Lo fetisch

El fetichismo es probablemente el primer culto religioso del que tenemos noticia. Un fetiche es un objeto que representa a otro en su ausencia: no lo supimos hasta que Frazer aquel antropólogo tan famoso -que incluso cita Freud en Totem y Tabú- nos contó en aquella obra maestra titulada “La rama dorada“, las leyes de la magia. Pues fetichismo, magia y religión primitiva o totemica son equivalentes.

Frazer nos expicó como funcionaba la magia y lo hace mediante dos leyes fundamentales:

  • La ley de la semejanza: si un objeto A se parece en algo a un objeto B, A y B participarán de las mismas propiedades.
  • La ley de la contaminación: si un objeto A entra en contacto con un objeto B, este objeto B queda impregnado con los atributos de A.

Y dos coletillas:

  • La parte representa al todo
  • Lo semejante produce lo semejante

El fetichismo es pues el culto mágico a un objeto cualquiera, siempre y cuando ese objeto cumpla alguna de las leyes de la magia anteriormente citada, porque el objeto en si carece de importancia, lo que importa es aquello que representa. El fetichismo sexual se refiere siempre a la mujer y al misterio de sus atributos faltantes, es por eso que el fetichismo es siempre femenino incluso para las mujeres pues en el hombre el “Gran fetiche” coincide demasiado claramente con aquello que representa, el falo representa al pene y por tanto se equivalen, sin embargo en las mujeres las nalgas no están representando a las nalgas sino a aquello que ocultan entre ellas. En esta fotografia fetish podemos observar el culto a las medias uno de los supremos fetiches femeninos, pues son ellas las que velan u ocultan a medias las piernas entre cuyas junturas se encuentra precisamente lo que falta. La vista se dirige a las medias a pesar de que la desnudez de la mujer induce a llevar la mirada hacia sus muslos, es precisamente ese engaño sin mentira la esencia del fetichismo.

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A los culos femeninos también se les rinde pleitesía, pues son los promontorios donde se oculta el umbral, ese que los héroes tanto temen cruzar: la evidencia de que la nada existe. Una nada que se oculta detrás de la penumbra y que solo se intuye, pero la mirada ya ha sido desplazada a los glúteos, alli donde no hay peligro.

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Es por eso que se inventó el bondage : como una sofistificación del retardo y como una inmolación del cuerpo femenino en la pira de lo imposible, ataduras, lazos, velos, correas, cremalleras ,piercings, botones o cuerdas, lo que se trata de conseguir es que el cuerpo de ella no reviente hacia afuera, se trata de un cuerpo que contener, abotonado en sus ojales entrebiertos, un cuerpo que amenaza con fragmentarse si sus orificios desvelaren el secreto.

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Una venda oculta la cara y los ojos, pues es a través de la mirada que existe el otro, -oculta la mirada- el otro se cosifica y se trasmuta en un ídolo, en un fetiche primitivo al que rendir culto y al que no temer.

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Y es a través de las redes como pescamos peces y tambien significados, dentro de la malla el cuerpo no puede volatilizarse, ahi está preso en esa función eterna de ocultamiento de lo que no existe: los genitales femeninos.

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Es por eso que a veces el arte se transforma en objeto de consumo como en esta orient-doll una muñeca fetiche a medio camino entre el arte y el onanismo doméstico.

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Pero a veces el fetichismo se confunde de tal manera con lo religioso que algunos artistas consiguen traspasar el límite que separa el misticismo de lo puramente erótico y nos recuerdan que lo erótico y lo sagrado son parientes cercanos.

En esta web del artista Reinhard Otto podemos observar como temas muy cercanos a nosotros, como el sacrificio de la crucifixión están emparentados con el fetish, son de hecho el mismo fenómeno.

En esta otra hay una buena muestra de arte fetish.


3 comentarios en “Lo fetisch

  1. Un símbolo lo es del prójimo ausente, caracteristicamente la madre quien co-define con su mirada identitaria la subjetividad corporal en espejo del niño. Un fetiche es un simbolo literal por el cual la mente cree estar en presencia de otra subjetividad, a éste fetiche el animismo infantil o de la especie, atribuye propiedades mágicas. Ejemplo, el crucifijo, pero en éste el otro esta negado, torturado, en su corporalidad, de modo que hay un endiosamiento del dolor, que, en otra época, nos permitia asumir nuestros propios dolores, pero, a la vez, (ambivalencia) los incrementaba.
    En la anorexia, la joven vé su cuerpo como fetiche (muñeca) de un placer que es negado por ella, como lo fué su deseo infantil frustrado por la ausencia del otro significativo.
    Los objetos pueden tener un uso mágico natural, cuando se usan no como fetiches, sino como “objetos lúdicos”, simbolos de transferencia y recreación del si mismo.

  2. “Al culo también se le rinde pleitesía”

    Por supuesto que el culo también es objeto de adoración porque la imagen que refleja es la de un enorme órgano sexual femenino. Son las puertas de la consagración, ante las que el héroe se rinde antes de adentrarse en lo desconocido.
    Una búsqueda incensante de la propia esencia del ser humano simbolizado en el Santo Grial. La copa-útero de la vida.

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