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Más allá del sueño

febrero 20, 2013

glaciacion21

La ultima glaciación que hubo en la tierra tuvo su apogeo hace 20.000 años

La hibernación es una adaptación que ciertos mamíferos desarrollaron para hacer frente a las extremas condiciones de vida que comenzaron en la Tierra hace más de 100.000 años, que tuvo su apogeo hace 20.000 y que comenzó a retroceder hace unos 10.000 años.

Osos, hámsteres, marmotas y ardillas entre otros son capaces de hibernar a fin de eludir los costos de los duros inviernos y del déficit alimentario. Lo mejor que puede hacerse en invierno y en ciertos lugares es retirarse, guardar fuerzas para la primavera y vivir de los recursos almacenados en la grasa.

Lo interesante de la hibernación es que está regulado por factores como la luz y la temperatura, de manera que los animales principalmente hibernan en otoño-invierno cuando los días comienzan a acortarse y las temperaturas comienzan a bajar, para despertar en primavera-verano cuando el día comienza a alargarse. Lo curioso es que este mecanismo es automático, tanto que incluso el despertar de una marmota puede señalar el buen tiempo (y es por eso que el 2 de febrero es un día clave para las marmotas y las candelarias), es decir hay algo en el cerebro de estos animales que puede predecir el tiempo.

Pero más interesante aun es que el que hiberna, no lo hace todo el tiempo, sino que a veces se despierta para comer algo y mover sus músculos puesto que la inmovilidad por sí misma puede provocar ciertas enfermedades. Es como un duerme-vela que además se lleva a cabo esperando tiempos mejores.

El misterio sin embargo es el siguiente: ¿Por qué los chimpancés, las ratas o el hombre no hibernan? ¿Es que no sería beneficioso para nosotros retirarnos del mundanal ruido de vez en cuando?

Una de las respuestas a esta pregunta es que nosotros no vivimos en entornos tan frios y hostiles como el oso polar por ejemplo, es muy posible que estas condiciones de hibernación hayan evolucionado como respuesta a las condiciones climáticas y sean adaptaciones al frío y a la escasez. (El lector puede leer este post donde hablé de las aclimataciones de los neandhertales y de la posibilidad de cruces con nuestra especie)

Sin embargo han sido descritas en ciertas especies fenomenos similares relacionados con el verano (estivación) e incluso con la sequía, de modo que el proceso de retirarse a dormir una siesta estacional no está relacionado concretamente con el frío sino con la escasez, es decir con la previsión de recursos. Es por esta razón que las aves migratorias no hibernan y probablemente esta es también la razón por la que el humano no lo hace tampoco, es bien sabida nuestra mania por viajar, somos nómadas.

El letargo metabólico en humanos.-

Nosotros los humanos no hibernamos probablemente porque nuestra conducta en relación con los recursos y nuestros nichos ecologicos son cambiantes y nos impulsa a buscar y encontrar recursos a partir de nuestra movilidad.

La principal consecuencia que tiene esta regulación es que carecemos de un reloj biológico que coordine y regule nuestro metabolismo a la baja en epoca de escasez. En mi opinión nuestra especie consiguió a cambio de este hándicap, otras prestaciones. Lo que nosotros hoy entendemos como depresión y mania serian las manifestaciones arcaicas de tal sustitución.

La relación entre la depresión y la periodicidad de los ciclos de hibernación a los que suceden ciclos de reproducción y de expansividad ha sido señalada por una multitud de autores, citaré entre ellos a Albert Demaret (1982).

Para Demaret:

El comportamiento territorial es el mejor modelo animal para explicar el comportamiento bipolar (maniaco-depresivo), efectivamente, está relacionado con las estaciones y con la búsqueda de alimento, pastos y territorios para el acoplamiento. El concepto de territorialidad cambia según las especies estudiadas y no es lo mismo en las nomádicas que se mueven constantemente de lugar en busca de nuevos pastos que en aquellas que simplemente disponen de un territorio fijo y se limitan a escarceos puntuales fuera del mismo, estas especies necesitarán marcajes, aquellas no. Así y todo está demostrado que incluso en aquellas nomádicas como los herbívoros, ñus o cebras existe un perfecto orden territorial en la marcha de la manada y un orden cerrado, casi militar en la disposición de los individuos según el rango (Hamilton 1971). Una marcha que está determinada por los ciclos temporales y los recorridos ancestrales que las especies recorren una y otra vez con la tozudez de un instinto ciego, aquel tan perfecto que no puede aprender nada nuevo.

La periodicidad en los humanos está muy poco relacionada ya con los vaivenes de las estaciones entre otras cosas porque de haberlas tenido en ambiente ancestral hoy resultarian inadaptativas. Sabemos que existe un pico de incidencia de trastornos afectivos en primavera y en otoño, pero es imposible predecir una recaída en un paciente depresivo o maníaco. A veces estas recaídas carecen de todo matiz estacional. Todo parece indicar que de haber existido un origen estacional en la psicosis maníaco-depresiva se ha convertido hoy en un vestigio.

Sabemos que estas enfermedades son periódicas, pero no sabemos en cada persona qué elementos personales inciden en sus recaídas, haciéndonos dudar de su carácter realmente periódico o caótico (un orden de regularidad dentro de la irregularidad). Los aspectos circadianos de sus mejorias-empeoramientos correlacionan con los ciclos del cortisol, pero desconocemos qué significado tienen los cambios atmosféricos en la incidencia de una recidiva, aunque intuimos que el calor puede ser un factor de reincidencia, así como la mayor cantidad de horas de luz solar como tambien su contrario: existen depresiones de invierno y depresiones de verano.

Para explicar este fenómeno se ha dicho que la organización social ha trastocado los ritmos periódicos que vinculaban al ser humano con la naturaleza, no solamente por la imposición de horarios laborales, de sueño y de alimentación, sino que probablemente ha borrado incluso la relación de la enfermedad con los más que probables estímulos cósmicos que en su origen le suponemos.

Con esta perspectiva, no es de extrañar que haya habido varios intentos por emular el letargo metabólico en los humanos. Uno de los experimentos más exitosos ha sido el del equipo de Mark Roth, del Instituto Fred Hutchinson, en Seattle, que se publicó en Science en 2005. Roth logró inducir una hibernación metabólica reversible en ratones al introducirlos en una cámara hermética cuyo aire contenía 80 partes por millón de sulfuro de hidrógeno. En seis horas, los científicos convirtieron los ratones de sangre caliente en animales de sangre fría, que es en esencia lo que ocurre de forma natural con los mamíferos hibernados.

Mark Roth es algo así como el profeta de la suspensión animada, algo que conocemos por las peliculas de ciencia ficción y que permite a los astronautas permanecer en un profundo letargo mientras viajan por el espacio. Aquí hay una conferencia suya en TED.

Tal y como podemos leer en este trabajo de estos dos neurofisiólogos de Estrasburgo, la hibernación no es un sueño aunque ambos procesos se parecen. La hibernación es la conversión de un animal homeotermo en uno ectotermo, de sangre caliente a sangre fría. Lo cierto es que según cuentan los neurofisiólogos en su estudio en ambas condiciones está implicado el sueño nREM, es decir el sueño profundo.

Sólo que en la hibernación se reduce de una manera considerable, el ritmo cardiaco, la tensión arterial, la temperatura corporal y cerebral, el gasto de oxígeno y el gasto total de energía. La hibernación es una suspensión de la actividad dejándola bajo mínimos, algo muy parecido a la muerte, aunque el corazón sigue latiendo.

Algo que comparte con el sueño nREM normal y corriente solo que cuando dormimos no llegamos ni de lejos a este estado de desconexión que observamos en la hibernación. Y aunque de momento la hibernación en los humanos no deja de ser una fantasía es probable que dicho fenómeno pudiera hacerse realidad, naturalmente no a través del sulfuro de hidrogeno que Roth propuso para sus ratas sino a través del descubrimiento del reloj biológico humano y sus correlatos hormonales.

Por alguna razón ni las ratas ni los primates, ni por supuesto nosotros los humanos hibernamos. Es muy probable que en aquellos animales que si lo hacen dicho estado venga mediado por una hormona. Si fueramos capaces de descubir esta hormona (o un alelo fisico-quimico) en nuestra especie no cabe ninguna duda de que obtendriamos muchas aplicaciones medicas de interés. Si yo fuera Roth buscaria un derivado del opio como inductor de hibernaciones en humanos.

La primera aplicación que se me ocurre en los traslados de pacientes críticos: no sería necesario mantenerlos con vida y estables durante un largo traslado, bastaría con ponerles a hibernar mientras dura el viaje. Pero sin duda la ventaja más interesante procedería de cortar nuestra dependencia del oxígeno. El oxígeno no sólo es necesario para vivir sino que siendo como es un remedio para seguir vivo es tambien un veneno celular, nuestras celulas envejecen y se oxidan por ese continuo trasiego del gas en nuestra sangre. La hibernación al reducir prácticamente su consumo a un mínimo de subsistencia daría tiempo a nuestro organismo a repararse.

Y no sólo a repararse sino a eludir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos (quimio y radioterapia), minimizar los riesgos de la cirugía a corazón abierto y otras aplicaciones de interés médico-quirúrgico.

Y quién sabe si de este modo podríamos liquidar la depresión y el trastorno bipolar, al fin de cuentas la hibernación no seria sino un sueño que está más allá del sueño.

Y como dice la máxima hipocrática: iguales curan iguales.

Bibliografía.-

Albert Demaret: “Etología y psiquiatría”. Herder 1982.

¿Nacen más niños o más niñas?

enero 14, 2013

niño

Esta es una de esas preguntas que con mentalidad cientifica hay que contestar que el promedio estaría muy cercano al 50-50, dado que solo existen dos sexos, como dos caras de la moneda, lo lógico es pensar que a mayor número de tiradas (población) más cerca nos encontraremos de esa media estadistica 50.

¿Pero funciona esto asi en la naturaleza? ¿Importa o no importa que haya más machos que hembras?

Pues estamos hablando de un sistema que se autoregula a través del potencial reproductivo que siempre es más complicado para un macho que para una hembra. Las hembras tienen su cuota reproductiva asegurada mientras que los machos han de alcanzar cierta aptitud para llegar a reproducirse. Es por eso que ante la duda siempre es mejor tener una niña que tener un niño, puesto que un niño con algun hándicap no tendrá descendencia.

Y sin embargo desde el punto de vista del fitness tener hijos varones (aptos) asegura un mayor potencial reproductivo en número de nietos para los progenitores.

trivers

Robert Trivers un biólogo evolucionista al que se considera uno de los padres de la especialidad (sociobiología) es autor de varias conceptualizaciones de las que he ido hablando constantemente en este blog, pero hay que recordar ahora su hipótesis de la inversión parental (parental investment) y del conocido efecto Trivers-Willard.

Según estas hipótesis las hembras de todas las especies han de ser muy cuidadosas a la hora de calcular sus nidadas (si ponen huevos) y de sus embarazos si son vivíparos. La inversión parental en gestar, parir, alimentar y cuidar de un hijo supone un desgaste enorme (sobre todo por parte de la madre) a la vez que la imposibilita para quedar de nuevo embarazada mientras se ocupa de sus retoños. Lo que significa que el fitness ha de adaptarse a las condiciones externas, sobre todo a los recursos alimentarios. Eso hacen por ejemplo los estorninos en sus anuales reuniones: hacer un balance de población (Wynne-Edwards, 1962) para adecuar sus nidadas al tamaño adecuado de la bandada.

Y cuando fracasan las previsiones, la madre puede optar por devorar a sus crías para que su nido no se parezca al camarote de los hermanos Marx..

Y aun: el aborto espontáneo es muy frecuente en la naturaleza y también en nuestra especie. Más del 70% de los huevos fertilizados no llegarán a implantarse (Nesse y Williams 1994), se sabe que la madre aborta usualmente fetos con malformaciones o fetos a veces incompatibles con la vida o al menos con escasas probabilidades de llegar a la edad adulta y reproducirse. El aborto espontáneo es pues un mecanismo fisiológico que la evolución ha preservado para reducir las inversiones maternas en la crianza de hijos.

El aborto espontáneo es pues en los viviparos (y también en nuestra especie) el mecanismo que usa la evolución (a través de la madre) para limitar el número de embarazos.

Y no sólo el aspecto cuantitativo; la hipotesis Trivers-Willard lo que dice es que la madre puede “elegir” el sexo de sus hijos.

El lector podrá advertir que el verbo “elegir” se encuentra entrecomillado. Lo mismo podriamos decir en el caso del hombre: el varón no elige el sexo de su hijo, sino que son ciertas condiciones ambientales (mal conocidas) las que favorecen o desfavorecen la progresión de espermatozoides portadores de un cromosoma X o un cromosoma Y. El varón no elige pero determina el sexo de su hijo.

Del mismo modo la madre no elige, la evolución lo hace por ella al rechazar la implantación de fetos no viables o hacer el óvulo impermeable a este espermatozoide y no a aquél. Pero parece que la madre hace algo más: “elegir” el sexo de sus hijos. Nótese como el verbo “elegir” vuelve a estar entrecomillado.

¿Qué induce a la madre a elegir entre niños o niñas?

Como en los estorninos sucede, la madre ha de valorar los recursos de los que dispone a fin de adaptar su inversión parental. No es lo mismo -desde el punto de vista del fitness- tener un niño que una niña. El número de nietos que puede tener una madre si su hijo es un varón es enorme en comparación con los que puede esperar de una hija. Por esta razón es mejor tener niños cuando las cosas vienen bien dadas, en epoca de opulencia, bienestar y recursos sobrantes y es mala idea tener niños en epoca de restricción, de calamidades o de escasa seguridad.

Recientemente se ha llevado a cabo una investigación en este sentido (y que se encuentra bien explicada en este post) en Uganda. La variable que se comparó en relación con el sexo del recién nacido fue el tener/no tener una vivienda propia.

Los resultados que se obtuvieron fueron una confirmación de la hipótesis de Trivers-Willard, es decir las mujeres que tenian una casa propia y se sentían mas seguras daban a luz más niños que niñas mientras que las madres que estaban -por asi decir- de alquiler daban a luz más niñas que niños.

Lo que sugiere que la proporción de niños/niñas de una determinada comunidad sufre ciertas fluctuaciones alrededor de la cifra promedio de 55 niños/cada 50 niñas. Una fluctuacion que tiene que ver con los niveles de seguridad de la madre.

Ahora bien, es absurdo trasplantar esta hipótesis a los casos individuales: la hipótesis no nos permite predecir (si está usted embarazada) si tendrá un niño o una niña en función de si tiene o no una hipoteca o está usted viviendo de prestado en casa de sus padres. Se trata de una hipótesis que no sirve para los casos individuales sino para las poblaciones extensas sometidas a un mismo entorno, por ejemplo después de una guerra.

Lo interesante de la hipótesis Trivers-Willard desplegada de un modo extensivo es que no afecta tan solo a la proporción entre los sexos sino también a los tipos cerebrales (mente sistemática o empática) y a otros como la altura de una manera estadísticamente significativa.

Mientras que la proporción de sexos al nacer en la población general es de 0,5122 a 105 niños por cada 100 niñas – los datos muestran que la proporción de sexos entre los ingenieros y otros sistematizadores es 0,5833, es decir, 140 niños por cada 100 niñas. La proporción de sexos comparable entre las enfermeras y otras profesiones empatizantes es 0,4255, es decir, 135 niñas por cada 100 niños. Tambien se ha observado que durante las hambrunas nacen más niñas.

De la misma manera, los padres altos y de cuerpos grandes tienen más hijos y producen mas fetos masculinos porque el tamaño del cuerpo era una clara ventaja en la competencia masculina de los compañeros en el ambiente ancestral, mientras que el tamaño del cuerpo no tiene ninguna ventaja particular para las mujeres, y los padres pequeños tienen más hijas y producen más fetos femeninos. Y esta observación podría explicar por qué nacen más niños durante y después de las grandes guerras, dado que la violencia era probablemente una rutina significativa en la competencia masculina por la adquisición de compañeras sexuales en el ambiente ancestral (como lo es entre nuestros primos primates), la tendencia a la violencia fue una adaptación para los hombres ancestrales, pero no para las mujeres ancestrales. En consecuencia, los hombres violentos tienen más hijos varones, y esto potencialmente puede explicar por qué muchas mujeres maltratadas pueden optar por quedarse con sus parejas abusivas de modo que puedan producir hijos violentos y por lo tanto competitivos intrasexualmente (Escoda 2013).

En conclusión nacen unos pocos más niños que niñas pero estas cifras se encuentran sometidas a fluctuación en función de las necesidades del grupo extenso (las sociedades). No sabemos cuales son los mecanismos a través de los cuales la madre “sabe” el sexo de sus hijos, como tampoco sabemos como “sabe” si su feto es portador de malformaciones o si llegará a ser viable. Lo que es seguro es que existe un mecanismo de “reconocimiento”, una adaptación ancestral, que permite a las mujeres embarazadas modular su inversión parental pensando tanto en sí mismas como en las oportunidades de su descendencia.

Bibliografía.-

Wallner, B., Fieder, M., & Seidler, H. (2012). Ownership of Dwelling Affects the Sex Ratio at Birth in Uganda PLoS ONE, 7 (12) DOI: 10.1371/journal.pone.0051463

Trivers RL, & Willard DE (1973). Natural selection of parental ability to vary the sex ratio of offspring. Science (New York, N.Y.), 179 (4068), 90-2

WYNNE-EDWARDS, V.C: Animal dispersion in relation to social behavior. Oliver an Boyd. Edimburgo. (1962)

Aversiones e intolerancias alimentarias: conclusiones

diciembre 12, 2012

Aversiones.-

Los 392 votos obtenidos en el cuestionario de “aversiones alimentarias” es suficiente para hacerse una idea de por donde andan las aversiones de nuestros conciudadanos, hoy y en este pais España.

Los resultados obtenidos coinciden con la hipótesis previa y es consecuente con las ideas de Haidt acerca del asco que ya he posteado en alguna que otra ocasión. Efectivamente hay tres grandes bloques relacionados con el asco o la repugnancia:

Las neofobias.-

Los alimentos nuevos, que nunca se han probado pero que sin embargo pueden ser la base de la alimentación en otras culturas provocan un buen número de repugnancias, los insectos fritos (un 20% de rechazo) se lleva el premio de alimentos rechazados, aunque es muy probable que los rechazantes nunca hayan visto ni saboreado los deliciosos saltamontes fritos que tanto gustan en Indochina. La carne de serpiente- insólita en nuestro entorno- acumula un 13% del rechazo quizá porque la anguila es más conocida en nuestro medio y las deliciosas angulas se consideran un manjar exquisito.

Lo relacionado con la muerte.-

Las cabezas de animales y las visceras de animales acumulan el 20% y el 16% de los rechazos totales, son pues y después de los alimentos exóticos el siguiente plato que rechazaríamos más frecuentemente de nuestra dieta. Era de esperar, todo lo que nos recuerde a nuestra condición de animales finitos nos provoca repugnancia. No hay nada tan repugnante como una cabeza de cordero presidiendo una mesa o una cabeza de conejo flotando por la sopa.

Lo crudo.-

No cabe ninguna duda de que nuestra dieta y probablemente nuestro cerebro cambió después de haberse inventado el fuego y que los alimentos cocinados representaron un hito en nuestro medraje evolutivo al hacerlos más digeribles y precisar de intestinos más cortos. Un desarrollo que pudo dedicarse a otros menesteres como por ejemplo el tamaño cerebral, el gran consumidor de glucosa. Los ácidos grasos omega-3 tuvieron sin duda una gran importancia en el desarrollo de nuestra inteligencia pero asi y todo el marisco crudo le resulta repugnante al 8% de la población que ha contestado el cuestionario. Del mismo modo el 9% considera repulsiva la carne cruda y el 6% el pescado crudo.

Es tambien lógico puesto que los alimentos crudos, (sin cocinar) representan peligros por la posibilidad de hallarse infectados de bacterias o de temibles parásitos como el anisakis que se destruyen con una simple cocción.

Mi conclusión es que el asco evolucionó como un sistema de defensa psíquico destinado a protegernos de tóxicos, infecciones, parásitos y otros venenos relacionados con la alimentación. El gusto y el olor (a podrido) salieron en ayuda de estas defensas señalando que lo amargo (alcaloides) es peligroso mientras que lo dulce (sacaridos) era comestible.

No obstante, esta primera barrera defensiva es tosca y poco de fiar pues se encuentra dependiendo de los condicionamientos simples (clásicos o paulovianos y aprendizajes indefinidos). Significa que del mismo modo como parece que nos ha servido como defensa para eludir sustancias tóxicas tambien puede erigirse como guia de elusión de alimentos inocentes como las aceitunas.

Curiosamente el alcohol (que es un tóxico) no tiene ningun voto aversivo, lo cual representa una paradoja similar a la aceptación general que tienen los pasteles y los dulces en general (0%) de aversiones a pesar de su efecto metabólico bien conocido, lo que viene a señalar en que el asco no evolucionó para mejorar nuestra salud sino para apartarnos de peligros entendidos en clave ancestral.

Intolerancias.-

Como era de esperar las intolerancias alimentarias son menos frecuentes que las aversiones y sólo se han contabilizado 89 votos.

Una vez descontadas las intolerancias al gluten de los celíacos, los resultados muestran un perfil muy parecido al que cabía esperar. La intolerancia más frecuente en nuestro medio es a los lácteos (28%). Lógico, puesto que hay que recordar que nuestra especie solo se ha adaptado a los lácteos muy recientemente (efecto Baldwin). Simplemente nuestro intestino no posee lactasa y ha de sintetizarlo durante la infancia, un fermento que degrada la lactosa presente en la leche. Estamos en general mal adaptados a los consumos de lácteos no fermentados.

Un resultado curioso son los votos que ha obtenido la “intolerancia al alcohol” (16%) o a la cerveza (8%) aunque es dificil de precisar si se trata de una verdadera intolerancia o a que los intolerantes son simplemente metabolizadores lentos del alcohol. En cualquier caso no deja de ser relevante el numero de intolerantes comparado con los que tienen aversión por el alcohol que son ninguno, tal y como se desprende del análisis anterior.

Pareciera indicar que las alarmas metabólicas o inmunológicas -como sucede con las alergias a la fruta-, son la ultima barrera que nuestro organismo opone para defenderse de sustancias extrañas o potencialmente peligrosas.

Las llamadas alergias alimentarias parece que son también arbitrarias -como sucede con las alergias respiratorias- y probablemente tienen que ver con la detección errónea de antigenos inofensivos que -por alguna razón hasta ahora desconocida- son identificados como peligrosos por nuestro sistema inmunitario.

Lo que podria ser explicado a través de la teoria del detector de humos de Nesse que viene a decir que más vale que una alarma salte en ausencia de peligro que demasiado tarde cuando el peligro ya haya provocado daños.

Si existe alguna relación entre aversiones e intolerancias y aun: si existe algun rasgo de la personalidad asociado con ellas será motivo de otras investigaciones.

Bibliografía.-

Aversiones e intolerancias alimentarias

Psicología de la venganza

agosto 28, 2012

Ojo por ojo, dientes por diente.

(Antiguo testamento)

Némesis es una deidad preolimpica de dudoso origen y que arrastra al menos tres versiones distintas sobre su linaje, Lo que sabemos con seguridad es que es una diosa que se ocupa de que los humanos no seamos demasiado afortunados y que nos nos lo creamos demasiado, lo que para un griego clásico era el mayor de los pecados, el pecado de hybris, esa especie de endiosamiento que lleva por lo común a los humanos hacia la ruina. Esa es precisamente la función de Némesis: contrarestar a Fortuna de la que es su alter ego.

Némesis trata de distribuir justicia, es por asi decir su antecesora antes de la aparición del derecho y del Estado que es hoy el que ostenta en exclusiva la capacidad de sanción sobre los actos individuales, sin embargo las represalias gruesas y sutiles forman parte de nuestra relación con el prójimo, lo que habla en favor de que la venganza es una emoción que si ha sobrevivido a la deriva evolutiva es por la razón de que ha prestado grandes servicios a nuestra especie. Mitad emoción (odio, rabia o ira) y mitad cognición -plan para llevar a cabo la acción vengativa-, la venganza es desde luego de todas las emociones la peor vista, lo que significa en otro orden de cosas la más reprimida o lo que es lo mismo: que el precio de la civilidad está muy ralacionado con el hecho de renunciar a llevar a cabo nuestros planes de venganza.

Planes de venganza que todos hemos fraguado alguna vez con aquellos que nos han ofendido de una manera u otra, bien a solas o bien publicitándolos en momentos de ira. Y que hemos fraguado placenteramente puesto que hay un goce adherido a la planificación fría de la misma. La venganza se sirve fría y es verdad pues el placer de la misma se desvanece apenas la hemos llevado a cabo y además tal y como cuenta la doctora Singer aqui, que nuestro cerebro está diseñado para encontrar placer en el castigo  de los culpables y más que eso: al parecer el hambre y la venganza se encuentran mediadas por una misma hormona: la grelina. La venganza es pues una forma de hambrienta justicia muy humana y tiene muy poco de inhumana como de alienada o loca.

Y debe ser por eso que en la literatura y el cine los personajes justicieros como el conde de Montecristo o Harry el sucio tienen tanto éxito, pues tomarse la justicia por su mano es un plato exquisito que excita a mucho personal sobre todo cuando los demás son muy malos, cosa que siempre suele suceder en la literatura o en el cine.

Pero en la vida del común de los mortales ni los malos son tan malos y muchas veces se trata de inocentes. Es el caso que estos dias inunda la prensa de titulares y que ha conmovido a España entera, me refiero al caso de Jose Bretón acusado de matar y quemar a sus dos hijos de corta edad, donde al parecer la policia española ha cometido un error monumental al confundir los restos  de los niños con huesos de roedores.

Una vez dicho que la venganza es muy humana es natural separarla de la psicopatología y de la enfermedad mental y considerarla como lo que es: una estrategia desesperada de personas con pocos recursos morales, éticos y psicológicos para lidiar con sus emociones y de los recursos para deshacermos del rencor. ¿Cómo nos las arreglamos las personas comunes para deshacernos del rencor?

Bueno, algunas personas no lo consiguen nunca y viven motivados por la idea de llevar a cabo sus planes en una proporción de 100 a 1, lo que significa que la mayor parte de nosotros lo conseguimos, pues lo usual es que el rencor se diluya con el tiempo y lleguemos a perdonar a los que nos ofendieron. Pues el perdón -aunque no lo parezca- es también una forma de venganza que proporciona al que perdona una superioridad moral que le permite ubicarse por encima de sus ofensores y sentir que no ha sido vencido: dicho de otra forma el perdón es una forma de obtener control sobre los hechos y que permite a la victima distanciarse indiferentemente y eventualmente olvidar.

Nada de eso sucede por ejemplo en el caso de las venganzas desproporcionadas y obsesivas como el caso que nos ocupa. Es seguro que Bretón actuó contra sus hijos como una forma de venganza contra su mujer. En este casos  se trata de venganzas por poderes, planeadas durante mucho tiempo a fin de despistar a la policia y sembrar el panorama de pistas falsas.

Y sobre todo desproporcionadas. El Talmud en la cita que preside este post ya permitía la venganza siempre y cuando hubiera una proporción (ojo por ojo), se trata de la primera restricción que los códices del derecho introdujeron a fin de regular las relaciones entre los ciudadanos y su hambre de venganza. Es obvio que en el caso de Bretón no hay proporcionalidad entre el hecho de ser abandonado por la esposa y el asesinato de dos niños indefensos que a fin de cuentas eran sus hijos.

Aqui hay (por una vez) un buen articulo sobre este caso en la opinión de algunos psiquiatras que responden a la pregunta de por qué un padre puede matar a sus hijos.

Mi opinion es que Bretón es un suicida (y es muy posible que se suicide si puede) en cuanto se le termine la posibilidad de negación del crimen que es al parecer la estrategia poco organizada que está siguiendo en la actualidad. Naturalmente pronto o tarde tendrá que enfrentarse a las consecuencias psicológicas de su crimen que resultarán abrumadoras a poco que mantenga la lucidez y/o se socave ese mecanismo curioso de la negación sobre el que hable aqui.

Una pregunta que el lector podria hacer en este momento es por qué llevó a cabo la venganza contra sus hijos y no contra su mujer (que es la forma de venganza más frecuente) y aqui se encuentra en mi parecer la clave del asunto y la razón por la que creo que Bretón es un suicida invertido.

Habia muy probablemente una excesiva identificación con sus hijos y una enorme acumulacion de dolor presentido a través de su pérdida como resultado de su proceso de divorcio (“si yo no los puedo tener tu tampoco”). Cierto tipo de hombres no son capaces de superar el dolor y la humillación de ser abandonados por sus esposas y llegan incluso al asesinato antes de pasar por ese trance, se trata del caso más común de los crimenes domésticos o sexistas como les llaman ahora. Darle al cónyuge alli donde más le duele es por cierto más tipico en las mujeres tipo Medea que en los hombres, como es sabido en el mito Medea mata a los hijos de Jasón por celos. Los hombres por el contrario no suelen tomar represalias contra sus hijos salvo en los crimenes en masa (donde el marido acaba con toda la familia) o en los suicidios ampliados.

Pero el plan de Bretón era de una crueldad y planificación extremas, teniendo a su mujer en la incertidumbre y llegar a hacerla y hacernos pensar a todos en la posibilidad de un secuestro exprés (planeado por él mismo). Matar a los hijos es una forma de venganza brutal que excede en mucho al mandato del Talmud y que le da la razón a Freud cuando explicaba que la condición de la civilización era precisamente la represión de la agresividad-sexualidad en aras del bien comun.

Cualquiera de nosotros nos prestariamos a ajusticiar a un personaje asi y es casi seguro de que él mismo nos ahorre esa posibilidad. La Justicia es demasiado impersonal en la forma en que sanciona los crimenes y quedarse por debajo del mandato del Talmud no favorece en nada la rehabilitación de los que han llevado su ansia de venganza demasiado lejos.

Lo paradójico de todo esto es que ni la venganza, ni la justicia, ni el perdón, ni la cárcel pueden redimir a un hombre asi, pero nosotros quedariamos un poco más satisfechos si se aplicara la norma mosaica. ¿O no?

La decadencia de Europa

julio 10, 2012

Arnold Toynbee fue un filósofo de la historia inglés que escribió una obra de culto titulada “Un estudio de la historia”, en ella Toynbee teoriza que  todas las civilizaciones pasan por diversas etapas diferenciadas: génesis, expansión, tiempo de problemas, estado universal y desintegración.

Naturalmente Toynbee era marxista y aqui en este párrafo lo podemos comprobar cuando enuncia las causas de estos colapsos sobrevenidos y predecibles:

Toynbee argumenta que la quiebra de las civilizaciones no está causada por la pérdida del control sobre el medioambiente, ni sobre el ambiente humano, ni por ataques exteriores. En vez de ello, proviene del deterioro de la “Minoría Creativa”, que ocasionalmente deja de ser creativa y degenera en tan sólo una “Minoría Dominante” (lo que fuerza a la mayoría a obedecerla sin merecer esa obediencia). Argumenta que las minorías creativas se deterioran debido a la veneración de sus méritos anteriores, por la cual se convierten en orgullosos, y fallan en dirigir adecuadamente frente a los próximos retos (sic, de la wiki).

Spengler por su parte no habla de colapso sino de decadencia. Para Spengler las sociedades se comportan como entidades vivas y  siguen el mismo ciclo de los organismos, asi En su ensayo La decadencia de Occidente (1er volumen 1918 y 2º volumen 1923) pretendía llevar a cabo un estudio de las formas subyacentes a los acontecimientos concretos, de la macroestructura dentro de la cual fluyen todos los acontecimientos históricos particulares. Spengler presentaba la historia universal como un conjunto de culturas (Antigua o Apolínea, Egipcia, India, Babilónica, China, Mágica, Occidental o Fáustica) que se desarrollaban independientemente unas de otras –como cuerpos individuales- pasando a través de un ciclo vital compuesto por cuatro etapas: Juventud, Crecimiento, Florecimiento y Decadencia. Aqui hay una web muy buena sobre Spengler y sus profecias sobre la historia.

Francis Fukuyama es aun más radical al plantear en el controvertido libro El fin de la Historia y el último hombre de 1992,  que la teoría de  la historia humana como lucha entre ideologías ha concluido, ha dado inicio a un mundo basado en la política y economía neoliberal que se ha impuesto a lo que el autor denomina utopías tras el fin de la Guerra Fría. Para Fukuyama, la historia entendida como confrontación dialéctica de fuerzas ha terminado, lo que es lo mismo que decir que es el Capital y los mercados quienes gobiernan el mundo a través de eso que en politica se denomina “posibilismo”. Algo asi describí en este post en el que hablé de la tercera guerra mundial.

Sin embargo otros autores -inspirados en modelos cibernéticos- piensan de forma muy distinta y teorizan que la causa mas frecuente del colapso social es la ocupacion de vastos recursos en obras ornamentales y superfluas que se sustraen de otros lugares. Por ejemplo los obreros que se emplearon en construir las pirámides eran sustraidos a la agricultura y a la defensa.

Pero sin duda la causa más segura de colapso social, decadencia o el fin de la historia son los cambios demográficos tal y como veremos más abajo.

No es la prima de riesgo, ni la subida del IVA, ni un exceso de funcionarios, ni la escasa productividad, ni la deuda externa de nuestro pais lo que se tambalaea. Se trata de Europa en su conjunto.

El futuro de Europa es que no tiene futuro.Aunque España se colapsará antes que Alemania, eso seguro.

Lo sabemos porque las civilizaciones (como organizaciones opuestas a la barbarie) colapsan tal y como nos contó Toynbee, asi sucedió en Egipto y con los incas, sucedió en Grecia y sucedió en Roma, la ultima gran civilización europea cuya capital pasó de mas de 1 millon y medio de habitantes en tiempos de Trajano a unos 15.000 en el siglo IX. Aqui hay una web donde explican las causas del declive de las civilizaciones y algunas teorias explicativas.

Pero hay una causa que se impone sobre las demás: la demografía.

Sin niños hoy es imposible que los adultos del mañana tengan cobertura social tal y como nos las imaginamos en nuestra Estado del Bienestar. No habrá pensiones, ni asistencia médica gratuita, ni educación a cargo del Estado. No serán los mercados, ni Alemania (que también perecerá) sino la falta de niños. Esa es la variable critica.

En este gráfico podemos obervar la distribución, -la reserva- de niños en el mundo. En amarillo aparecen señalados los paises con una mayor reserva y en verde la sobrepoblación. Como puede observarse en el caso de Europa existe un disminución de la natalidad preocupante que no solo amenaza al Estado del bienestar sino a su propia supervivencia como civilización y modo de vida.

Aqui podemos ver como se comportan los indices de natalidad segun el origen de la mujeres. Los autores procedentes de USA han comparado el efecto sobre la natalidad según se trate de una feminista de izquierdas, una conservadora rural o una musulmana. Aqui queda de alguna forma retratado la relación causal del efecto del bienestar con la natalidad.

Aqui aparece pues el retrato de nuestra decadencia como civilización y que segun  Lesthaghe y D. J. van de Kaa en 1986. podemos definir como segunda transición demográfica que además de caracterizarse por una baja mortalidad y baja natalidad tiene otros items a través de los que puede identificarse (una especie de way of life), al menos en las sociedades opulentas:

  • incremento de la soltería
  • retraso del matrimonio
  • postergación del primer hijo
  • expansión de las uniones consensuales
  • expansión de los nacimientos fuera de matrimonio
  • alza de las rupturas matrimoniales
  • diversificación de las modalidades de estructuración familiar.

Naturalmente Roma no pereció en un solo dia. Tardó algo asi como 700 años en ser invadida por las huestes bárbaras y desmontarse su Imperio fragmentándose en pequeños reinos enfrentados entre sí durante otros 1000 años.

Ante la disgregación de un Imperio es frecuente que sus pobladores tiendan a regresar a sus aldeas de origen tal y como cuenta la wiki en esta entrada. Lo interesante es saber que colapso de una civilización no significa lo mismo que desaparición, lo usual es que no todo el patrimonio de una civilización desaparezca. Por ejemplo, los herederos de Roma disfrutaron durante mucho tiempo de muchas de sus instituciones, carreteras o incluso de su derecho. Aquellos que habian sido romanizados se integraron en otros Imperios europeos como el de Carlomagno o los Estados Ponfiticios o los Estados emergentes pero lo importante es que el colapso de una sociedad tiene efectos interesantes en la distribución y mentalidad de las personas:

  • Las sociedades complejas estratificadas en base a clases, género, raza o algún otro factor prominente se transforman en mucho más homogéneas y horizontalmente estructuradas. En muchos casos las estratificaciones sociales pasadas lentemente se van haciendo irrelevantes a lo largo del colapso y las sociedades se hacen más igualitarias.
  • Una de las manifestaciones más características de las civilizaciones complejas (y en muchos casos la vara de medida para la medición de la complejidad) es su alto nivel de especialización en el trabajo. Las sociedades más complejas están caracterizadas por artesanos y comerciantes que se especializan intensamente en una tarea concreta. De esta manera, los gobernantes de muchas de estas sociedades pasadas eran sacerdotes o sacerdotisas hiperespecializadas que eran mantenidos completamente por el trabajo de las clases inferiores. Durante el colapso social las instituciones mantenidas por la especialización fueron eliminadas y la gente tiende a convertirse en más generalistas en sus trabajos y en sus hábitos cotidianos.
  • A medida que el poder se descentraliza la gente tiende a ser más autoregulada y tiene muchas más libertades personales. En muchas ocasiones de colapso se da una relajación de las reglas sociales y de las costumbres. Geográficamente hablando, las comunidades se convierten en más parroquiales o aisladas. Por ejemplo, con posterioridad al colapso de la civilización de los mayas muchos de ellos regresaron a sus aldeas tradicionales, abandonando las grandes ciudades que habían sido los epicentros del imperio.
  • Los epifenómenos, las instituciones, los procesos, y los artefactos se manifiestan todos en el registro arqueológico abundantemente para las grandes civilizaciones. Después del colapso, a medida que la gente se ve forzada a adoptar modos de vida más autosuficientes, algunos tipos de artefactos son abandonados o se da de forma dramática la evidencia de epifenómenos y de cambios institucionales. (de la wiki)

Esta es la buena noticia, todo tiene que ir a peor para que al final la cosa se arregle. Lo malo de esta predicción es que precisa de dos o tres generaciones de observadores. Nosotros asistiremos a la peor parte de la escenografia: el colapso y la agonía lenta de nuestra sociedad y los grandes tumultos sociales de todos aquellos que sienten haber sido estafados en su proyecto de vida.

Bibliografía.-

Toynbee, Arnold J. (1934-1961). A Study of History, Volumes I-XII. Oxford: Oxford University Press.

Oswald Spengler. La decadencia de occidente (Der Untergang des Abendlandes. Umrisse einer Morphologie der Weltgeschichte en alemán. 1er volumen Viena, 1918; 2.º volumen Múnich, 1922).

Francis Fukuyama: El fin de la Historia y el último hombre (The End of History and the Last Man, 1989), 1992

Los 10 mandamientos sobre el buen comer

junio 18, 2012

Las relaciones morbosas que mantenemos con los alimentos reproducen en cierta forma la mercantilización del mundo, nos relacionamos con los alimentos como si fueran objetos intercambiables o bien como textos sagrados a los que adorar o de los que gozar más allá del placer que proporciona una buena comida.

Tal y como nos contó Levy con respecto a la escritura, los alimentos y su presencia ubicua solapada con ideales sociales sobre la delgadez “Hace surgir un dispositivo de comunicación en el que los alimentos, muy a menudo, se separan en el tiempo y en el espacio de su propósito de intercambio y función reparadora y de cuidado, y, en consecuencia, se reciben fuera de contexto.–(Pierre Lévy, las negrillas son mias)

Lo que significa que nuestra relación con los alimentos ha sufrido un proceso de descontextualización similar al que propició la escritura con respecto a la comunicación: la deslocalización, la atemporalidad y la desincronización han provocado un efecto de “virtualización” en el hambre, en el trato con los alimentos y en nuestra forma de comer. Para la mayor parte de la población occidental y opulenta, comer es algo virtual, algo que sucede más allá de lo simbólico y se situa en un plano de realidad similar al consumo de juegos de ordenador. Comer es como un video-juego.

Nuestra relación con los alimentos se traduce en patologías sociales e individuales como la anorexia y la bulimia, la obesidad o los atracones y que se solapa con las adicciones quimicas sin llegar a constituir verdaderas adicciones. Les dejo aqui unas recomendaciones que nos permitan pensar en qué es alimentarse y que es comer, a la vez que propongo un decálogo de instrucciones sobre nuestra relación con los alimentos

  • Comeré siempre sentado.
  • Comeré siempre en compañia.
  • Comeré siguiendo horarios y rituales según mi cultura.
  • No trataré a los alimentos como productos tecnológicos, ni haré listas de los mismos o de sus propiedades.
  • No me limitaré a comer lo que me gusta.
  • No pensaré jamás en la comida fuera de las horas de la comida.
  • No hablaré nunca de comida, simplemente comeré.
  • No dejaré nunca de desayunar.
  • La comida reposada, la cena paseada.
  • No hablaré nunca de alimentos saludables, sino de lo saludable de seguir estas prescripciones.

Nótese que estos mandamientos son tambien aplicables a la defecación, la otra cara de la alimentación.

Y una regla fundamental: las funciones psicofisiologicas se alteran si pensamos demasiado en ellas.

Bibliografia.-

[Lévy] Pierre Lévy, ¿Qué es lo virtual?, Primera edición, 1998, Paidós, 141 pags.

¿Sabemos beber?

diciembre 2, 2011

Si piensas aun que bebemos porque tenemos sed o comemos porque tenemos hambre te diré que estás muy equivocado. A esta conclusión llegó precisamente Konrad Lorenz premio nobel de medicina en 1967 gracias a sus conocidos trabajos etólogicos con gansos de los que hablé con anterioridad en este post.

La idea fundamental que se deriva de sus estudios sobre los 4 Grandes (huir, comer, aparearse, luchar) es que no es el hambre la causa de la alimentación sino su propósito. Lo mismo sucede con la bebida, no bebemos sólo porque tenemos sed sino por una enorme cantidad de cuestiones adyacentes.

Bebemos para celebrar algo, porque estamos aburridos, porque queremos tranquilizarnos, por el puro placer de beber y en realidad para compartir tal y como sucede con la comida que sirve tanto para un roto como para un descosido, aporta tranquilización, excitación, placer y afán social. Tanto es asi que en nuestra especie comer-beber es básicamente un hecho social. Una cosa es beber y otra abrevar, una cosa es comer y otra apacentar.

Y a veces no sólo bebemos agua sino un sin fin de líquidos: café, refrescos, infusiones, purés, cremas, sopas y alcoholes diversos. Todos ellos contienen el elemento necesario para calmar la sed -agua- pero no son solo agua. Voy a referirme en este post al alcohol. ¿Por qué bebemos alcohol? y más complicado aun ¿sabemos beber alcohol? o ¿necesitamos saber algo de cómo beber?

En realidad todo este preámbulo viene a cuento a propósito de un caso que recientemente he tratado y que se presentó en mi consulta con una demanda concreta: “no se beber”, me espetó F. antes de contarme su problema. En realidad el problema de F. es muy parecido a otros que he tenido ocasión de tratar y seguir a lo largo de mi vida profesional y que podriamos agrupar en un diagnóstico ya desaparecido de los manuales: me refiero a la dipsomanía.

La dipsomanía es un término de la psiquiatría francesa que ha desaparecido de los tratados absorbido por el mas americano diagnóstico de “trastorno por dependencia del alcohol”. Dicho de otra manera: los dipsómanos de antaño son hoy considerados como adictos al alcohol. El asunto es que yo no creo que sea verdad y por eso escribo este post.

En mi opinión la dipsomanía tiene entidad clinica suficiente y no debería ser calificada como un trastorno por dependencia sino como un trastorno disociativo.

Diré de paso y para adelantarle al lector algunas claves que el alcohol es el “fármaco” disociativo más potente que existe. Y digo disociativo porque no tenemos una palabra mejor para definir el efecto del alcohol sobre ciertos contenidos reprimidos, disociados o suprimidos de la conciencia. En realidad el alcohol lo que hace es propiciar la emergencia, la expulsión de contenidos disociados, se comporta pues como un expulsador de contenidos. Una especie de agonista de la impulsividad.

Como puede observarse existe un circuito (bucle largo) MN que recorre el cerebro profundo hasta la corteza sin pasar por el nucleo cortico-talámico, se trata de un circuito expresivo más parecido a un arco reflejo que a un circuito neural. La evolución lo preservó para darnos la oportunidad de descargar respuestas rápidas sin reflexión y por tanto sin aprendizaje, casi involuntariamente como en un cortocircuito.

Y es precisamente por eso que no puede considerarse un fármaco y decimos que es una droga. Es una droga para algunos -luego veremos cuales- pero para los demás – los que saben beber- no es más que un complemento alimentario. El problema del alcohol es que aun favoreciendo la emergencia de contenidos reprimido-disociados lo hace pasando por alto al sistema cortico-talámico, aprovechando el bucle largo y haciendo un bypaseo al sistema de reflexión talámico. Propicia descargas en cortocircuito y es por eso que aunque se use como autocorrector de tensiones internas por ciertas personas (usualmente la ansiedad, la depresión o la misma abstinencia en dependientes), el alcohol no resuelve el problema puesto que aprovecha una via de descarga ajena a la conciencia y es por eso que después de la bacanal embriagadora del alcohol llega la amnesia. Y la amnesia no resuelve las memorias rechazadas pues no integra el problema sino que lo agranda disociándolo. Observemos el caso de F.

El caso de F.-

En sintesis F, es un varón de 28 años que después de morir su padre inicia un trastorno de conducta curioso y dramático. Periódicamente sale por las noches y comienza a beber de forma exagerada buscando la rápida embriaguez, después se mete en peleas sin que a la mañana siguiente recuerde nada de lo que sucedió durante la noche. Estos episodios han ido sucediendo cada vez con mayor frecuencia y arrastrando toda clase de lesiones y de complicaciones judiciales. Se evidenció que en esas peleas F. buscaba activamente lugares y contrincantes peligrosos, es como si buscara el daño inconscientemente. Ciertamente el daño acaeció pues aquellas explosiones de ira con las que al parecer acompañaba su ebriedad habian pasadoa formar parte de su vida complicándosela e incluso llegando a ser una amenaza constante a causa de los ajustes de cuentas.

Lo curioso de F, es que su carácter no tenia nada de violento, era deportista, jugaba a fútbol, tenia trabajo y no tenia ningun antecedente digno de mención salvo ciertas preocupaciones por su figura que habian derivado en conductas vigoréxicas leves y cierta tendencia a darse atracones de comida.

Podriamos decir que F, era un comedor y un bebedor exagerado y excesivo, ni sabia comer ni sabia beber. Sin embargo el cuadro habia desencadenado tras la muerte de su padre de una forma más que evidente. Naturalmente a la pregunta ¿Como te llevabas con tu padre? F, mintió, en parte diciendo “muy bien, yo le admiraba mucho, me sentí muy solo cuando nos dejó”.

Esta declaración anterior es parcialmente verdad pero falta algo más, falta un dato.

Un padre tiránico, abusivo y alcohólico suele ser el antecedente común de estos casos de dipsomanía.

Curiosamente F. no me dió esta información sino que la obtuve por via de un informador familiar.

F, es un caso tipico de trastorno disociativo, lo que se disocia aqui es la carga emocional de la figura negativa del padre mientras que lo que se recuerda es la parte positiva. De acuerdo con esta partición de la memoria que realiza el sujeto sobre su figura paterna, F-Hide es en realidad ese padre tiránico, agresivo, brusco y malvado que se mete en lios por las noches cuando el alcohol propicia la emergencia de estos contenidos mnésicos reprimidos. F-Hide busca emerger, busca integrarse en el resto de la personalidad de F, pero no lo consigue a pesar de la repetición -como sucede en los sueños- pues una y otra vez se encuentra con el borrón del recuerdo junto con los borrones de la culpa que acompaña todas y cada una de esas incursiones a los abismos de la embriaguez.

Diriamos que el cuadro se complica con el uso del alcohol como fármaco disociativo y asi fue cuando consultó con los servicios de salud mental: se le etiquetó de alcohólico y se le sometió a un tratamento de desintoxicación. Naturalmente el paciente mejoró, manteniéndose alejado del alcohol puede evitar esos encontronazos con la noche, pero el remedio es peor que la enfermedad ¿hace falta renunciar del todo al alcohol? En el caso de F, no representó ningun sacrificio especial pues F, en realidad no bebia usualmente sino que usaba el alcohol como medicamento.

¿Como tratamiento de qué?

De una tension interna que se manifiesta precisamente en el momento del duelo con su padre, es entonces cuando ha de revisar su relación y es entonces cuando se desencadena los episodios explosivos intermitentes. De manera que la desintoxicación alcohólica era en realidad una medida menor. Lo que se trataba de conseguir no era la abstinencia completa sino que integrara la imagen de su padre. Naturalmente los pacientes prefieren dejar de beber antes de enfrentarse a sus problemas inconscientes, si es que lo consiguen. Cambiar cuesta, dejar de beber gratifica la culpabilidad y es por eso que siempre será preferible la segunda que la primera opción.

Podriamos decir que en F coexisten dos personalidades, una casi normal y bien adaptada y otra personalidad maligna e inquietante que se manifiesta a través de la embriaguez y la locura violenta sin sentido.

Evidentemente F tenia razón, no sabia beber: pues bebía para alterar un estado interno preparado para la emergencia de  pulsiones agresivas. F. Buscaba la embriaguez, algo comun a todos los casos que he tenido ocasión de ver en mi vida aquejados de esta curiosa y periodica forma de beber para que algun Yo escindido y oculto pudiera emerger. Los dipsómanos beben para recordar aunque lo que encuentran es darse de bruces con el olvido amnésico de materiales inconscientes que no logran integrarse en la conciencia como un todo.

De manera que ya lo sabes: no uses nunca el alcohol para aliviar tus tensiones internas y cuando bebas hazlo como un caballero renunciando a esas bacanales donde se busca una embriaguez rápida. Hazlo para compartir y nunca para aislarte de los demás y si notas que “tienes mal vino” es decir que cuando bebes te pones violento, agresivo o pesado, deja de beber, simplmente debes aprender de nuevo como se bebe.

Pero en honor a la verdad he de deciros que no todo puede aparenderse de nuevo y que lo más frecuente es que si bebes de este modo durante cierto tiempo ya seas un adicto y entonces no tienes más remedio que purgar tus “pecados” dejando de beber del todo. Una penitencia que da grandes resultados y que señala hacia la evidencia de que los seres humanos precisamos de limites y de coerción. Abandonados a nuestro albedrío no hacemos más que tonterias.

Unos más que otros, claro.

Y no te olvides que en las farmacias venden alcohol en pastillas: se llaman tranquilizantes y tienen el mismo efecto a largo plazo.

Las cuatro formas de decir “no”

octubre 23, 2011


Todos aprendemos a decir “no” muy pronto ( a los dos años) y dicen los psicólogos que han investigado el asunto (Spitz 1959) en los infantes que cuando aprendemos a decir “no” suceden cosas muy importantes en nuestro psiquismo: comenzamos a separarnos de nuestra madre y a construir una identidad propia a través de un despliegue progresivo de habilidades que según Spitz son tres: la sonrisa, el “no” y “el reconocimiento en el espejo; se trata de hitos del psiquismo que cuando se presentan empujan al niño hacia adelante y organizan (por eso Spitz habla de organizadores) la vida psíquica futura, son como los ejes donde se enredan las habilidades emocionales, sociales y cognitivas de los niños.

Es curioso que sea a través de una negación -el no- que consigamos una autoafirmación.

Pero en realidad hay muchas formas de decir “no”. Y no solamente las que suelen decirse en Cadiz como asegura este bloguero.

1.- El primer no.- La negación rotunda, el plantarse en una posición contra algo, una negativa es un acto  de autoafirmación destinado a decir “no quiero esto”o “me opongo a esto”. Esta opción tiene muchas ventajas evolutivas sobre el “si” aquiescente y dócil, pues abre el panorama a nuevas las alternativas propuestas por los otros para intentar convencer y negociar una posible solución. Es por eso que el “no” de verdad tiene tantas ventajas sobre el “si”, protege, individualiza, condiciona y autoafirma y además de eso produce beneficios secundarios a quien lo proclama. Un “no” siempre da ventajas a quien lo declara, mientras que un “si” le ofrece la yugular al verdugo. Los niños aprenden muy pronto eso como forma de “salirse con la suya”. El “no” es yang y expansivo, seguro.

2.-El segundo no.- Hay otra negación, más femenina que no es un no rotundo sino abierto, es un “acaso”, un “quizás” o un “ya veremos”, un “no” yin acurrucado y vergonzante. Se trata de una estrategia de seducción que está relacionada con el mecanismo psicológico de la supresión. “Se que esto no me conviene a menos de que alguien me convenza de lo contrario”. Los hombres conocemos bien esa estrategia y algunos acosadores la utilizan como pretexto de su insistencia. Las mujeres que no han aprendido a decir “noes” rotundos suelen ser victimas de su propia inconsistencia.

3.- El tercer no.-Hay una negación que tiene que ver con el “no querer saber” aunque realmente se sabe. Es el padre que sabe que tiene hijos pero vive de espaldas a ellos, los hijos que saben que tienen padre pero les abandonan, etc. De ello hablé en este post sobre saber y no saber. Psicológicamente se le llama repudio, denegación o forclusión, hay algo que está ahi pero vivimos de espaldas a ello. se trata de un mecanismo que va más allá del rechazo y que por eso decimos que es inconsciente. En el repudio no solamente se evita o rechaza algo sino que se lo clausura o borra en su nivel simbólico: “yo se que tengo un hijo/a pero no me siento su padre”, algo asi sucede cuando el repudio se establece, lo que se borra es una significación simbólica. Usualmente porque rechazamos su significación, cuando una persona se enfada deja de hablarle al supuesto ofensor y practica con ella una especie de vudú, “es como si hubiera muerto para mi” suelen decir los rencorosos-repudiadores.

El repudio en realidad es un mecanismo mágico, pues en el fondo utiliza una estrategia animista: “si no te hablo estás muerto”. Es asi como algunas personas se relacionan con sus rencores.

4.- El cuarto no.- Es seguramente el “no” más moderno desde el punto de vista psicológico y se refiere a lo que Freud describió como negación que es seguramente un repudio evolucionado. La negación es una especie de represión de baja intensidad, lo negado no está oculto en el inconsciente sino semienterrado. Usualmente lo que negamos es aquello que entra en contradicción con nuestras expectativas o nuestra autoestima. Se trata de datos precintados que no queremos computar pues entran en conflicto con algo de nuestra personalidad que queremos preservar. Al contrario del repudio -con el que sin embargo se relaciona por continuidad-, la negación no afecta a la simbolización sino a la resonancia afectiva de lo negado. Lo que se niega no es algo que rechacemos en sí sino porque entra en confilcto con nuestro autoconcepto o con el principio del placer.

Nos interesa mucho abordar este mecanismo de defensa porque es muy común y probablemente se encuentra en el origen de muchos trastornos mentales cuando es el patrón habitual de intereracción. Imagínese que usted es un niño pequeño y descubre que algo es blanco, suponga que su progenitor le dice que es verde y que cada vez que usted dice que es blanco le administrara un Valium. Es un ejemplo extremo y seguramente esperpéntico pero sirve para entender como el adulto que practica la negación constantemente acaba perpretando un percepticidio, es decir socava la percepción normal del niño.

He observado en mi vida profesional muchas formas de negación en los parientes que tienen hijos afectos de alguna patologia mental y he llegado a ciertas conclusiones que quisiera compartir con ustedes. Pero antes de hablarles de un caso concreto (un caso de anorexia mental grave) antes me gustaria nombrar la forma más común de negación. Se trata de la abnegación, una forma de negación de las propias necesidades que se encuentra en la base de nuestra cultura al haber sido reforzada por multiples pulsiones desiderativas procedentes de la religión e incluso sociales. Las personas abnegadas -que no hay que confundir con las altruistas (aunque tienen un segmento de unión)- son aquellas personas que niegan sus necesidades y ponen en el centro de su atención las necesidades ajenas. De algun otro al que idealizan, sean los pobres, los cautivos, los enfermos, los necesitados, un amor cualquiera, los hijos, o una misión en la vida.

Ni que decir tiene que el abnegado está destinado a encontrarse con un egoísta, un desalmado, un Narciso o un necesitado en el mejor de los casos puesto que la abnegación representa el nivel más común, corriente y elemental de la negación, uno se niega a sí mismo lo que está dispuesto a concederles a otros en grado ampliado.Una pregunta interesante sería esta ¿Por qué negar-se las propias necesidades? No contestaré a esta pregunta ahora y aqui y dejaré al lector que lo piense por sí mismo.

Pero existen otras negaciones que tienen consecuencias para los demás y que funcionan de forma enloquecedora para quien tiene la mala suerte de estar bajo su influjo. Algunas negaciones de los padres tienen consecuencias patógenas para sus hijos, todo el mundo ha oido hablar de la negligencia parental, se trata casi siempre de negaciones de necesidades básicas de los hijos que se pasan por alto por parte de los padres poco dispuestos para la empatia o seriamente trastornados por enfermedades mentales.

Caso clinico.-

Muchacha de 22 años ingresada de forma voluntaria en una unidad hospitalaria de trastornos alimentarios con el diagnóstico de anorexia nerviosa y que más tarde se le permuta por un ingreso involuntario tutelado por el juez. En el momento de su ingreso presenta una inanición grave con un IMC de 13.2 y 32 kilos de peso, amenorrea de varios años de evolución. Cumple los criterios DSM para el diagnóstico de anorexia nerviosa, presenta asi mismo hiperactividad, rasgos de un intenso perfeccionismo, lanugo y osteoporosis, negación de enfermedad y miedo a alcanzar su peso normal por talla y edad. Presenta un nivel de competencia académica y excelencia muy alto, inteligencia superior. No presenta ningun signo de enfermedad mental añadida aunque el trastorno por el que se la ingresa puede considerarse crónico y tratado de forma discontinua por psicólogos en forma ambulatoria.

Padres divorciados, la hija vive sola en la ciudad donde realiza sus estudios. Padre e hija mantienen contactos ocasionales y convencionales. La madre presenta signos de personalidad obsesiva del mismo modo que la hija, el rasgo sobresaliente es el perfeccionismo.

Lo interesante de este caso es que -al igual como en otros muchos casos similares- la tardanza en recibir asistencia se relaciona con la negación de la madre de la enfermedad de la hija o en el enredo de su relación, una negación que se objetiva durante el ingreso de la hija y que hace necesaria la intervención judicial (ingreso involuntario) para que  pueda ser “persuadida” y otras veces “obligada” de que no existe mas remedio para su enfermedad sino la recuperación ponderal. Las maniobras de la hija y de la madre para sabotear el tratamiento han sido innumerables hasta que al fin y tras la intervención judicial, la madre es derrotada y desenmascarada en la negación de la enfermedad de su hija y la hija comienza a mejorar no sin un colapso (depresión) de la madre.

Algunos progenitores (madres o padres) no aceptan ciertos diagnósticos psiquiátricos por un prejuicio cognitivo cercano a la negación. Se trata de hiperpadres, de familias perfeccionistas que no toleran en sus miembros la mínima desviación. Viven el diagnóstico psiquiátrico como un estigma, como una lacra moral, algo asi como un borrón en el linaje familiar que les obliga a replantearse gran parte de sus valores y de sus actitudes en la educación y crianza de sus hijos.

Como puede observarse en este ejemplo la cuarta forma de decir no, (la negación) es en el fondo una forma de decir si a sí mismo, de aferrarse a los valores que se siguen sosteniendo a pesar de la caquexia de la hija, es una forma de preservar la autoestima que queda seriamente herida cuando la negación al fin es perforada.

Nota liminar.-

Todos los mándalas que aparecen en esta entrada son dibujos que la citada paciente realizó durante su ingreso. Vale la pena recordar que un mándala es un símbolo universal cuyo interés psicológico está relacionado con el circulo. Un círculo es una figura cerrada que representa la Unidad. La unidad que anhela la paciente señalada y que busca en forma de reunión edénica con la madre. Sus sintomas fisicos son una forma de regresión a este entorno edénico de fusión con la madre, la unica forma que ha encontrado de controlar sus experiencias mentales y al mismo tiempo de aliviarle su dolor siempre negado.

Es interesante señalar que desde el punto de vista psicoanalitico el circulo representa al Si-mismo y su tarea de individuación. Una emancipación que -en nuestra especie- siempre ha de realizarse contra la madre. Como puede observarse en los dibujos y aunque existe un círculo que contiene a su vez distintos segmentos circulares, un mándala se compone de un centro que puede considerarse como el semillero (formas y colores) que se van desplegando en sucesivos niveles obteniendo formas más definidas y colores alternativos que pasan a formar parte de la forma global. Un mándala es una metáfora del crecimiento y la maduración de dentro-afuera y es probablemente el anhelo de esta muchacha sometida a un percepticidio constante por parte de su madre y al repudio por parte de su padre.

Bibliografia.-

S. Freud: “La negación”, 1925 (aqui)

¿Y tu qué sabes de tu regla?

julio 29, 2010

Seguramente usted sabe que las mujeres menstruan regularmente con una perdiocidad lunar de unos 28 dias aproximadamente, pero si usted no es médico es muy probable que no sepa como funciona este delicado mecanismo que hace que las mujeres en edad fértil sangren todos los meses, exceptuando:

  • A las embarazadas y durante la lactancia.
  • Las que tienen un peso por debajo de sus necesidades energéticas: las situaciones de inanición del origen que sea.
  • Las menopáusicas.
  • Las prepúberes.
  • Las ovariectomizadas.
  • En el sindrome de Simmonds-Seeham (una forma de necrosis hipofisiaria posthemorrágica)

En realidad las mujeres menstruan por la acción directa de estrógenos/progestágenos (que fabrican sus ovarios) sobre el epitelio uterino, se trata de una acción de reparación, exoneración y limpieza epitelial que está directamente relacionada con las hormonas femeninas operando a nivel local.

Pero la cosa es un poco más complicada, porque en ese proceso intervienen no solamente los estrógenos o los progestágenos producidos por el ovario sino hormonas de la hipófisis y hormonas hipotalámicas, es por eso que hablamos de un eje hipofisiario-hipotalamico-ovárico, un eje que opera por retroalimentación.

Para entender mejor este término de la retroalimentación se recurre siempre a la metáfora de un termostato: usted pone en una estufa una determinada posición de calor y cuando el ambiente ha alcanzado esa temperatura la estufa se desconecta hasta que se alcanza un nivel determinado de frio y la estufa vuelve a enchufarse. Los ingenieros que inventaron este sencillo mecanismo no sabian que estaban abriendo a las ciencias de la salud un modelo para que entendiéramos como funcionaba este regulador interno que hace que hipofisis, hipotálamo y ovario se autoregulen mutuamente: los excesos de uno son compensados por los déficits del otro.

Lo que sucede es que la hipófisis segrega una serie de hormonas en forma secuencial (una después de otra), FSH, LH y LTH que son en realidad factores liberadores que van a actuar en el hipotálamo que a su vez retroalimenta a la hipófisis a través de factores liberadores de gonadotropinas y que dispara la secuencia hipofisaria adecuada aunque en realidad son estas hormonas hipofisiarias las que van a regular el ciclo menstrual femenino -por su acción directa sobre el ovario y la espermatogénesis en el hombre a través de su acción en el testiculo.

La FSH, la LH y la LTH son pues hormonas hipofisiarias que regulan el crecimiento, maduración y expulsión del ovocito-óvulo ya maduro. Operando de forma secuencial provocan la maduración del foliculo en el ovario, tanto la FSH como la LH. El óvulo emerge en el pico de LH y posteriormente aparece en escena la LTH que es la hormona responsable de la formación del cuerpo lúteo que es el que mantiene -si la hubiere- la gestación. Lo importante es recordar que en un primer tiempo el ovario responde a estos estimulos hipofisiarios a través de la secreción de estrógenos mientras el cuerpo lúteo está especializado en la secreción de progesterona necesaria para mantener un embarazo.

Como ustedes observarán la menstruación es el subproducto de un mecanismo muy complejo donde se encuentran involucrados muchos mensajeros químicos lentos (hormonas) operando en sinergia con tal de asegurar que cada mes madure un óvulo, se desprenda y sea eventualmente fecundado, la menstruación es precisamente la prueba de que el óvulo no ha sido fecundado y que se reinicia un nuevo ciclo.

Simulacros y menstruación.-

El primer invento farmacológico para la simulación de la menstruación procede de los anovulatorios que comenzaron a venderse en los sesenta y cuyo uso se ha generalizado de tal modo que hoy es casi imposible encontrar a una mujer que no los haya utilizado alguna vez en su vida con o sin prescripción y vigilancia facultativa.

Como su nombre indica anovulatorio es un fármaco que suprime la ovulación dejando  a la mujer infértil pero no suprime la menstruación dando una apariencia de normalidad. En realidad su uso comenzó siendo un metodo de control de la natalidad pero hoy sus indicaciones han crecido sobre manera incluyendo a los casos que comentaré un poco más abajo.Me refiero a las muchachas que en condiciones naturales no menstruarían debido a su escaso indice de masa corporal.

Los anovulatorios son estrógenos y progestágenos en proporción equilibrada de hormonas en cada comprimido que cuando se toman diariamente y durante 21 dias provocan un engaño a la hipófisis que deja de producir FSH, LH y LTH creyendo que la ovulación ya se ha producido precisamente porque los estrógenos/progestágenos retroalimentan el sistema hipofisiario con tal fin.

Dicho de otra manera: la anovulación es posible porque la sobrecarga externa de estrógenos y progestágenos inducen a la hipofisis al error. La regla se produce precisamente cuando la mujer cesa de consumir estos comprimidos, se trata como en condiciones naturales de una hemorragia por deprivación. Una regla simulada en el sentido de que no es una regla como consecuencia de un óvulo que no fue fecundado sino de la consecuencia de un fármaco que dejó de tomarse.

Pero esta no es la peor consecuencia de la pildora como se la conoce vulgarmente. No cabe duda de que tal y como comenté en este post, la mujer opulentta y occidental está sometida a una estrés estrógenico muy superior al de nuestros ancestros. Los embarazos y las lactancias -periodos de supresión naturales de estrogenos- han disminuido, la menarquia se presenta antes, el climaterio se trata con estrógenos sustitutivos para evitar los riesgos de su deprivación (usualmente la osteoporosis), de manera que no cabe ninguna duda de que las mujeres actuales soportan una bomba de estrógenos muy elevada que tiene consecuencias en el desarrollo de cánceres hormonodependientes como el de mama.

La sobrecarga de estrógenos en las muchachas jóvenes tiene además otra consecuencia que usualmente se pasa por alto, me refiero a las consecuencias emocionales: algunas chicas no toleran el tratamiento hormonal, precisamente aquellas con una vulnerabilidad elevada al exceso de emotividad. Hay muchachas que simplemente se intoxican con sus propias emociones bien por una exceso de estrógenos circulantes o bien por una respuesta exagerada a los mismos. En medicina se conoce a este sindrome como de tensión premenstrual y se le da muy poca importancia a pesar de que muchas veces puede llegar a ser muy incapacitante fisicamente y casi siempre lo es emocionalmente, con reacciones exageradas, comportamientos histriónicos o impulsivos e incluso disforias (sintomas parecidos a la depresión con predominio de la irritablidad).

Es conveniente tambien decir que los anovulatorios tienen complicaciones hepáticas y muchas interacciones con otros medicamentos que bien pueden dejarlos sin efecto o bien el caso contrario: aumentar su toxicidad; su uso deberia estar en todos los casos monitorizado. Del mismo modo deberían utilizarse en periodos cortos de tiempos con igualdad de periodos de descanso.

Con todo el error más importante  es utilizar los anvulatorios para el tratamiento de los llamados desarreglos de la regla.

El desarreglo más frecuente en nuestro entorno es la amenorrea y su causa más frecuente es la perdida brusca de peso, bien en una persona que se mantiene en un peso normal (muchas obesas pueden presentar amenorreas a pesar de presentar un peso dentro de la normalidad) o bien el caso de las anoréxicas jóvenes que regresan a un estado hormonal prepuberal con su adelgazamiento rápido.

En cualquier caso la regla no debe forzarse, es necesario restituir el peso premorbido para que se produzca un ajuste de ese reloj biológico que llamamos hipotálamo y las cosas vuelvan a su cauce.

Un cuerpo deshidratado, desnutrido y debilitado no va a reglar nunca espontáneamente, el organismo tratará de reservarse todo el Fe (hierro) que pueda para la respiración celular y lo primero que tratará de ahorrar es sangre, oxigeno, agua y sales minerales.

Por otra parte el reloj biológico se pone en marcha produciendo la maduración de ovocitos. La ovulación es la variable critica y en ningún caso la regla.

Dar un tratamiento anticonceptivo a estas muchachas para que reglen forzadamente es un error muy frecuente, demasiado frecuente en nuestro entorno que tranquiliza a las madres pero debilita aun más a las pacientes.

Por otra parte es muy frecuente que una vez alcanzado el peso normal (que corresponde por talla, edad y constitución) la regla no se normalice. Es curioso observar que la menstruación puede tardar aun un año -después de haber normalizado el peso- en aparecer. Sucede por una cuestión: la amenorrea es el marcador biólogico más importante de inanición mucho más que el peso o el IMC (índice de masa corporal). Y mientras no aparezca podemos afirmar que aun estamos en la convalecencia y que la desnutrición no se ha resuelto puesto que el organismo sigue en su manía ahorradora, no tanto por defecto de nutrientes sino por la imposibilidad de aprovecharlos adecuadamente.

Las situaciones de inanición que enfrentamos hoy en nuestras pacientes adolescentes (usualmente trastornos alimentarios) son tan graves y recidivantes que no podemos estar seguros de haber resuelto la situación hasta que la regla se presenta espontáneamente: una niña puede estar consumiendo las calorias necesarias pero ser incapaz de asimilarlas..

¿Pero podemos favorecer o acortar esta convalecencia?

¿Con qué medios?

Será en un proximo post.

El flato de las cerezas

mayo 27, 2010

Recientemente estuve comiendo en un restaurante con una persona y al llegar a los postres pedí cerezas, mi interlocutor hizo una mueca con la boca y pidió un dulce mientras afirmaba casi en un susurro:

- Es que las cerezas me dan flato.

Y me puse a pensar qué era eso del flato puesto que me vino enseguida a la memoria que se trata de una queja muy frecuente entre los pacientes, sobre todo en las pacientes que yo trato y que son adolescentes en edad de merecer y que padecen trastornos alimentarios y una crónica inconformidad con su cuerpo.

Se trata de una queja tan frecuente como subjetiva, muy similar al estreñimiento de los ancianos, es como una manía y eso me puse a pensar durante la sobremesa, puesto que aquella fue una de esas sobremesas que te permiten pensar en otras cosas mientras charlas de banalidades.

Y de esta guisa pensaba yo:

¿Cómo es posible que la gama de alimentos flatulentos sea tan extensa como que llegue a a abarcar a prácticamente todas las frutas y legumbres?. Al dia siguiente hice una pequeña encuesta entre amigos y familiares y todos estuvieron de acuerdo en acusar a las lentejas y a los garbanzos de la mayor probabilidad de flatulencia, pero lo cierto es que el listado de alimentos que provocan esta hinchazón africana y  famélica en ciertos vientres es inagotable y hasta podriamos decir que existe una flatulencia para cada cual, un poco a la carta, he comprobado también que las cerezas son más flatulentas que los nísperos, como curiosidad lo digo.

Porque lo cierto es que a mi no me interesaba saber nada sobre los alimentos potencialmente flatulentos sino sobre otra cuestión más filosófica y que es ésta ¿qué relación existe entre el flatoso y la cereza (en este caso). Dicho de otra forma, ¿Hay algo en la cereza que por sí misma sea capaz de provocar flato en una persona determinada? ¿O es la persona concreta la que es intolerante a ese gracioso fruto? Un poco más profundamente: ¿El flato que provoca la cereza es imaginario o real? ¿Se trata de un sintoma genuino o de una creencia?

Y más genéricamente ¿qué relación existe entre el enfermo y su enfermedad?

Obsérvese que en este dilema existen tres niveles lingüisticos que pertenecen a diversos registros:

  • El flato es un sintoma, una molestia real que se produce solo en algunos casos de personas que consumen cerezas.
  • Las cerezas son una fruta que contiene fructosa y que fermenta en nuestro organismo de donde extraemos sobre todo azucares y otros nutrientes, al ser un vegetal rico en celulosa puede provocar flatulencias.
  • El flatoso es una subjetividad, una manera de ser, el punto de vista de un organismo.

Mi conclusión sobre este dilema es que para que las cerezas provoquen flato es necesario que exista un flatoso.

Luego el flato es lo que hace de enlace entre la cereza (o cuaquier otra cosa) y el flatoso.

Más genéricamente: el síntoma, aquello que podemos ver u objetivar es lo que relaciona al enfermo con la enfermedad.

Más aun, la cereza no es causa del flato solo correlaciona con él.

El tema no es baladí porque las enfermedades no son entidades naturales a pesar de que los médicos hayamos de estudiarlas como tales. Las enfermedades no son plantas, ni animales, no son rocas ni rios o cordilleras, las enfermedades no son entidades sino abstracciones.

Hay mucha gente que lo dice: las enfermedades no existen sino los enfermos y a pesar de que hay mucha gente que lo dice no existe una medicina del enfermo sino una medicina de las enfermedades, una medicina que agrupa, conceptualiza, cataloga y publica densos tratados de textos que tratan de diseccionar las enfermedades. Es por eso que hay sintomas inexplicables: ¿qué sabemos del flato y del flatoso?, muy poca cosa, de lo que mas sabemos es de la flatulencia y de las cerezas.

Si el flatoso se relaciona con las cerezas a través de un sintoma, el flato, habremos de sospechar que el citado sintoma tiene algo de construcción social, un consenso. Efectivamente existe una publicidad negativa acerca de la posibilidad de ciertos alimentos para provocar flato, existe una creencia compartida -tal y como me aseguré antes de escribir este post- acerca de que existen alimentos flatulentos, una creencia que comparten ciegamente algunos de los entrevistados por mí antes de escribir este post.

Desde luego no es una creencia irracional, pero es sobre todo una creencia, como que el vino provoca jaqueca.

O dicho de otra forma: hace falta creérselo para que alguien tenga flato.

Una vez creido, se pueden evitar las cerezas, ¿pero qué sucederá entonces? Que el flatoso seguirá siendo flatoso y permutará su objeto prohibido por otro.

Es un caso más de efecto placebo, en este caso nocebo atribuido a las cerezas.

¿Cuantos sintomas mas estarán operando como falsos enlaces entre una determinada subjetividad y un malestar concreto?

Les dejaré que hagan ustedes su propio catálogo.

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