la vida demandando atención a su verbo y todo es porque tal y como dice una amiga bloggera propietaria de este «Trozos de nada», las mujeres hablan para compartir y nunca entenderán a los hombres que hablamos para resolver. Es por ello que existe una grieta en nuestra comunicación y es también por eso por lo que las mujeres se quejan tanto de que no las escuchan y se instalan webcams ya desde jovencitas para hacerse de notar. Los hombres no nos solemos quejar porque eso supondría compartir y nosotros no estamos diseñados para banalidades sino para resolver como dice ella, la del blog que ha estudiado el asunto en un libro esotérico del estilo: «Los hombres son marcianos y las mujeres venusinas» como cuentan aqui. Yo me he pasado la vida escuchando las conversaciones de las mujeres y espiándolas porque como decía Novalis, «hablar por hablar» es un ejercicio apasionante de reflexión sobre el vacío o sea algo que está muy cerca de la vacuidad como idea metafísica y yo soy en cierto modo un budista intrascendente.

Pero una vez superado este problema y el de vivir en ciudades inhabitables por aquello del ruido y el aislamiento, la red es una forma de conectar, no ya con el vecino que es un plomo sino con aquellos que como yo creemos en la red más allá de sus contenidos y más allá de la comunicación. En realidad si vivimos en ciudades como en la de la foto es sólo por una razón: porque nos obligan, es alli donde hay trabajo para cualquiera, incluso para aquellos que no trabajan, de ahi su atractivo para homeless y ejecutivos.

Porque lo importante no es la información que puede compartirse en plan femenino en la red, -una especie de biblioteca de Babel custodiada por un ciego- dónde todo el saber, el prejuicio y el negocio se halla aun confundido detrás de los intereses de alguien que la maneja quizá desde alguna lejana torre de Manhattan. No, lo importante de la red no son los contenidos, no importa que haya blogs subjetivos y desquiciados, blogs que buscan a Dios o la trascendencia, ni importan los textos o las vanidades que ocultan en busca de un destino imaginario en los suburbios de la literatura, ni importan esos blogueros que escriben poemas que sobrevuelan entre escenarios fetish ni aquellos que buscan en un haikú la esencia de la belleza la encuentren o no, tampoco me importan demasiado los poetas visuales, ni los decoradores de letras, ni el arte digital o los músicos en paro que buscan la fama y editan sus cedés en jamendo. Ni tampoco que los blogs no digan la verdad o que la wikipedia esté equivocada, nadie la dice -la verdad- o que divulgen rumores inconcretos y por no importar tampoco tienen demasiada importancia los que hacen apología de la anorexia, ese fenómeno que ha venido en llamarse «Ana y Mia» donde enseñan a vomitar con pedigree.

Ni los que copian a otros bloggeros, ni la pornografía, ni los que suben videos sobre sus hazañas en you tube como ese asesino en serie finlandés que buscaba su minuto de gloria, ni las chonis que graban sus palizas xenófobas por alardear, no, lo importante de todo esto es la RED en sí misma.

Porque la red llegará un dia en que se encarnará como en su dia se encarnó la escritura y nos hizo asimétricos, me refiero a los hemisferios cerebrales.

Y lo hará porque la red es subversiva en si misma porque supone la desaparición de las jerarquias, ya nadie dispone qué se dirá, como se dirá, los intereses de unos y otros se difuminarán. Que cada cual disponga de un espacio libertario donde pueda decir aquello que le venga en gana sin censura, editores, negocio, distribución, SGAE, mercaderes, libreros, especialistas en marketing o comisionistas de mi trabajo es un avance extraordinario. No hay más límite que la ley, suicidas y suicidarios, góticos o infernales, budistas o deprimidos, el blog sobrevivirá colgado en la red hasta que su dueño lo retire, como a mi me ha pasado con éste que dejaré aqui para toda la cibereternidad, quizá me sobreviva si antes no sobreviene un apagón universal de esta red que nos enreda hasta el paroxismo y que aun no sabemos quien la financia.

No pinches sobre mi no estoy registrado y no busco votos

No importan los blogs premiados, no importa el reconocimiento a la persona individual, ni importa nada que no sea el mérito dispuesto a entregarse a cambio de nada, la Red ha iniciado la cuenta atrás del beneficio basado en la «profesionalidad», en la jerarquía, en el poder como antes Mayo del 68 acabó con la gerontocracia. Lo único que importa es el talento sin lucro asociado.

En realidad el mundo que ya termina se basaba en la ocupación de la pirámide del poder por una mayoria decadente e inmovilista que hace negocios y especula con los bienes que producen otros como sucede en esta fotografia:

El problema que se les viene encima a todos esos directores de proyectos escondidos en sus organigramas funcionales es que determinados negocios hacen agua, se está terminando por lisis el beneficio parasitario que hasta hace poco atendían.

Un ejemplo: bajarse música de esa gran madre proveedora que es la red. Programas como Emule logran compartir (un verbo muy femenino) copias, que los mercaderes venden a precio de oro. ¿Cuanto cuesta hoy un CD? La verdad es que no lo sé porque hace muchos años que no compro ninguno. ¿Por qué pagar por una copia como si fuera un original? Ese es el problema y son ellos los que tienen que adaptarse a la RED y no la RED a ellos, ¡que cambien el negocio!, si aun les queda. Sólo lo buenos sobrevivirán, como en la evolución darwiniana. El resto a vivir de otra cosa pero no a costa de los paganos.

Asi y todo ni la música, ni la creación ni los libros corren peligro, sólo los autores propuestos por los lobbyes, las influencias politicas, los productos de laboratorio basados en la imagen, la literatura femenina tan premiada, las cancioncillas del verano, las novelas históricas con misterio incluido, los remakes de Griales escondidos y los plagios descarados. Esos desaparecerán, desde luego y yo me alegro. ¿Por qué pagar por una novela si hay tan buena narrativa gratis colgada en la red? Un ejemplo.

El blog es un nuevo género literario cuando ya la literatura ha muerto, ¿paradoja?. No, paradigma.

La mataron los mediocres y los editores.

Pues es la generosidad de algunos lo que es subversivo y lo que cambiará el mundo.