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El cuerpo energético

mayo 14, 2013

becker

No cabe duda de que existe una anatomia con cable y que equivale a un cuerpo fisico, pero también existe una anatomía inalámbrica, una anatomía sin cables que equivale a nuestro cuerpo energético o en palabras de Becker a nuestro cuerpo eléctrico.

No se trata de ciencia-ficción sino de biofísica, una asignatura que nos “pelamos” cuando estudiábamos medicina y a la que la bioquimica le ganó la carrera por varios cuerpos.

Pero no cabe duda de que tarde o temprano tendremos que volver a matricularnos de biofísica si queremos entender de que va esto de la vida.

Pues nuestro cuerpo no solo es materia proteinica o “carne” sino que tambien cada una de nuestras células componen un pequeño campo electromagnético. Un campo electromagnético que rodea y envuelve nuestro cuerpo proteínico y que no puede verse. Quiza por esta razón de que no pueda verse ha pasado tanto tiempo desapercibido y un poco ninguneado por nosotros los médicos. Tiene esta forma:

toro

El mismo Sheldrake ya habló de él poniendole nombre, les llamo “campos mórficos” y según él en estos campos están los planos de construcción del cuerpo. Algo que podemos ver en esta salamandra. ¿Cómo se las arregla para reparar o recomponer una pata entera este curioso reptil?

 

Pero en realidad el misterio está en el ADN, esa molécula que se dedica a sintetizar proteinas y que lleva una especie de papel de celofán, invisible que es el “campo mórfico”, otra manera de hablar de las rutas electromagnéticas que envuelven la materia como en un papel de regalo.

Estos son comentarios breves que he querido dejar aqui para acompañar un video, que me parece muy interesante y que quizá sirva para dejar de contemplar ciertos conceptos de esa forma esotérica que les acompaña. Después de visionarlo estoy seguro de que todos tus prejucisio habrán sido disueltos:

Pincha sobre mi si quieres ver el video del Dr Manuel Ballester “Medicina energética: las bases cientificas”

Y un post relacionado

¿Cosificación o fetichismo?

mayo 11, 2013

water

“Todo el mundo sabe que una mujer es algo más que una vagina, un culo o un par de tetas. Sin embargo es imposible negar que a mi lo que más me interesa de las mujeres son aquellos atributos”.

Eso fue lo que pensé después de leer este post titulado “La cosificación sexual de la mujer”, un texto que aborda el tema de la instrumentalización del cuerpo femenino por los medios de comunicación, el lector puede recurrir al post para ver ciertas imágenes donde según el autor queda demostrado que los medios de comunicación, la prensa y la publicidad cosifican a la mujer rebajándola a una simple recorte de tetas, culos y posiciones obscenas destinadas al consumo de voyeuristas masculinos que son los que en definitiva imponen esos gustos cosificadores a la prensa por aquello del machismo.

Lo cierto es que la mayor parte de esa prensa y esa publicidad va destinada al consumo de mujeres, lo mismo sucede con las famélicas chicas que pasean por las pasarelas, se trata de modelos de femineidad para las mujeres. Que yo sepa los hombres van al fútbol no a los desfiles de modelos y leen el As y no el Vogue. Del caso de Yodona (suplemento del mundo) ya hablé aqui. Y no voy a volver a hablar de esta siniestra contradicción de que las revistas o la publicidad destinada a mujeres son las que mas cosifican el cuerpo de la mujer, es curioso que nadie haya denunciado esta evidencia.

¿Es que ellas están contentas de verse cosificadas?

Lo cierto es que cosificar es transformar algo con vida en algo inanimado, un sujeto o individuo vivo en una cosa, un objeto. De manera que cosificar es un modo de funcionamiento del cerebro, aquel que descompone una totalidad y lo fragmenta en pequeños trozos a fin de poderlos entender, visualizar o estudiar mejor. Cosificar es reducir en partes mas simples. Cosificar es un proceso cognitivo que busca el detalle, averigua como funciona algo, lo detiene o lo para a fin de interesarse por sus mecanismos. Cosificar es un talento sistematizador que pertenece a un tipo de inteligencia fundamentalmente masculina. Y por fin cosificar es equivalente a lo que entendemos como fetichismo: la sustitución del todo por una parte, algo que se encuentra en la esencia de lo sagrado, lo religioso y nuestras primeras impresiones sobre Dios, o lo desconocido tal y como conté aqui.

El modo cognitivo opuesto a “cosificar” es el hipermentalismo, es decir la tendencia a construir narrativas interiores sobre las cosas. De modo que si los hombres cosificamos a las mujeres, las mujeres inventan novelones románticos sobre los hombres. Cada cual echa mano de su cerebro para representarse al otro, el hombre se representa a la mujer como fetiche y la mujer se representa al hombre como héroe romántico, una especie de Señor Grey que aunque practique el BDSM, no hay que olvidar que al final de todo, se casa, es rico y además tiene hijos con la supuesta sumisa que termina por conseguir todo lo que se propone.

De manera que si nosotros las cosificamos ellas nos convierten en literatura. En mala literatura emotivista.

Pero la cosa es un poco mas complicada porque ellas, también son capaces de pensar como un hombre y ellos tambien lo son de pensar como mujeres, es por eso que ellas son fetichistas invertidas y nosotros literatos de oido. No son fetichistas por si mismas, es decir no cosifican el cuerpo del hombre haciendolo trozos, sino que se ofrecen al deseo de aquel que quiere trocearlas en imagenes fetichistas. Pues son ellas en definitiva, las que se ponen medias, tacones, pechos de silicona y ornamentos destinados a mostrar su “encadenamiento” fetichista al deso-del-otro. Y ellos a su vez son literatos invertidos, no suelen construir relatos románticos pero son ideales para el porno y el whatsapp (porno improvisado). De hecho sólo los hombres tienen cierta imaginación para lo perverso por aquello de la cosificación, las mujeres por sí mismas ni improvisan jazz ni escriben literatura porno salvo si al final hay amor, casa e hijos. Y hasta aqui.

Y es que la biología está con nosotros para quedarse y las cosas son como son: ellos cosificadores es decir cerebros sistematizadores y algo autistas y ellas las empáticas o bien francamente histéricas que nos cuentan -les cuentan a otras mujeres- esas historias que todas quieren oir para seguir construyendo pretextos para divorciarse de sus maridos aburridos que ni siquiera, como Grey, les han dado un azote en las nalgas, jamás.

¿Sistematizas o empatizas?

Video de la presentación del libro ¿Qué es la curación?

abril 17, 2013

Dejo aqui colgado el video de la presentación del libro ¿Qué es la curación?, donde hablé del capitulo que escribó bajo la coordinacion de Manuel Almendro y que titulé ¿Qué entendemos por curación psiquica”. Es lástima que el video no grabó los ultimos minutos de mi intervención, pero se entiende, no?

¿Qué entendemos por curación psíquica?

abril 10, 2013

curacion

Recientemente se ha publicado en la editorial Kairós, un libro titulado ¿Qué es la curación? coordinado por Manuel Almendro y en el que he participado aportando mi punto de vista desde la salud mental y con el titulo que preside este post. El dia 4 de Abril tuvo lugar la presentación del mismo en la libreria Argot de Castellón y resumo, aqui en este post algunas ideas que planteé en esa ocasión.

La palabra curación es una palabra polisémica que induce malos entendidos y que naturalmente procede de la tradición médica, ¿pero es aplicable a las “enfermedades” mentales del mismo modo que nos sirve para describir la remisión de una enfermedad somática?¿Es aplicable a la sociedad en su conjunto, a la economia o al medio ambiente?

Lo cierto es que hay enfermedades que se curan solas (sin hacer nada), por ejemplo los resfriados o la gripe, hay algo en nuestro organismo que tiende a recuperar las condiciones iniciales a la irrupción de la enfermedad, nuestro organismo se repara solo por asi decir, algo que Hipocrates llamó la vis medicatrix. Pero lo cierto es que no todas las enfermedades tienen el mismo comportamiento, algunas de ellas -como por ejemplo la apendicitis- no tiende a la espontánea curación y hay que hacer algo con ella,: operarse de urgencia, de lo contrario el organismo muere por una peritonitis y sepsis multisistémica. Otras sin embargo no tienen esa evolución tan peligrosa para la vida sino que -mal que bien- tienden a desaparecer, manteniendo algún síntoma de recordatorio dejando, eso si, alguna secuela. Hablamos entonces de evolución a la cronicidad y son precisamente estas las más prevalentes en nuestro entorno dado que hemos sido capaces de vencer casi todas las enfermedades agudas gracias a los adelantos de la medicina y la cirugía. Y tambien por otras razones de las que hablaré después y que son las consecuencias negativas de esos mismos adelantos y que llamamos genericamente yatrogenia.

El cuello de botella, el reto de la medicina actual parece estar pues en las enfermedades crónicas, es decir en aquellas que logran alcanzar un equilibrio lejos de la estabilidad.

La mayor parte de las enfermedades mentales pertenecen a este grupo de enfermedades con tendencia a la cronicidad.

Lo cierto es que las enfermedades parecen ser cosas vivas, especies, por asi decir, como los gusanos, los perros, los plátanos o los mosquitos, así son estudiadas de esta manera por la tradición médica; desde el naturalismo de Condillac hasta hoy las enfermedades son concebidas por su esencia. Hipocrates llamaba a esta esencia physis. cada enfermedad tenia su physis, es decir su forma (forma y evolución) y por supuesto una causa natural, es por eso que podemos reconocerlas precisamente por los signos y síntomas que nos presentan. Una causa natural que era naturalmente desconocida en tiempos de Hipocrates y que sigue siendo hoy desconocida para muchas enfermedades.

Pero no debemos fiarnos demasiado del esencialismo, al menos en las enfermedades mentales.

Una de las diferencias fundamentales que poseen las enfermedades mentales con respecto a las somáticas es que son patoplásticas, es decir toman formas diferentes segun la epoca, el entorno, las expectativas de la población y las creencias compartidas por los mass media. Dicho de otra manera: las enfermedades mentales cambian su physis segun el momento historico en que se estudian. Pero hay algo más: cambian según las conceptualizaciones de los expertos.

Asi en el siglo XIX la ninfomanía se consideraba una enfermedad y hoy hasta le hemos cambiado el nombre: le llamamos promiscuidad y ya no la consideramos una enfermedad sino un rasgo de personalidad más o menos adaptado, lo msimos sucede con la homosexualidad y otras sexualidades fugitivas. Por el contrario, aparecen enfermedades cuasi nuevas y con nuevas máscaras patoplásticas: el TLP, es un ejemplo de una enfermedad típica de la época en que vivimos como la anorexia mental, propia de la postmodernidad y de los cambios que ha sufrido nuestra sociedad en su autoconcepto familiar, vocacional, educativo, social, sexual, etc. Esto no quiere decir que estas enfermedades sean nuevas sino que encuentran su nicho ecológico más adecuado en los modos en que vivimos y creemos y son inexistentes en otras culturas.

Y hay aun más: existen enfermedades completamente nuevas que ni siquera sabemos si son enfermedades, por eso algunos autores hablan de no-enfermedades. Lo que sabemos acerca de estas misteriosas enfermedades es que están profundamente relacionadas con nuestra forma de vivir y nuestra forma de esperar alivio o curación. Lo cierto es que para poder hablar de curación es necesario -perogrullo dixit- que haya una enfermedad real. Ningún médico puede curar una enfermedad que no existe, es decir una enfermedad sin physis. Por ultimo no cabe duda de que existe tambien una promoción de ciertas enfermedades por parte de los agentes interesados en vender más farmacos, usualmente de caracter cosmético o preventivo como lo que sucede con los bifosfonatos y la osteoporosis.

Y todo apunta a que estas enfermedades responden a malestares inespecificos que han sido medicalizados, no por los médicos o los laboratorios (como piensan algunos) sino por las expectativas racionales de la población. Hablamos entonces de yatrogenia, la consecuencia mala de los adelantos, pues la yatrogenia no es sólo aquello adverso que procede de las medicaciones o las exploraciones sino que existe una yatrogenia social que procede de las expectativas.

El idioma inglés tiene dos palabras para designar la enfermedad, una de estas palabras es disease (enfermedad), mientras que la otra es sickness (malestar). Lo interesante de sentirse sick, es que es aplicable a casi cualquier cosa, por ejemplo se llama mother sick a la nostalgia. La distinción no es baladí porque la nostalgia (y muchos otros malestares) no son enfermedades (diseases) sino malestares (sickness). La consecuencia directa de este razonamiento es que los malestares no tienen tratamiento médico.

Pero aqui no termina el problema porque los malestares pueden adquirir una mascarada médica a fin de poderse legitimar como malestares genuinos y obetener prebendas econmicas o laborales, sociales y simpatias, tratamientos o exploraciones naturalmente destinadas al fracaso. Algo asi sucedió con la epidemia de histeria en el siglo XIX y algo muy parecido -desacreditada ya la histeria- está sucediendo hoy con otros malestares medicos o psicológicos.

Y lo cierto es que hay muchas razones para ese malestar en la cultura del que hablaba Freud, un idóneo caldo de cultivo de malestares que induce respuestas de salud en lugar de promover actitudes políticas o de compromiso social, asi todo malestar se convierte en una enfermedad con consecuencias de sufrimiento adicional para aquellos que insistentemente buscan en la enfermedad la legitimación de su dolor. Algo que no siempre consiguen salvo levantar las sospechas de su entorno. es por ello que la busqueda de un diagnóstico médico y en ciertas ocasiones la busqueda de una causa exótica opera como una causa en la que militar en ciertas personas que buscan desesperadamente ser “tomados en serio” por sus médicos y familiares.

Naturalmente estos sufrimientos son siempre genuinos, no es necesario tener una enfermedad para estar o sentirse enfermo. Uno puede estar enfermo aun sufriendo una no enfermedad. Vivimos en una sociedad clinica (Marino Perez) o en una sociedad del tener (Almendro), es lógico pues que los malestares deriven hacia la medicina, religión universal del hombre de hoy.

Con todo y para terminar este post me gustaria dejar aqui constancia de las 4 causas de las enfermedades más conocidas y que carecen de tratamiento desde la medicina, a saber: la ignorancia, las desigualdades, las adversidades de la vida y la negación del dolor y la muerte (las expectativas irrazonables con respecto a la vida).

De todo lo cual podemos deducir en qué consiste la curación psíquica: un saber sobre el malestar que nos aqueja que tiene en cuenta el caos y la indeterminación de las adversidades de la vida y que se asumen como inevitables de nuestra condición de seres transitorios y contingentes que viven en un mundo diseñado para el cambio y el dolor. Y la aceptación de que después de todo, la muerte como la vida carece de sentido, es decir de fundamento y que no obstante estamos diseñados para encontrarlo.

Curarse es superar la dualidad donde los contrarios pelean por imponer su dominio sobre el psiquismo, curarse es habitar una elevación -la consciencia- donde se resuelven todas las dualidades.

El corralito de las ideologías

abril 3, 2013

Dios nos da pan cuando ya no tenemos dientes

(Refranero español)

espejoletrcol

Imagen extraida de esta web sobre caligrafia y poesia en el Islam y las construcciones especulares

Terminaba el post anterior preguntándome cómo podriamos prescindir -de lo que alli llamé- nepotismo identitario y como podriamos prescindir de la atracción perversa de las ideologías que es lo mismo que plantearse si podemos escapar del influjo de los opuestos.

El problema está relacionado con el tema de los contrarios y que procede de nuestra manía o mejor de la mania de nuestro cerebro de construir conceptos que son en realidad entidades personales, continuas y digitales contrariamente a la realidad que es holistica, discontinuas y analógica. Una vez alguien formula una idea se crea simultánemente una anti-idea que le hace de plomada. Es imposible abrazar una idea sin crear al mismo tiempo la contraria. Es por esa razón que las sociedades donde existe más riqueza son las que amontonan mayores bolsas de pobreza, la obesidad genera a su alrededor bolsas de inanición, el odio crea más odio en lugar de sumisión, los derechos de la mujer más crimenes “machistas”, las campañas de salud y las sociedades asistenciales más enfermedades, etc.

Todo parece indicar que en el quehacer humano, -aun aquellos empeños que buscan honestamente mejorar las cosas- se obtienen resultados inesperados de signo contrario, hay algo diabólico en introducir cambios o leyes en la regulacion de la vida en común, sucede como si al final lo que se viene a obtener es aquello que se pretendía evitar. Algo que tiene que ver con lo que en otro lugar comenté acerca de los problemas enmarañados o perversos (wicked problems)

Piense en su propia experiencia, ¿qué sucede cuando usted desea algo?¿No aparecieron dificultades y contrariedades insalvables? ¿Cuantas veces queriendo obetener un determinado fin no se ha encontrado con todo lo contrario entre sus manos?¿Cuantas veces ha perdido cuando creyó que habia ganado?¿Cuantas veces hemos obtenido perturbación queriendo introducir algún estimulo benefactor?

¿Por qué sucede este fenómeno?

Pues por una razón muy sencilla: no se puede engordar un opuesto sin adelgazar al otro. Si usted, en una sociedad como la nuestra, critica a los sindicatos está engordando a la patronal, si critica al PSOE engorda al PP, si critica una determinada ley está engordando el peso de la oposición. Pues todo está entrelazado a través de vinculos binarios de causalidad lineal, los politicos conocen bien este fenómeno y lo explotan hasta el paroxismo. En la oposicion se critica lo mismo que después o antes se hizo en el gobierno, de este modo los argumentos quedan vacíos y el publico de alguna manera queda perplejo al no llegar a entender como se juega el juego que se repite siniestramente día tras día.

De lo que se trata en este juego es de fluctuar entre los dos extremos sin caerse de la cuerda que los une. O dicho de otro modo: cambiar algo pero para que todo siga igual. Pero no crean que eso lo hacen solo los politicos, sino que todos somos arquitectos en esta maraña de malos entendidos cuando nos inclinamos por un opuesto en lugar de otro.

Hay algo en el deseo humano que se invierte -como sucede en las fotografías- cuando operamos en el campo de los resultados prácticos. Y que nos aparece como un deseo puesto del revés. Debe ser por eso que existe el refrán que preside este post y que viene a referirse al hecho de que las cosas comienzan a ir bien cuando uno ya ha perdido el interés en que vayan bien. Del mismo modo las causas en las que creemos y los ideales por los que luchamos no obtienen sino resultados paradójicos cuando no totalmente desfavorables para nuestros intereses al menos en el corto plazo.

Nuestros deseos no suelen cumplirse casi nunca porque han de competir con los deseos de los demás que casi siempre se oponen a los nuestros, es por eso que la lotería no nos toca nunca a nosotros a pesar de que probamos suerte. Aqui en este post hablé de como hay que pedirle las cosas a la lámpara mágica: la mejor forma de que algo le salga bien es que ese deseo sea el deseo de todos o casi. Si el deseo es sólo suyo o los de su cuerda es poco probable que el deseo se cumpla.

Hay algo en la intencionalidad humana que opera como un disuasor del deseo. Y es lógico porque la intención es lo contrario de la atención. Y es evidente que en la intención hay mucha desatención.

Lo cierto es que somos muy maniqueos en la forma en que pensamos y nos representamos la realidad, es por esta razón que militamos en causas donde siempre existe un antagonismo, nuestro modelo de la realidad es profundamente fanático, simplemente creemos que tenemos razón y que los demás o están equivocados, o locos o van de mala fe. No hay mas que ver los debates televisivos o seguir twitter para darse cuenta de que existen muchos individuos convencidos de su verdad, pero esto no es lo peor sino que están dispuestos a aniquilar al adversario de cualquier manera. Se ha impuesto con la crisis una forma de escrache social, de lo que se trata es de intimidar y eventualmente eliminar a los que piensan distinto.

Necesitamos un corralito de las ideologías.

Pues son las ideologías: las causas antagónicas las que impiden el progreso de una sociedad hacia un modelo mas justo. Retira tus ahorros de las ideologías.

Pero cómo podemos superar los opuestos: ¿Se puede ser del PP o del PSOE al mismo tiempo?, ¿Se puede ser conservador y progresista?¿Se puede defender lo femenino sin aplastar lo masculino?¿Se pueden defender ideales sin faltar a la verdad?

La verdad es que si se puede, eso es lo que hace la mayor parte de la gente común.

No son de una cosa ni de otra. No tomar partido no debe considerarse como rehuir el problema o una forma de neutralidad, antes al contrario, una forma de rehuir el problema es la militancia activa en uno de los dos frentes. Puesto que el maniqueísmo es siempre un atajo para reducir un problema complejo a uno bien simple: la maldad o la hipocresia ajena.

En realidad no tomar partido es lo que hace nuestro cerebro más profundo (que carece de contradicción y siempre dice si), puesto que los antagonismos son siempre producto del raciocinio, nuestra corteza cerebral trabaja con etiquetas y con categorias, lo que nos hace vulnerables al maniqueismo, el mayor veneno de nuestra mente.

Los problemas complejos precisan un cambio de nivel, un trascender o ir más alla del problema por asi decir o bien abordarlo desde ese más acá que aqui traduje como eclecticismo débil, es por eso que necesitamos hombres-escalera como dice Manuel Almendros o catalizadores como propuse en un viejo post. La complejidad termina cuando el caos se bifurca y aparece un orden nuevo y lo hará cuando haya suficiente masa critica, lo que s etraduce como un consenso. Mientras no haya consensos en las democracias tenemos que recurrir a las elecciones.

La mejor forma de resolver un wicked problem es sortearlo soltando la abrazadera como en el nudo Gordiano: el pensamiento lateral.

El pensamiento lateral puede acudir en nuestra ayuda en estas cuestiones en una conocido aforismo filosófico: “cuando más se sobre un problema endemoniado menos claro tengo cual es su solución”.

Simplemente porque no la tiene en los términos en que se plantea: militar en un bando o en el otro.

No cabe ninguna duda de que curar una sociedad es liberarla de aquellas categorías antagónicas sin dar de comer a ninguna.

Adoctrinamientos y nepotismos

marzo 29, 2013

Dime a qué partido votas y te diré que parte de la ciencia rechazas

Eduardo Zugasti

doctrina

Esta semana ha saltado a la prensa un curioso debate propiciado por las NNGG del PP de Castellón. A alguien se le ocurrió montar una web para que los alumnos puedan denunciar los “adoctrinamientos” que los profesores ungidos por eso que ha venido en llamarse “libertad de catedra”, hacen en las universidades españolas y que según los miembros de NNGG implican un fuerte sesgo ideológico que viene a imponerse a lo que deberia enseñarse en las universidades: ciencia.

El mandoble de doble filo no se hizo esperar mas que un dia, porque inmediatamente los progres ya tenian un chivo expiatorio: una profesora del CEU llamada Gloria Casanova (una universidad católica) de Valencia habia “adoctrinado”a sus alumnos a través de unas declaraciones en clase sobre el aborto, la violación y otras lindezas.

La diferencia entre las declaraciones de la profesora del CEU y otras -que conozco de primera mano procedentes de la universidad pública- es que son opiniones de una profesora católica que ejerce su magisterio en una universidad privada, concretamente en la facultad de periodismo y donde van aquellos hijos de católicos que buscan acomodo en sus aulas, pagando cuantiosas matriculas, eso si. De manera que en mi opinión la Casanova no está haciendo ciencia cuando dice que el aborto es un crimen (si es que lo ha dicho) o cuando dice que Dios nos pone a prueba con una violación y cosas asi. Eso no es ciencia sino fe, más concretamente eso es una creencia -irracional y si se quiere fanática- pero una creencia al fin y al cabo.

El adoctrinamiento procede más bien del lado opuesto de la trinchera, cuando la ideología se disfraza de papers y de ciencia: son las universidades públicas las que usan la ciencia para adoctrinar -por acción u omisión- y más concretamente son ciertas disciplinas las más sensibles al adoctrinamiento. Concretamente la psicología me parece una de las disciplinas donde se dan más casos de adoctrinamiento de sentido contrario al de la Casanova.

Sucedió con Freud, siempre silenciado en las facultades de psicología y recientemente sucede con Darwin algo muy parecido. Ni Freud ni Darwin empastan bien con los poderes dicotómicos en los que la sociedad está dividida desde principio de siglo. Freud es poco “científico” o un “obseso sexual” y es el padre de una “pseudociencia” -como se dice ahora- y es por eso que las facultades de psicología -algunas de las cuales dan por buena la teoria queer- han rechazado al mayor talento que la psicología ha dado en los ultimos 200 años. Poco científico.

Darwin en realidad es un caso similar, el problema aqui tropieza por la derecha con la teoria del diseño inteligente y del creacionismo puro y duro; por la izquierda con el gran problema de la selección social. Asi mientras los de derechas-creacionistas no tragan a Darwin, sin embargo encuentran en sus ideas justificaciones para lo que seria un darwinismo social, mientras que la izquierda que es atea o agnóstica abraza la parte genética de la evolución (la selección natural) pero niegan la parte social que les enfrenta con la evidencia de que no somos tan iguales como habíamos imaginado. Por otra parte la version holística o cosmológica empasta mal con las ideas conservadoras pero vuelve a encontrar eco en esa especie de religión a la carta que propugnan los “progresistas” de la “new age”. En este post de Eduardo Zugasti podeís perseguir estas ideas, junto con este otro post de Cultura 2.0.

Es cierto que: la búsqueda de una sociedad socialista, o de una comunidad devota y ordenada, empujan realmente a las personas a aceptar o rechazar partes substantivas de la ciencia.

Y eso si que es adoctrinamiento, me refiero a ideas que están en el eje de torsión de como nos imaginamos el mundo y que son estas cuatro ideas:

  • El fantasma en la máquina.
  • El mito del buen salvaje.
  • La negación de las diferencias sexuales.
  • La tabla rasa.

El fantasma en la máquina es la idea de que existe un principio atemporal o entidad distinta a la propiamente material que se encarna o constela en la materia y la anima. Es por eso que el fantasma en la máquina es el equivalente del alma religiosa, un principio inmaterial o sobrenatural. En realidad esta idea no ha sido resuelta porque encierra uno de los grandes misterios de la neurociencia que es el dilema cerebro-mente y se alimenta de nuestro desconocimiento acerca de la pregunta dificil de la neurociencia. Lo que sabemos a fecha de hoy es que no es necesario invocar a ningún fantasma para explicar el funcionamiento de la máquina y aunque nos resulte dificil de comprender las claves están en profundizar más aun si cabe en nuestro conocimiento de lo material, incluyendo en lo material a las ciencias sociales que tambien son ciencia. Hoy, en la ciencia sólo los neoplatónicos como Sheldrake o Penrose defienden una postura compatible con el fantasma en la máquina.

Del mito del buen salvaje no voy a decir nada ahora porque ya escribi un post sobre esta vieja idea roussoniana de que el hombre librado a sus propias fuerzas y sin la sociedad seria inevitablemente bueno. La idea de que es la sociedad la que pervierte al hombre es una idea ridicula que aun hoy podemos perseguir en ciertas ideologías de izquierda, buenistas o utópicas que paradójicamente han contribuido de forma notable a aumentar los beneficios de una educación libre, gratuita y universal. Hasta hoy, donde estas ideas parecen haber tocado fondo y alimentado grandes bolsas de decepción, fracaso educativo y gasto social. El mito del buen salvaje alimenta aun hoy gran parte de las Constituciones de los paises mas opulentos y democráticos de Occidente al sostener -de forma ya contradictoria con lo que sabemos de genética-  que todo individuo es reinsertable o rehabilitable cuando comete un delito. Se trata del mito y la creencia que existe detras de nuestro sistema de justicia, demasiado blando y permisivo con el crimen y orientado hacia el redentorismo y del que ya hablé aqui, en este post sobre “Culpa y Biología” a propósito de “Incógnito”, el libro de Eagleman.

Algo parecido sucede con el mito de la tabla rasa, uno de los paradigmas de la idea de igualdad con la que supuestamente todos venimos al mundo como una pizarra sin escribir, un renuncio a la genética y a la ciencia, o mejor, como dice Pinker una negación persistente de la evidencia. Algo parecido sucede con la otra patata caliente con que se enfrenta la verdad cientifica: la diferencia sexual. Un mito alentado a partes iguales por la izquierda y las feministas que han llegado a escotomizar hasta las diferencias sexuales limitando el tema de las diferencias a constructos sociales o de género. En este modo de pensar si les quitáramos a todas las niñas las muñecas y a todos los niños los mecanos, los sexos serian cada vez mas iguales. Otra falacia desenmascarada. El lector puede leer este post sobre la paradoja noruega donde aparece bien a las claras lo que es ciencia ( o simple conocimiento empirico y sentido común) y lo que es ideologia.

De manera que ya sabemos que el principal adoctrinador es la ideología que practican las personas concretas. Pero no solo la ideología adoctrina sino el nepotismo familiar. Un nepotismo que puede resumirse en la siguiente y antidemocrática frase: “todos queremos más a nuestros hijos que a los hijos del vecino”. ¿No es cierto? ¿Y no es cierto también que por nuestros hijos hariamos cosas que no hariamos por los hijos de los demás? ¿Y no es cierto que los padres se preocupan más por sus hijos que por sus padres?

Lo que indica que el nepotismo es algo profundamente biológico, no un constructo social. Yo quiero a mis hijos porque son mios y portan mis genes y si sobra algo puedo tambien querer a otros niños, pero por supuesto menos que a los mios. El nepotismo es algo biológico y que va de arriba-abajo, del padre al hijo y que además puede constituirse como una identidad. Eso es lo que hay que esperar y legislar para evitar que la sociedad entera favorazca solo a los hijos de los privilegiados

La probabilidad de que un hijo sea de iquierdas es mayor en las familias de izquierdas y del mismo modo si usted se ha educado en una familia conservadora tiene más probabilidades de ser religioso, creer en Dios, abominar del aborto y estar en contra del matrimonio entre homosexuales que si  se ha criado en una familia “progresista”. De modo que la ideología es un nepotismo identitario y no tiene nada o muy poco de libre elección.

De manera que el adoctrinamiento es inevitable y en mi opinión el hombre del mañana habrá de acostumbrarse a vivir en un mundo muy dividido donde será dificil discriminar lo verdadero de lo falso. Lo que carecteriza nuestras sociedades avanzadas es el disenso, no hay lugar para consensos universales ya. Sucede porque este tipo de sociedades han alcanzado supuestamente el meme verde que es el meme que lleva colgando el valor del igualitarismo. Todas las opiniones tienen el mismo derecho de manifestarse (lo que no significa que todas tengan el mismo valor) y de alguna forma enredan el buen gobierno de una sociedad donde cada uno cree tener el derecho a imponer su propio nepotismo identitario. El problema de las sociedades “verdes” es que se encuentran en un cuello de botella -descrito por Wilber aqui- y que impiden el progreso y la trascendencia de los valores que arrastran consigo.

Lo que es de esperar es una guerra continua entre nepotismos identitarios, lo que es lo mismo que decir entre ideologias: la izquierda y la derecha tradicionales ya amansadas, domesticadas y pervertidas por el poder y el dinero darán lugar a nuevas ideologias más radicales que profundizarán aun más en esa división o disenso hasta el paroxismo.

¿Existe alguna solución a este dilema?¿Cómo atravesaremos ese cuello de botella que se cierne sobre nosotros? ¿Podemos prescindir de nuestro nepotismo identitario? ¿Como escapar del atractor de la ideología?

Lo intentaré en el proximo post.

Tit for tat

marzo 6, 2013

monos

Maynard Smith es un genetista y biologo evolutivo inglés que entre otras cosas es conocido por haber llevado la teoria de los juegos al campo de la evolución.

Interesado en conocer las razones por las que las estrategias de cooperación habían sobrevivido a la deriva evolutiva a pesar de que los comportamientos egoístas dan premio evolutivo seguro, Maynard Smith llevó el conocido dilema del prisionero a entornos ancestrales para comprobar qué estrategias tenian premio y comprobar que, contrariamente a la intuición, estas estrategias no eran necesariamente las egoístas.

Siempre y cuando, claro está, existan varias tiradas, lo que se conoce con el nombre de dilema del prisionero reiterado. Las interacciones sociales entre individuos de nuestra especie suelen llevar este marchamo, es decir las interacciones con un miembro de nuestra especie no se dan una única vez sino que suelen repetirse, afortunadamente guardamos memoria de ellas.

En un post donde hablé del grooming (despiojamiento), una conducta social observable de cooperación o explotación ya me ocupé de desvelar como encajaban estas estrategias entre sí, a fin de resultar despiojado por un congénere, alli demostraba Smith que le mejor estrategia era el tit for tat, en castellano “toma y daca”.

Las estrategias posibles en la interacción social.-

  • La bonachona, siempre coopera aunque le traicionen
  • La vengativa, una vez le traicionaron y siempre traiciona.
  • La explotadora, nunca coopera pero acepta la cooperacion ajena.
  • La lunática, coopera o traiciona al azar.
  • Desconfiada, anticipa el engaño y traiciona al principio pero puede cooperar cuando confia.
  • El toma y daca, comienza cooperando pero luego solo coopera con quien coopera y traiciona a los traidores.

Despiojarse a solas es bastante difícil debido a que para el individuo es imposible llegar con sus propios medios a cada uno de los rincones donde los parásitos anidan y de hecho el despiojamiento ha sido quizá la primera interacción social entre individuos, mucho antes que el juego, el baile, la celebración o el coito consensuado. Una conducta que redundantemente no sirve tan sólo para asearse sino que también y secundariamente fortaleció los vínculos sociales, grupales, familiares y sexuales y acaso también las primeras discriminaciones entre individuos, que podríamos dividir en dos grandes grupos: los que siempre desparasitan (bondadosos) y los que nunca lo hacen aunque son desparasitados (tramposos). A los primeros les llamaremos altruistas y a los segundos egoístas, aunque la evolución llegó a compromisos de altruismo mutuo (Trivers,1971): despiojarse en parejas, una actividad que seguramente iniciaron las madres a partir del aseo de sus crías y una estrategia que ganó adeptos y por tanto posibilidades genéticas, desparramándose por la población como una estrategia poderosamente estable y que respondería a un sencillo programa como este:

(Si) yo te despiojo ahora

(Entonces) tu me despiojas después

Lo que abrió la puerta a una contraestrategia evolutiva simétrica: el engaño, es decir la estrategia de aquellos individuos egoístas que aceptan la desparasitación sin aceptar los costos de la misma (despiojar a su vez). Pero este tipo de engaños no pueden repetirse de nuevo con la misma pareja ya avisada, de modo que el individuo tramposo deberá buscarse para cada desparasitación una nueva pareja ingenua que le despioje primero y que luego se quede con las ganas de ser – a su vez – desparasitado. La razón por la que estos tramposos no han prevalecido en la mayoría de la población es que una vez descubiertos en sus intenciones la mayor parte de los individuos ya no invertirán esfuerzos en su despiojamiento, con una salvedad: aquellos bonachones que con independencia de la experiencia no aprenden de sus errores o son incapaces de negarse a despiojar a un necesitado.

El problema es que en una comunidad no pueden existir demasiados bonachones porque ejercerían un efecto poderoso de llamada frente a los tramposos, de modo que ambas poblaciones, bonachones y tramposos extremos están poco representados entre las comunidades de homínidos parasitados y por consecuencia en ese almacén de posibilidades génicas (Bateson 1979) que llamamos genoma. Una vez institucionalizado el engaño la contraestrategia siguiente es la anticipación del engaño que practican casi todo el resto de individuos, aun aquellos que practican el altruismo reciproco, pero las cosas tampoco son lo que parecen, porque siempre uno tiene que empezar a invertir esfuerzo el primero a la espera de que el otro no le traicione después, la lógica opera de parte de entender que el otro puede ser un traidor, de modo que lo natural es la estrategia desconfiada, es decir no empezar nunca el primero a despiojar a nadie y luego una vez encontrada una pareja en la que confiar aplicar el modelo “toma y daca”: yo te despiojo a cambio de que me despiojes.

Estas conductas están sometidas a autoregulación por oscilación critica, cada una de ellas precisa de las vecinas. En efecto, la desaparición de los individuos tramposos generaría una proliferación de individuos bonachones que a su vez serían explotados por los vengativos o los desconfiados que poco a poco irían haciéndose más numerosos, disminuyendo simétricamente las poblaciones de bonachones o emergiendo nuevas conductas similares a los explotadores egoístas extinguidos que cada vez dispondrían de herramientas de engaño más perfeccionadas, lo que provocaría a su vez la disminución de los vengativos o desconfiados peor equipados para la explotación que los genuinos egoístas.

Por otra parte la extinción de la población de bonachones tendría un efecto letal sobre la población de egoístas explotadores que por mutación deberían disponer de nuevas estrategias cada vez más sofisticadas de engaño para explotar a desconfiados o a los “toma y daca”. Ambas posibilidades indican que aquellas conductas destinadas al engaño o a la discriminación y anticipación de potenciales engaños se verían favorecidas por la selección, como así parece haber sucedido en nuestra especie.

La mejor estrategia.-

De donde se desprende que en términos de conseguir el propósito de lograr ser desparasitado (cuando el juego se juega más de una vez) la estrategia “toma y daca” es la que sale mayormente beneficiada. Curiosamente, el lunático puede esperar ser desparasitado cuando sus interacciones con los “toma y daca”, o los desconfiados vayan en la línea de cooperar, pero quedará sin desparasitar cuando se enfrente a estrategias egoístas o a sus propios compañeros lunáticos impredecibles.

La estrategia vengativa sale mal parada y sólo gana en su interacción con los bonachones, casi tan mal como los egoístas que dependen en exclusiva de la población de ingenuos para subsistir, sin embargo el bonachón que a primera vista pareciera el mayormente perjudicado en sus interacciones desparasitadoras puede esperar cooperación de los individuos “toma y daca”, de los desconfiados y de sus congéneres bonachones, constituyendo una estrategia con mayor puntuación evolutiva que las “tramposas o malvadas” es decir de los no cooperadores bien sea por egoísmo o rencor.

Y un consejo:

Coopera con quien coopera contigo o como decian los curas de cuando entonces: amor con amor se paga.

La autotrascendencia

febrero 23, 2013

Cualquier cosa que nos una tiene un aire de sacralidad

Jonathan Haidt

La autotrascendencia es un rasgo de personalidad psicológicamente medible (test de Cloninger) y que puede definirse como el deseo o la sensación de pertenecer a algo más grande que uno mismo, a un Todo del que nosotros somos parte. El pensamiento común (profano) no suele dar lugar a este tipo de vivencias de pertenencia o filiación, pero a veces en determinadas situaciones tenemos acceso a ello, en aquel lado de más allá del espejo..

Usualmente este acceso es descrito con una sensación de júbilo o de éxtasis, de un sentimiento oceánico como decia Freud y que supone la dilución del Yo en un nosotros. Esta dimensión de nuestra personalidad es conocida con el nombre de espiritualidad y eso que se encuentra al otro lado de lo profano es conocido como “lo sagrado”.

Lo interesante de la formulación de Haidt es que considera que la autotrascendencia, a la que se puede llegar a través de drogas, la religión, experiencias grupales de tipo deportivo o aun en la guerra, sucede porque nuestro cerebro está diseñado para ponerse en modo “nosotros” (grupo) del mismo modo como puede trabajar en mode “Yo” que es como trabaja la mayor parte del tiempo. Naturalmente el mode “nosotros” apaga o amortigua el mode “yo” que es al parece lo que se encuentra en la base de estas experiencias místicas, espirituales o sagradas que evolucionaron en nuestro cerebro precisamente porque en algun lugar de la selección natural aparecieron como ventajosas para aquellos individuos que las adoptaron.

Pero es mejor que veaís el video de TED donde Haidt nos lo cuenta basándose en la teoria de la selección basada en el grupo de Wilson, de la que hablé aqui.

Bibliografía.-

Cloninger, C. R. (2000). Biology of personality dimensions. Current Opinions in Psychiatry, 13, 611-616.

Más allá del sueño

febrero 20, 2013

glaciacion21

La ultima glaciación que hubo en la tierra tuvo su apogeo hace 20.000 años

La hibernación es una adaptación que ciertos mamíferos desarrollaron para hacer frente a las extremas condiciones de vida que comenzaron en la Tierra hace más de 100.000 años, que tuvo su apogeo hace 20.000 y que comenzó a retroceder hace unos 10.000 años.

Osos, hámsteres, marmotas y ardillas entre otros son capaces de hibernar a fin de eludir los costos de los duros inviernos y del déficit alimentario. Lo mejor que puede hacerse en invierno y en ciertos lugares es retirarse, guardar fuerzas para la primavera y vivir de los recursos almacenados en la grasa.

Lo interesante de la hibernación es que está regulado por factores como la luz y la temperatura, de manera que los animales principalmente hibernan en otoño-invierno cuando los días comienzan a acortarse y las temperaturas comienzan a bajar, para despertar en primavera-verano cuando el día comienza a alargarse. Lo curioso es que este mecanismo es automático, tanto que incluso el despertar de una marmota puede señalar el buen tiempo (y es por eso que el 2 de febrero es un día clave para las marmotas y las candelarias), es decir hay algo en el cerebro de estos animales que puede predecir el tiempo.

Pero más interesante aun es que el que hiberna, no lo hace todo el tiempo, sino que a veces se despierta para comer algo y mover sus músculos puesto que la inmovilidad por sí misma puede provocar ciertas enfermedades. Es como un duerme-vela que además se lleva a cabo esperando tiempos mejores.

El misterio sin embargo es el siguiente: ¿Por qué los chimpancés, las ratas o el hombre no hibernan? ¿Es que no sería beneficioso para nosotros retirarnos del mundanal ruido de vez en cuando?

Una de las respuestas a esta pregunta es que nosotros no vivimos en entornos tan frios y hostiles como el oso polar por ejemplo, es muy posible que estas condiciones de hibernación hayan evolucionado como respuesta a las condiciones climáticas y sean adaptaciones al frío y a la escasez. (El lector puede leer este post donde hablé de las aclimataciones de los neandhertales y de la posibilidad de cruces con nuestra especie)

Sin embargo han sido descritas en ciertas especies fenomenos similares relacionados con el verano (estivación) e incluso con la sequía, de modo que el proceso de retirarse a dormir una siesta estacional no está relacionado concretamente con el frío sino con la escasez, es decir con la previsión de recursos. Es por esta razón que las aves migratorias no hibernan y probablemente esta es también la razón por la que el humano no lo hace tampoco, es bien sabida nuestra mania por viajar, somos nómadas.

El letargo metabólico en humanos.-

Nosotros los humanos no hibernamos probablemente porque nuestra conducta en relación con los recursos y nuestros nichos ecologicos son cambiantes y nos impulsa a buscar y encontrar recursos a partir de nuestra movilidad.

La principal consecuencia que tiene esta regulación es que carecemos de un reloj biológico que coordine y regule nuestro metabolismo a la baja en epoca de escasez. En mi opinión nuestra especie consiguió a cambio de este hándicap, otras prestaciones. Lo que nosotros hoy entendemos como depresión y mania serian las manifestaciones arcaicas de tal sustitución.

La relación entre la depresión y la periodicidad de los ciclos de hibernación a los que suceden ciclos de reproducción y de expansividad ha sido señalada por una multitud de autores, citaré entre ellos a Albert Demaret (1982).

Para Demaret:

El comportamiento territorial es el mejor modelo animal para explicar el comportamiento bipolar (maniaco-depresivo), efectivamente, está relacionado con las estaciones y con la búsqueda de alimento, pastos y territorios para el acoplamiento. El concepto de territorialidad cambia según las especies estudiadas y no es lo mismo en las nomádicas que se mueven constantemente de lugar en busca de nuevos pastos que en aquellas que simplemente disponen de un territorio fijo y se limitan a escarceos puntuales fuera del mismo, estas especies necesitarán marcajes, aquellas no. Así y todo está demostrado que incluso en aquellas nomádicas como los herbívoros, ñus o cebras existe un perfecto orden territorial en la marcha de la manada y un orden cerrado, casi militar en la disposición de los individuos según el rango (Hamilton 1971). Una marcha que está determinada por los ciclos temporales y los recorridos ancestrales que las especies recorren una y otra vez con la tozudez de un instinto ciego, aquel tan perfecto que no puede aprender nada nuevo.

La periodicidad en los humanos está muy poco relacionada ya con los vaivenes de las estaciones entre otras cosas porque de haberlas tenido en ambiente ancestral hoy resultarian inadaptativas. Sabemos que existe un pico de incidencia de trastornos afectivos en primavera y en otoño, pero es imposible predecir una recaída en un paciente depresivo o maníaco. A veces estas recaídas carecen de todo matiz estacional. Todo parece indicar que de haber existido un origen estacional en la psicosis maníaco-depresiva se ha convertido hoy en un vestigio.

Sabemos que estas enfermedades son periódicas, pero no sabemos en cada persona qué elementos personales inciden en sus recaídas, haciéndonos dudar de su carácter realmente periódico o caótico (un orden de regularidad dentro de la irregularidad). Los aspectos circadianos de sus mejorias-empeoramientos correlacionan con los ciclos del cortisol, pero desconocemos qué significado tienen los cambios atmosféricos en la incidencia de una recidiva, aunque intuimos que el calor puede ser un factor de reincidencia, así como la mayor cantidad de horas de luz solar como tambien su contrario: existen depresiones de invierno y depresiones de verano.

Para explicar este fenómeno se ha dicho que la organización social ha trastocado los ritmos periódicos que vinculaban al ser humano con la naturaleza, no solamente por la imposición de horarios laborales, de sueño y de alimentación, sino que probablemente ha borrado incluso la relación de la enfermedad con los más que probables estímulos cósmicos que en su origen le suponemos.

Con esta perspectiva, no es de extrañar que haya habido varios intentos por emular el letargo metabólico en los humanos. Uno de los experimentos más exitosos ha sido el del equipo de Mark Roth, del Instituto Fred Hutchinson, en Seattle, que se publicó en Science en 2005. Roth logró inducir una hibernación metabólica reversible en ratones al introducirlos en una cámara hermética cuyo aire contenía 80 partes por millón de sulfuro de hidrógeno. En seis horas, los científicos convirtieron los ratones de sangre caliente en animales de sangre fría, que es en esencia lo que ocurre de forma natural con los mamíferos hibernados.

Mark Roth es algo así como el profeta de la suspensión animada, algo que conocemos por las peliculas de ciencia ficción y que permite a los astronautas permanecer en un profundo letargo mientras viajan por el espacio. Aquí hay una conferencia suya en TED.

Tal y como podemos leer en este trabajo de estos dos neurofisiólogos de Estrasburgo, la hibernación no es un sueño aunque ambos procesos se parecen. La hibernación es la conversión de un animal homeotermo en uno ectotermo, de sangre caliente a sangre fría. Lo cierto es que según cuentan los neurofisiólogos en su estudio en ambas condiciones está implicado el sueño nREM, es decir el sueño profundo.

Sólo que en la hibernación se reduce de una manera considerable, el ritmo cardiaco, la tensión arterial, la temperatura corporal y cerebral, el gasto de oxígeno y el gasto total de energía. La hibernación es una suspensión de la actividad dejándola bajo mínimos, algo muy parecido a la muerte, aunque el corazón sigue latiendo.

Algo que comparte con el sueño nREM normal y corriente solo que cuando dormimos no llegamos ni de lejos a este estado de desconexión que observamos en la hibernación. Y aunque de momento la hibernación en los humanos no deja de ser una fantasía es probable que dicho fenómeno pudiera hacerse realidad, naturalmente no a través del sulfuro de hidrogeno que Roth propuso para sus ratas sino a través del descubrimiento del reloj biológico humano y sus correlatos hormonales.

Por alguna razón ni las ratas ni los primates, ni por supuesto nosotros los humanos hibernamos. Es muy probable que en aquellos animales que si lo hacen dicho estado venga mediado por una hormona. Si fueramos capaces de descubir esta hormona (o un alelo fisico-quimico) en nuestra especie no cabe ninguna duda de que obtendriamos muchas aplicaciones medicas de interés. Si yo fuera Roth buscaria un derivado del opio como inductor de hibernaciones en humanos.

La primera aplicación que se me ocurre en los traslados de pacientes críticos: no sería necesario mantenerlos con vida y estables durante un largo traslado, bastaría con ponerles a hibernar mientras dura el viaje. Pero sin duda la ventaja más interesante procedería de cortar nuestra dependencia del oxígeno. El oxígeno no sólo es necesario para vivir sino que siendo como es un remedio para seguir vivo es tambien un veneno celular, nuestras celulas envejecen y se oxidan por ese continuo trasiego del gas en nuestra sangre. La hibernación al reducir prácticamente su consumo a un mínimo de subsistencia daría tiempo a nuestro organismo a repararse.

Y no sólo a repararse sino a eludir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos (quimio y radioterapia), minimizar los riesgos de la cirugía a corazón abierto y otras aplicaciones de interés médico-quirúrgico.

Y quién sabe si de este modo podríamos liquidar la depresión y el trastorno bipolar, al fin de cuentas la hibernación no seria sino un sueño que está más allá del sueño.

Y como dice la máxima hipocrática: iguales curan iguales.

Bibliografía.-

Albert Demaret: “Etología y psiquiatría”. Herder 1982.

El éxito del BDSM en Internet y la literatura

febrero 9, 2013

bdsm

Aquellos que hayan leido este post sobre gustos sexuales en Internet ya pueden decir que están al dia en sus intuiciones. Es muy probable que no se sorprendan, puesto que la citada encuesta solo hará que confirmar sus impresiones iniciales: aquellas que enfatizan el hecho de pertenecer a una especie especialmente dotada para la sexualidad y que ha tenido un enorme éxito reproductivo precisamente a causa de nuestra capacidad casi infinita para construir simbologías eróticas.

El éxito de ciertas sagas literarias como la de “Sombras de Grey” merece una cierta hermenéutica para llegar a entender el fenómeno que es ciertamente similar al de otras sagas literarias de enorme éxito editorial como la de Larsson y su heroina aspergeriana o la los vampiros adolescentes (Crepúsculo creo que se llama).

El caso es que la literatura BDSM tiene mucho éxito, tanto que incluso existen blogs especializados en la critica literaria sobre el tema. Sus prácticas se ha puesto de moda al menos en tres aspectos: como modelo tribal urbano (una forma de vida), como una estética glamurosa con ciertos toques fetichistas y como exploración del inconsciente colectivo, en este último apartado apareceria brillando con luz propia toda una industria de lo fantasmático que aparece en diversos modos en la literatura (para consumo de ellas) y en la pornografia que se distribuye en la red (para consumo de ellos).

¿Pero qué es el BDSM?

El BDSM es un conjunto de conductas -usualmente en contextos íntimos- de prácticas sexuales que tienen que ver con:

  • La dominación y la sumisión sexual explicita en entornos eróticos con independencia del sexo de los participantes.
  • El fetichismo, o uso de prendas cargadas de sentido sexual, como las medias y ligas, los zapatos de tacón, los velos, antifaces, collares de perro, cadenas, etc.
  • El supremo goce de la pareja D/s parecen ser los azotes en las nalgas y sobre todo la ilusión de indefensión que procuran las ligaduras..
  • El uso de técnicas de humillación, castigo y de “esclavitud” de un miembro sobre el otro.
  • Un escenario ritualizado y pactado de antemano.

Las prácticas BDSM pueden ser clasificadas en tres grupos de actividades: castigo, humillación y sumisión. Y de hecho se trata de conductas prohibidas, proscritas y censuradas socialmente. Curiosamente nadie puede prohibir la esclavitud doméstica o mutuamente aceptada. Esa es una clave. Todo parece indicar que ciertas conductas se han desplazado a la intimidad del dormitorio pues no pueden ejercerse en publico. Más concretamente los castigos corporales a los niños por ejemplo están prohibidos en todas las escuelas de Europa occidental y en algunos paises tambien en el ámbito doméstico o familiar.

Pero lo interesante es comprender que el BDSM es una simulación, es decir no se trata de una práctica de abuso sexual o de maltrato sin más, gratuito o impuesto a la fuerza sino una ritualización de esta misma cuestión. Algo que sucede dentro de unos limites variables.

Para conocer mejor que es esto de la ritualización lo mejor es leer este post sobre el masoquismo que escribí hace poco.

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Los efectos terapéuticos del BDSM.-

Las prácticas BDSM son -como ya he dicho- una simulación, pero para que esta simulación tenga efecto es necesario que el cerebro se las crea. La simulación ha de transcurrir en un escenario trágico, de incertidumbre y en cierto modo como de pelicula gótica o de miedo, de lo contrario carece de efectos terapéuticos. La dificultad pues está en conseguir una escena que sea lo suficientemente cercana a lo real para ser reconocida por el cerebro como dominación o sumisión verdaderas o una escena falsificada, una broma o juego sexual para romper la rutina, en cuyo caso el cerebro no la computará como BDSM verdadero.

La verdad es que las relaciones de dominacion/sumisión son parte de nuestra historia filogenética, son adaptaciones en el sentido evolutivo de la palabra y son conductas por tanto disponibles para cada uno de nosotros en función de las circunstancias de la vida. El problema es que están negadas por la cultura. Ser hoy una mujer sumisa o un hombre dominante hoy son roles pocos deseables y politicamente incorrectos, se situan de forma marginal en el discurso social, casi tanto como ayer un hombre sumiso o una mujer dominante pudieron ser anatemizados de la vida deseable.

Y es por eso que el masoquismo fue descrito originalmente en hombres de cierto nivel intelectual, generales, filosofos, jueces, médicos o empresarios acostumbrados a mandar fueron los primeros pacientes de aquellos que describieron estas conductas y las enclavaron entre las perversiones sexuales hoy parafilias (como Krafft-Ebing).

Hoy el unico valor deseable y permitido es ser una mujer competente y asertiva, independiente y autónoma y un hombre feminizado y domesticado al que no se le vea demasiado la pluma de su testosterona glandular. Ambos son los modelos impulsados por el ginocentrismo imperante.

Y esta es precisamente la causa del despunte del BDSM.

Hay algo en los humanos que no impele a rebelarnos cuando sentimos que algo se nos impone desde fuera y lo que se nos impone hoy en el discurso oficialmente aceptado es el de la igualdad. Los discursos de la igualdad paradójicamente han llevado a muchas mujeres a explorar sus fantasias de sumisión (su hembra interior) y a los hombres las de dominación (su macho atávico interior). Y cada uno naturalmente las ha explorado según su idiosincrasia. La mayor parte de este publico las ha explorado desde la barrera, es decir desde la literatura o la pornografía que es a fin de cuentas, la narrativa de otro, dejandose llevar sin participar.

Y por eso el éxito del Sr Grey, porque este hombre si bien muy edulcorado y romanticón (necesario comercialmente para que las mujeres se sientan atraidas)  es la fantasia secreta de muchas mujeres, del mismo modo que el éxito de “Crepusculo” está relacionado con la fascinación de las mujeres por los chicos malos.

Pero ese es otro post.

Bibliografía.-

Francisco Traver: “Un estudio sobre el masoquismo”

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