Tal y como señala Franz de Waal es indudable de que nuestra especie ha sufrido una constante y dolorosa confrontación o conflictos entre unos grupos y otros, y no cabe duda de que lo que hoy entendemos como moral es un intento por compartir ciertas reglas en los grupos, que los hicieran viables, visibles, cohesionados y laboriosos. La moral evolucionó como una adaptación: una forma de superar los conflictos y procede por tanto de esos mismos conflictos. Las normas morales evolucionaron pues desde un entorno ferozmente competitivo y donde el engaño y el autoengaño eran la regla no la excepción. Y donde el grupo era siempre el mayor perjudicado por el egoismo individual.
En un principio fue la religión la primera forma de cohesión, véase el ejemplo de las tribus judias dispersas en el desierto y como la creencia en un mismo y único Dios las cohesionó hasta formar un pueblo. Hasta hoy. Después vendría la cohesión politica, el Estado y la Ley mucho mas tardiamente.
Jonathan Haidt ha estudiado las razones que en la época actual llevan a personas inteligentes a pelearse por cuestiones de religión o de politica. Y llega a la conclusión de que los individuos se afilian a una concepción del mundo en función de un rasgo biológico que es el descrito por Costa y McRae llamado “apertura a la experiencia”. Sencillamente hay personas que puntuan alto en este item (los cinco grandes) y otros que puntuan bajo. Los que puntuan más alto serían los que hoy llamamos progresistas, liberales, izquierdistas o “progres”, mientras que los que puntuan más bajo serian los conservadores, derechistas o “fachas” segun otras clasificaciones. Lo importante es retener que estas puntuaciones tienen interés en los extremos de la campana, pero mucho menos en el centro: la mayor parte de las personas somos, por asi decir de centro, es decir somos conservadores en algo y progresistas en otras cosas. Se trata pues de una clasificación un poco forzada empíricamente y que sólo adquiere validez como decía antes en los extremos.
Pues es cierto que existen “conservadores” que pueden detectarse por algunas creencias: Dios, la patria, el ejército, la familia, el orden, la oposición al aborto y su aborrecimiento por algunas prácticas sexuales y de otra parte los “progresistas” que están más cerca de valores como la igualdad, la solidaridad, los derechos de las mujeres y de las minorías, de los más débiles, los que defienden derechos universales y que cuestionan constantemente la autoridad.
Hasta tal punto esto funciona así que les pediria a ustedes un ejercicio mental.
Si una persona defiende los derechos de los inmigrantes a viajar, vivir y beneficiarse de nuestro sistema de salud de forma libre por nuestro territorio ¿que pensarian ustedes? ¿es de derechas o de izquierdas?¿Si una persona se escandaliza por el matrimonio entre homosexuales que pensaria usted? Es de derechas o de izquierdas?
Lo curioso es que las cosas en nuestras sociedades avanzadas y opulentas las cosas no funcionan asi de forma rígida. Por ejemplo la persona que defiende los derechos de los inmigrantes puede que defraude en su declaración de renta o emita facturas sin IVA. Otro ejemplo podría extraerse de la deriva nacionalista que acaece en nuestro pais. ¿Es de izquierdas o de de derechas defender la independencia de Cataluña?
Todo parece indicar que la moral emergió como una forma de controlar a los demás en función del bien del grupo si bien se ha interiorizado de forma diversa en los individuos concretos.
Lo que nos lleva a pensar en que ni todos los que están son ni todos los que son están. Algo asi como decir que no existe una equivalencia lineal entre ser de derechas o de izquierdas y defender una misma politica.
Y es lógico porque lo que caracteriza a nuestra sociedad es la complejidad y ser de derechas o de izquierdas carece de una formulacion genética o biológica que la pueda sustentar. Se puede ser de izquierdas y católico y ser de derechas y ateo por poner un ejemplo comprensible para todo el mundo. La politica es el fondo un fenomeno tribal, un subproducto de nuestra necesidad de afiliación y no un argumento con peso racional.
Personalmente no creo en este asunto de las derechas o las izquierdas porque estos rasgos tienen mucha influencia de definición social, venimos al mundo como un borrador y es la experiencia la que sobreescribe este borrador. La apertura a la experiencia es un rasgo endógeno (endofenotipo) pero no hay ninguna razón por la que no pueda modificarse en función del entorno. Para mi hay algunas variables que tienen más peso que los rasgos de la personalidad, uno de ellos es la procedencia, el origen de cada cual. Dime donde te criaste y te diré si eres de derechas o de izquierdas, conservador y progresista.
La gente que habita en entornos rurales donde su vida depende del grupo y de su reputación dentro de él tienden a ser más conservadores. Es por eso que la españa rural vota mas al PP que al PSOE en nuestro pais y es por eso que en USA determinados Estados son más republicanos que demócratas. La gente que habita en grandes urbes y que depende de sí mismo para medrar en sociedad tiende a ser mas “progresista”, estar más lejos de su familia extensa y vivir más enfocado en su propio bienestar que en función del grupo y estas personas suelen ser mas de izquierdas, liberales o progresistas. El origen y la crianza de cada cual es mucho más potente causalmente que los rasgos de personalidad. Tambien la edad, la religión o los ambientes depauperados son factores con influencia en estas elecciones, mucho más que lo racional y la personalidad en el modo de ver el mundo.
Lo que Haidt plantea en este video que les dejo colgado más abajo, es precisamente la paradoja que supone la militancia en una de estas posiciones sin caer en la cuenta de que el adversario, a su vez, tiene también sus razones para pretender un mejor acomodo y bienestar social, si bien desde otra perspectiva. A los que ahora demonizan a los que votaron a Rajoy o a Bush o a Aznar como sacando a relucir que los votantes de estos partidos conservadores son tontos o simplemente malvados, Haidt pone el dedo en la llaga al señalar que los que asi piensan viven en una especie de “matrix moral”, que simplemente no tiene en cuenta lo que piensan los demás y les descalifican o simplemente les abruman con insultos y acusaciones injustas.
No han tomado la cápsula roja y se atrincheran en su modelo de vida.
En realidad el éxito del voto conservador está oculto en dos variables: 1) se trata de una ideología fácil de comprender y 2) todos tenemos algo que preservar. Todo el mundo sabe que un grupo social (una sociedad) tiene que defenderse de los individuos egoístas (los que toman recursos y no dan), de los parásitos (los que viven al margen del sistema y viven de sus descuidos), y de los que infringen la ley. Los sistemas politicos compasivos tienen los dias contados o serán los sistemas politicos los que sucumbirán al pillaje. Lo que cohesiona un grupo es el orden aunque sea o parezca injusto y no la inestabilidad.
Para profundizar más en estas ideas les dejo este enlace donde se analiza con más profundidad lo que Haidt ha descrito como los cinco grandes de la moral. Quizá después de leer esta entrada sean ustedes capaces de entender porqué el pueblo vota paradójicamente contra quienes les recortan, caso de éxito reciente del PP en Galicia.
Tambien les dejó un video de Haidt en TED sobre esta misma cuestión.
Neuropolitica: Las raices morales de liberales y conservadores

















