El orfanato

Orfanatos, manicomios, hospitales para crónicos, cárceles, conventos, cuarteles tienen algo en comun. Algo que fué descrito y analizado por Goffman en aquel libro de culto titulado “Asilos” y que abrió una manera nueva de entender de qué va eso -en apariencia tan humano- como una institución total: totalitaria, donde los individuos que alli permanecen acaban asesinados civilmente y convertidos en un número, en una biografia robada, alienada, desgarrada.

Los niños que han tenido la experiencia de vivir los primeros años de su vida en un orfanato presentan huellas relacionadas con el afecto impersonal, con la rutinificación o los castigos injustos cuando no el abuso. Una vez cerradas sus ventanas plásticas para cualquier aprendizaje ya nunca podrán adquirir -como hacen los niños que se han criado en ambientes normalizados- sus mismas habilidades. Las instituciones totales son verdaderas cárceles del alma, allí se pudren los sujetos y se convierten en rebaños deshumanizados y obedientes, el resto simplemente enferman, mueren, quedan alelados o enloquecen a no ser que encuentren a alguien que disponga para ellos de afecto y sincronías y lo haga además antes de que el sujeto deje de ser receptivo al amor.

Algunos niños tienen la suerte de encontrar a Michael Caine -el médico abortista- de “Las normas de la casa de la sidra” que les llamaba a todos por su nombre y les daba las buenas noches con aquella cantinela de “Principes de Maine, reyes de nueva Inglaterra”. Más suerte tuvo Laura (Belen rueda) al ser adoptada y rescatada de aquel antro en el que se crió huerfana.

orfanato.jpgUn orfanato es un lugar que va bien para imaginar un film de terror pues terrorificos son en su esencia: eso ha sucedido con este trabajo de Juan Antonio Bayona y protagonizado por Belen Rueda en el papel de su vida y que no desmerece en absoluto a Nicole Kidman en su papel de atribulada madre de unos hijos vivos-muertos en “Los otros”. Una pelicula que efectivamente sigue sus huellas y el éxito comercial y de critica de aquella de Amenabar y que puede considerarse narrativamente como similar, al menos en la descripción de esos dos planos que parecen constituir la realidad en ambos filmes, una realidad que no podemos percibir y que constituye una dimensión inaccesible :una la de aqui abajo, de los vivos y la otra: la de alli afuera la de los muertos, presencias que parecen haber impregnado para siempre esos lugares ignominiosos. Son los niños, esos híbridos, los mediums que pueden captar esa otra realidad que se nos escapa al resto de los mortales y lo hacen precisamente porque han sido precozmente heridos de muerte.

Simon es tambien un superviviente de la muerte, con anticuerpos del SIDA incluidos en su pequeño cuerpo acompañará a sus padres a la vieja casona donde precisamente su madre pasó los primeros años de vida. De allí desaparece misteriosamente y de allí será necesariamente rescatado por la madre, por esa Laura indomable que tratará por todos los medios de reunirse con su hijo adoptivo Simón que es para ella la encarnación de todos sus sufrimientos infantiles. Tratará de reunirse con él al otro lado pues esa es la única solución para reencontrarse con los muertos, al menos en las peliculas que abordan temas sobrenaturales que es por cierto -junto con el teatro- el único lugar donde lo sobrenatural siendo al mismo tiempo inquietante resulta al menos convincente. Nada que ver con las revistas especializadas o los espacios televisivos que trata el tema, truculentos y subjetivos. Pareciera como si lo sobrenatural sólo tuviera cabida en la ficción, en la narrativa, por eso el género pierde aceite cuando se sale de esos parametros y por eso esta pelicula puede considerarse como un modelo del género, bien cuidada y articulada, no existe un sólo detalle que escape de la trama a través de un guión cuidadísimo y de una Belen Rueda insuperable y creible. Uno sale del cine con la creencia de que después de todo deben haber dimensiones que no percibimos y que la parapsicologia merecería un puesto en la Real Academia de las Ciencias.

Asi es el cine, todo lo hace verosimil.

Y ya nadie volverá a echar de menos a Los Serrano.

Un botón:

2 comentarios en “El orfanato

  1. “las dimensiones que no percibimos”
    Quizá el hecho de que no las percibamos no significa necesariamente que no existan… Tómese como ilustración los planos en los que emergía aquella pipa 🙂

  2. […] La opción de dar al niño en adopción es también una opción mala desde el punto de vista de la salud mental de la madre y seguramente la mayor parte de abortos tienen lugar en personas que se han planteado esta solución. Dar a un niño en adopción no tiene las mismas consecuencias que deshacerse de él durante el embarazo. La penúltima opción que nos queda es el orfanato. ¿Alguien defiende hoy esta posibilidad? está tambien demostrado que este tipo de insticuiones tiene efectos colaterales en los niños que habitaron en ellos tal y como conté en este post. […]

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s