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Los placeres fáciles

mayo 21, 2013

Placer es aquello que añadimos a la vida y goce algo que sustraemos a la muerte  (J. Lacan)

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No cabe duda de que nos falta un semiología para entender de qué hablamos cuando hablamos de placer. Para pensar es necesario construir categorias, pues de lo contrario no sabemos pensar y meteremos casi siempre en el mismo corral churras mezcladas con merinas.

Y cuento esto porque en el lenguaje cientifico solemos hablar de un sistema o módulo que controla la recompensa-placer, (el sistema dopaminérgico del que ya hablé aqui, hablando en este caso de la pornografía) algo que viene a decir que recompensa cerebral y placer son la misma cosa, si bien en neurociencia suele matizarse que el placer tiene dos elementos, uno apetitivo  que busca y uno consumatorio que es voluptuoso (el placer propiamente dicho).

Y no es suficiente puesto que el placer y la recompensa cerebrales no son la misma cosa. El placer necesita un sujeto social, mientras que la recompensa cerebral sólo necesita circuitos y neurotransmisores.

Las personas o sujetos tenemos una amplia paleta de placeres a nuestra disposición que además son idiosincrásicos, lo que quiere decir que son privados: cada cual extrae placer de unas cosas y no de otras. Por ejemplo si eres un amante de la musica, puede que te guste Mahler o quizá Bach, el jazz o el country-rock, si tienes mal gusto incluso puede que te guste Julio Iglesias, es verdad que sobre gustos no hay nada escrito lo que significa que la forma en que extraemos placer es una refinada técnica que hemos desarrollado cada uno de noesotros de forma creativa y privada. Cada sujeto está – digamos, especializado- en un tipo de placer adherido al placer universal por la música. La música da placer y el placer que extraemos de la audición de un concierto o canción cualquiera no es el mismo tipo de placer que sienten aquellos que se dan atracones de pasteles.

Hay -por asi decir- placeres fáciles y placeres dificiles. Nuestra especie está adaptada a identificar lo dulce con algo ventajoso en tiempo ancestral, la diferencia es que en el paleolitico no habia refinados de azúcar, y lo dulce -usualmente la fruta madura- no poseía como hoy el potencial destructivo que tiene el azúcar refinado sobre nuestra especie.

La obesidad de nuestro tiempo está relacionada con que casi toda la población somos portadores de un gen ahorrador de insulina lo que señala en la dirección de un linaje de homínidos que estuvieron sometidos -quizá cíclicamente- a la tortura incierta de las hambrunas. Nuestra adaptación es pues a la privación de hidratos de carbono, es por eso que la sobrecarga de azúcares (presentes en bebidas, ketchup, pasteles, helados, galletas y golosinas) que hoy consumimos es letal para nuestra especie (acumulándose sus sobrantes en la grasa subcutánea), pero aun es más peligroso que usemos estos azúcares como premio o soborno de nuestros hijos (Tiger 1992). Estamos construyendo pues un futuro de diabéticos y obesos mórbidos.

Lo cierto es que tanto los azúcares como las grasas o la sal son consumidos en grandes cantidades en nuestro mundo actual porque provocan placer y no existe una cultura psicológica sobre el placer a diferencia de su opuesto: el dolor. Tenemos una lengua diseñada para gustar de lo dulce, del sabor de las grasas animales y de la sal y es por esta razón que la comida es sin ninguna duda algo que está muy controlado tal y como conté en este post. Comer, para un omnívoro es peligroso y por eso es un acto ritualizado social y culturalmente a través de la gastronomia, la tradición y la buena educación en la mesa, medidas higiénicas y etc.

Comer es pues un acto social, un placer social, pero existen ciertas diferencias entre el placer del gourmet y el llenado compulsivo del que se atraca de chocolate.

El chocolate es otro de esos alimentos curiosos que convocan grandes pasiones entre sus consumidores, no solo es azúcar, con o sin lácteos sino que además contiene cacao, un fruto que contiene un producto llamado teobromina que se comporta de una manera similar a la dopamina. Sobre si provoca adicción o no es irrelevante si seguimos el argumentario de este post y que es el siguiente:

Todo lo que provoca placer puede ser adictivo si:

  • Es fácil de obtener.
  • Es autoadministrado.
  • Se consume en aislamiento o sin ritualización social.
  • Sustituye a otro tipo de placeres más elaborados o dificiles.
  • Es la fuente primordial de  placer.

Comer chocolate no es una adicción siempre que el chocolate no sea un sustituto de cualquier otra cosa o impida el obtener placer de otra manera, se consuma de forma moderada o social (sin atracones).

Algunos autores como Tiger han manifestado que tanto el azúcar como el chocolate (los placeres fáciles) mantienen a ciertos adultos en posicionamientos psicológicos infantiles (neobebés, les llama), personalmente estoy de acuerdo con esa idea: la afición al dulce es una recompensa fácil para el cerebro y está desprovista de refinamiento placentero a la vez que obstruye la diversificación de la dieta.

¿Para qué probar cosas nuevas si lo que me gusta es el chocolate o la coca-cola?

Siguiendo con estos argumentos nos será más facil identificar estos placeres fáciles que sobrecargan nuestro sistema dopaminárgico y pueden llevarnos de cabeza hacia la adicción o la compulsión:

  1. El azúcar, el chocolate, la grasa o la sal concocan mayor placer fácil que extraer una amplia paleta de sabores diversos de una dieta completa. El biberón siempre será mas fácil que el pecho para un bebé.
  2. El consumo de pornografía o  la masturbación convocan placer (recompensa cerebral y adicción) porque son placeres fáciles si los comparamos con la dificultad y el riesgo de buscar, obtener y retener una pareja sexual.
  3. El pensar da placer, siempre será más placentero compartir las ideas con alguien que pensarlas a solas  y mucho más si estas ideas tienen feed back, las ideas que tienen retorno social provocan más placer que aquellas que se piensan a solas que siempre tienen el riesgo de cnvertirse en obsesiones.

Dicho a modo de conclusión: no podemos hacernos adictos a Bach, pero si al chocolate. Para que Bach nos provoque placer hay que saber algo de música, oir a Bach y si se quiere saber algo de su  tiempo. Para disfrutar de Bach es necesario una cierta instrucción, algo que nos viene de lo social, para que nos guste el chocolate basta con ser un sapiens y llenarse de cualquier cosa.

Mi conclusión es que existe una recompensa cerebral y un placer del sujeto que incluye esfuerzo y aprendizaje que no existe en los llamados placeres fáciles, simples clones repetitivos de sí mismos.

Bibliografía.-

Lionel Tiger: “En busca del placer”. Paidós (Contextos). Barcelona 1992.

La paradoja noruega

marzo 12, 2013

Todo el mundo sabe que Noruega es uno de los paises más igualitarios del mundo. En él curiosamente se da la siguiente paradoja: a pesar de todas las politicas orientadas hacia la igualdad de géneros, los hombres y las mujeres no coinciden con sus intereses profesionaless y siguen habiendo más hombres ingenieros y más mujeres enfermeras.

Un programa de la televisión noruega sale a la calle para entrevistarse con distintos cientificos de todo el mundo con objeto de responder a esta pregunta que parece esconder una paradoja, puesto que lo que seria de esperar es que el igualitarismo educativo disolviera estas diferencias de intereses.

No es asi, lo interesante del documental es observar las dos posiciones entre los entrevistados, los que defienden que los géneros son constructos sociales y los que por el contrario defienden su causalidad biológica como resultado del proceso evolutivo.

Dejo al lector que sea él mismo el que encaje todas las piezas.

Video 1.-

Video 2.-

¿Por qué nos gustan los ojos azules?

febrero 6, 2013

ojoazules

Somos diploides.

Lo que significa que somos portadores de dos juegos de genes, la mitad de ellos proceden de nuestro padre y la otra mitad de nuestra madre.

Ser diploides tiene muchas ventajas, la más importante es que si heredamos un alelo peligroso de uno de nuestros progenitores, el otro puede minimizar el estropicio, pero ser diploide tiene tambien sus costes.

El coste es que cada alelo concreto ha de competir con su pareja.

Vamos a detenernos en el color de los ojos, algo que conocemos como herencia mendeliana. Hay dos alelos que controlan el color del iris, llamemosles A (pardo) y a (azul). Cada padre tiene un genotipo distinto que puede ser AA, Aa y aa, que combinado con el genotipo de la madre da lugar a tres combinaciones después d ehaberse reducido a la mitad. De tal modo que el niño será genotipicamente AA, o Aa o aa. El asunto sin embargo visto desde el fenotipo cambia, pues o bien se tienen los ojos pardos o bien se tienen azules (con la excepción de las combinaciones intermedias). Fenotípicamente hablando el niño manifestará o bien el alelo A (pardo) o bien el alelo a (azul).

“Manifestará” significa que uno de estos alelos le ha ganado la partida (evolutiva) al otro y como de todos es sabido los ojos pardos son dominantes, es decir el alelo A tiene preferencia sobre el alelo a. Decimos que el alelo a es recesivo.

Lo que nos permite predecir que los ojos pardos serán más frecuentes en la población que los ojos azules.

¿Pero por qué el alelo A es dominante?

Lo mas probable es que la evolución le haya elegido por ser más adaptado. Es obvio que en la mayor parte de entornos con muchas horas de sol el color pardo protege mejor de las radiaciones UVA que el color azul. Y es por eso que es predecible que el color azul abunde en latitudes septentrionales, alli donde hay menos horas de luz.

El color azul es menos frecuente. ¿Pero es la frecuencia suficiente motivo para que nos resulte mas atractivo?

No, no lo es. El color azul, como los ojos grandes, la piel blanca o la delgadez nos resultan atractivos porque son rasgos infantiles insertados en adultos y denotan juventud.

Observen:

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¿Es mono este mono?. Es obvio que este ejemplar despierta en nosotros un sentimiento de ternura. El mono nos parece mono por su vulnerabilidad, apela anuestra protección, nuestro cariño. Ahora observen sus ojos.

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Los ojos grandes y redondos son rasgos neoténicos y nos resultan atractivos porque nos comunican que sus portadores son jóvenes, es decir tienen un alto potencial de fertilidad. Es muy posible que la neotenia haya evolucionado en nuestros gustos precisamente porque resulta un buen señalamiento de fertilidad. Disney lo sabia y conocia perfectamente esta tecla cuando diseñó sus personajes ya universales.

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El pato Donald mostraba grandes ojos azules.

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Y Mickey mouse que ha cambiado bastante con el tiempo siempre buscando esos ojos redondos, abiertos y aniñados que tanto nos gustan a los humanos.

No en vano Stephen Jay Gould (The Nature of Happiness, 2004). afirmó que la selección sexual en nuestra especie habia favorecido este tipo de rasgos juveniles que de alguna forma suponía un seguro para que las crías se sintieran queridas por sus progenitores.

Y más tarde fueran elegidas por sus parejas.

Un mapa de frecuencias de distribución de ojos azules en Europa:

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¿Coeducas o segregas?

febrero 4, 2013

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Este fin de semana cayó en mis manos un articulo de una novelista llamada Marta Sanz que llamó mi atención pues abordaba uno de esos temas tabú en los que tanto me agrada escarbar.

Se trataba de un artículo sobre educación y más concretamente sobre la conveniencia o inconveniencia de que niños y niñas se eduquen juntos. Ni que decir tiene que la autora se posicionaba de entrada a favor de la coeducación, no faltaría más.

Y digo no faltaría más porque esa es la posición politicamente correcta, la que defienden la mayor parte de las mujeres (y muchos hombres que conozco). Es por asi decir la posición mayoritaria. Pero lo cierto es que no hay ninguna prueba de que la coeducación tenga ventajas sobre la segregación educativa. Y si es mayoritaria es simplemente por aquiescencia sobre lo politicamente correcto.

Lo correcto es que niños y niñas vayan juntos al cole. Pero como a mi no me importa qué es lo correcto sino sólo la verdad decidí escarbar en mis notas tomadas meses antes para un post que nunca llegó a escribirse.

Lo que me llamó la atención del articulo de Marta Sanz fue una frase concreta, era ésta: “La segregación perjudicaría a las mujeres”. Y me hizo gracia porque en cualquier caso el argumento no demuestra si la coeducacion es buena, mala, neutral o perjudica a algun sexo. El “debiera ser asi” no siempre coincide con el “es asi”. Pero es precisamente su declaración de perjuicio relacionado con la segregación que arrancó una sonrisa en mi cara dominguera.

Lo cierto es que si la segregación perjudica a las mujeres es porque la coeducación las beneficia. ¿Y este beneficio perjudica a alguien?

Marta Sanz sabe que niños y niñas tienen distintos cerebros con distintos ritmos de maduración, admite que las niñas maduran antes y que son más dóciles, mas dotadas para el lenguaje y más sociables. Sabe que los niños son mas díscolos, más inmaduros, más torpes, mas impulsivos que las niñas y que aprenden de forma diferente, pero…. Pero piensa que la coeducación es una ganancia social en sí misma. Es un dogma, algo que hay que defender porque sí, sin cuestionarlo, porque supuso un embrión de igualdad entre hombres y mujeres.

Lo cierto es que tampoco está demostrado que la coeducación favorezca la igualdad o que mejore las actitudes “machistas” de los niños varones. Tampoco parece que las agresiones domésticas o la violencia “machista” descienda en aquellos lugares donde este tipo de educación se ha consolidado.

Dicho de otro modo, la mayor parte de las personas que conozco estarían de acuerdo en que la coeducación es buena, sin cuestionar en ningún caso tal valoración. El único argumento que esgrimen cuando son preguntados acerca de esta cuestión, es el tema de la igualdad y lo mucho que se ha avanzado en este terreno.

Y la verdad sobre este asunto es que los colegios de niñas de antes eran bastante malos si los comparamos con los de los chicos, pero no sólo era la baja calidad lo que relucía sino el bajo nivel de exigencia. Recuerdo cuando yo era pequeño y adolescente que a los niños se nos exigía mucho mientras que a las niñas se las trataba como retrasadas con actitudes indulgentes, sobreprotectoras y paternalistas. Bastaba que se echaran a llorar para que los maestros se apiadaran de ellas y les perdonaran la vida mientras a nosotros nos zurraban (si, me refiero a castigos fisicos) o nos llevaban rectos como un hilo.

De manera que es verdad que las niñas han mejorado mucho pero no por la coeducación  sino por la mejoria del sistema educativo en sí mismo que es ciertamente igualitario en calidades y exigencias para niños y niñas. Para los que quieran saber más sobre el estado de la cuestión pueden consultar el informe PISA aqui en la wiki.

Lo cierto es que la coeducación ha beneficiado a las niñas pero hay datos para sospechar que puede haber perjudicado a los niños.

Para hacer boca puede el lector leer esta entrevista a Maria Calvo Charro que es una de las pocas personas que defienden el modelo segregacionista,aunque para ser más exactos lo que defiende es la libre elección de los padres. La idea fundamental es que:

1.- Con respecto al machismo:

Efectivamente; en los colegios mixtos, los estereotipos se refuerzan. El varón, más inmaduro que las niñas de su misma edad, vive como dominado por ellas, ya que le aventajan en destrezas verbales, maduración y responsabilidad. Esta diferencia es real y persistente en el tiempo. Ante esto, muchos niños reaccionan a la contra, con excesos de violencia y posicionan su rol a través de actitudes machistas. Los comportamientos estereotipados y discriminatorios están a la orden del día en las escuelas mixtas, dificultando la convivencia en el aula que se llena de tensiones y conflictos.

y 2.-Respecto al perjuicio de los varones:

El problema más llamativo y preocupante es la pérdida de identidad de los varones. Son los niños los que salen perdiendo porque en las aulas mixtas se impone el “ideal femenino”. Es decir, el profesor exige a los niños que sean igual de ordenados, puntuales, quietos, delicados y obedientes que las niñas. Y esto no sirve para los chicos porque tienen otra forma de aprender. Su mayor activismo resulta fatigoso para el profesor que, al compararlos con las niñas, tiende a castigarlos en mayor medida por comportarse “como chicos”. Esta situación ha llevado en algunos casos a un fenómeno curioso pero altamente preocupante: diagnosticar a muchos niños el trastorno de déficit de atención con hiperactividad, cuando en realidad su único problema es el de ser varones, activos, enérgicos, competitivos y muy movidos, en clases compartidas con niñas más pausadas, tranquilas y disciplinadas.

Pero sin duda el problema más importante al que se enfrenta nuestro sistema educativo es el fracaso escolar, asi Raul Ortega asegura que:

Hay unas causas estadísticamente constantes de fracaso, como todas aquellas taras orgánicas que obstaculizan seriamente el proceso de aprehensión, comprensión y retención de información (dislexia, hiperactividad, bajo C.I., etc.). Esto no nos interesa ahora, sino solamente aquello que se esconde detrás del aumento progresivo en las estadísticas del porcentaje de fracasados, incremento alarmante en los últimos años, que no se corresponde con ningún aumento en la prevalencia de disturbios orgánicos, y que en principio podemos introducir en el cajón de sastre que la psicopedagogía etiqueta como “causas emocionales”.

Dejando aparte cuestiones colaterales menores como la influencia que seguramente tienen en este asunto cambios decisivos en el entorno cognitivo del niño tales como la omnipresencia del ordenador, la internet y, en general, la supremacía actual de lo hipnótico audiovisual, y mayores como la disfuncionalidad y desestructuración cada vez más extendidas de la familia (que al final incluiré en el conjunto mayor que contiene, codo con codo, todas las causas de desazón y angustia del estudiante actual ante su incierto futuro), tengo que decir que hace varias décadas que el nivel al que llegaría este problema se podía predecir sólo atendiendo a la evolución que se ha ido dando en el seno del mismo sistema educativo, sin necesidad de salir fuera de la clase a buscar razones coadyuvantes. Me refiero a que la exigencia académica hace rato que no hace más que crecer y crecer. La competitividad estudiantil y laboral no ha hecho otra cosa que incrementarse exponencialmente. Para acceder al mismo nivel socioeconómico cada año hay que cumplimentar más requisitos y, encima, la seguridad laboral se ha debilitado tanto que las garantías de logro en este sentido han descendido dramáticamente, incluso cumplimentando estas desorbitadas cláusulas que siguen elevando su listón día a día. La escolarización comienza antes. El fin de la formación académica termina después. Hace mucho que la ecuación esfuerzo-recompensa da resultados negativos, y la cifra no hace otra cosa que descender. Todo esto conforma un panorama desesperanzador para el estudiante típico, aquel que va a clase sencilla y llanamente para ganarse la vida después integrado en sociedad como un ciudadano más, y nada más. El estudiante típico es aquella diligente y abnegada persona que con sudor y lágrimas se prepara para seguir sudando y llorando cuando acceda a un puesto laboral. Para estas personas, que el ganarse no más que el pan, el cobijo y una mínima integración en la tribu humana requiera cada vez esfuerzos más hercúleos y sobrehumanos no puede ser otra cosa que una absurdidad clavada como un trauma en mitad de la propaganda de la sociedad del bienestar, herida que va calando más a fondo de generación en generación. No es de extrañar que al estudiante que va a clase como inversión financiera le parezca cada año más ruinoso un negocio donde esa inversión cada vez es más grande y el resultado probable más mediocre. No me sorprende por lo tanto que el representante de este tipo más astuto y hábil prefiera invertir su tiempo y sus mañas cada vez más en derroteros oportunistas, a la caza de esos 15 minutos de fama y de los contactos dorados que le concedan una llave más cómoda de acceso al éxito. No se les puede culpar a las nuevas generaciones de invertir su esperanza en la cultura del “pelotazo”. Al menos en ésta aún pervive para ellos el “sueño americano”. En la alternativa, el cauce normal académico, lo que respira hoy es una “pesadilla occidental”. Por otro lado, para el estudiante atípico, el siempre rebelde vitalista que se toma en serio como valiosos en sí mismos los ideales del conocimiento y la vocación, este estado de cosas no puede ser algo distinto de una tomadura de pelo. Cada año más letra muerta, más potajes de información seca, más inflación de la función intelectual. Y de la vida, de la experimentación y la fenomenología, que es el fundamento de todo verdadero conocimiento ¿qué?

Toda actividad humana necesita estar animada con algún Mito del Sentido. Cuanto más costosa, esforzada, es, más clara, menos relativa y más profunda debe ser su significación. La psicología sabe bien cómo le destroza la mente a los soldados el embarcarse en batallas que no cuentan con una total credibilidad y buena prensa. Tenemos un ejemplo muy presente en Iraq, otro no muy lejano en Vietnam. No son la violencia y la barbarie las causas directas de la traumatización. El ser humano puede soportar mucho dolor y espanto sin quebrarse. Pero sólo si está profundamente convencido de que hace lo correcto.

Estudiar no es ir a la guerra. Pero es como cavar una trinchera a lo largo de muchos, muchísimos años. El enemigo: los exámenes. La victoria… ¿Instituir una familia fundamentada en la crisis de pareja? ¿Consumir desenfrenadamente productos globalizados? ¿No consumir desenfrenadamente en beneficio del enfriamiento global? ¿Convertir la crianza de hijos en una vocación? ¿Abortarlos para seguir la propia vocación? ¿Qué propia vocación? ¿Sufragarse la libertad de un par de horas de ocio a través de las ocho horas de esclavitud y alienamiento en el puesto laboral? ¿Venderle la vida a un banco? ¿Atiborrarse de medios y de información para estar cada día más desinformado? ¿Esperar unas décadas más a ver si la vida empieza de verdad en la jubilación, en la tercera edad? En definitiva: ¿Integrarse en una sociedad que pierde lustro tras lustro credibilidad y fuerza moral?

Trato de decir que el problema del fracaso escolar es un síntoma muy conspicuo del muy grave malestar en la cultura que todos, no sólo los púberes, sentimos hoy. No está fracasando el estudiante; el estudiante es una fuerza vital, es la Naturaleza que busca abrirse paso y expresión. Está fracasando el Sistema, que cada día destruye más el entorno natural, en lugar de someterse a él. Como bien dice María Calvo, las niñas suelen ser más obedientes que los niños. Son más adaptables, más condescendientes, más resignadas al entorno y sus normas. El varón suele ser más crítico, más rebelde, menos crédulo, y necesita para actuar ideales de más largo alcance y más abstractos que el concreto pragmatismo o la inmediata ganancia de la armonía relacional. Esta es la razón básica, que subyace a todas las demás, del por qué las chicas siguen funcionando mejor como engranajes de esta gigantesca maquinaria disfuncional.

Debía ser allá en mis tiempos de estudiante de primero, o quizás segundo de B.U.P, cuando me preguntaba a menudo por qué las chicas tenían tanta urgencia en integrarse a fondo en una sociedad de la que cualquier chico deseaba desde hacía algunas décadas desintegrarse.

Es interesante que Ortega cite de pasada el problema del TDAH (hiperactividad) en los chicos como uno de los problemas escolares más frecuentes como origen de disfunciones y yo me apresuraré a citar dos asuntos que conciernen más a las chicas. la anorexia mental y la hipersexualización en edades tempranas.

¿Tiene esto algo que ver con la coeducación?

Se sabrá, se sabrá.

Sapolsky y la muerte súbita del lactante

enero 24, 2013

De Robert Sapolsky ya hablé aqui en este post sobre monos enamorados, se trata de uno de los neurocientíficos que más saben sobre estrés.

En esta ocasión lo traigo aqui a través de dos videos de una conferencia pronunciada en “La ciudad de las ideas”,acerca de la muerte súbita del lactante, conocida por la muerte sin causa.

Lo cierto es que si hay una causa y en estas conferencias Sapolsky nos explica la relación entre estrés, tamaño del timo y muerte súbita. Algo que habia sido pasado por alto en los investigadores y los anatomistas que siempre contaban con un sesgo observacional: los cadáveres suelen pertenecer a pobres que por supuesto sufren más estrés y que por supuesto tienen glándulas del timo menores. De paso Sapolsky nos recuerda una siniestra historia acerca de cadáveres y facultades de medicina.

Sapolsky nos recuerda para concluir que los médicos tenemos que saber donde mirar y hacerlo más profundamente y más allá, no hay que conformarse nunca con lo que sabemos y dudar de nuestras certezas.

Video 1.-

Video 2.-

Embarazos fantasma

enero 10, 2013

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Se trata de una patología poco común, diriamos exótica y si traigo este tema es a propósito de un caso que hemos visto en nuestro Hospital y que ha obligado a algunos de nuestros profesionales a hacer una revisión del estado actual del tema.

La pseudociesis que es como se conoce en la jerga psicológica este trastorno y que se cataloga como un sindrome somatomorfo en el DSM-IV es la creencia por parte de una mujer de que está embarazada. Pero no es una simple creencia sino que desarrolla todos y cada uno de los síntomas que acaecen en el embarazo, desde el aumento de peso, hasta los antojos y la amenorrea. Y aún: se han descrito incluso aumentos de la prolactina tal y como si la mujer estuviera embarazada de verdad.

Los autores que han revisado el tema, concluyen que en la pseudociesis se dan todos y cada uno de los síntomas del embarazo, salvo que ni existe feto, ni por supuesto latidos ni por supuesto parto, aunque la mujer puede “ir de parto” en la creencia de que el tiempo de gestación ha terminado e incluso en el caso que nos ocupa se desencadenó un parto con dolores y contracciones.

Entre los factores desencadenantes se citan la infertilidad y la perdida de un niño o abortos anteriores. El factor psicológico más citado en la bibliografía es el “deseo de ser madre”. Freud describió este cuadro en su paciente Anna O que creía estar embarazada de su terapeuta Breuer. Fue esta la razón por la que el maestro de Freud, Breuer abandonó su tecnica hipnotica horrorizado por aquella declaración de amor de su paciente.

El caso es que Freud atribuyó la pseudociesis de Anna O. a la transferencia amorosa hacia Breuer, sin embargo este es un caso atípico. En la mayor parte de los casos la pseudociesis no se desarrolla en terapia sino en pareja. Es muy probable que el deseo de consolidar una pareja determinada juegue su parte de causalidad en la pseudociesis. Y tambien es muy probable que la presión por tener descendencia tenga algo que ver tal y como sabemos por el caso de Maria Tudor, esposa de Felipe II, que tuvo al parecer dos episodios de pseudociesis antes de morir.

Con todo la pseudociesis no es exclusiva de los humanos y se ha descrito en perras, aunque probablemente el caso más conocido -por observable- se de entre las gallinas. Quien haya tenido un corral de gallinas sabe que de vez en cuando las gallinas se ponen “cluecas”. Ponerse clueca significa que la gallina se pone a incubar sus huevos o los de las compañeras de corral en la creencia falsa de que han sido fecundados. Naturalmente una gallina clueca no sirve para mucho dado que deja de poner huevos, de modo que hay que evitar que incube si queremos devolverle su capacidad ponedora. O sea que en las gallinas ya se observa esta capacidad endocrina de supresión de la regla (en este caso de poner huevos), una amenorrea gallinácea.

Los etólogos suponen que se trata de fallos de reconocimiento, es decir el animal por razones -estresores- no aclarados se pone a funcionar en modo embarazo incluyendo en esta reacción a su sistema endocrino. No es de extrañar que en humanos se hayan descrito tumores hipofisiarios como causa de la pseudociesis. En cualquier caso ciertos medicamentos pueden operar como disparadores endocrinos, en el caso de nuestro Hospital se trataba del sulpiride, un medicamento que forma parte de un tranquilizante (el Ansium). Entre los efectos secundarios del sulpiride se ha relatado un sindrome de galactorrea-amenorrea, que recuerda vagamente al embarazo y al puerperio.

Ahora bien, de lo biológico a lo psicológico, no hay un solo paso y los aumentos de prolactina por sí mismos no explican una creencia tan compleja como la pseudociesis que se parece más a una creencia delirante que a una mala interpretación de signos endocrinos.

En el caso que cito, la mujer mantuvo la creencia incluso después de que los médicos certificaran que no ha habia habido embarazo, ni parto. Y a pesar de que acudió a urgencias fingiendo “estar de parto”. Fue alli donde todo se descubrió, lo interesante es que logró engañar durante 9 meses (mal contados pos despistes) a toda su familia incluyendo a su pareja.

Lo que nos lleva de cabeza al ultimo renglón de esta historia: la psicología del engaño. La paciente logró engañar a toda su parentela con el asunto de su embarazo y llegó a creerse sus propias mentiras. De modo que no era un delirio (como se demostró más tarde) sino una mentira, un mito.

Y mentir para qué se preguntarán los mas sagaces entre ustedes.

¿Por qué mentimos?

Lo hacemos para obtener ventajas, tal y como comenté en este post, lo hacemos para medrar. Por alguna razón esta mujer (que no era desde luego ninguna lumbrera) entendió que era la mejor estrategia para retener a su nueva pareja, después de una vida de malos tratos y abortos espontáneos (o traumáticos) con su pareja anterior.

En el post que más arriba vinculé pueden ver una entrevista que Punset realizó a Robert Trivers que es el que mas sabe del mundo de “inversiones parentales” y tambien de engaños y autoengaños. Vale la pena recordar que la mejor manera de engañar a los demás es creerse las propias mentiras, es por eso que existen los pseudólogos, que son mentirosos con cierta gracia para engañar. Pues no hay que olvidar que el engaño y la detección de la mentira coevolucionaron. Es por eso que el autoengaño no deja de ser una sofisticación para engañar mejor.

Bibliografia.-

Engaño y autoengaño en Robert Trivers por Alfredo Ruiz

El mito de la educación mixta

agosto 23, 2012

El sueño de una feminista sería conseguir demostrar que la preferencia de los chicos por los deportes violentos o de las niñas por las muñecas es una cuestión cultural. Ese es el concepto de igualdad que mantienen.

Hoy mientras venia al trabajo he escuchado en la radio una de esas tertulias donde se discuten los titulares de los periódicos y donde se abordan cuestiones relevantes para la opinión pública. Hoy le ha tocado el turno al tema de “educacion mixta o segregada”. Mientras oia a los tertulianos posicionarse sobre esta cuestión he caido en la cuenta de que ya hace muchos años que se implantó esta práctica educativa “por ley”. Dicho de otra manera el Estado legisló sobre este asunto imponiendo la formula de la coeducación y parecía que se había llegado a un consenso sobre el asunto.

No es que yo esté en descauerdo con la coeducación, en realidad la doy por buena (aunque me gustaría que el Estado no se hubiera manifestado legislando sobre esta materia compleja que no admite más directrices que la libertad) pero hay quien no estaría de acuerdo conmigo que sobre este asunto sólo tengo una opinión más o menos correcta.

De manera que al llegar la hora del café he hecho una especie de encuesta entre mis psiquiatras y psicólogos y he llegado a una conclusión que es la que quiero aportar aqui y dejarla escrita para la posteridad liquida que nos espera.

1.- Hablar de esta cuestión no es pecado y cada cual puede sostener la opinión que quiera.

2.-Estar en contra de la coeducación no es ser un totalitario. Ser un totalitario es aquella actitud que prohibe que se hable de esta cuestión.

3.- La coeducación no tiene nada que ver con la igualdad puesto que la pedagogía de chicos y chicas ha de ser forzosamente diferente, al disponer cada sexo de cerebros y habilidades diferentes.

4.-La coeducación se considera una conquista del feminismo y una victoria para la mujer, lo que hace que no se pueda llegar a saber con “equidad” cual es la verdad sobre este asunto. Las mujeres suelen dar por verdadera la idea de que la coeducación es buena para todos. ¿Pero es esto verdad?

¿Lo primero sería averiguar a quién beneficia más la coeducación, a los chicos o a las chicas? Y una pregunta que quedaria colgando de ésta seria ¿Existe algun género perjudicado? Puesto que podria suceder que un sexo resultara beneficiado sin perjuicio del otro.

He escarbado por Internet y me he encontrado mucha ideología y pocos articulos cientificos de valor y más aún: he encontrado articulos que señalan  en direcciones opuestas, unos opinan que favorece más a las mujeres (los que más) y otros (pocos) que favorece más a los hombres.

Lo cierto es que la difultad para valorar estas cuestiones procede de la propia metodología de la investigación que se basa sobre todo en mecanicas estadísticas y lineales sin abordar el problema de fondo que es enredado y por definición caótico. Sería como preguntar ¿qué es mejor ser hijo único o tener hermanos? ¿Imaginan ustedes al Estado legislando sobre esta cuestión?

El Estado no debería legislar sobre estos temas porque no se ha establecido ni se establecerá nunca una regla que valga para todos. La respuesta es “depende de cada cual”. Y no debería legislar imponiendo a los colegios la coeducación porque la educación mixta nada tiene que ver con la igualdad. Se trata de categorías distintas.

Lo cierto es que la coeducación se ha convertido en bandera de la igualdad por una cuestión bien comprensible: partíamos de un estado de cosas, allá por los años 50 donde la educación de las mujeres era bastante floja en comparación con la de los hombres.

Me eduqué en un instituto de enseñanza media publico donde habia aulas separadas de chicos y chicas. La opinión que teniamos de ellas es que eran “burras”, “tontas” y deslavazadas o descoordinadas para el ejercicio fisico. Malas estudiantes y malas atletas, apenas sabian correr. No se trataba de un prejuicio de los chicos sino de la calidad de la enseñanza que recibian orientada hacia la baja exigencia y la compasión “eran chicas” -se decía-. De manera que no se partía de una situación de salida similar.

Es cierto que la coeducación mejoró este estado de cosas y es quizá por eso que el éxito que la coeducación ha tenido en las mujeres les lleve a defenderla. Pero no es la coeducación por sí misma la que ha conseguido este estado de cosas, sino la mejora de la exigencia y de la calidad de la educación en las féminas.

Ahora se les exige lo mismo y ya no se las trata con la indulgencia con que antaño tratábamos a las damiselas. Es lógico pues que parezca que la coeducación haya favorecido a las mujeres y no sólo desde el punto de vista intelectual sino tambien en el fisico.

Aqui está la prueba. En los años 50 las mejores nadadoras eran las alemanas orientales, ahora tenemos una élite de mujeres medallistas que han terminado con aquella saga de muchachas melindrosas que se movian torpemente.

Pero tambien tenemos ejemplos de lo contrario: he aqui una muchacha que se educó en el mito de que la educación mixta es el paradigma de la igualdad.

O sea que depende.

Pero caeríamos en un error si consideráramos que estamos en un mundo feminizado donde las mujeres llevan todas las de ganar. Los éxitos deportivos de las atletas españolas en la Olimpiada de Londres no significan una hegemonía femenina en el deporte sino que el margen de maniobra de las mujeres era mayor por lo bajo de sus rendimientos en otros tiempos. Sin embargo parece como si los hombres hubieran tocado techo. Es lógico a fin de cuentas los hombres -la media de sus marcas- era más alta que en las mujeres lo que disminuye su posibilidad de mejorarlas. Algo parecido sucede con los rendimientos intelectuales sobre los que ya hablé en este post y que no voy a repetir.

Personalmente no tengo ninguna simpatía con el ministro Wert que ha sacado este tema de la coeducación como serpiente de verano para distraer al personal con la propuesta de seguir financiando a los colegios que opten por una educación específica segun sexos. Y llevando la contraria al tribunal supremo sobre la doctrina favorable a lo misxto que dicen algunos que está hasta en la Constitución.

Creo que los beneficios de la coeducación son un mito, aunque pudo resultar eficaz en un estado de cosas donde se partia de grandes diferencias educativas entre chicos y chicas, una etapa que ya ha sido superada. Y para los que no lo sepan diré que Finlandia está consdierado como el país con la educación más equitativa y de mejor calidad del mundo y es siempre pública. Pues bien en Finlandia tambien se “discrimina” en el sentido de que cada colegio se especializa en una cuestión, técnica, humanistica, atletica o naturalistica. Los padres eligen el colegio de sus hijos en función de sus habilidades y siempre a cargo del Estado que asegura una educación igualitaria que reposa en las diferencias de aptitudes de cada niño.

Y no se plantean como aqui sucede si estamos discriminando cuando se habla de estas cuestiones. Pues ninguna igualdad podrá alcanzarse negando las diferencias.

La discriminación es la coartada que utilizan los mediocres para seguir siendo un pais de mediocres.

Fechorías educativas con niños y con mascotas

julio 14, 2011

Escribo este post impulsado por el deseo de algunos comentaristas que me pidieron consejos prácticos como continuación a esta entrada donde hablé del TDAH (trastorno por deficit de atención e hiperactividad). Decía alli que en mi opinión los niños de hoy se enuentran sobreestimulados y que es ésta sobreestimulación la que puede estar en la base de que cada vez tengamos mas diagnósticos de niños hiperactivos y con déficit de atención o de ambos síndromes al mismo tiempo.

Esta idea tiene importantes consecuencias educativas y de higiene, podriamos decir doméstica puesto que es posible implementar ciertas estrategias destinadas al menos a amortiguar el peso de esta sobreestimulación

Lo cierto es que educar es un verbo multidimensional que abarca demasiadas variables relativas no sólo a los modos sociales de comportamiento en publico sino a la transmisión de valores, costumbres, gustos asi como a la instrucción y la disposicion de aprendizajes diversos que logren encajar a un sujeto determinado en una sociedad concreta.

Y este es precisamente el aspecto más controvertido del tema pues para muchos la educación es en sí misma algo forzado, algo relativo al terreno del adoctrinamiento. Una violencia que se ejerce contra una persona supuestamente capaz de desarrollar infinidad de habilidades de forma espontánea a poco que fuera dejado en libertad para orientar su vida segun su inclinación y albedrío. Lo cierto es que esta idea que se conoce con el nombre del “buen salvaje” ha contaminado nuestro siglo XX hasta el punto de que la mayor parte de nuestros contemporáneos abrazarian semejante falacia o al menos defenderían alguno de sus cinismos sustitutos, el más frecuente de los cuales es éste: “puesto que vivimos en una sociedad capitalista la educación no puede desvincularse de la rapiña, el lucro y la competitividad, hagamos lo que hagamos lo haremos mal puesto que esas son las coordenadas en las que nuestra educación debe moverse”

Ni que decir que estas ideas han dado argumentos a los educadores para no intervenir en aquellos temas delicados donde uno necesariamente ha de poner en marcha procesos punitivos, lo que hemos hecho es claudicar de nuestras funciones educativas y fiarlo todo al Estado: “que sean ellos los que eduquen a nuestros hijos”. Esa es la idea que goza con una mayor simpatía entre nuestros conciudadanos y seguramente la que ganaria las elecciones en el caso de que las ideas compitieran en las urnas.

Lo cierto es que la doctrina del Buen salvaje que debemos a un pensador bastante relevante en nuestro ambiente -me refiero a Rousseau- es falsa. Los niños se hacen buenos (o menos malos) gracias a la educación y no a través de ella. Hay otros factores involucrados en el resultado de una educación y que no están directamente relacionados con el tipo de educación que se les preste y son estos:

  • El carácter de cada cual que introduce la variable podriamos decir inicial e incluyo aqui las enfermedades de la infancia que pueden explicar ciertas diferencias en la crianza tal y como conté en este post.
  • El barrio, los amigos, conocidos y vecinos tienen una influencia trascendental en la educación de nuestros hijos.
  • Lo que vemos en nuestra casa -los modelos de convivencia- tiene un nivel de penetración mucho mayor que las palabras y las recomendaciones.
  • Estar demasiado tiempo solo tiene un poder pernicioso enorme para un niño del mismo modo que lo tiene para nuestras mascotas.
  • Y la variable crítica: la familia y las negociaciones de la distribución del poder entre sus miembros y que las dividen en dos grandes grupos: las familias funcionales y las familias desestructuradas. Una manera de definir qué es una familia desestructurada es que es aquella donde nadie sabe quien manda y donde los roles de poder necesitan ser negociados permanentemente.

El problema de la educación de hoy es que como los padres están muy poco tiempo con sus hijos se dedican a mimarles o complacerles mas allá de lo deseable y lo peor: a distraerles con toda clase de artilugios electrónicos diseñados para captar su atención. Todo el mundo reniega de los castigos, de las admoniciones y casi todos los padres dudan o se sienten culpables cuando no tienen más remedio que intervenir en una reyerta en relación con sus hijos.Esta mala conciencia está relacionada con el Buen salvaje, los padres de hoy estan persuadidos de que tienen que alcanzar con sus hijos una relación entre iguales lo que es una forma de decapitar los aprendizajes sobre algo que es fundamental para un niño: saber quien manda es tan importante como tentar los limites a partir de los cuales la autoridad se hará notar.

Ignoran que la libertad solo puede alcanzarse desde la obediencia, una virtud poco deseable hoy y tan rara que parece casi un insulto. Educar es empoderar a alguien que no tiene ningún poder e impulsarlo hacia la consecución del mismo según sus habilidades..

Al menos hacia el mínimo sentido que tiene la palabra “poder”, hacerse cargo de uno mismo, dirigir la propia vida. Esta podria ser una definición de mínimos.

Educar es conseguir que los niños tengan menos poder que sus padres e ir cediendo soberanía paulatinamente a medida que el niño vaya haciéndose cargo de si mismo con responsabilidad.

Hablaré del error mas grave por frecuente y de alguna forma “bien visto” en educación, desde mi experiencia de psiquiatría de adolescentes y niños.

 La abdicación del rol normativo.-

Un ejemplo:

¿Recuerda usted a que edad logró estarse quieto sentado en una silla?

Se trata de un aprendizaje esencial, si su hijo a los 5 años es incapaz de permanecer sentado en una silla es inútil que vaya a la escuela, toda su educación y aprendizajes se retrasarán y conseguirá hacerse aborrecer por todos sus compañeros de aula. Un niño no deberia ser escolarizado si no es capaz de mantenerse sentado en un silla durante un tiempo determinado. Del mismo modo que un niño ha de controlar esfínteres para ir a la escuela es necesario que consigamos que lo logre antes de mandarle a ese colegio tan caro donde les hablan en inglés. En este sentido las guarderias no son instituciones socializadoras sino aparcamientos de niños con padres ocupados.

Educar es poner limites y hacer de “malo de la pelicula”. El buenismo no educa, el buenismo crea monstruos.

El primer pecado capital de los educadores de hoy es la mala relación que ellos mismos tienen con la autoridad, con el arquetipo paterno por decirlo en términos jungianos. Y mantener malas relaciones con la autoridad es nefasta para la salud mental de niños, de adultos y de paises enteros, de organizaciones, empresas y de cualquier sistema, hay algo en la autoridad que es visto como coercitivo porque estamos acostumbrados a pensarla desde un lugar de dominio y no de jerarquias de crecimiento, pero lo cierto es que la autoridad genera orden y la falta de ella desconcierto y aumento de la agresividad . Echa un vistazo a tu entorno laboral y te darás cuenta que la mayor parte de problemas de la gente ( y que terminan por convertirse en problemas de salud mental) es la ignorancia supina que la gente tiene de su lugar en la piramide de poder en su entorno laboral. Criticamos, tememos y admiramos a nuestros jefes del mismo modo que los niños critican a sus profesores, educadores o padres a los que usualmente ven como dictadores arbitrarios que se limitan a fustrar sus deseos genuinos  sin ninguna razón.

Abdicar de ese rol punitivo, de autoridad inapelable es seguramente la fechoria educativa más lamentable que pueden cometer tanto los padres como los educadores y la que llena a la postre nuestras consultas de salud mental. Es curioso que en apenas 30 años hayamos pasado de una sociedad  autoritaria y castradora a una sociedad permisiva y autocomplaciente. No me pregunten cómo ha sucedido esto pero asi es.

La verdad es que no todos los niños son igualmente educables ni de la misma forma. Hay quien es insensible a los castigos, mientras otros son tan sensibles a las reprimendas que incluso da miedo llamarles la atención. Pero casi la mayoria de los niños son sensibles de una forma u otra tanto a las admoniciones como a los castigos, que es lo mismo que decir que todos los niños saben cuales son los limites que no se pueden cruzar si no quieren encontrarse enfrente de la autoridad competente siempre y cuando -claro está- estos limites se hayan explicitado. Sin embargo en relación con los castigos está demostrado que mejoran la adherencia a las reglas de los grupos, lo que quiere decir que si bien los castigos pueden no ser útiles para educar a ciertos niños lo serán para evitar que otros se sumen a las fechorias grupales que se traman en las escuelas por ejemplo.

El lector interesado puede consultar este post donde Adolf Tobeña habla de “Castigo y civilidad”. El lector encontrará además en el post señalado mis ideas respecto a esta cuestión en mayor profundidad.

Recientemente visioné un video de una especie de psicólogo de perros, una especie de Supernany de canes que me impresionó por la simplicidad de las soluciones que inroducia para rehabilitar conductas de los animales que naturalmente traducian disfunciones y errores educativos provocados por sus dueños. Entre los más señalados problemas que presentan los perros destacaré los siguientes:

  • Los animales ladran continuamente.
  • Los animales atacan a otros perros.
  • Los animales destrozan el mobiliario del hogar.
  • Los animales no atienden las instrucciones de sus dueños que se ven incapaces de dominarles incluso cuando los llevan sujetos con la correa.
  • Los animales muerden a desconocidos e incluso a veces a sus dueños o atacan a miembros de la familia.

Los perros son animales muy inteligentes y se nos parecen en que son gregarios y territoriales, proyectan sobre nosotros al jefe de la manada y es por eso que nos resultan tan atractivos y obedientes. Nuestro perro es seguramente el único que nos obedece, parece que nos quiere, nos espera, nos reconoce y muchas veces se entristece si nosotros estamos tristes etc. Es por eso que desarrollamos con ellos vinculos perdurables bien distintos de los que creamos con los gatos por ejemplo, animales mucho menos sociables e inadaptados a vivir con humanos.

La mayor parte de las conductas que más arriba describí pueden resumirse y explicarse  a través de estas causas:

  • El perro tiene ansiedad o mejor inseguridad (reconocible por la posicion del rabo), y la causa más frecuente es que el perro pasa demasiado tiempo solo o recibe ordenes contradictorias.
  • El perro no sabe a qué atenerse en la distribución del poder, es decir no sabe quien manda en la manada, algo bastante frecuente en un hogar con muchas mujeres y macho alfa ausente.
  • El perro no está socializado e interacciona con el resto de perros con miedo.
  • El perro cree que es el el jefe de la manada y se dedica a amedrentar a todo el mundo.

Lo interesante de estas causas y que dan lugar a aquellas conductas es que han sido inducidas por sus dueños.

¿Cómo?

Listaré algunas errores cognitivos para que pienses en la relación que existe entre estas sencillas conductas y la compleja interacción que mantenemos con nuestros hijos donde tratamos en cualquier caso de explicarnos a traves de complejos argumentos racionales. Dejo en manos del lector que construya por sí mismo la metáforas utiles salvando la distancia de inteligencia que existe entre un perro y un niño humano que maneja conceptos y simbolos, que tiene deseos y construye mentiras para salirse con la suya o bien parado.

1.- El perro es tratado como un miembro más de la familia olvidando su condición de animal, el perro no puede compartir ni los mismos espacios que los humanos, ni los mismos sentimientos, para él estan vedadas ciertas “libertades” que podrian concederse a un humano.

2.- El que manda decide cuando estamos jugando, cuando estamos comiendo, haciendo ejercicio o simplemente durmiendo o descansando. El que manda es el que decide los tiempos de cada cosa. El perro no decide.

3.-Ciertas conductas son intolerables y no deben consentirse jamás, por ejemplo que el perro duerma con nosotros, en la misma cama o comparta sofá o se suba a los muebles. O que orine y defeque en nuestro “territorio”.

4.- La mayor parte de los dueños de perros maleducados creen que amar a los animales consiste en tratarlos con mimo y dulzura, consintiendo todos sus caprichos. Ignoran que el “teaching” es una forma de amor mucho mas efectiva que el consentimiento o la sensibleria.

Con todo pienso que en la actualidad la educación de nuestros hijos contiene un elemento más de los que no se cuentan: me refiero a que la educación es el unico tampón de seguridad que existe entre nuestros hijos y el mercado. Mantener a nuestros hijos alejados del mercadeo es tan importante como mantenerlos alejados de los peligros y de la sobrecarga de estimulos. La tarea desde luego no es fácil puesto que vivimos en ese tipo de sociedad y no en otra, pero podemos hacer algo para fortalecer a nuestros hijos prematuramente y que sean capaces ellos solos de discriminar los necesario del capricho. Es por eso que a cntinuación propondré este decálogo de fortalecimiento de la voluntad que puede ya aplicarse a partir del año de vida y aun antes.

1.-Está prohibido golpear

2.-Está prohibido escupir la comida.

3.-Se puede pelear con alguien de tu tamaño pero nunca con alguien más pequeño. Las niñas no se tocan.

4.-Los castigos se cumplen a rajatabla.

5.-Las recompensas deben administrarse con inteligencia y vinculándolas a algun logro. No deben darse recompensas por nada.

6.-Enseñar a compartir, dar las gracias y pedir perdón.

7.-Después de jugar recoger.

8.-Si quiere que el niño duerma no le estimule antes de dormir.

9.-Respetar las horas, los ritmos de la comida.

10.-No reirle las gracias al niño cuando ha transgredido alguna de las anteriores.

Y la regla fundamental: No discutir por la educación del niño en su presencia.

Es por eso que algunos dicen que la educación es imposible, pero es posible evitar los errores garrafales, esos que convierten a los hijos en pequeños monstruos generados por una pesadilla de Goya.

Enfermedades con mala prensa

junio 24, 2011

Hay enfermedades que tienen buena prensa y otras que están sometidas a la sospecha. Hay quien piensa que las multinacionales farmacéuticas se inventan las enfermedades con el objetivo espúreo de vender más fármacos. Lo cierto es que esta idea es una paranoia postmoderna colectiva y como toda paranoia posee una base de verdad, una especie de mito urbano con muchos seguidores en Internet aunque  es bien cierto -tal y como conté en este post- que la idea de “one pill for ill” se encuentra presente en el imaginario de nuestros conciudadanos tanto como en el deseo de los que venden fármacos. Otra cuestión que sí es cierta es que la Industria busca constantemente nichos nosográficos para investigar y vender fármacos destinados a algo concreto, por ejemplo si la disfunción eréctil no fuera considerada una disfunción no habria Viagra, puesto que los ensayos clinicos no pueden hacerse sin ese nicho nosográfico que representa la conceptualización de la enfermedad, disfunción o trastorno.

Los médicos sabemos que no es ni será jamás asi -me refiero ahora a la idea del one pill for ill-  y tenemos que desbrozar constantemente la paja del grano, a eso nos dedicamos algunos: aportar conocimientos traslacionales de qué cosas, qué sufrimientos humanos son susceptibles de ser tratados con fármacos o con cualquier otra cosa y que cosas son inevitables o incurables y que, aun siendo incurables estamos obligados a asistirlas y cuidar de sus sufridores y cómo hacerlo.

Seguramente dentro de las enfermedades con mala prensa está el TDAH  (trastorno por déficit de atencion con o sin hiperactividad) una patologia que se detecta en la infancia y que consecuentemente tiene muchos detractores y defensores paralelamente a la idea compartida por todos de que hemos de cuidar y proteger a nuestros menores, de modo que dedicaré este post a intentar contribuir a aclarar si es o no es una enfermedad, si debe o no tratarse y qué beneficios puede tener ese tratamiento a largo plazo.

Vivimos en un mundo que podria definirse como un mundo con una sobrecarga de estímulos ambientales, la mayor parte de los cuales son ruido para un niño de corta edad. Desde que nacen los niños se habituan a navegar entre enormes dosis de estímulos que proceden de los juguetes, de los familiares, de la televisión, ordenadores, peliculas de series animadas, etc. Los niños aprenden bien pronto quien es el ratón Mickey o Bob Esponja y conocen diálogos enteros de sus series preferidas, juegan con motocicletas, cochecitos, mascotas, y aprenden a manejarse entre las nubes de caras de sus parientes y sus nombres junto con las relaciones complejas que existen entre ellos, aprenden en dos o tres idiomas, canturrean cancioncillas pedagógicas, interactuan con sus iguales y juegan con profesores y cuidadores, van a la piscina, de vacaciones, hacen viajes, excursiones, incluso algunos tocan el piano o hacen actividades extraescolares, etc.

Dicho de una manera comprensible: los niños actuales están sobreestimulados, cognitiva, conductual, afectiva y motóricamente y por que no decirlo: sexualmente también.

¿Qué consecuencias tiene esta sobreestimulación en los cerebros humanos?


Pues depende del genotipo de cada cual: hay niños que crean filtros atencionales bien pronto sin menoscabar sus funciones ejecutivas, otros que nacen con riesgos obstétricos o retrasos importantes y donde están indicadas maniobras de estimulación precoz a fin de que puedan expresar cualidades que dejadas evolucionar espontáneamente se saldarían con déficits importantes de por vida, mientras que otros, a los que llamaremos “genotipos TDAH” reaccionan restringiendo sus outputs a ese mar de sobreestimulación y se situan en una condición de hiporeactividad y aparecen como hiporeactivos o hipoestimulados, algo que en realidad no se corresponde con la realidad como veremos a continuación.

La baja activación (arousal) defensiva correlaciona en los niños con el déficit de atención, son niños que aparecen como distraídos y que no atienden instrucciones, despistados, olvidadizos, temerarios (por falta de aprendizajes sobre los riesgos) y desobedientes que plantean problemas educativos importantes tanto a padres como maestros y compañeros. En realidad el déficit de atención es un obstáculo o filtro que pone el niño ante esa invasión de estimulos ambientales.

Pero cerrar la ventana plástica para la estimulación ambiental tiene tambien consecuencias en la segunda parte de esta historia pues el individuo aprende bien pronto a autoestimularse de forma artificial, usualmente a través del movimiento muscular o la actividad fisica (que es una especie de mantra del cuerpo) y a veces cortocircuitando la reflexión critica (impulsividad) y más tarde a través de drogas, el riesgo, el sexo o la comida. Es interesante saber que fumar tabaco es seguramente una de las formas mas conocidas de autoestimularse y curiosamente una de las pocas causas conocidas de TDAH: las madres fumadoras tienen más probabilidades de tener hijos con TDAH.

En realidad el TDAH no es una enfermedad sino una condición neurobiológica matriz de numerosos trastornos mentales, una condición de riesgo más que una enfermedad en sí misma. Al llegar a adultos los niños con antecedentes de TADH pasan a formar parte de ese grupo de personas con diagnósticos de la personalidad, el más común es el “trastorno limite” de tal modo que los síntomas de “déficit de atención” y los del “trastorno limite” se solapan de tal forma que son indistinguibles. (Miller, 2008)

Y lo son porque el TDAH en realidad no es una enfermedad sino un endofenotipo, es decir algo a medio camino entre el fenotipo y el genotipo, un constructo intermedio en el sentido de Cloninger, o el soporte neurobiológico de la impulsividad y la distraibilidad. El constructo teórico del endofenotipo es muy útil pues se encuentra en mitad de lo ambiental, lo temperamental y lo neurobiológico ofreciendo muchas respuestas a nuestras dudas. Probablemente dentro de la clasificación de Cloninger el endofenotipo más relacionado con el TDAH sea el “sensation seeker” (el buscador de sensaciones), aunque el rasgo de “buscadores de novedad” y el constructo del TADH no sean homogéneos por pertenecer a niveles de definición diversos.

De manera que tratar el TDAH seria en realidad operar sobre ese constructo neurobiológico o endofenotipo y de alguna forma hacer prevención sobre futuros desarrollos anómalos de la personalidad, basta pensar en la enorme cantidad de aprendizajes vitales que un niño con TADH puede llegar a perderse si no se consigue frenar su tendencia a la hipo-hiperactividad. Concretamente se utiliza para eso el metilfenidato que es el psicofármaco más antiguo que existe en la farmacopea psiquiátrica actual y por lo tanto el más conocido y seguro. Sabemos de él que no provoca en absoluto dependencia fisica ni psíquica a pesar de tener un mecanismo de acción muy parecido a las anfetaminas, de modo que cuando lean que el metilfenidato es una droga de abuso no lo crean, no lo es. Su mecanismo de acción es a través del sistema de recaptación de la dopamina y no estimula directamente la producción de la misma, opera en este sentido de manera muy parecida a la fluoxetina (Prozac), solo que este psicofármaco lo hace en el sistema serotoninérgico.

La dopamina esta relacionada con la motivación, la atención y la generación de autodirección y de autotranquilización, de manera que bajos pulsos de este neurotransmisor están relacionados con cierto grado de apatía, distraibilidad, escasa capacidad y motivación para relacionarse con los demás o para recordar datos significativos de nuestros interlocutores necesarios todos ellos para la socialización. Es precisamente la producción de dopamina la que manipulamos al introducir el metilfenidato, la atomoxetina o cualquiera de esos derivados.

Y la verdad es que está demostrado que mejoran los rendimientos escolares de los niños con TDAH al tiempo que mejoran tambien la sociabilidad. Naturalmente no hay que tomarlo de por vida sino quizá solo durante el curso escolar hasta que el cerebro madure por si mismo y ya resulte innecesaria su administración.

Naturalmente existen otros tratamientos para el TDHA y muchos adultos con pequeños signos de haberlo padecido encuentran “caminos” paralelos para mitigar sus sintomas, no cabe duda de que ciertas profesiones y la practica del deporte suponen verdaderos autotratamientos para personas con TDAH y son tambien la causa de empeoramientos cuando por las razones que sea se deban abandonar estas actividades o suspenderlas temporalmente.

Mi opinión es que tanto los detractores como los defensores del término TADH tiene parte de razón. El genotipo TDAH está presente en amplias capas de la población y no emergería de no habitar en entornos audiovisuales cargados de ruido o ambientalmente  sobrecargados. En este sentido el TADH seria una mala-adaptación fenotipica a un entorno de sobreestimulación y seria un precursor de multiples patologias psiquiátricas aunque no necesariamente fatal desde el punto de vista predictivo puesto que el individuo puede utilizar los mismos resortes de la mala-adaptación para derivarlas hacia actividades placenteras y útiles.

Nuestra tarea como educadores es aislar a nuestros hijos de la codicia de los mercados y entender que en realidad ese horizonte de estímulos no es sólo una consecuencia de la complejidad social sino que es en cierta forma una estrategia de marketing de los mercaderes para engatusar a nuestros hijos. Los niños han dejado de ser una edad de transición y se han convertido en un mercado por sí mismos: proteger a nuestros hijos consiste en dotarles de instrumentos para discriminar lo necesario de lo prescindible y sobre todo aislarles de estimulos ambientales nocivos y la mejor forma de enseñar todas estas cuestiones es poner limites tanto a los estimulos que llegan desde fuera como a las respuestas que emergen desde dentro.

Educar es desde luego un verbo muy complejo pero en el aspecto que manejamos aqui es decir como preventivo de fenómenos que están relacionados con la saturación de estimulos es necesario recordar que educar implica reducir la paleta de elecciones y restringir las salidas conductuales.

Bibliografia.-

  • Cloninger, C. R., Svrakic, D. M., & Przybeck, T. R. (1993). A psychobiological model of temperament and character. Archives of General Psychiatry, 50, 975-990.
  • Cloninger, C. R., Przybeck, T. R., & Svrakic, D. M. (1991). The tridimensional personality questionnaire: U. S. normative data. Psychological Reports, 69, 1047-1057.
  • Miller CJ, Miller SR, Newcorn JH, Halperin JM. “Personality characteristics associated with persistent ADHD in later adolescence”. J. Abnor Child Psichology 2008, feb 36 (2): 165-173.

 

El buen salvaje

septiembre 8, 2010

Hobbes tenia razón, Rousseau se equivocó

Steven Pinker

Recientemente me hicieron una entrevista para un reportaje sobre periodismo cientifico y la periodista me hizo una de esas preguntas que ponen a prueba nuestra concepción de la existencia y la naturaleza humanas. Me dijo, casi al terminar la interviú:

- ¿El hombre es malo o bueno por naturaleza?.

Me cogió por sorpresa y traté de explicarle a la entrevistadora que en realidad “bueno” y “malo” son conceptos muy poco biológicos, sino más bien conceptos morales. Pero pactando esa extravagancia del lenguaje y en el contexto de lo que estábamos hablando concluí diciéndole que la maldad o bondad de los actos de las personas son calificativos morales que no tienen nada que ver con las ventajas de ciertas conductas para la supervivencia o comodidad de quien los practica. Lo malo es malo para la victima de la maldad pero no para el que obtiene de su maldad ciertas ventajas. El Sapiens es un simio egoista y agresivo pero tambien es capaz de ser altruista y bondadoso.

¿Como pueden compatibilizarse ambas tendencias?

Pues a través de la teoria de los juegos, imagínese usted a una persona muy egoísta que siempre y en todas las ocasiones fuera egoísta tal y como conté en este post sobre el “grooming” o despiojado mutuo. Lo que le pasaria a una persona asi es que una vez detectado por sus congéneres seria condenado al ostracismo y ya no podria explotar a nadie de manera que sus genes se extinguirían. En el caso contrario, si imaginamos a una persona muy altruista seria constantemente blanco de abusos y ejerceria además un “efecto llamada” sobre los abusones de modo que sus dias tambien estarian contados.

Dicho de otro modo el egoísmo o el altruismo extremos serian conductas poco adaptativas que serian detectadas por nuestro prójimo con celeridad y ya no representarian entonces ninguna ventaja evolutiva: tanto los genes egoistas como los genes altruistas se extinguirían. Por otra parte está bien establecido que el atruismo en nuestra especie tiene que ver con el parentesco. Significa que somos altruistas con aquellos de nuestros familiares que portan nuestros genes pero no tanto con los extraños.

De manera que ya sabemos dos cosas, somos egoistas y somos además de egoistas bastante chauvinistas en nuestras predilecciones.

Trataba de hacerle llegar a la periodista la idea de que altruismo y egoismo son estrategias conductuales muy bien implantadas entre nuestra especie y que de su equilibrio depende eso que llamamos vida social que no es sino un consenso destinado a establecer reglas para la convivencia entre congéneres y que cada vez han ido sofisticándose más y más sobre todo a partir de la Ilustración cuando se constituyeron gracias a Hobbes y Rousseau las dos teorias más importantes sobre nuestra naturaleza, ambas opuestas entre sí.

El buen salvaje es la suposición rousseauniana de que el hombre es bueno por naturaleza y que es precisamente la sociedad quien lo pervierte.

Todos crecimos con esta idea: la escuela o los sistemas educativos era la mejor forma de transformar seres humanos en zombies, hasta Pink Floyd lo creyó asi cuando escribieron esta mitica canción de la pelicula  “El muro”. Ladrillos eramos pues los individuos, ladrillos de un muro destinado a separanos los unos a los otros y de nuestra idílica naturaleza que emergería espontáneamente situando a los sujetos en escenarios tipo Icaria o los diseños socialistas de carácter utópico que emergieron en el siglo XIX como los que propiciaron Saint Simon o Charles Fourier.

Naturalmente esta idea sobre la naturaleza humana es falsa, tan falsa como la de la Tabla rasa de la que hablé en este post y sin embargo ambas son teorias que han tenido un extraordinario éxito entre politicos, educadores,  psicólogos y público en general al menos durante el siglo XX, aun hoy hay que constatar que todos nuestro sistema educativo se sustenta en la idea de que los sujetos vienen al mundo con una pizarra sin escribir (tabla rasa) y que cuanto menos intervengamos en sus instintos tanto mejor (El buen salvaje) a fin de no “reprimirlos” o “discriminarlos” demasiado.

Lo que es verdad es justamente lo contrario: que es la sociedad la que atempera el egoísmo humano y lo modula hasta lo que entendemos como convivencia dejando de lado a aquellos que no son de ninguna manera resinsertables para convivir en sociedad, psicópatas, asesinos en serie y etc.

Para mi el sistema educativo de los paises opulentos de Europa adolece de un fallo de perspectiva garrafal al no atender los hallazgos de la moderna neurociencia y aplicarlo practicamente en las aulas. Dicho esto, me gustaria decir tambien que la educación gratuita y obligatoria es un éxito de las sociedades democraticas siempre y cuando se partiera de la base -la predicción- de que no va a ser aprovechada por todos de manera similar y de que muchos niños son disfuncionales en su convivencia con otros niños a los que retrasan en sus progresos.

El mayor problema con el que se encuentran los enseñantes es que la creencia del Buen salvaje ha  erosionado gravemente el principio de autoridad y es bastante complicado mantener en las aulas el necesario recato para que puedan llevar a cabo su función siempre cuestionada no sólo por los niños sino tambien por sus padres. Los enseñantes no están entrenados tampoco para manejar situaciones de violencia en el aula que son probablemente las situaciones más frecuentes, asi como un sinnúmero de contradicciones sociales que se dan cita en los colegios como es lógico, pero con las que tienen que lidiar a diario y sobre las que voy a referirme ahora atendiendo especialmente al tema de la violencia escolar.

Si los niños no se matan entre si ya en el parvulario es porque carecen de la suficiente fuerza muscular y las suficientes herramientas cognitivas para planearlo o llevarlo a cabo. A conclusiones similares llegaron ciertos investigadores citados por Adolf Tobeña en este video donde habla de las relaciones existentes entre castigo y socialización en clave neurocientifica y que creo que cualquier enseñante deberia visionar.

Nombra Tobeña algunas experiencias grabadas en las guarderias donde los investigadores contabilizaron una a una las agresiones que llevaban a cabo los niños, se encontraron con que:

  • un grupo de niños pegaban, empujaban o mordían a sus congéneres casi cada dia.
  • otro grupo solo lo hacian cuando existia -por asi decir- un conflicto de intereses, de vez en cuando.
  • mientras que habia otro grupo que no lo hacia nunca o casi nunca.

Naturalmente este ultimo grupo -la buena gente por asi decir- eran victimas de los dos grupos anteriores y corrian con todo el gasto de la violencia que ejercían contra ellos los otros dos grupos. Y no recuerdo bien si se contabilizó en este estudio las agresiones de chicos a chicas que sufren extorsiones o abusos continuas en los lavabos que se llevan a cabo usualmente entre sexos.

Dicho de otra manera: algunos niños utilizan la violencia sistemáticamente para salirse con la suya, otros lo hacen de vez en cuando y otros (victimas propiciatorias del sistema) no lo hacen nunca y se llevan todos los golpes.

Existen al menos tres grandes grupos de dispositivos para modular la agresión innata de las personas, son estas tres:

  • El toma y daca: la agresión no sale casi nunca gratis porque el contrincante no se dejará avasallar y practicará aquello del “donde las dan las toman” de modo que los niños agresivos aprenden a modular su agresión en función de sus costos.
  • La empatía es el más potente dispositivo intrapsíquico inhibidor de la agresión, sin embargo existen muchas personas incapaces de desarrollar empatía como los psicópatas que parece que obedecen a averias en la corteza cerebral cingulada anterior, una estructura neurobiológica destinada a construir hipótesis sobre las intenciones de nuestros congéneres, (desarrollar una teoria  de la mente) e inhibir la impulsividad.
  • La supervisión, pedagogia y control. El sólo hecho de sentirse observado es un potente inhibidor de la agresividad, en este articulo los autores proponen que las creencias sobrenaturales surgieron precisamente de la necesidad de promover actitudes sociales entre los individuos.

Y cuando todo falla el más potente disuasorio para la inhibición de la agresión es el castigo. Y cuando falla la disuasión la pena.

Lo más interesante del castigo al que muchos de nuestros educadores renuncian de antemano en la creencia de que sirve para poco como metodo educativo. Lo cierto es que el castigo es inoperante en cierta clase de individuos ineducables pero curiosamente el castigo, la amenaza o expectativa creible de castigo hace crecer el grupo de cooperantes frente al desorden o el caos que hacen crecer precisamente a los insurrectos. Hobbes tenia razón cuando especuló que la mejor forma de someter el egoismo y la violencia individuales era el Estado, el gran Leviatán.

Me gustaria ahora hablar de una forma bastante común de violencia y discriminación, probablemente la mas frecuente en enotrnos escolares y que se dirige a los niños gordos o en sobrepeso y que suelen ser victimas de discriminacion, violencia verbal y fisica y aislamiento o estigmatización.

Quiero decir ahora que no sólo hay que luchar contra la violencia, la discriminación o el ostracismo sino que además los profesores tienen que luchar contra la autoestigmatización.

Sucede que ciertos niños son victimas constantes y repetidos de acoso  escolar o violencia y los padres se plantean con excesiva superficialidad el cambio de colegio o emprenden “cruzadas” para reparar el daño o las injusticias que sus hijos han tenido que sufrir.Los profesores por su parte se dividen entre simpatizantes de unos y otros y exceptuando los casos más graves los niños agresores salen impunes encontrándose con la paradoja de que un niño expulsado  de este colegio ha de ser escolarizado en otro, pues la escolarizacion es un derecho que está por encima de la disciplina. Naturalmente las autoridades educativas son prisioneras de esta contradicción y los niños disociales acaban sembrando el caos y de victimas todas las aulas que visitan.

Siendo esto cierto aunque seguramente se trata de casos de bullyling graves, los colegios están llenos de victimas menores de acosadores menos sistemáticos. Los niños en sobrepeso son los que suelen atraer la mayor parte de las agresiones al ser detectados como “débiles” y no participar en juegos violentos o competitivos. Estos niños aprenden muy pronto algo que en el futuro operará en contra suya: aprenden a colgar cualquier fracaso en la percha de su sobrepeso -que pasa de este modo a ser un beneficio- y obtienen de este modo ciertas prebendas y ventajas escolares, obteniendo simpatias entre algunos de sus profesores que tienden a sobreprotegerlos. Asi es posible encontrarse con niños en sobrepeso muy bien dotados intelectualmente que fracasan repetidamente y que se hacen holgazanes, manipuladores y que se niegan a seguir dietas o participar en deportes.

Lo cual indica que nosotros los sapiens somos muy hábiles a la hora de revertir ciertos escenarios que nos perjudican y que una “victima” puede ser un tirano con sus padres o educadores al tiempo que resulta una pieza fácil de atraer burlas de sus iguales.

Por eso concluyo en este caso que:

El mejor programa de socialización para un niño gordo es hacerle bajar de peso.

Pues cada cual tiende a encontrar una manera de salirse con la suya, unos a empujones y otros a través de la debilidad, la impotencia y si es necesario a través de la enfermedad.

Nota liminar.-

Este post es una continuación de este otro donde expuse mi forma de ver esta contradicción biológica donde los genes egoistas y los genes altruistas comparten ubicación en nuestro genoma y generan comportamientos opuestos segun la situación y dependiendo tambien de eso que hemos llamado nepotismo (la preferencia por los nuestros sobre los desconocidos) y que presenta una molesta contradicción con nuestros ideales democráticos..

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