La tomatina de Buñol

tomatina1.jpegPoca gente sabe que el tomate es una solanácea, hermana del beleño, del estramonio y de la belladona, plantas tóxicas de reconocido prestigio etnografico. El tomate por el contrario es comestible y todo el mundo le conoce bien y sabe que es una baya de color rojo como la sangre. Muy usado en las peliculas de vampiros como salsa hematica para adornar cadáveres y muertos en series de cine B, de esas de terror.

tomatina.jpeg

tomatina4.jpegtomatina2.jpeg

Aun menos gente sabe que el tomate es uno de esos alimentos que acumula muy mala prensa entre algunos consumidores, para algunos es más aversivo que la leche. Hace algún tiempo me entretuve en investigar qué alimentos eran aquellos que acumulaban más aversiones alimentarias, es sabido que el ser humano es junto con las ratas el único animal que presenta repugnancias de este tipo y lo del tomate quizá sea por el color, eso dirian los psicólogos positivistas pero yo lo dudo porque las ratas no hacen distingos de color.

tomatina3.jpeg

Menos gente aun sabe que Buñol es un pueblo de Valencia famoso y tan bonito como Badalona, aquella canción donde Serrat nos instruia acerca de los lugares a visitar en tal ciudad: “con sus hembras y sus hombres, sus apellidos sus nombres, su sexo y…su domicilio y su carnet de identidad” o sea que cosas para ver Buñol tiene muy poquitas, pero gracias a que se ha hecho famoso por aquello de la tomatina que hasta los japoneses vienen en tropel a esa kermesse heorica de su fiesta principal, tanto que hasta el Estado les ha premiado nombrándola ” fiesta de interés nacional” y digo yo que no será por su valor etnografico o antropológico o por pertenecer -el tomate- a esa entrañable familia de las solanáceas sino por una coincidencia que comenzaría un dia de aburrimiento, de esos donde la canicula aprieta y los mozos empezaron en broma y terminaron a tomatazos unos con otros, pues de eso se trata, de acabar a tomatazos, y si es posible inundado de salsa de tomate como pareciendo un muerto de serie B, eso les encanta a nuestros coinciudadanos diseñados más para la orgía tomatil que para el curre y si no que se lo pregunten a los turistas que inundan estos dias ese lugar llamado Buñol que usted no sabe donde está como Badalona, que de no ser por Serrat continuaria en el anonimato.

Claro que estas cosas sólo pueden suceder en un pais donde sobra de todo, sobran tomates y sobra aburrimiento.

No os perdais esta actuación de Serrat con la Trinca donde cantan precisamente ese pasodoble ahora rebautizado con el nombre “Badalona mon amour”

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s