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El amor postconvencional

junio 4, 2013

De Lawrence Kohlberg ya hable aqui en este post a propósito del sentido evolutivo de la moral. Es a él a quien atribuimos el concepto de postconvencional, un concepto que hasta tiene web y todo.

Una web que se dedica a indagar sobre todo en la moral, el civismo, la ética, la democracia y sobre todo sobre la toma de decisiones morales, fácticas o politicas desde un planteamiento evolucionista. Decía alli que la moral no evoluciona sino que más bien es la tecnologia la que nos cambia la vida y que al cambiar nuestro entorno, a posteriori cambiamos nuestro modo de percibir el mundo, en este caso lo tolerable de lo intolerable.

Por ejemplo, la contracepción ha cambiado el mundo, no en el sentido que nos hubiera gustado a los que vivimos en los sesenta, pero es indudable que la posibilidad de disociar coitos y embarazos ha creado no sólo nuevos dilemas morales, bioéticos y  religiosos sino también nuevos modos de vida y de relación entre los sexos. Ciertos autores han investigado la colisión de estas variables y han llegado a la conclusión de que la anticoncepción al dejar en manos de la mujer la posibilidad de quedar o no embarazada, ha cambiado la relación, la contractualidad sexual. ¿De qué manera?

El principal efecto secundario es que los hombres, al quedar aislados de la reproducción de sus parejas tampoco se sienten en la obligación de casarse si ella queda embarazada. Dicho de otra forma: la anticoncepción ha liberado a los hombres de las consecuencias maritales obligadas antes de los 60, lo que ha aumentado en ellos la irresponsabilidad. La segunda consecuencia es paradójica: después de la contracepción vino el debate sobre el aborto que hoy ya es prácticamente libre en toda Europa. ¿No es paradójico que en una sociedad con libertad contraceptiva aumenten los abortos?

Estos temas ya los abordé en sucesivos post, de modo que no voy a volverme a referir a ellos sino para señalar los problemas endemoniados y los nuevos dilemas morales que plantea la teconología. Antes de la pildora antibaby, era el hombre  a través de los preservativos el responsable de la contracepción, después de la pildora el mundo ha cambiado. El sexo como precursor de bodas y bebés ha pasado a ser una diversión, el sexo ahora es más divertido que antes, si,  pero con ciertas consecuencias que no preveíamos.

El dilema de Heinz.-

Cuando se nos plantea un problema moral tenemos ante nosotros una paleta de recursos que podemos elegir a la carta, siempre y cuando tengamos representación mental de estos recursos. O también: que respondan a la evolución de nuestra conciencia personal, asi podemos hablar de toma de decisiones preconvencionales, convencionales o postconvencionales. En esta web hay una buena explicación del conocido dilema de Heinz y su interés psicológico donde puedes explorar cual es tu grado de identifcación con ciertos paradigmas morales.

Cuando tenemos que encontrar una solución a un dilema escogemos sobre una heterogénea paleta de opciones, algunas de las cuales son adecuadas y otras francamente inadecuadas, entendiendo como adecuadas aquellas que no generan demasiado gasto en recursos y no expolian a nadie, este tipo de dilemas se disuelven aunque no se resuelvan. Es curioso como las personas somos capaces de insistir en una solución o decisión errónea con cierta candidez repetitiva. Probablemente nos equivocamos más cuando nuestra decisión apunta directamente al beneficio propio, debe ser por eso que la mayor parte de las personas son bastante desconfiados de los riesgos y suelen apuntar en la dirección de no correrlos gratuitamente, usualmente se nos plantean en la vida dilemas del tipo: ¿que ganó/pierdo yo y que ganan/pierden los otros?

Lo predecible -en terminos económicos- sería suponer que la mayor parte de la gente optaría por apuntarse al beneficio rápido e individual. Pero en la práctica está demostrado que esto no suele ser así. El beneficio personal es complicado, caro de mantener y peligroso porque ha de competir con los beneficios ajenos, es por eso que existe una cierta tensión entre lo individual y lo colectivo. Lo que es bueno para un individuo puede ser letal para la comunidad. Para usted puede ser bueno ir en coche al trabajo pero si todo el mundo fuera en coche, nadie podria circular, y por tanto ir en coche ya no seria tan buena decisión.

Es por eso que esta tensión precisa de un equilibrio, que se conoce con el nombre de equilibrio de Nash.

Algo que nos viene bien para hablar del amor, aqui en este video os pongo la opinión de la antropóloga Helen Fisher -evidentemente enamorada de nuevo- y la ciencia evolutiva sobre el amor, distinguen ellos tres tipos de amor, el amor-apego de las madres y padres por sus hijos, el amor romántico y el deseo sexual.

Pero yo no estoy de acuerdo con esta clasificación y no lo estoy por lo que a continuación contaré.

Amores preconvencionales, convencionales y postconvencionales.-

Mi opinión es que el amor -cualquiera que este sea, incluyendo  a nuestras mascotas o a nuestro trabajo- es placentero y es precisamente porque lo es, que lo repetimos en toda su paleta de colores, amar a alguien no solo es necesario para vivir, tan necesario como comer o beber, sino que seria imposible imaginarse un mundo sin amor del mismo modo en que seria imposible imaginarnos un mundo sin el placer de interactuar con otros, un mundo sin amigos seria del mismo modo inimaginable.

Y sin embargo el amor es un intangible que, precisamente por serlo puede modelarse socialmente; puede ser vínculo o lazo, un nudo difícil de desatar o una jaula donde la mayor parte se inmola en la pira del sacrificio o de la rutina. Si exceptuamos a estas mujeres americanas que se casan dos o tres veces (como la misma Fisher) comprenderemos porque sobrevive tanto a las circunstancias ese amor que llaman romántico. Sobrevive porque se puede repetir con distintos actores, algo que implica cierta ilusión de jamais vu y además porque es económicamente beneficioso para las divorciadas, y también -porque no decirlo- para los hombres que acceden a pagar cualquier suma por cambiar de pareja, usualmente por una más joven.

La monogamia sucesiva que practicamos en Occidente no es más que una forma hipócrita de llamar a la poligamia o poliandría (que está de hecho prohibida), es decir una forma de cambiar de pareja legalmente y seguramente eludiendo los controles morales y sociales. Hoy el divorcio está bien visto, pero el divorcio no ataca la base de sustentación del matrimonio que es la institución que desde mi punto de vista está en quiebra, desde el punto de vista postconvencional.

Ejemplos de amores preconvencionales son el amor que sentimos por nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros parientes y tambien por nuestro lugar de nacimiento, nuetro pueblo, nuestra ciudad, nuestra patria. Apela a lo más bajo de nuestrop instinto gregario, algo casi simiesco, el nepotismo que compartimos todos  los humanos, apela a nuestros sentimientos provincianos, ¿quien no sentirá amor por sus hijos o simpatia por los que son de nuestro mismo equipo?

Digamoslo claramente, los amores preconvencionales son comprensibles pero antidemocráticos.

Todos amamos asi a algo, pero lo cierto es que este tipo de amores entran en conflicto con los amores de los demás y con nuestras propias elecciones. ¿A quién salvarías primero de un incendio, a un aula donde está tu hijo solo o un aula donde hay 50 muchachos que no están emparentados contigo? A la hora de dar un trabajo, ¿a quién se lo darias -en igualdad de condiciones- a un pariente tuyo o a un desconocido? Sólo hay que leer los informativos y los escándalos subsiguientes a este tipo de nepotismo familiar para contestarse esta pregunta.

Estos son los atascos que suceden con los amores preconvencionales por no hablar de conflictos entre religiones, modos de ver el mundo y la politica, maneras de representarse el culto a Dios o ser un forofo del Barcelona o del Madrid.

Venimos de serie diseñados con un zombie (un módulo cerebral) que conocemos con el nombre de “angustia ante el extraño”, algo que está en nuestro origen y que es tan potente que puede sobrevivir en los adultos en forma de fobias o de rechazo de los estilos de vida de los otros. La xenofobia y la homofobia son buenos ejemplos de nuestra adherencia a lo conocido.

De no ser por un tabú cultural (el tabú del incesto) la socialización seria imposible y nadie buscaría pareja fuera de su entorno más o menos conocido y seguro. El amor convencional consiste precisamente en esta busqueda de pareja, un extraño, alguien que no pertenece a nuestro entorno, cuanto más alejado mejor. L0 que caracteriza a los amores preconvencionales es el nepotismo pero lo que caracteriza a los amores convencionales es la posesividad. Y sus derivados psicológicos: el desamparo y la culpabilidad.

Un lastre más o menos conocido por todos y que induce violencia, celos, infidelidades, matrimonios forzados, bebés no deseados, la burbuja de los bienes gananciales, la burbuja de las herencias, las luchas fratricidas por el beneficio de la filiación, etc.

El amor no es un órgano del cerebro sino la forma que tenemos de saltar desde lo conocido y familiar hacia lo desconocido y ajeno. El amor es un psicopompo pero lo vestimos con los ropajes de lo políticamente correcto según la época y el despliegue de tecnologías de la misma, el amor en cierto modo es un constructo social pues no hay modelo de amor que resista 3 generaciones, nos enamoramos por cuestiones bien distintas y con personas poco convenientes para el orden social. El amor es subversivo.

El amor es subversivo precisamente porque el matrimonio es prescriptivo e injusto pues condena a hombres y mujeres a una vida sin variedad erótica, una vida donde el placer va siendo sustituido por la seguridad de los apegos familiares preconvencionales.

Pero lo que no cambia es el placer que viene adosado al sexo, una pulsión biológica fundamental que sirve de soporte a una amplia gama de placeres, que conocemos con el nombre de erotismo, una sofistificación del amor y que no cuenta con demasiadas simpatías entre los amores convencionales, es más son sentidos como una amenaza, pues lo que caracteriza las relaciones convencionales es precisamente la reproducción y las servidumbres económicas ligadas con ella. Los matrimonios convencionales se parecen más a un negocio inmobiliario que a una pasión trascendente.

engels

¿A quien se le ocurrió esta idea del matrimonio?

Los que hayan leido a Engels ya sabrán a estas horas que el matrimonio comenzó con la acumulación de excedentes y la propiedad privada. Las comunidades primitivas tuvieron que legislar para filiar los linajes, de quién eran los hijos. Dicho de otra manera es posible afirmar que la propiedad privada, la moral matrimonial, la prohibicion del adulterio, la vigilancia sobre la sexualidad de la mujer y las coerciones sobre la sexualidad están vinculadas con la propiedad y la trasmisión de esta propiedad a la descendencia.

Pero lo cierto es que estas coerciones nacieron en un momento donde no había pildoras antibaby, ni antibióticos para tratar las infecciones venéreas, ni análisis de ADN para verificar la paternidad, ni embarazos in vitro con esperma de un hombre anónimo , ni la posibilidad de renunciar al matrimonio descontando aquellas personas que optaban por el celibato por un motivo u otro. Dicho de otra forma: la moral surgida alrededor de este estado de cosas era necesariamente coercitiva pues no habia tecnologías que pudieran controlar los embarazos, ni conocer la filiación de los hijos. El sexo era un riesgo.

Hoy el sexo sólo es un riesgo por ciertas enfermedades venéreas relacionadas con la promiscuidad, el cáncer de cuello de útero, el SIDA, y aunque periódicamente existen repuntes de la gonorrea o la sífilis, lo cierto es que estas enfermedades están en retroceso.

Todo lo cual nos permite especular sobre la dirección del contrato sexual en los proximos años:

El amor postconvencional.-

Los cambios relativos a la anticoncepción han cambiado el mundo y han cambiado el contrato sexual. El matrimonio aunque mayoritariamente preferido por las parejas como vínculo a largo plazo, es ampliamente compensado por los divorcios que en nuestro país casi se asemejan en número al de los matrimonios. Las parejas que conviven juntas -sin vínculo matrimonial- son cada vez más frecuentes y la “separación de bienes” es por defecto la opción juridica que ha venido a sustituir a la antigua concepción de “gananciales”.

Mi pregunta en estos momentos sería la siguiente ¿Qué sentido tiene el matrimonio en un mundo donde la expectativa es la de un emparejamiento incierto, donde no hay ganancia económica (y perdida consiguiente) por una parte, donde los controles sexuales han desaparecido prácticamente y la mujer controla su reproducción, incluyendo la opción de no reproducirse?

¿Como será el amor en tiempos de lo postconvencional?

Pues será igual que ha sido siempre, sólo que el amor podrá descolgar los lastres que le mantienen pegado a la costumbre o al interés. Hay muchas razones para estar/vivir juntos y no necesariamente sexuales, y del mismo modo hay muchas razones para perseguir placeres que se situen más allá de la rutina de una pareja. Pero tampoco es necesario destruir un comodo emparejamiento porque o bien no se acopla a nuestros ideales románticos o porque ya la hemos amortizado. Hay muchas razones para amar que están más allá del sexo o la pasión. La pareja suficientemente buena vale la pena conservarse por muchas razones pre y convencionales.

Intuyo que el amor postconvencional podrá librarse del peso de los celos y los engaños, de la violencia posesiva y del peso de hijos no deseados.

Nos espera y ya se adivina una generación de hombres y mujeres nuevos que aun siendo minoria son portadores de una moral renovada, de una moral nueva.

Una moral que se situa más allá del desamparo y de la culpabilidad.

Los placeres fáciles

mayo 21, 2013

Placer es aquello que añadimos a la vida y goce algo que sustraemos a la muerte  (J. Lacan)

atracon

No cabe duda de que nos falta un semiología para entender de qué hablamos cuando hablamos de placer. Para pensar es necesario construir categorias, pues de lo contrario no sabemos pensar y meteremos casi siempre en el mismo corral churras mezcladas con merinas.

Y cuento esto porque en el lenguaje cientifico solemos hablar de un sistema o módulo que controla la recompensa-placer, (el sistema dopaminérgico del que ya hablé aqui, hablando en este caso de la pornografía) algo que viene a decir que recompensa cerebral y placer son la misma cosa, si bien en neurociencia suele matizarse que el placer tiene dos elementos, uno apetitivo  que busca y uno consumatorio que es voluptuoso (el placer propiamente dicho).

Y no es suficiente puesto que el placer y la recompensa cerebrales no son la misma cosa. El placer necesita un sujeto social, mientras que la recompensa cerebral sólo necesita circuitos y neurotransmisores.

Las personas o sujetos tenemos una amplia paleta de placeres a nuestra disposición que además son idiosincrásicos, lo que quiere decir que son privados: cada cual extrae placer de unas cosas y no de otras. Por ejemplo si eres un amante de la musica, puede que te guste Mahler o quizá Bach, el jazz o el country-rock, si tienes mal gusto incluso puede que te guste Julio Iglesias, es verdad que sobre gustos no hay nada escrito lo que significa que la forma en que extraemos placer es una refinada técnica que hemos desarrollado cada uno de noesotros de forma creativa y privada. Cada sujeto está – digamos, especializado- en un tipo de placer adherido al placer universal por la música. La música da placer y el placer que extraemos de la audición de un concierto o canción cualquiera no es el mismo tipo de placer que sienten aquellos que se dan atracones de pasteles.

Hay -por asi decir- placeres fáciles y placeres dificiles. Nuestra especie está adaptada a identificar lo dulce con algo ventajoso en tiempo ancestral, la diferencia es que en el paleolitico no habia refinados de azúcar, y lo dulce -usualmente la fruta madura- no poseía como hoy el potencial destructivo que tiene el azúcar refinado sobre nuestra especie.

La obesidad de nuestro tiempo está relacionada con que casi toda la población somos portadores de un gen ahorrador de insulina lo que señala en la dirección de un linaje de homínidos que estuvieron sometidos -quizá cíclicamente- a la tortura incierta de las hambrunas. Nuestra adaptación es pues a la privación de hidratos de carbono, es por eso que la sobrecarga de azúcares (presentes en bebidas, ketchup, pasteles, helados, galletas y golosinas) que hoy consumimos es letal para nuestra especie (acumulándose sus sobrantes en la grasa subcutánea), pero aun es más peligroso que usemos estos azúcares como premio o soborno de nuestros hijos (Tiger 1992). Estamos construyendo pues un futuro de diabéticos y obesos mórbidos.

Lo cierto es que tanto los azúcares como las grasas o la sal son consumidos en grandes cantidades en nuestro mundo actual porque provocan placer y no existe una cultura psicológica sobre el placer a diferencia de su opuesto: el dolor. Tenemos una lengua diseñada para gustar de lo dulce, del sabor de las grasas animales y de la sal y es por esta razón que la comida es sin ninguna duda algo que está muy controlado tal y como conté en este post. Comer, para un omnívoro es peligroso y por eso es un acto ritualizado social y culturalmente a través de la gastronomia, la tradición y la buena educación en la mesa, medidas higiénicas y etc.

Comer es pues un acto social, un placer social, pero existen ciertas diferencias entre el placer del gourmet y el llenado compulsivo del que se atraca de chocolate.

El chocolate es otro de esos alimentos curiosos que convocan grandes pasiones entre sus consumidores, no solo es azúcar, con o sin lácteos sino que además contiene cacao, un fruto que contiene un producto llamado teobromina que se comporta de una manera similar a la dopamina. Sobre si provoca adicción o no es irrelevante si seguimos el argumentario de este post y que es el siguiente:

Todo lo que provoca placer puede ser adictivo si:

  • Es fácil de obtener.
  • Es autoadministrado.
  • Se consume en aislamiento o sin ritualización social.
  • Sustituye a otro tipo de placeres más elaborados o dificiles.
  • Es la fuente primordial de  placer.

Comer chocolate no es una adicción siempre que el chocolate no sea un sustituto de cualquier otra cosa o impida el obtener placer de otra manera, se consuma de forma moderada o social (sin atracones).

Algunos autores como Tiger han manifestado que tanto el azúcar como el chocolate (los placeres fáciles) mantienen a ciertos adultos en posicionamientos psicológicos infantiles (neobebés, les llama), personalmente estoy de acuerdo con esa idea: la afición al dulce es una recompensa fácil para el cerebro y está desprovista de refinamiento placentero a la vez que obstruye la diversificación de la dieta.

¿Para qué probar cosas nuevas si lo que me gusta es el chocolate o la coca-cola?

Siguiendo con estos argumentos nos será más facil identificar estos placeres fáciles que sobrecargan nuestro sistema dopaminárgico y pueden llevarnos de cabeza hacia la adicción o la compulsión:

  1. El azúcar, el chocolate, la grasa o la sal concocan mayor placer fácil que extraer una amplia paleta de sabores diversos de una dieta completa. El biberón siempre será mas fácil que el pecho para un bebé.
  2. El consumo de pornografía o  la masturbación convocan placer (recompensa cerebral y adicción) porque son placeres fáciles si los comparamos con la dificultad y el riesgo de buscar, obtener y retener una pareja sexual.
  3. El pensar da placer, siempre será más placentero compartir las ideas con alguien que pensarlas a solas  y mucho más si estas ideas tienen feed back, las ideas que tienen retorno social provocan más placer que aquellas que se piensan a solas que siempre tienen el riesgo de cnvertirse en obsesiones.

Dicho a modo de conclusión: no podemos hacernos adictos a Bach, pero si al chocolate. Para que Bach nos provoque placer hay que saber algo de música, oir a Bach y si se quiere saber algo de su  tiempo. Para disfrutar de Bach es necesario una cierta instrucción, algo que nos viene de lo social, para que nos guste el chocolate basta con ser un sapiens y llenarse de cualquier cosa.

Mi conclusión es que existe una recompensa cerebral y un placer del sujeto que incluye esfuerzo y aprendizaje que no existe en los llamados placeres fáciles, simples clones repetitivos de sí mismos.

Bibliografía.-

Lionel Tiger: “En busca del placer”. Paidós (Contextos). Barcelona 1992.

Somos asimétricos

abril 23, 2013

Por fuera parecemos simétricos, pero en realidad no lo somos ni por fuera ni por dentro, eso si, por dentro es más obvio. Tenemos un corazón en la parte izquierda, dos pulmones que no son exactamente iguales, uno con tres lóbulos otro con dos, tenemos un higado  a la derecha y un bazo a la izquierda, dos riñones y hasta dos testiculos que no son tampoco iguales ni en tamaño ni en forma.

La asimetría es parte pues de nuestra esencia, de nuestra forma, somos seres quirales.

Pero lo más importante de nuestra asimetria procede de una parte concreta de nuestro cuerpo: el cerebro.

Se supone que la hominización tiene que ver con esta asimetría dado que la aparición del lenguaje tiene que ver con la especialización de nuestro cerebro izquierdo en el habla, del por qué las estructuras de Broca y Wernicke se instalaron en el hemisferio izquierdo no sabemos nada salvo algunas teorías sin confirmar y que aparecen en los videos relatados mas abajo y procedentes del programa “Redes”, donde el profesor Mc Manus, un experto en la lateralidad de nuestro cerebro nos cuenta algunas cosas sorprendentes.

Y que sirven quizá para aclarar por qué en nuestra especie existen los zurdos, una condición heredable de la que sabemos aun poco. ¿Por qué la evolución diseñó sujetos zurdos?

Y aun más: la lateralidad en nuestro cuerpo parece girar en tres ejes, es anisotrópica, es por eso que podemos ser zurdos de piernas pero no de manos, y más : podemos ser zurdos de oido pero no de manos.

Lo cierto es que entre otros simios la lateralidad y habilidad con las manos se reparte al 50%, asi se sabe que los gorilas son la mitad diestros y la otra mitad zurdos. ¿Por qué en nuestra especie sólo hay un 10% de zurdos?

Video 1.-

Video 2.-

Pero la cosa se agrava porque también las moléculas son zurdas o diestras, concretamente los aminoácidos son de izquierdas (levógiros) y los azucares dextrógiros (de derechas), de manera que todo parece indiciar que la asimetría tambien atañe al nivel molecular. Y más: para que sean activas estas moléculas han de estar en la posición que toca siendo inactivas en el estado especular.

Video 3.-

Video 4.-

Video 5.-

La zurdera es una condición heredable, si bien su transmisión no es sencilla -lease mendeliana-  sabemos que hay un gen ( el LRRTM1) destinado a este fin, seguramente un derivado de algún gen fetal destinado a colocar el corazón en el costado izquierdo, pero no sabemos la función evolutiva de esta condición, ni sabemos qué ventajas aporta a los individuos ser zurdos. Sabemos sin enbargo de sus desventajas: al parecer la mortalidad es superior en los sujetos zurdos que en los diestros y probablemente entre los homosexuales está mas representada esta condición de zurdos. También la búsqueda de sensaciones ha sido reportada como endofenotipo caracteristico de este grupo de personas.

Se ha dicho que la zurdera seria una ventaja para la lucha, por el efecto sorpresa que podria causar en el contrincante o como desempeño eficaz en la caza en grupo. Sin embargo si esto fuera cierto no está claro por qué la evolución no hizo en los humanos el mismo trabajo que en los gorilas, mitad y mitad. Se han señalado otros mecanismos implicados, como la selección de baja frecuencia, algo que viene a decir que ciertos rasgos serian seleccionados un poco para que haya de todo, para cumplir con ese designio que llamamos diversidad y que por lo que sabemos parece ser el “propósito” de la evolución.

Lo cierto es que la asimetría -la lateralización- cerebral está relacionada con la aparición del lenguaje y que existen algunos peajes a esto que llamamos hominización, uno de ellos es la aparición de la esquizofrenia, otro mucho más neutral desde el punto de vista adaptativo podria ser la zurdera que tambien puede ser vista como una reserva cognitiva de nuevos talentos como postula Mc Manus.

Pero el misterio aun no ha sido desvelado del todo.

Adoctrinamientos y nepotismos

marzo 29, 2013

Dime a qué partido votas y te diré que parte de la ciencia rechazas

Eduardo Zugasti

doctrina

Esta semana ha saltado a la prensa un curioso debate propiciado por las NNGG del PP de Castellón. A alguien se le ocurrió montar una web para que los alumnos puedan denunciar los “adoctrinamientos” que los profesores ungidos por eso que ha venido en llamarse “libertad de catedra”, hacen en las universidades españolas y que según los miembros de NNGG implican un fuerte sesgo ideológico que viene a imponerse a lo que deberia enseñarse en las universidades: ciencia.

El mandoble de doble filo no se hizo esperar mas que un dia, porque inmediatamente los progres ya tenian un chivo expiatorio: una profesora del CEU llamada Gloria Casanova (una universidad católica) de Valencia habia “adoctrinado”a sus alumnos a través de unas declaraciones en clase sobre el aborto, la violación y otras lindezas.

La diferencia entre las declaraciones de la profesora del CEU y otras -que conozco de primera mano procedentes de la universidad pública- es que son opiniones de una profesora católica que ejerce su magisterio en una universidad privada, concretamente en la facultad de periodismo y donde van aquellos hijos de católicos que buscan acomodo en sus aulas, pagando cuantiosas matriculas, eso si. De manera que en mi opinión la Casanova no está haciendo ciencia cuando dice que el aborto es un crimen (si es que lo ha dicho) o cuando dice que Dios nos pone a prueba con una violación y cosas asi. Eso no es ciencia sino fe, más concretamente eso es una creencia -irracional y si se quiere fanática- pero una creencia al fin y al cabo.

El adoctrinamiento procede más bien del lado opuesto de la trinchera, cuando la ideología se disfraza de papers y de ciencia: son las universidades públicas las que usan la ciencia para adoctrinar -por acción u omisión- y más concretamente son ciertas disciplinas las más sensibles al adoctrinamiento. Concretamente la psicología me parece una de las disciplinas donde se dan más casos de adoctrinamiento de sentido contrario al de la Casanova.

Sucedió con Freud, siempre silenciado en las facultades de psicología y recientemente sucede con Darwin algo muy parecido. Ni Freud ni Darwin empastan bien con los poderes dicotómicos en los que la sociedad está dividida desde principio de siglo. Freud es poco “científico” o un “obseso sexual” y es el padre de una “pseudociencia” -como se dice ahora- y es por eso que las facultades de psicología -algunas de las cuales dan por buena la teoria queer- han rechazado al mayor talento que la psicología ha dado en los ultimos 200 años. Poco científico.

Darwin en realidad es un caso similar, el problema aqui tropieza por la derecha con la teoria del diseño inteligente y del creacionismo puro y duro; por la izquierda con el gran problema de la selección social. Asi mientras los de derechas-creacionistas no tragan a Darwin, sin embargo encuentran en sus ideas justificaciones para lo que seria un darwinismo social, mientras que la izquierda que es atea o agnóstica abraza la parte genética de la evolución (la selección natural) pero niegan la parte social que les enfrenta con la evidencia de que no somos tan iguales como habíamos imaginado. Por otra parte la version holística o cosmológica empasta mal con las ideas conservadoras pero vuelve a encontrar eco en esa especie de religión a la carta que propugnan los “progresistas” de la “new age”. En este post de Eduardo Zugasti podeís perseguir estas ideas, junto con este otro post de Cultura 2.0.

Es cierto que: la búsqueda de una sociedad socialista, o de una comunidad devota y ordenada, empujan realmente a las personas a aceptar o rechazar partes substantivas de la ciencia.

Y eso si que es adoctrinamiento, me refiero a ideas que están en el eje de torsión de como nos imaginamos el mundo y que son estas cuatro ideas:

  • El fantasma en la máquina.
  • El mito del buen salvaje.
  • La negación de las diferencias sexuales.
  • La tabla rasa.

El fantasma en la máquina es la idea de que existe un principio atemporal o entidad distinta a la propiamente material que se encarna o constela en la materia y la anima. Es por eso que el fantasma en la máquina es el equivalente del alma religiosa, un principio inmaterial o sobrenatural. En realidad esta idea no ha sido resuelta porque encierra uno de los grandes misterios de la neurociencia que es el dilema cerebro-mente y se alimenta de nuestro desconocimiento acerca de la pregunta dificil de la neurociencia. Lo que sabemos a fecha de hoy es que no es necesario invocar a ningún fantasma para explicar el funcionamiento de la máquina y aunque nos resulte dificil de comprender las claves están en profundizar más aun si cabe en nuestro conocimiento de lo material, incluyendo en lo material a las ciencias sociales que tambien son ciencia. Hoy, en la ciencia sólo los neoplatónicos como Sheldrake o Penrose defienden una postura compatible con el fantasma en la máquina.

Del mito del buen salvaje no voy a decir nada ahora porque ya escribi un post sobre esta vieja idea roussoniana de que el hombre librado a sus propias fuerzas y sin la sociedad seria inevitablemente bueno. La idea de que es la sociedad la que pervierte al hombre es una idea ridicula que aun hoy podemos perseguir en ciertas ideologías de izquierda, buenistas o utópicas que paradójicamente han contribuido de forma notable a aumentar los beneficios de una educación libre, gratuita y universal. Hasta hoy, donde estas ideas parecen haber tocado fondo y alimentado grandes bolsas de decepción, fracaso educativo y gasto social. El mito del buen salvaje alimenta aun hoy gran parte de las Constituciones de los paises mas opulentos y democráticos de Occidente al sostener -de forma ya contradictoria con lo que sabemos de genética-  que todo individuo es reinsertable o rehabilitable cuando comete un delito. Se trata del mito y la creencia que existe detras de nuestro sistema de justicia, demasiado blando y permisivo con el crimen y orientado hacia el redentorismo y del que ya hablé aqui, en este post sobre “Culpa y Biología” a propósito de “Incógnito”, el libro de Eagleman.

Algo parecido sucede con el mito de la tabla rasa, uno de los paradigmas de la idea de igualdad con la que supuestamente todos venimos al mundo como una pizarra sin escribir, un renuncio a la genética y a la ciencia, o mejor, como dice Pinker una negación persistente de la evidencia. Algo parecido sucede con la otra patata caliente con que se enfrenta la verdad cientifica: la diferencia sexual. Un mito alentado a partes iguales por la izquierda y las feministas que han llegado a escotomizar hasta las diferencias sexuales limitando el tema de las diferencias a constructos sociales o de género. En este modo de pensar si les quitáramos a todas las niñas las muñecas y a todos los niños los mecanos, los sexos serian cada vez mas iguales. Otra falacia desenmascarada. El lector puede leer este post sobre la paradoja noruega donde aparece bien a las claras lo que es ciencia ( o simple conocimiento empirico y sentido común) y lo que es ideologia.

De manera que ya sabemos que el principal adoctrinador es la ideología que practican las personas concretas. Pero no solo la ideología adoctrina sino el nepotismo familiar. Un nepotismo que puede resumirse en la siguiente y antidemocrática frase: “todos queremos más a nuestros hijos que a los hijos del vecino”. ¿No es cierto? ¿Y no es cierto también que por nuestros hijos hariamos cosas que no hariamos por los hijos de los demás? ¿Y no es cierto que los padres se preocupan más por sus hijos que por sus padres?

Lo que indica que el nepotismo es algo profundamente biológico, no un constructo social. Yo quiero a mis hijos porque son mios y portan mis genes y si sobra algo puedo tambien querer a otros niños, pero por supuesto menos que a los mios. El nepotismo es algo biológico y que va de arriba-abajo, del padre al hijo y que además puede constituirse como una identidad. Eso es lo que hay que esperar y legislar para evitar que la sociedad entera favorazca solo a los hijos de los privilegiados

La probabilidad de que un hijo sea de iquierdas es mayor en las familias de izquierdas y del mismo modo si usted se ha educado en una familia conservadora tiene más probabilidades de ser religioso, creer en Dios, abominar del aborto y estar en contra del matrimonio entre homosexuales que si  se ha criado en una familia “progresista”. De modo que la ideología es un nepotismo identitario y no tiene nada o muy poco de libre elección.

De manera que el adoctrinamiento es inevitable y en mi opinión el hombre del mañana habrá de acostumbrarse a vivir en un mundo muy dividido donde será dificil discriminar lo verdadero de lo falso. Lo que carecteriza nuestras sociedades avanzadas es el disenso, no hay lugar para consensos universales ya. Sucede porque este tipo de sociedades han alcanzado supuestamente el meme verde que es el meme que lleva colgando el valor del igualitarismo. Todas las opiniones tienen el mismo derecho de manifestarse (lo que no significa que todas tengan el mismo valor) y de alguna forma enredan el buen gobierno de una sociedad donde cada uno cree tener el derecho a imponer su propio nepotismo identitario. El problema de las sociedades “verdes” es que se encuentran en un cuello de botella -descrito por Wilber aqui- y que impiden el progreso y la trascendencia de los valores que arrastran consigo.

Lo que es de esperar es una guerra continua entre nepotismos identitarios, lo que es lo mismo que decir entre ideologias: la izquierda y la derecha tradicionales ya amansadas, domesticadas y pervertidas por el poder y el dinero darán lugar a nuevas ideologias más radicales que profundizarán aun más en esa división o disenso hasta el paroxismo.

¿Existe alguna solución a este dilema?¿Cómo atravesaremos ese cuello de botella que se cierne sobre nosotros? ¿Podemos prescindir de nuestro nepotismo identitario? ¿Como escapar del atractor de la ideología?

Lo intentaré en el proximo post.

La paradoja noruega

marzo 12, 2013

Todo el mundo sabe que Noruega es uno de los paises más igualitarios del mundo. En él curiosamente se da la siguiente paradoja: a pesar de todas las politicas orientadas hacia la igualdad de géneros, los hombres y las mujeres no coinciden con sus intereses profesionaless y siguen habiendo más hombres ingenieros y más mujeres enfermeras.

Un programa de la televisión noruega sale a la calle para entrevistarse con distintos cientificos de todo el mundo con objeto de responder a esta pregunta que parece esconder una paradoja, puesto que lo que seria de esperar es que el igualitarismo educativo disolviera estas diferencias de intereses.

No es asi, lo interesante del documental es observar las dos posiciones entre los entrevistados, los que defienden que los géneros son constructos sociales y los que por el contrario defienden su causalidad biológica como resultado del proceso evolutivo.

Dejo al lector que sea él mismo el que encaje todas las piezas.

Video 1.-

Video 2.-

Tit for tat

marzo 6, 2013

monos

Maynard Smith es un genetista y biologo evolutivo inglés que entre otras cosas es conocido por haber llevado la teoria de los juegos al campo de la evolución.

Interesado en conocer las razones por las que las estrategias de cooperación habían sobrevivido a la deriva evolutiva a pesar de que los comportamientos egoístas dan premio evolutivo seguro, Maynard Smith llevó el conocido dilema del prisionero a entornos ancestrales para comprobar qué estrategias tenian premio y comprobar que, contrariamente a la intuición, estas estrategias no eran necesariamente las egoístas.

Siempre y cuando, claro está, existan varias tiradas, lo que se conoce con el nombre de dilema del prisionero reiterado. Las interacciones sociales entre individuos de nuestra especie suelen llevar este marchamo, es decir las interacciones con un miembro de nuestra especie no se dan una única vez sino que suelen repetirse, afortunadamente guardamos memoria de ellas.

En un post donde hablé del grooming (despiojamiento), una conducta social observable de cooperación o explotación ya me ocupé de desvelar como encajaban estas estrategias entre sí, a fin de resultar despiojado por un congénere, alli demostraba Smith que le mejor estrategia era el tit for tat, en castellano “toma y daca”.

Las estrategias posibles en la interacción social.-

  • La bonachona, siempre coopera aunque le traicionen
  • La vengativa, una vez le traicionaron y siempre traiciona.
  • La explotadora, nunca coopera pero acepta la cooperacion ajena.
  • La lunática, coopera o traiciona al azar.
  • Desconfiada, anticipa el engaño y traiciona al principio pero puede cooperar cuando confia.
  • El toma y daca, comienza cooperando pero luego solo coopera con quien coopera y traiciona a los traidores.

Despiojarse a solas es bastante difícil debido a que para el individuo es imposible llegar con sus propios medios a cada uno de los rincones donde los parásitos anidan y de hecho el despiojamiento ha sido quizá la primera interacción social entre individuos, mucho antes que el juego, el baile, la celebración o el coito consensuado. Una conducta que redundantemente no sirve tan sólo para asearse sino que también y secundariamente fortaleció los vínculos sociales, grupales, familiares y sexuales y acaso también las primeras discriminaciones entre individuos, que podríamos dividir en dos grandes grupos: los que siempre desparasitan (bondadosos) y los que nunca lo hacen aunque son desparasitados (tramposos). A los primeros les llamaremos altruistas y a los segundos egoístas, aunque la evolución llegó a compromisos de altruismo mutuo (Trivers,1971): despiojarse en parejas, una actividad que seguramente iniciaron las madres a partir del aseo de sus crías y una estrategia que ganó adeptos y por tanto posibilidades genéticas, desparramándose por la población como una estrategia poderosamente estable y que respondería a un sencillo programa como este:

(Si) yo te despiojo ahora

(Entonces) tu me despiojas después

Lo que abrió la puerta a una contraestrategia evolutiva simétrica: el engaño, es decir la estrategia de aquellos individuos egoístas que aceptan la desparasitación sin aceptar los costos de la misma (despiojar a su vez). Pero este tipo de engaños no pueden repetirse de nuevo con la misma pareja ya avisada, de modo que el individuo tramposo deberá buscarse para cada desparasitación una nueva pareja ingenua que le despioje primero y que luego se quede con las ganas de ser – a su vez – desparasitado. La razón por la que estos tramposos no han prevalecido en la mayoría de la población es que una vez descubiertos en sus intenciones la mayor parte de los individuos ya no invertirán esfuerzos en su despiojamiento, con una salvedad: aquellos bonachones que con independencia de la experiencia no aprenden de sus errores o son incapaces de negarse a despiojar a un necesitado.

El problema es que en una comunidad no pueden existir demasiados bonachones porque ejercerían un efecto poderoso de llamada frente a los tramposos, de modo que ambas poblaciones, bonachones y tramposos extremos están poco representados entre las comunidades de homínidos parasitados y por consecuencia en ese almacén de posibilidades génicas (Bateson 1979) que llamamos genoma. Una vez institucionalizado el engaño la contraestrategia siguiente es la anticipación del engaño que practican casi todo el resto de individuos, aun aquellos que practican el altruismo reciproco, pero las cosas tampoco son lo que parecen, porque siempre uno tiene que empezar a invertir esfuerzo el primero a la espera de que el otro no le traicione después, la lógica opera de parte de entender que el otro puede ser un traidor, de modo que lo natural es la estrategia desconfiada, es decir no empezar nunca el primero a despiojar a nadie y luego una vez encontrada una pareja en la que confiar aplicar el modelo “toma y daca”: yo te despiojo a cambio de que me despiojes.

Estas conductas están sometidas a autoregulación por oscilación critica, cada una de ellas precisa de las vecinas. En efecto, la desaparición de los individuos tramposos generaría una proliferación de individuos bonachones que a su vez serían explotados por los vengativos o los desconfiados que poco a poco irían haciéndose más numerosos, disminuyendo simétricamente las poblaciones de bonachones o emergiendo nuevas conductas similares a los explotadores egoístas extinguidos que cada vez dispondrían de herramientas de engaño más perfeccionadas, lo que provocaría a su vez la disminución de los vengativos o desconfiados peor equipados para la explotación que los genuinos egoístas.

Por otra parte la extinción de la población de bonachones tendría un efecto letal sobre la población de egoístas explotadores que por mutación deberían disponer de nuevas estrategias cada vez más sofisticadas de engaño para explotar a desconfiados o a los “toma y daca”. Ambas posibilidades indican que aquellas conductas destinadas al engaño o a la discriminación y anticipación de potenciales engaños se verían favorecidas por la selección, como así parece haber sucedido en nuestra especie.

La mejor estrategia.-

De donde se desprende que en términos de conseguir el propósito de lograr ser desparasitado (cuando el juego se juega más de una vez) la estrategia “toma y daca” es la que sale mayormente beneficiada. Curiosamente, el lunático puede esperar ser desparasitado cuando sus interacciones con los “toma y daca”, o los desconfiados vayan en la línea de cooperar, pero quedará sin desparasitar cuando se enfrente a estrategias egoístas o a sus propios compañeros lunáticos impredecibles.

La estrategia vengativa sale mal parada y sólo gana en su interacción con los bonachones, casi tan mal como los egoístas que dependen en exclusiva de la población de ingenuos para subsistir, sin embargo el bonachón que a primera vista pareciera el mayormente perjudicado en sus interacciones desparasitadoras puede esperar cooperación de los individuos “toma y daca”, de los desconfiados y de sus congéneres bonachones, constituyendo una estrategia con mayor puntuación evolutiva que las “tramposas o malvadas” es decir de los no cooperadores bien sea por egoísmo o rencor.

Y un consejo:

Coopera con quien coopera contigo o como decian los curas de cuando entonces: amor con amor se paga.

La autotrascendencia

febrero 23, 2013

Cualquier cosa que nos una tiene un aire de sacralidad

Jonathan Haidt

La autotrascendencia es un rasgo de personalidad psicológicamente medible (test de Cloninger) y que puede definirse como el deseo o la sensación de pertenecer a algo más grande que uno mismo, a un Todo del que nosotros somos parte. El pensamiento común (profano) no suele dar lugar a este tipo de vivencias de pertenencia o filiación, pero a veces en determinadas situaciones tenemos acceso a ello, en aquel lado de más allá del espejo..

Usualmente este acceso es descrito con una sensación de júbilo o de éxtasis, de un sentimiento oceánico como decia Freud y que supone la dilución del Yo en un nosotros. Esta dimensión de nuestra personalidad es conocida con el nombre de espiritualidad y eso que se encuentra al otro lado de lo profano es conocido como “lo sagrado”.

Lo interesante de la formulación de Haidt es que considera que la autotrascendencia, a la que se puede llegar a través de drogas, la religión, experiencias grupales de tipo deportivo o aun en la guerra, sucede porque nuestro cerebro está diseñado para ponerse en modo “nosotros” (grupo) del mismo modo como puede trabajar en mode “Yo” que es como trabaja la mayor parte del tiempo. Naturalmente el mode “nosotros” apaga o amortigua el mode “yo” que es al parece lo que se encuentra en la base de estas experiencias místicas, espirituales o sagradas que evolucionaron en nuestro cerebro precisamente porque en algun lugar de la selección natural aparecieron como ventajosas para aquellos individuos que las adoptaron.

Pero es mejor que veaís el video de TED donde Haidt nos lo cuenta basándose en la teoria de la selección basada en el grupo de Wilson, de la que hablé aqui.

Bibliografía.-

Cloninger, C. R. (2000). Biology of personality dimensions. Current Opinions in Psychiatry, 13, 611-616.

¿Por qué nos gustan los ojos azules?

febrero 6, 2013

ojoazules

Somos diploides.

Lo que significa que somos portadores de dos juegos de genes, la mitad de ellos proceden de nuestro padre y la otra mitad de nuestra madre.

Ser diploides tiene muchas ventajas, la más importante es que si heredamos un alelo peligroso de uno de nuestros progenitores, el otro puede minimizar el estropicio, pero ser diploide tiene tambien sus costes.

El coste es que cada alelo concreto ha de competir con su pareja.

Vamos a detenernos en el color de los ojos, algo que conocemos como herencia mendeliana. Hay dos alelos que controlan el color del iris, llamemosles A (pardo) y a (azul). Cada padre tiene un genotipo distinto que puede ser AA, Aa y aa, que combinado con el genotipo de la madre da lugar a tres combinaciones después d ehaberse reducido a la mitad. De tal modo que el niño será genotipicamente AA, o Aa o aa. El asunto sin embargo visto desde el fenotipo cambia, pues o bien se tienen los ojos pardos o bien se tienen azules (con la excepción de las combinaciones intermedias). Fenotípicamente hablando el niño manifestará o bien el alelo A (pardo) o bien el alelo a (azul).

“Manifestará” significa que uno de estos alelos le ha ganado la partida (evolutiva) al otro y como de todos es sabido los ojos pardos son dominantes, es decir el alelo A tiene preferencia sobre el alelo a. Decimos que el alelo a es recesivo.

Lo que nos permite predecir que los ojos pardos serán más frecuentes en la población que los ojos azules.

¿Pero por qué el alelo A es dominante?

Lo mas probable es que la evolución le haya elegido por ser más adaptado. Es obvio que en la mayor parte de entornos con muchas horas de sol el color pardo protege mejor de las radiaciones UVA que el color azul. Y es por eso que es predecible que el color azul abunde en latitudes septentrionales, alli donde hay menos horas de luz.

El color azul es menos frecuente. ¿Pero es la frecuencia suficiente motivo para que nos resulte mas atractivo?

No, no lo es. El color azul, como los ojos grandes, la piel blanca o la delgadez nos resultan atractivos porque son rasgos infantiles insertados en adultos y denotan juventud.

Observen:

chimpance

¿Es mono este mono?. Es obvio que este ejemplar despierta en nosotros un sentimiento de ternura. El mono nos parece mono por su vulnerabilidad, apela anuestra protección, nuestro cariño. Ahora observen sus ojos.

damayvagabundo

Los ojos grandes y redondos son rasgos neoténicos y nos resultan atractivos porque nos comunican que sus portadores son jóvenes, es decir tienen un alto potencial de fertilidad. Es muy posible que la neotenia haya evolucionado en nuestros gustos precisamente porque resulta un buen señalamiento de fertilidad. Disney lo sabia y conocia perfectamente esta tecla cuando diseñó sus personajes ya universales.

patodonald

El pato Donald mostraba grandes ojos azules.

mickey

Y Mickey mouse que ha cambiado bastante con el tiempo siempre buscando esos ojos redondos, abiertos y aniñados que tanto nos gustan a los humanos.

No en vano Stephen Jay Gould (The Nature of Happiness, 2004). afirmó que la selección sexual en nuestra especie habia favorecido este tipo de rasgos juveniles que de alguna forma suponía un seguro para que las crías se sintieran queridas por sus progenitores.

Y más tarde fueran elegidas por sus parejas.

Un mapa de frecuencias de distribución de ojos azules en Europa:

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La infidelidad

enero 26, 2013

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Ha sido después de leer este artículo de hoy publicado en el Pais y firmado por Anne Ce, que se me ha ocurrido escribir este post después de haber sido inundado por recuerdos, recuerdos de mi adolescencia.

Y he recordado a Mosen Ramón diciendo que el matrimonio era la mejor manera de evitar la concupiscencia. La del hombre claro está, pues las mujeres o no tenian concupiscencia o la perdían apenas se casaban. Más tarde comprobé que esto era más o menos cierto.

Y algo de razón tenia mosen Ramón con eso de la concupiscencia (el mismo era un hombre) que al parecer no era como los demás, a juzgar porque no habia tenido que recurrir al remedio convencional que recomendaba. Yo sabia bien que era la concupiscencia, tendria unos 15 años, la situaba en la entrepierna, era como una especie de erupción, un torrente hidraulico de deseo que parecia proceder del infierno y  que no cesba jamás, era -como decian los curas de entonces- el mismisimo Satanás el que habitaba alli, en mi bragueta, la tentación de la carne, los placeres del mundo. Ah! cuanto trabajo nos daba Satanás a los adolescentes de entonces.

Y aqui comienza mi primera intuición acerca de las desigualdades del mundo: ellas no estaban sometidas a Satanás, ellas eran puras y sus impurezas eran cíclicas y le llamaban “regla”. Entonces no podian tocarse por si, pero el resto del tiempo eran como ángeles, no tenian a Satanás bajo la falda pugnando por emerger o al menos si lo tenian nunca me pidieron consuelo para aquel infiernillo donde Satanás pretendía volver. Fue asi, de forma abrupta como me di cuenta: los hombres estamos sometidos al demonio de la carne permanentemente y nunca nos abandonaria y ellas se dejaban querer y nos apartaban la mano. De eso iba el juego, hasta que cuando ya no se podia más uno se casaba por aquello de la concupiscencia y empezaba a engordar.

De manera que esta mañana cuando he leido este artículo, escrito por una mujer (qué sabrá ella) me he sentido indignado como un iaioflauta cualquiera. Es injusto que ellas salgan con el tema de la infidelidad, ellas, el poderoso sindicato que defiende los derechos de las desatanizadas, ellas las defensoras de la honestidad en la pareja, que viene a decir algo asi como: no le pongas los cuernos a tu mujer con tu amante, si estás enamorado de ella, véte con ella.

Es curioso que la articulista se meta con la honestidad de aquel que se debate entre ésta y la otra y no caiga en la cuenta de que el problema no es ésta o la otra sino la monogamia. Abandonar a la esposa oficial para caer en brazos de otra no resuelve el problema, solo cambia los personajes.

Y el problema es éste: los hombres necesitamos variedad y las mujeres necesitan estabilidad.

¿Pueden compatibilizarse la variedad y la estabilidad?

Claro que si, solo que necesitamos muchos recursos emocionales y una inteligencia algo dotada para no cometer errores de bulto. Y el principal error de bulto es autoconvencerse de que nos hemos enamorado de otro/a. En realidad la mayor parte de las personas casadas que conozco lo que buscan son relaciones a corto plazo, sin costes ni peajes, tanto ellos como ellas (en menor proporción).

Los principales enemigos de esta estrategia son dos: el creerse enamorado/a o el enredarse en una relación que copie o mimetice a la otra. Pero la peor estrategia para un hombre seria meterse en dos hipotecas a la vez, cosa que hay que vigilar de cerca porque las mujeres entienden el amor de una forma quasi inmobiliaria.

Y ahora les hablaré de la monogamia.

La monogamia, la poligamia y la promiscuidad son las tres estrategias evolutivamente estables (EEE) de las que hablaban Trivers y Maynard Smith y que han tenido éxito en nuestra especie. Cada una de ellas tiene sus ventajas y sus desventajas, pero lo importante es comprender que las tres se encuentran activas tanto en hombres como en mujeres a fin de lograr diversificar los genes del personal. De eso va la vida, los replicantes solo buscan hacer copias de sí mismos.

Las ventajas de la monogamia alcanzan tanto a la mujer como al hombre. dado que la mujer viene de serie con el handicap de la cruel atadura (no puede desprenderse de su prole) y la crianza de la misma impone grandes sacrificios y gasto de recursos, obetener la compañia de un hombre comprometido con la crianza (de sus) hijos es una buena estrategia, una estrategia de cooperación a largo plazo. Es por eso que las mujeres se afanan y compiten por este tipo de hombres, aquellos que se comprometen a largo plazo y aparentan ser buenos padres. Son los hombre proveedores, los preferidos de las mujeres y que no son necesariamente los mismos que elegirian para pasar una noche de sexo. Para los hombres las ventajas son claras: la mayor parte de los hombres sin atractivo o con poco atractivo o considerados de escaso valor de pareja (aqui hablé de este concepto) tienen una oportunidad de emparejamiento que probablemente no tendrian en condiciones de promiscuidad (chimpancés) o de poligamia (gorila).

En mi opinión esta es la razón por la que la monogamia se ha impuesto como la estrategia preferida en la mayor parte de la humanidad, al menos en la humanidad con más recursos y que no está obligada al nomadismo, a vivir en condicioens dificiles como los desiertos y en otros entornos hostiles.

Pero la monogamia tiene muchas desventajas, la más importante es que no tiene en cuenta la testosterona (lo biológico) de los hombres. Las mujeres son mucho menos activas sexualmente y una vez pasan los primeros ardores guerreros de la juventud y sobre todo cuando vienen los niños, la mayor parte de ellas pierden el interés por el sexo y sus maridos quedan deprivados alimentando otra vez a su Satanás juvenil y maldiciendo a mosen Ramón que no habia dicho ni una palabra de la escasa vocación sexual de las esposas profesionales.

La deprivación y los celos, la infidelidad, el rencor hacia las mujeres y la misoginia, la violencia llamada machista, la prostitución, el acoso y el acecho, el divorcio y el ahi te quedas, las guerras por los hijos y otros males proceden y son subproductos de un mito que se denomina “amor para siempre”.

De manera que pedir fidelidad u honestidad “consigo mismos” a estos señores deprivados me parece un broma moralista de mal tono. Ningún hombre seria infiel si tuviera un harén de 4 o 5 mujeres en casa a las que naturalmente habría que vigilar con eunucos armados, pues entonces serían ellas las que buscarian la diversidad cual gorrionas (*)

El problema en este caso seria que habría otros hombres que pasarían “la mano por la pared” y entrarían en conflicto con el que acapara tantos bienes sexuales.

Pero este es otro lío.

(*) Los gorriones son una especie con comportamientos muy parecidos a los nuestros: son predominantemente monógamos y establecen parejas de por vida pero no se privan de echar una canita al aire cuando pueden, tanto ellas como ellos. Y lo llevan a cabo a través de engaños, pues los machos no están dispuestos a mantener hijos de otros, al tiempo que no le hacen ascos a esparcir sus semillas a los cuatro vientos.

Eso es la vida y no como se la imagina esa señora citada más arriba.

La formación del criterio moral

enero 19, 2013

moral1

Para entendernos dire que la moral es un catálogo de normas acerca lo que está bien y lo que está mal. Se trata de una definición de mínimos.

El problema ahora es definir que significa “bien” y “mal”. Es verdad que todos tenemos una forma intuitiva de acercarnos a esa definición pero la mayor parte de la gente que conozco se establecería en una idea tautológica: está bien porque es bueno, agradable, placentero o porque asi lo quiere Dios. Y de ahi a pensar que si es bueno “debe ser” o “debe hacerse asi”, no hay más que un solo paso. Dicho de otra manera: la idea del bien cosechada desde el punto de vista de la intuición nos lleva de bruces al autoritarismo, a la imposición, a la prescripción religiosa y a la idea de pecado.

Pero las cosas no son lo que parecen, nunca lo son.

En este post hablé de un asunto que suele plantear Jonathan Haidt en sus conferencias, se trata de un dilema moral, el dilema del incesto entre hermanos. Alli planteaba que en ocasiones nuestra moralidad es tan burda que cuando se le plantea un dilema de esta naturaleza nos sentimos desconcertados.

Y lo estamos porque carecemos de razones racionales para condenar algo, en este caso el incesto en condiciones casi asépticas.

La segunda razón para sospechar de los criterios morales (incluyendo de los nuestros) es lo que se conoce con el nombre de la falacia moralista.

La mejor manera de definir la falacia moralista es ésta: si es bueno y deseable es verdadero aunque haya que falsear la realidad. Muchas de las ideas que sostenemos y que heredamos de la modernidad se basan en esta falacia, sobre todo aquellas que tienen que ver con el tema de la igualdad, un verdadero tabú para algunos de nuestros contemporáneos.

Hasta tal punto sucede esto que hablar de las diferencias entre cerebros sexuales se considera un ataque a la igualdad entre hombres y mujeres o entre heterosexuales y gays.

Dado que la igualdad es buena, hay que escotomizar las evidencias que se acumulan en torno a las diferencias. Esta es la falacia moralista.

Pero hay otra de sentido contrario: la falacia naturalista.

Es la que sostiene -siguiendo el anterior argumento- que dado que los humanos somos distintos lo que habria que hacer es tener dos sistemas educativos, dos sistemas de impuestos o dos sistemas sanitarios, uno para los reglados y otro para los “mutantes”.

Son falacias precisamente porque son mentiras, engaños, falseamientos de la verdad.

Si nuestros criterios morales se encuentran forjados y sostenidos por falacias -falacias que son en realidad errores cognitivos- qué podemos esperar de ellos. ¿Qué podemos esperar de nuestros criterios morales?

Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor y contemplar el clima de corrupción de nuestro pais (sin ir más lejos) para caer en la cuenta de que no existe nada más sobornable que los criterios morales. De manera que no hay que fiarlo todo a la moral. ¿Es que España es un pais de corruptos? ¿Es que todas las personas son corruptibles?

Si, casi todas. Lo que pone en cuestión nuestra idea de la moral. ¿Como se construye el criterio moral?

Hay dos maneras de pensar la moral, la más frecuente es pensarla como un órgano del cerebro, una especie de homúnculo que vigila nuestras acciones y pensamientos y los sanciona fuertemente a través de un censor que algunos han llamado Superyó o conciencia moral. Esta idea es simplemente falsa. La moral no es un órgano, ni una función del cerebro sino un símbolo de otro símbolo (el valor de lo colectivo).

Un simbolo es la forma en que nuestra mente se representa la realidad. Pues el cerebro no sólo percibe o conoce la realidad sino que se la representa en su ausencia. Sucede siempre que se representan abstracciones como libertad, igualdad, fraternidad , patriotismo o moralidad, La moralidad no es pues una cosa, un objeto tangible sino un código de conductas razonables para convivir con nuestros semejantes.

Y aqui aparece la cuestión principal y de la que quiero dejar testimonio -desde una base evolucionista-: la moralidad emergió para controlar las conductas de los individuos concretos por parte del grupo. La moralidad es un subproducto de la sociabilidad.

No cabe ninguna duda de que los grupos humanos tuvieron que inventar un código de conducta para defenderse del egoísmo individual que es casi siempre letal para los intereses de la mayoria. El problema de robar (apropiarse de algo que no nos pertenece) no es malo porque robar sea intrínsecamente malo o raro (de hecho es previsible que suceda) sino porque despoja al propietario de un bien escaso que por su precariedad precisa trabajo a finde poderse mantener y dado que las colectividades han de protegerse contra los tramposos, acabó emitiéndose un slogan como este “no robarás”.

No se trata pues de un mandato divino o de un mandato del Superyó, no es una pulsión que se encuentre en los genes o que se herede a través de ciertas proteínas sino que se trata de un aprendizaje social que ha de hacerse “ex novo“, para proteger a la comunidad de las esperables trampas de los individuos concretos, siempre será más cómodo robar una gallina que criarla, alimentarla y guardarla.

La pregunta que preside este post tiene ya muy cercana la respuesta.

Formamos nuestro criterio moral de acuerdo con el criterio moral de nuestros coetáneos. La moral es un consenso.

Nos parece moral aquello que para la mayoria es moral y nos parece inmoral aquello que para la mayoria es inmoral. Aunque nosotros nos considerámos excepciones de estos mandatos. Nosotros nunca transgredimos la moral, son los otros. Pues la moral no emergió o evolucionó para controlar la conducta propia sino la ajena.

A la mayoría nos parece inmoral, por ejemplo la corrupción politica.

Entonces la pregunta es ésta. ¿Por qué hay tanta corrupción politica si todos estamos de acuerdo en que es  intolerable?

Los ingenuos llegarán a pensar que los políticos son corruptos o psicópatas que ejercen su pulsión como el criminal en serie hace a partir de un incierto momento. Pero esta idea tampoco es cierta. La mayor parte de la gente que está en politica son como usted o como yo, no de otra pasta. Ellos se corrompen porque pueden corromperse, nosotros no podemos hacerlo porque estamos en otros lugares impermeables a las tentaciones.

Y esta es precisamente la clave de la corrupción: si se corrompen porque pueden corromperse ¿qué significa?

Pues significa que hemos construido un Estado pseudodemocrático por las prisas que en el Transición tuvieron sus agentes en terminarla y se ha construido un monstruo frankesteniano que se alimenta de sí mismo. La transición se cerró en falso y ahora estamos viviendo la contradicción de que no podemos esperar de la politica que se regenere a sí misma.

Es como esperar que las células normales del cuerpo ataquen y acaben con las células cancerosas de un determinado órgano por sí mismas.

La solución de España se encuentra en la Oncología previo paso por la Cirugía.

Lo importante ahora es señalar que la moral evoluciona, no es algo estático, no es un órgano ni una formación encefálica sino algo plástico, simbólico o intangible que admite flujos y reflujos y que precisa consensos.

En un post anterior ya conté las ideas de Kohlberg acerca de como evoluciona la moral. Lo que me parece ahora necesario es terminar este post con una idea-fuerza: la moral evoluciona en forma de consensos, sobre lo intolerable, pero no sabemos su dirección, de tal modo que es muy posible que los avances de la moral no equivalgan a una mayor libertad, cooperación o bienestar por parte de los ciudadanos. No parece que existan equivalencias entre la moralización o la desmoralización de ciertas conductas como el aborto, el animalismo o el alcoholismo. Simplemente no sabemos qué clase de sociedad prevalecerá, es por eso que la mejor explicación sobre la corrupción en nuestro pais es reconocer que no existe una tolerancia cero a estas prácticas. Simplemente el tejido colectivo aun no ha llegado a evolucionar lo suficiente para que meter la mano en la caja tenga un grado de rechazo similar al que tiene el asesinato.

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