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Adoctrinamientos y nepotismos

marzo 29, 2013

Dime a qué partido votas y te diré que parte de la ciencia rechazas

Eduardo Zugasti

doctrina

Esta semana ha saltado a la prensa un curioso debate propiciado por las NNGG del PP de Castellón. A alguien se le ocurrió montar una web para que los alumnos puedan denunciar los “adoctrinamientos” que los profesores ungidos por eso que ha venido en llamarse “libertad de catedra”, hacen en las universidades españolas y que según los miembros de NNGG implican un fuerte sesgo ideológico que viene a imponerse a lo que deberia enseñarse en las universidades: ciencia.

El mandoble de doble filo no se hizo esperar mas que un dia, porque inmediatamente los progres ya tenian un chivo expiatorio: una profesora del CEU llamada Gloria Casanova (una universidad católica) de Valencia habia “adoctrinado”a sus alumnos a través de unas declaraciones en clase sobre el aborto, la violación y otras lindezas.

La diferencia entre las declaraciones de la profesora del CEU y otras -que conozco de primera mano procedentes de la universidad pública- es que son opiniones de una profesora católica que ejerce su magisterio en una universidad privada, concretamente en la facultad de periodismo y donde van aquellos hijos de católicos que buscan acomodo en sus aulas, pagando cuantiosas matriculas, eso si. De manera que en mi opinión la Casanova no está haciendo ciencia cuando dice que el aborto es un crimen (si es que lo ha dicho) o cuando dice que Dios nos pone a prueba con una violación y cosas asi. Eso no es ciencia sino fe, más concretamente eso es una creencia -irracional y si se quiere fanática- pero una creencia al fin y al cabo.

El adoctrinamiento procede más bien del lado opuesto de la trinchera, cuando la ideología se disfraza de papers y de ciencia: son las universidades públicas las que usan la ciencia para adoctrinar -por acción u omisión- y más concretamente son ciertas disciplinas las más sensibles al adoctrinamiento. Concretamente la psicología me parece una de las disciplinas donde se dan más casos de adoctrinamiento de sentido contrario al de la Casanova.

Sucedió con Freud, siempre silenciado en las facultades de psicología y recientemente sucede con Darwin algo muy parecido. Ni Freud ni Darwin empastan bien con los poderes dicotómicos en los que la sociedad está dividida desde principio de siglo. Freud es poco “científico” o un “obseso sexual” y es el padre de una “pseudociencia” -como se dice ahora- y es por eso que las facultades de psicología -algunas de las cuales dan por buena la teoria queer- han rechazado al mayor talento que la psicología ha dado en los ultimos 200 años. Poco científico.

Darwin en realidad es un caso similar, el problema aqui tropieza por la derecha con la teoria del diseño inteligente y del creacionismo puro y duro; por la izquierda con el gran problema de la selección social. Asi mientras los de derechas-creacionistas no tragan a Darwin, sin embargo encuentran en sus ideas justificaciones para lo que seria un darwinismo social, mientras que la izquierda que es atea o agnóstica abraza la parte genética de la evolución (la selección natural) pero niegan la parte social que les enfrenta con la evidencia de que no somos tan iguales como habíamos imaginado. Por otra parte la version holística o cosmológica empasta mal con las ideas conservadoras pero vuelve a encontrar eco en esa especie de religión a la carta que propugnan los “progresistas” de la “new age”. En este post de Eduardo Zugasti podeís perseguir estas ideas, junto con este otro post de Cultura 2.0.

Es cierto que: la búsqueda de una sociedad socialista, o de una comunidad devota y ordenada, empujan realmente a las personas a aceptar o rechazar partes substantivas de la ciencia.

Y eso si que es adoctrinamiento, me refiero a ideas que están en el eje de torsión de como nos imaginamos el mundo y que son estas cuatro ideas:

  • El fantasma en la máquina.
  • El mito del buen salvaje.
  • La negación de las diferencias sexuales.
  • La tabla rasa.

El fantasma en la máquina es la idea de que existe un principio atemporal o entidad distinta a la propiamente material que se encarna o constela en la materia y la anima. Es por eso que el fantasma en la máquina es el equivalente del alma religiosa, un principio inmaterial o sobrenatural. En realidad esta idea no ha sido resuelta porque encierra uno de los grandes misterios de la neurociencia que es el dilema cerebro-mente y se alimenta de nuestro desconocimiento acerca de la pregunta dificil de la neurociencia. Lo que sabemos a fecha de hoy es que no es necesario invocar a ningún fantasma para explicar el funcionamiento de la máquina y aunque nos resulte dificil de comprender las claves están en profundizar más aun si cabe en nuestro conocimiento de lo material, incluyendo en lo material a las ciencias sociales que tambien son ciencia. Hoy, en la ciencia sólo los neoplatónicos como Sheldrake o Penrose defienden una postura compatible con el fantasma en la máquina.

Del mito del buen salvaje no voy a decir nada ahora porque ya escribi un post sobre esta vieja idea roussoniana de que el hombre librado a sus propias fuerzas y sin la sociedad seria inevitablemente bueno. La idea de que es la sociedad la que pervierte al hombre es una idea ridicula que aun hoy podemos perseguir en ciertas ideologías de izquierda, buenistas o utópicas que paradójicamente han contribuido de forma notable a aumentar los beneficios de una educación libre, gratuita y universal. Hasta hoy, donde estas ideas parecen haber tocado fondo y alimentado grandes bolsas de decepción, fracaso educativo y gasto social. El mito del buen salvaje alimenta aun hoy gran parte de las Constituciones de los paises mas opulentos y democráticos de Occidente al sostener -de forma ya contradictoria con lo que sabemos de genética-  que todo individuo es reinsertable o rehabilitable cuando comete un delito. Se trata del mito y la creencia que existe detras de nuestro sistema de justicia, demasiado blando y permisivo con el crimen y orientado hacia el redentorismo y del que ya hablé aqui, en este post sobre “Culpa y Biología” a propósito de “Incógnito”, el libro de Eagleman.

Algo parecido sucede con el mito de la tabla rasa, uno de los paradigmas de la idea de igualdad con la que supuestamente todos venimos al mundo como una pizarra sin escribir, un renuncio a la genética y a la ciencia, o mejor, como dice Pinker una negación persistente de la evidencia. Algo parecido sucede con la otra patata caliente con que se enfrenta la verdad cientifica: la diferencia sexual. Un mito alentado a partes iguales por la izquierda y las feministas que han llegado a escotomizar hasta las diferencias sexuales limitando el tema de las diferencias a constructos sociales o de género. En este modo de pensar si les quitáramos a todas las niñas las muñecas y a todos los niños los mecanos, los sexos serian cada vez mas iguales. Otra falacia desenmascarada. El lector puede leer este post sobre la paradoja noruega donde aparece bien a las claras lo que es ciencia ( o simple conocimiento empirico y sentido común) y lo que es ideologia.

De manera que ya sabemos que el principal adoctrinador es la ideología que practican las personas concretas. Pero no solo la ideología adoctrina sino el nepotismo familiar. Un nepotismo que puede resumirse en la siguiente y antidemocrática frase: “todos queremos más a nuestros hijos que a los hijos del vecino”. ¿No es cierto? ¿Y no es cierto también que por nuestros hijos hariamos cosas que no hariamos por los hijos de los demás? ¿Y no es cierto que los padres se preocupan más por sus hijos que por sus padres?

Lo que indica que el nepotismo es algo profundamente biológico, no un constructo social. Yo quiero a mis hijos porque son mios y portan mis genes y si sobra algo puedo tambien querer a otros niños, pero por supuesto menos que a los mios. El nepotismo es algo biológico y que va de arriba-abajo, del padre al hijo y que además puede constituirse como una identidad. Eso es lo que hay que esperar y legislar para evitar que la sociedad entera favorazca solo a los hijos de los privilegiados

La probabilidad de que un hijo sea de iquierdas es mayor en las familias de izquierdas y del mismo modo si usted se ha educado en una familia conservadora tiene más probabilidades de ser religioso, creer en Dios, abominar del aborto y estar en contra del matrimonio entre homosexuales que si  se ha criado en una familia “progresista”. De modo que la ideología es un nepotismo identitario y no tiene nada o muy poco de libre elección.

De manera que el adoctrinamiento es inevitable y en mi opinión el hombre del mañana habrá de acostumbrarse a vivir en un mundo muy dividido donde será dificil discriminar lo verdadero de lo falso. Lo que carecteriza nuestras sociedades avanzadas es el disenso, no hay lugar para consensos universales ya. Sucede porque este tipo de sociedades han alcanzado supuestamente el meme verde que es el meme que lleva colgando el valor del igualitarismo. Todas las opiniones tienen el mismo derecho de manifestarse (lo que no significa que todas tengan el mismo valor) y de alguna forma enredan el buen gobierno de una sociedad donde cada uno cree tener el derecho a imponer su propio nepotismo identitario. El problema de las sociedades “verdes” es que se encuentran en un cuello de botella -descrito por Wilber aqui- y que impiden el progreso y la trascendencia de los valores que arrastran consigo.

Lo que es de esperar es una guerra continua entre nepotismos identitarios, lo que es lo mismo que decir entre ideologias: la izquierda y la derecha tradicionales ya amansadas, domesticadas y pervertidas por el poder y el dinero darán lugar a nuevas ideologias más radicales que profundizarán aun más en esa división o disenso hasta el paroxismo.

¿Existe alguna solución a este dilema?¿Cómo atravesaremos ese cuello de botella que se cierne sobre nosotros? ¿Podemos prescindir de nuestro nepotismo identitario? ¿Como escapar del atractor de la ideología?

Lo intentaré en el proximo post.

La formación del criterio moral

enero 19, 2013

moral1

Para entendernos dire que la moral es un catálogo de normas acerca lo que está bien y lo que está mal. Se trata de una definición de mínimos.

El problema ahora es definir que significa “bien” y “mal”. Es verdad que todos tenemos una forma intuitiva de acercarnos a esa definición pero la mayor parte de la gente que conozco se establecería en una idea tautológica: está bien porque es bueno, agradable, placentero o porque asi lo quiere Dios. Y de ahi a pensar que si es bueno “debe ser” o “debe hacerse asi”, no hay más que un solo paso. Dicho de otra manera: la idea del bien cosechada desde el punto de vista de la intuición nos lleva de bruces al autoritarismo, a la imposición, a la prescripción religiosa y a la idea de pecado.

Pero las cosas no son lo que parecen, nunca lo son.

En este post hablé de un asunto que suele plantear Jonathan Haidt en sus conferencias, se trata de un dilema moral, el dilema del incesto entre hermanos. Alli planteaba que en ocasiones nuestra moralidad es tan burda que cuando se le plantea un dilema de esta naturaleza nos sentimos desconcertados.

Y lo estamos porque carecemos de razones racionales para condenar algo, en este caso el incesto en condiciones casi asépticas.

La segunda razón para sospechar de los criterios morales (incluyendo de los nuestros) es lo que se conoce con el nombre de la falacia moralista.

La mejor manera de definir la falacia moralista es ésta: si es bueno y deseable es verdadero aunque haya que falsear la realidad. Muchas de las ideas que sostenemos y que heredamos de la modernidad se basan en esta falacia, sobre todo aquellas que tienen que ver con el tema de la igualdad, un verdadero tabú para algunos de nuestros contemporáneos.

Hasta tal punto sucede esto que hablar de las diferencias entre cerebros sexuales se considera un ataque a la igualdad entre hombres y mujeres o entre heterosexuales y gays.

Dado que la igualdad es buena, hay que escotomizar las evidencias que se acumulan en torno a las diferencias. Esta es la falacia moralista.

Pero hay otra de sentido contrario: la falacia naturalista.

Es la que sostiene -siguiendo el anterior argumento- que dado que los humanos somos distintos lo que habria que hacer es tener dos sistemas educativos, dos sistemas de impuestos o dos sistemas sanitarios, uno para los reglados y otro para los “mutantes”.

Son falacias precisamente porque son mentiras, engaños, falseamientos de la verdad.

Si nuestros criterios morales se encuentran forjados y sostenidos por falacias -falacias que son en realidad errores cognitivos- qué podemos esperar de ellos. ¿Qué podemos esperar de nuestros criterios morales?

Basta con echar un vistazo a nuestro alrededor y contemplar el clima de corrupción de nuestro pais (sin ir más lejos) para caer en la cuenta de que no existe nada más sobornable que los criterios morales. De manera que no hay que fiarlo todo a la moral. ¿Es que España es un pais de corruptos? ¿Es que todas las personas son corruptibles?

Si, casi todas. Lo que pone en cuestión nuestra idea de la moral. ¿Como se construye el criterio moral?

Hay dos maneras de pensar la moral, la más frecuente es pensarla como un órgano del cerebro, una especie de homúnculo que vigila nuestras acciones y pensamientos y los sanciona fuertemente a través de un censor que algunos han llamado Superyó o conciencia moral. Esta idea es simplemente falsa. La moral no es un órgano, ni una función del cerebro sino un símbolo de otro símbolo (el valor de lo colectivo).

Un simbolo es la forma en que nuestra mente se representa la realidad. Pues el cerebro no sólo percibe o conoce la realidad sino que se la representa en su ausencia. Sucede siempre que se representan abstracciones como libertad, igualdad, fraternidad , patriotismo o moralidad, La moralidad no es pues una cosa, un objeto tangible sino un código de conductas razonables para convivir con nuestros semejantes.

Y aqui aparece la cuestión principal y de la que quiero dejar testimonio -desde una base evolucionista-: la moralidad emergió para controlar las conductas de los individuos concretos por parte del grupo. La moralidad es un subproducto de la sociabilidad.

No cabe ninguna duda de que los grupos humanos tuvieron que inventar un código de conducta para defenderse del egoísmo individual que es casi siempre letal para los intereses de la mayoria. El problema de robar (apropiarse de algo que no nos pertenece) no es malo porque robar sea intrínsecamente malo o raro (de hecho es previsible que suceda) sino porque despoja al propietario de un bien escaso que por su precariedad precisa trabajo a finde poderse mantener y dado que las colectividades han de protegerse contra los tramposos, acabó emitiéndose un slogan como este “no robarás”.

No se trata pues de un mandato divino o de un mandato del Superyó, no es una pulsión que se encuentre en los genes o que se herede a través de ciertas proteínas sino que se trata de un aprendizaje social que ha de hacerse “ex novo“, para proteger a la comunidad de las esperables trampas de los individuos concretos, siempre será más cómodo robar una gallina que criarla, alimentarla y guardarla.

La pregunta que preside este post tiene ya muy cercana la respuesta.

Formamos nuestro criterio moral de acuerdo con el criterio moral de nuestros coetáneos. La moral es un consenso.

Nos parece moral aquello que para la mayoria es moral y nos parece inmoral aquello que para la mayoria es inmoral. Aunque nosotros nos considerámos excepciones de estos mandatos. Nosotros nunca transgredimos la moral, son los otros. Pues la moral no emergió o evolucionó para controlar la conducta propia sino la ajena.

A la mayoría nos parece inmoral, por ejemplo la corrupción politica.

Entonces la pregunta es ésta. ¿Por qué hay tanta corrupción politica si todos estamos de acuerdo en que es  intolerable?

Los ingenuos llegarán a pensar que los políticos son corruptos o psicópatas que ejercen su pulsión como el criminal en serie hace a partir de un incierto momento. Pero esta idea tampoco es cierta. La mayor parte de la gente que está en politica son como usted o como yo, no de otra pasta. Ellos se corrompen porque pueden corromperse, nosotros no podemos hacerlo porque estamos en otros lugares impermeables a las tentaciones.

Y esta es precisamente la clave de la corrupción: si se corrompen porque pueden corromperse ¿qué significa?

Pues significa que hemos construido un Estado pseudodemocrático por las prisas que en el Transición tuvieron sus agentes en terminarla y se ha construido un monstruo frankesteniano que se alimenta de sí mismo. La transición se cerró en falso y ahora estamos viviendo la contradicción de que no podemos esperar de la politica que se regenere a sí misma.

Es como esperar que las células normales del cuerpo ataquen y acaben con las células cancerosas de un determinado órgano por sí mismas.

La solución de España se encuentra en la Oncología previo paso por la Cirugía.

Lo importante ahora es señalar que la moral evoluciona, no es algo estático, no es un órgano ni una formación encefálica sino algo plástico, simbólico o intangible que admite flujos y reflujos y que precisa consensos.

En un post anterior ya conté las ideas de Kohlberg acerca de como evoluciona la moral. Lo que me parece ahora necesario es terminar este post con una idea-fuerza: la moral evoluciona en forma de consensos, sobre lo intolerable, pero no sabemos su dirección, de tal modo que es muy posible que los avances de la moral no equivalgan a una mayor libertad, cooperación o bienestar por parte de los ciudadanos. No parece que existan equivalencias entre la moralización o la desmoralización de ciertas conductas como el aborto, el animalismo o el alcoholismo. Simplemente no sabemos qué clase de sociedad prevalecerá, es por eso que la mejor explicación sobre la corrupción en nuestro pais es reconocer que no existe una tolerancia cero a estas prácticas. Simplemente el tejido colectivo aun no ha llegado a evolucionar lo suficiente para que meter la mano en la caja tenga un grado de rechazo similar al que tiene el asesinato.

Sexo, muerte y el significado de la vida

noviembre 7, 2012

Richard Dawkins es un biólogo evolutivo, etólogo y divulgador de la ciencia evolutiva y autor de uno de los best sellers de la biología evolucionista “El gen egoista”, probablemente uno de los libros más leidos, conocidos y citados en esta disciplina.

Ultimamente sin embargo anda metido en una tarea insólita en un cientifico de su calibre, me refiero a su militancia atea que va un poco más allá de lo razonable empeñado como parece estar en la construcción de una moral no religiosa.

Personalmente creo que Dawkins se ha metido en un pantanal al pretender demostrar con argumentos científicos la inexistencia de Dios.

Es por eso que subo esta serie de videos subtitulados en español por su interés en cuanto a su busqueda y sus argumentos irreprochables si nos olvidamos de la cuestión principal. Las creencias religiosas son impermeables a los argumentos racionales, es algo asi como tratar de persuadir a un enfermo delirante de la irrealidad de sus delirios.

No quiero decir que creer en Dios sea un delirio o una enfermedad, pero tampoco quiero decir lo contrario, en realidad la creencias irracionales se caracterizan por un aspecto concreto: su certeza. Y es eso lo que comparten tanto los delirios como las creencias irracionales.

Ahora bien, la creencia en Dios es, por así decir, muy adaptativa y proporciona enormes ventajas de sentido y significado a los que creen en él, dejando aparte que creer en algo superior a uno mismo es un relé antinarcisista que nos obliga a integrarnos en algo más grande que nuestro propio Ego o nuestra propia conveniencia. Dicho de otro modo la creencia en un mismo Dios favorece las estrategias de cohesión en los grupos sociales. Es asi como el egocentrismo se transforma en etnocentrismo.

El problema de las religiones (y de los etnocentrismos) es que cada grupo social tiene su Dios y es inevitable que el Dios de unos entre en conflicto con el Dios de los otros, no tanto porque los dioses se peleen entre sí sino que sus mandamientos, sus dogmas, sus prohibiciones y su liturgias, el sentido que le dan al pecado y su castigo, su posición frente al más allá y la muerte y sobre todo: su posición frente al sexo entran en colisión con la religión de sus vecinos pues inducen conductas bien distintas en la organización social.

El pecado.-

Aqui Dawkins trata de demostrar que la religión no evita el pecado sino que solo añade culpa y mentirosa hipocresía a la transgresión. Y lo consigue. Efectivamente la religión no evita el pecado y añade un sufrimiento complementario a la vida.

La muerte.-

Aqui trata del misterio de la muerte y aporta su visión -bien distinta de las visiones al uso- de que la muerte es en realidad una suerte, pues solo pueden morirse aquellos que han vivido. Un argumento irreprochable que no conculca la angustia frente a la muerte que caracteriza lo humano, lo cierto es que con creencias sobrenaturales o sin ellas, la muerte genera un enorme miedo en todas las personas y es seguro que la creencia y la promesa de “una vida despúes de la muerte” sea un argumento para mitigar este temor.

El significado de la vida.-

Dawkins quiere demostrar que el sentido de la vida no depende de Dios y que no es necesaria ninguna creencia religiosa para sostener ese sentido. Eso fue al parecer lo que atormentó a Tolstoi y probablemente lo que le impulsó a entrar en una vida contemplativa quizá movido por la culpabilidad de haber perdido la fe.

De manera que efectivamente la religión se apoya en grandes falacias fácilmente refutadas por la ciencia, pero Dawkins se olvida de lo más importante, me refiero a la evolución de la conciencia de las masas mayoritariamente enfangadas en el etnocentrismo y el v-meme azul.

Personalmente creo que la religión provee a las mentes humanas de un mecanismo que dota de sentido a la vida de los creyentes al adjudicarle a Dios intencionalidad y agenticidad. Es precisamente eso lo que la ciencia no puede ni podrá nunca hacer, más bien el conocimiento cientifico opera de modo inverso: enfrentando al hombre con una pavorosa soledad y con el sinsentido de la vida que no es otro sino el de la vida misma tal y como es.

Al adjudicarle intención y agenticidad junto con un inmenso poder, los creyentes disponen además de un mecanismo suplementario para enfrentar el estrés: la capacidad de apaciguar, someterse y rendirse. Capacidades que el hombre moderno ha perdido movido por los ideales de igualdad que le imposibilitan hacer frente a -lo que en otro lugar-contabilizan como perdidas en sus rivalidades sociales.

El paso del etnocentrismo al sociocentrismo no dispone de ningun aliado salvo las politicas de los Estados democráticos enfangados en su propia supervivencia etnocéntrica. La religión impulsó el paso del egocentrismo al etnocentrismo, pero no parece que los ideales de los ilustrados hayan logrado ser tan eficaces como las creencias religiosas para dar el salto, al menos de momento.

El temor, obediencia ciega y sumisión a Dios son estrategias muy adaptativas para hacer frente a las adversidades, pero si prescindimos de Dios ¿en nombre de qué reconoceremos que hemos sido vencidos? Algo asi pareció sucederle a  Job que remontó una depresión profunda hasta que reconoció la autoridad divina.

Es poco probable que en un futuro inmediato la ciencia ocupe el lugar de la religión, pues no satisface -de momento- a la mayor parte de mentes de nuestros conciudadanos que prefieren creer en algo a sabiendas que es falso que abrazar una verdad sin fundamento tal y como podemos observar en las creencias más comunes de nuestros congéneres que parecen haber sustituido sus creencias religiosas por otras igualmente irracionales y supersticiosas.

¿Es la ideología politica una adicción?

octubre 28, 2012

Jimenez Losantos, Nestor Szerman y Raul del Pozo el viernes pasado en el Congreso de patología dual.

Ayer sábado terminó en Madrid el XIV congreso de patología dual al que asistí para conocer las novedades que se cuecen entre aquellos que las tejen, los clínicos. Lo cierto es que no hay ninguna novedad, más allá de la progresiva demonización que persigue al tabaco y al hábito de fumar que ahora si, dispone de un tratamiento farmacológico -la vareniclina- que por cierto no está financiado por la seguridad social y que funciona también como ansiolítico. De modo que si no es usted rico y quiere dejar de fumar lo mejor es optar por la vieja y castiza fórmula de “por mis huevos”que tan buenos resultados daba antes de que se supiera tanto sobre los receptores nicotínicos.

Pero no es de tabaco, ni de drogas ni de receptores sobre lo que voy a hablarles en este post sino de la dualidad, un poco homenajeando al congreso de Madrid.

Lo primero es pues definir ¿qué es esto de la patología dual?

Pues la patologia dual es cuando una persona tiene una adicción que se solapa con una enfermedad psiquiátrica cualquiera. Se trata pues de un artificio creado por los clínicos para dar visibilidad a algunas personas que se encuentran en los guettos del sistema, me refiero a los toxicómanos o drogadictos que -por si ustedes no lo saben- tienen una red asistencial propia: la red de toxicomanías, segregada de la red sanitaria convencional. La patologia dual es pues un invento para señalar la obviedad de que los drogadictos también pueden enfermar de otras cosas junto con otra obviedad: un enfermo mental puede también consumir sustancias (de hecho es lo más frecuente). De lo que se trata es pues de convencer al personal de la politica y al personal médico de que lo mejor sería tener una sola red y no dos, de ahi lo de dualidad.

Pero por lo que hablé en Madrid con otros colegas procedentes de distintos sitios de España las cosas aun están muy verdes en lo de la integración, de modo que aun hay servicios financiados por ayuntamientos arruinados, diputaciones fantasmales y sobre todo recursos muy dispersos, mal coordinados y sobre todo redundantes.

España sigue pues estando invertebrada y aqui no parece haber gobernante que le eche mano al tema de las vértebras. Es por eso que necesitamos urgentemente un buen ortopeda.

De manera que no hay sitio mejor para hablar de dualidad que en un congreso de patología dual siempre que nos olvidemos de aquello de la comorbilidad,  de la evidencia de que ciertas enfermedades pueden coexistir y de hecho lo hacen no solamente en psiquiatría sino en toda la medicina y que si hay dualidad no es tanto por inventarse un nexo de unión sino porque la separación crea dicotomias y aqui la dicotomia nos viene de serie.

Pero lo más interesante en un congreso donde el único interés procede de la dualidad es que se hable de dualidad y no tanto del tabaco y la ansiedad, cosa que todo el mundo sabe que existe y por eso fuma. Lo mejor del Congreso, digo, fue una conferencia que dieron a alimón Federico Jimenez Losantos Raul del Pozo, dos periodistas, tertulianos, pensadores, intelectuales, agitadores de conciencias, comunicadores ilustrados que platican  a diario y que saben bastante más que nosotros de adicciones y de adictos al menos a la politica  y por tanto interlocutores ideales para responder a la pregunta que titula este post y de paso ver si esta adicción -de existir- coexiste con la locura, que me da a mi que si. Uno de izquierdas y otro de derechas que enseguida se metieron en harina para tratar sobre la manía que el personal tiene de ser de derechas o de izquierdas, ser dual, en definitiva.

La intervención de Jimenez Losantos fue desde luego antológica, pues empleó en su argumentario a Freud y a Lacan para refrescarnos algunos conceptos que unos habian olvidado y otros sencillamente nunca oyeron hablar. Nos habló del ideal de Yo y del Yo ideal, de la forclusión y del repudio (verleugnung) hasta en alemán se lo sabía el culto radiolocutor, una audiencia estupefacta asistía a un insólito hecho: por primera vez en un congreso de esta naturaleza se hablaba de psicoanálisis. Esta desde luego fue una de las guindas de Jimenez Losantos. Nos habló de Zapatero, de Cataluña y de Convergencia, de Más, de Rajoy, de Mugica y de Gallardón y les puso como ejemplo para que entendieramos que el Yo ideal es siempre de izquierdas, reducto de las utopías, de los ideales y preñado de narcisismo instintivo, de principio del placer y por contra el ideal del Yo es un constructo bien distinto relleno de lideres, cultos carismáticos y teístas, instrumento de la dependencia, principio de realidad y de la tradición. En realidad ambos constructos -segun Freud- forman parte de una estructura de mayor nivel de definición y a la que conocemos con el nombre de Superyó.

Lo cierto es que me pareció de lo más acertada esta idea para señalar que el ideal del Yo y el Yo ideal son ejes de crecimiento de la personalidad politica entendiendo que los constructos “izquierda” y “derecha” son imaginarios, es decir no existen, sino que nos vienen determinados culturalmente. Pero es verdad que a las personas nos orientamos políticamente a través de rasgos caracteriales de estirpe biológica, asi unos son más conservadores mientras que otros son mas “progresistas” lo que en terminos biológicos tendría que ver con el apego y con la orientación con respecto a la autoridad.

Unos serian más obedientes o conformistas y otros más rebeldes, unos más apegados y otros más desapegados, es lógico pues nuestra estirpe evolucionó como consecuencia de haber mantenido grupos sociales de un tamaño entre 80-100 individuos, mas allá de este tamaño los recursos se hubieran consumido antes y es por eso que la evolución dispuso que algunas personas obedecieran ciertos estímulos a fin de segregarse de sus comunidades de origen. Pero no bastaba con la segregación, hacía falta además que otros les siguieran, pues de nada hubiera servido que uno o dos iluminados se desgajaran de la comunidad sin arrastrar en su fuga a otros. Y de ahi que nuestro instinto gregario tenga además otro resorte: nos encanta seguir a otros, a esos que parece que saben donde van. Desde la caverna pues que existe la política, la inventó aquel que optó por la bifurcación, alejarse o tomar este camino y no aquel que ordenaba la tradición establecida.

Las utopías desde luego no llevan a ninguna parte pues de lo contrario no serán utopías sino topos sin descubrir, y como no hay manera de saber el camino sin andarlo (al menos en tiempos ancestrales) es lógico que el personal haga equivaler su utopía personal con algun lugar o estado felicitario que está en alguna parte y que sólo hace falta descubrir.

De manera que nuestra especie no tiene adicción alguna a las derechas o las izquierdas sino ciertos cultos ancestrales que cada uno trata de una forma: “Dios, la patria y el rey”, como dice el slogan carlista y que hoy podriamos traducir por religión, estado y gobernantes. Lo más peligroso es cuando estos tres poderes se confunden y toman prestados elementos del otro, algo que sucede en el fundamentalismo o integrismo, pero no menos peligrosa es la hipertrofia de uno de esos poderes como sucedió en la Alemania nazi con el culto casi religioso al lider. Todo parece indicar que la mejor manera de gestionar estas tendencias al abuso de poder -que este triunvirato de pulsiones lleva a cabo en la vida de los individuos- es llevarlos a un bajo perfil.

Algo así como si dijéramos el mejor gobernante es el que no se nota, la mejor religión la que no tiene fieles civiles, el mejor Estado el que no tiene ni busca tener amenazas externas. Estoy pensando ahora en los paises nórdicos, ¿alguien sabe cual es el primer ministro de Finlandia? ¿Alguien sabe cual es la religión mas practicada en aquel pais? ¿Alguien se sabe la estructura del estado de Finlandia?

Esta es la razón por la que Raul del Pozo sentenciara que Rajoy es un buen gobernante porque no hace nada. ¿se imaginan ustedes el lio que podría armarse en España si anduviera de primer ministro algún iluminado, prisionero del Yo ideal como Gallardón (aun siendo de derechas)?

Jimenez Losantos terminó su intervención dando el turno a las preguntas de los asistentes (algo de agradecer) y tambien para señalar que la catatonia de Rajoy no es una buena estrategia para los tiempos que corren y que ni tanto ni tan poco.

En conclusion no existen adicciones a la politica, solo existen adicciones a nosotros mismos, o dicho de otra manera: que una vez establecida una manía nos dedicamos a seguirla y perseguir a las contrarias.

Repensando el alma

agosto 18, 2012

Laura Bossi es una neuróloga italiana que hace poco (2008) publicó un libro de lo más provocador. Y si escribir sobre el alma es provocador lo es a resultas de uno de los dogmas científicos más consensuados de todos, aquel que dice: la dualidad mente-cerebro es falsa.

Lo que es lo mismo que decir que no existe esa espuma que añadida a la cerveza le da a la bebida su propia prestancia y sabor, la espuma es tambien cerveza si bien la cerveza sin barril o presión no contendria espuma. O dicho de otra manera mas “cientifica”, no existen dos principios en lo material,  todo es materia incluso aquello intangible como la mente, lo energético o lo astral.

Naturalmente, el consenso se refiere a definir una inexistencia, “no existe el alma”, pero no resuelve el problema mente-cerebro, ni refuta de ninguna manera el dualismo. Todo parece más oscuro con la negación del alma, hacer coincidir lo material con lo mental no ha resuelto el problema y todo parece indicar que aun lo oscurece más.

En este estado de cosas la doctora Rossi nos ayuda con un libro muy documentado donde nos recuerda que “lo vital”, aquel olvidado principio anímico en él que creimos mientras fuimos niños es en esencia el alma. O dicho de otra manera alma es sinónimo de “animado” y dado que nosotros somos seres animados no tenemos más remedio que volver a pensar en eso del alma y qué demonios significa.

Escribo este post después de haber leido este articulo publicado en tendencias.net y que de alguna manera me ha obligado a repensar el tema desde los presupuestos filosóficos mas profundos y no tanto de esa manera ingenua y ectoplásmica en que algunas personas se imaginan el alma, quizá como consecuencia de nuestra educación religiosa cristiana y tomista.

He vuelto a Aristóteles con sus conceptos de zoé y de bios que hoy podriamos traducir como organismo e individuo.

En mi opinión el tema del alma no está resuelto por varias razones históricas, epistemológicas y políticas, pero nuestros conocimientos de neurociencia nos obligan a un replanteamiento. No podemos abrazar o cerrar el tema del falso dualismo sin más, se trataria de un cierre en falso, pues la propia ciencia se encuentra en un callejón sin salida a la hora de posicionarse sobre estos temas. Y no solo la neurociencia con sus hijas naturales, la psiquiatría o la psicologia, sino tambien la bioética y todos los discursos (pues se trata de discursos politicos y no de filosofía o de ciencia) sobre el embrión que debemos de abordar de una vez asi como todos los problemas que se nos vienen encima con la manipulación genética, la fertilización artificial y el tema de las celulas madre, verdaderos observatorios de nuestra posición sobre el tema del alma.

Muchas veces me he preguntado cual es el origen de nuestra resistencia a considerar a nuestra especie como una evolución de un viejo simio. He observado que muchas personas (no creacionistas) aun aceptando las hipótesis evolutivas mantienen una negación sobre una verdad fundamental: “somos animales”. Leyendo este articulo que más arriba mencionaba he caido en la cuenta de algo importante: sin alma no hay animal. ¿No será la negación de nuestra animalidad una consecuencia de haber renegado de nuestra alma?

Compartimos con toda la escala animal algo: somos seres animados, lo que nos diferencia de las piedras, los rios, el mar y los muertos en una cosa: estamos dotados de un principio animado común: le llamaremos Vida. Y aunque esta cuestión ha sido objeto de furibundos debates en el seno de la religión o la teología, casi del mismo modo en que hoy seguimos debatiendo con temas como el aborto por ejemplo. La cuestión fue “resuelta” por los escolásticos: los animales no tienen alma. Sin embargo hoy lo que tendemos a considerar es que es una cuestión de grados y además hemos sustituido la palabra alma cargada de reminiscencias religiosas, por otra más científica, que llamamos Conciencia. Y la conciencia ya no se le niega a ningun gusano por pequeño que sea, lo que nos diferencia de él es la complejidad de nuestra conectividad nerviosa.

Lo que diferencia a la Vida de la no-vida es la composición de su química. La vida es sobre todo química orgánica, mientras que la no vida es inorgánica y mineral. Lo cierto es que la vida tiene altos costos y tiende hacia lo inorgánico que representa un mayor ahorro, ahora a este fenómeno le llamamos entropía y sabemos que todo sistema tiende a la entropía negativa, es decir a ganar orden. Orden y muerte o vida inorgánica son pues sinónimos.

De manera que hoy cuando hablamos del alma no tenemos más remedio que pensar en la Vida y en sus planes de reciclaje que se va repitiendo a sí misma a través del reemplazo de los sujetos y no tanto en un principio inmortal que emana de Dios y nos captura para abandonarnos en el momento de la muerte con destino al Paraiso. Para mi la vida, el alma, es sinónimo de un concepto mucho más potente y duro que el de Conciencia, me refiero al concepto de organismo que en dialéctica constante con el concepto de individuo me sirve para explicarme esa continua tensión entre los planes de uno y otro, que pueden ser antagónicos o hallarse  alineados. El organismo coexiste con el individuo y le obliga a mantener un plan de conducta que puede estar o no de acuerdo con los planes del propio organismo. Es como si estuvieramos poseidos por una entelequia que tiene su propio metabolismo y su propia lógica. Su vehículo, el individuo está destinado -como su nombre indica- a llegar a una Unidad con él.

Jung le llamó camino de individuación, algo que consiste en dejar de ser dos (un dividuo) y conseguir ser uno, un individuo fusionado con el propio organismo que le presta al individuo su élan vital, su combustible para que lleve a cabo su tarea. Los conflictos organismo-individuo son la fuente de enfermedades y malestar pues el doble mando que tratan de ejercer uno a través de los planes de la vida y el otro a través de su libre albedrío se zanjan la mayor parte de las veces en dicotomias, en grietas profundas que terminan con el individuo en el cementerio de lo inorgánico por su incompatibilidad dicotómica o francamente antagónica con los propios planes de la vida. ¿No es el cáncer precisamente una rebelión de los planes de la vida celular contra el individuo que le presta su vehiculo?

Hemos de repensar seriamente en ese impulso que la vida enconde en nuestro interior y si es posible hemos de alinearnos con él en una consensuada sinergía vital. Por otra parte no hemos de cejar en alcanzar a través de nuestra conciencia y nuestras habilidades ese hito que conseguiría separarnos del magma  de lo común o de lo mismo, ser indidividuos, lo que es lo mismo que decir ser uno con el organismo que nos soporta.

Las máscaras de la fé

agosto 13, 2012

La fé como todo el mundo sabe es creer en algo sin pruebas. He hablado en algunos posts anteriores sobre la idea de que la fé, no es un simple ejercicio de ignorancia o de pusilanimidad sino una tecnología muy importante de nuestro cerebro y que suele coincidir con nuestros planes más secretos de redención o de brillo. Creer sin pruebas es una prestación a la que nos impulsa nuestra condición de seres deficitarios que se hacen preguntas y que sin embargo no tienen a su disposición las herramientas necesarias para construir hipótesis ni la valentía para verificarlas. Ni ganas.

La fé, es sin duda una posibilidad al alcance de todos, barata y democrática.

Al principio la fé se alimentaba de tótems, de espiritismos varios, de ídolos, de la sensación de que habia algo más allá, ¿dónde van los que pierden el aliento y mueren?, todas esas preguntas metafísicas que ya el homo habilis llegó a plantearse. El problema de la fé es que ha evolucionado mucho desde nuestra mentalidad medieval, alli donde entendíamos que todo era un plan de Dios y que a nosotros no nos cabia otra sino adecuarnos a ese plan y encontrar en él alguna pista sobre el proceder de los Dioses, fueran cuales fueran.

El caso es que el personal sigue teniendo mucha fé, pero el caso es que no lo saben. Ya no creen en Dios y es por eso que lo han inventado según sus conveniencias y es asi que se explica el éxito de la new age que posibilita la inducción de un Dios individual, un Dios a cada manera (in my way).

La new age puede definirse como un movimiento cultural que trata de revitalizar todo aquello que la ciencia y el conocimiento -con razón o sin ella- descartó del mundo de lo racional por considerarlos algo cercano a la brujeria, la magia, lo oculto y lo esotérico, y es asi como las hipótesis ciberparanoicas, las interpretaciones sesgadas, las creencias sobrenaturales más o menos disfrazadas de astrología o de extraterrestres y las mentiras con buena prensa se divulgan en la red. Pues sin red no habría new age y puede considerarse a la misma, como el eje de torsión de estas ideas ingenuas y de buena apariencia que las conforman.

La new age puede considerarse como una condensación de creencias orientales, ideas politicas anarquistas, medicinas alternativas y sobre todo una desconfianza extrema en los valores en los que uno -paradójicamente vive- y que al mismo tiempo rechaza para adentrarse en ideas sobadas como la del “buen salvaje” o la “tabla rasa”. Hay también una new age politica e incluso gastronomica, una new age sexual y otra new age económica que no tiene en cuenta la evidencia del dinero,  los gastos y el valor que cada uno de nosotros añade con su actividad y que tratan de emprender cruzadas insostenibles con el gasto -sanitario por ejemplo- mientras en otro lado defienden el gasto sostenible. Dicho de otra manera: la new age es un agregado de creencias y prácticas sincréticas sin ton ni son que encuentran su legitimidad precisamente en la marginalidad de sus propuestas. Como si todas las ideas que hemos ido descartando fueran, por eso mismo, verdaderas.

Recetario de imágenes new age.-

Me he dedicado a recolectar algunas sentencias y soflamas new age para que el lector pueda apreciar la ingenuidad bienintencionada, la mezcolanza de temas y causas que se defienden muchas veces contradictorios entre sí y la negación de las disciplinas cientificas como fuente de conocimiento estandard.

1.- Politicas.-

Y que puede simplificarse asi con respecto al sistema:

O sea que “os den”: que es lo mismo que se critica aqui:

2.- Derechos humanos.-

Por otra parte una de las causas new age que acapara mas atención son los animales y sus derechos, algo que sorprende por la animalización con que se trata a algunas personas de derechas casi siempre.

Hay tambien tabúes, por ejemplo el de los toros, por eso no subiré ninguna imagen de tan preciado animal por solidaridad con los antitaurinos ni tampoco de ratitas de laboratorio. ¿O si? Ahora que el enmigo se llama Tordesillas ya podemos publicitar la tortura.

Una de las barricadas donde los newageros han encontrado carnaza es en el tema de los ilegales, una trinchera que puede dar mucho de sí aunque nadie sepa como sufragar los gastos de los legales.

Como dice aqui todos fuimos ilegales en algun momento aunque antes se les llamaba colonos.

Y la metáfora del nazi vuelve para renombrar a los que pretenden cobrar los servicios sanitarios a los que mo los pagan.

El culto a las diferencias también es muy newagero, y el de las minusvalías aunque en otro lugar se proclame el derecho al aborto

3.- Recetas de salud mental.-

Estas recetas son aun peores que las del ministerio de Sanidad, ya sabes, si no eres feliz es porque no quieres.

La clave está en deshacerse del rencor. Cosa fácil y al alcance de cualquiera.

Y la solución de todo, la pócima que todo lo cura es el amor.

¿Por qué elegir pues la desgracia si todo depende de ti?

Las contradicciones parecen no importar demasiado en la filosofía new age que trata de diversificar un culto a todo lo esotérico o exótico -intrinsecamente bueno-, la unica barrera “mal vista” es la defensa de los valores en los que se vive, lo que nos da de comer , la negación de nuestras verdaderas creencias que no son otras sino la forma en que vivimos y de qué vivimos y que aunque parezca imposible son las que nos sostienen.

Ya me he cansado de poner ejemplos, la filofofía new age es insostenible intelectualmente halando, de modo que le auguro un gran porvenir pues es la fé ( y el rencor) y no la razón quien la alimenta: la nostalgia de cuando teniamos un Dios al que adorar y unos reglamentos que obedecer. Antes de ser laicos y libres.

Hasta que el hombre descubrió que él era Dios.

Lo malo es cómo poner de acuerdo a tantos diosecillos.

El maniqueísmo: veneno de la mente

julio 27, 2012

La teoría es global, la experiencia local. (Wagensberg)

El maniqueísmo es en realidad una doctrina herética muy antigua que hoy se ha transformado en un adjetivo que pretende describir la división en opciones o decisiones -usualmente dos- sobre un problema concreto. Pero no es solamente una bifurcación que divide el mundo, ilusoriamente en dos sino que además lleva adherida otra cuestión: la cuestión de la veracidad o de la certeza. Asi estas dos opciones que se bifurcan captando a su vez acólitos no son dos opiniones cualesquiera sino que se suelen conformar en ideologias, religiones o concepciones del mundo bien alejadas unas de otras que se combaten entre sí por la “evidencia” de “verdad” que ambas trasmiten.

Para que haya maniqueísmo son necesarios que existan estas condiciones:

  • Un dilema a resolver
  • Un dilema que no es un dilema simple sino complejo, un wicked problem o problema endemoniado..
  • Que se plantee ilusoria y de forma convincente que hay dos y sólo dos reducciones del mismo.
  • Que los ciudadanos individuales y concretos se sientan atraídos por cualquier razón sobre una u otra solución del problema.
  • Que ignoren la mutiplicidad de facetas que existen en la definición del problema y que el problema suele anidar en los enlaces.
  • Que existan ideologías consumibles que promuevan la dicotomía y la simplificación.
  • Que exista la sensación de que el problema se encuentre bien definido por las opciones.
  • Que cada persona individual se manifieste o alinee con una de ellas, es decir que tome partido.
  • Que cada cual tenga la sensación de que el adversario está loco, equivocado o que actua de mala fe.

La verdad es que el maniqueísmo tiene mucho éxito en nuestra especie por una sencilla razón: porque presenta el problema de una forma simplificada, algo que a nuestro cerebro le viene muy bien pues la pereza cognitiva es condición de nuestra especie. la mayor parte de las veces tomamos partido por razones emocionales, lo que e slo mismo que decir que nos decantamos con aquella concepción del mundo que se acopla mejor a nuestras circunstancias. Sólo hacemos antes esto una excepción: nuestros intereses personales están por encima de nuestras emociones, casi siempre y nuestro cerebro es raudo en detectarlas.

En realidad hay otra razón para el éxito de maniqueísmo más allá de la simplificación y es porque en la paleta de conductas prácticas que podemos llevar a cabo existen con frecuencia sólo dos opciones pragmáticas: por ejemplo en el caso de una mujer embarazada existe la posibilidad de llevar a cabo el embarazo o interrumpirlo, no existe una tercera opción. En el caso de la democracia sucede otro tanto podemos votar en España (con las leyes que tenemos) al PSOE o al PP, votar otro partido, en blanco o abstenerse es siempre un riesgo que suele manifestarse a través de la inutilidad contable de cualquier opción alternativa. Con respecto a las drogas o la prostitución solo dos acciones politicas: su legalización o el mantenimiento del estatu quo que es la prohibición o el “mirar hacia otro lado”.

El maniqueísmo pues es el ingrediente fundamental de la política, una especie de reduccionismo que no es desde luego solo característico de la politica, la ciencia está también imbuida de reduccionismos cuando los científicos tratan de explicar la conducta humana a través de reduccionismos cerebrales, bioquimicos, genéticos o psicológicos.

Volviendo al tema del aborto que ha vuelto a aparecer en nuestro país recientemente y con inusitada crudeza, existen al menos dos posiciones enfrentadas, posiciones de las que ya hablé en este post y que no voy a volver a repetir salvo para denunciar que en ambos casos se trata de un reduccionismo, muy parecido a estas noticias que suelen aparecer en la prensa y que dicen cosas como que: “la oxitocina es la hormona del amor”.

El aborto es uno de esos temas complejos que tienen tantas lecturas y facetas que no pueden reducirse a pro y contra abortismo. El mismo hecho de que existan pro y antiabortistas ya declara acerca de la naturaleza de “problema endemoniado” del mismo. A mi cuando me preguntan sobre este asunto suelo decir que yo no soy ni una cosa ni otra porque nunca me he visto en semejante tesitura que es lo mismo que decir que mis intereses no se han visto amenazados por un embarazo no esperado pero es segurode que aun asi no militaria en niguno de los bandos. Pues son los intereses personales los que tienen la mejor carta de todas las que se reparten en este y otros juegos semejantes.

No ser de una cosa ni otra, es decir no tomar partido no debe considerarse como rehuir el problema, antes al contrario, una forma de rehuir el problema es la militancia activa en uno de los dos frentes. Puesto que el maniqueísmo es siempre un atajo para reducir un problema complejo a uno bien simple: la maldad o la hipocresia ajena.

La mejor forma de resolver un wicked problem es sortearlo soltando la abrazadera como en el nudo Gordiano. Más abajo volveré sobre esta cuestión que otros han llamado el pensamiento lateral.

Y puede caracterizarse asi: usted puede abortar o no abortar pero no milite en ningun bando. Curiosamente no existen movimientos pro o anti-prostitutas y nos conformamos con que no secuestren nuestras aceras. A veces mirar hacia otro lado es la mejor solución.

Todo parece indicar que los que piensan que el feto es propiedad de la madre y los que piensan que la vida es un derecho inalienable proceda o no de Dios manifiestan posiciones antagónicas imposibles de conciliar, al mismo  tiempo que se basan en una falacia reduccionista en ambos casos. Y los políticos o los que hacen política con esta cuestión son los que ganan en esta carrera de ignorancias, pero si hay quien gana es porque hay damnificados como es ahora el caso de la feministas que ven su proyecto de Igualdad a corto plazo amenazado por una nueva Ley sobre el asunto.

Es por eso que algunos suelen afirmar que la mejor Ley es la que no existe, es decir aquella actividad que se regula sola sin necesidad de intervencionismo estatal. Pues una ley se escribe para regular la vida en común, lo que es lo msismo que decir que si existen leyes es porque hay diferentes sensibilidades en la percepción de las cosas.

Y si hay una ley del aborto es porque no hay consenso en la sociedad sobre la cuestión, de forma que las leyes (hasta ahora dos  y con la amenaza de una tercera) son una forma de regular, no de prohibir una conducta que por otra parte está muy difundida en nuestra sociedad. Y sobre todo por una cuestión de orden metafisico: al Estado le interesa la vida humana y es por eso que ha de pronunciarse o lo que es lo mismo, marcar limites a una conducta.

Y si hablo de cuestiones metafísicas es por la razón de que existe una pregunta fundamental en esta cuestión, no me refiero a la pregunta filosófica común de ¿cuando empieza la vida humana? sino en esta otra ¿Debe el Estado proteger la vida humana? ¿Y si ha de hacerlo en nombre de qué?

Dejo estas preguntas abiertas para levantar acta notarial de la complejidad de la cuestión que nos ocupa. Una cuestión que tiene muchas formas de verse y no me refiero a los dos supuestos ideológicos en los que se mueve nuestra preferencia, sino a través del discurso de la ciencia, la religión, la filosofia, la medicina y otras disciplinas.

Pero sea cual sea la opinión que desde cada una de esas disciplinas se obtenga, sus hallazgos siempre serán parciales, incompletos y transitorios. No hay ninguna verdad proceda de la disciplina que proceda que aporte un hecho incuestionable salvo el que procede de la Embriología: despues de la fecundación y hasta el parto todo es feto.

Sucede que los hallagos de las distintas disciplinas no pueden cruzarse, es decir no pueden integrarse unos en otros pues cada una de nuestras disciplinas tienen el carácter de ser inmanentes, se alimentan de si mismas y de sus propias verdades parciales. Lo que significa que no hay disciplina trascendente, no hay ninguna disciplina desde donde fluya una verdad universal, directa y aprovechable de forma práctica.

Lo que hoy sabemos del feto, de la maternidad, de antropologia cultural, del derecho o de las enfermedades obstétricas o de psicologia evolucionista es inaprovechable cuando las opciones se reducen a dos: abortar o no abortar.

La mejor opción es este caso esla adoción de una epistemología débil, un eclecticismo débil. Y sobre todo adquirir conocimientos sobre el tema que vayan mas allá de la conocida cantinela de Dios, la religión o la propiedad de mi cuerpo.

El pensamiento lateral puede acudir en nuestra ayuda en estas cuestiones en una conocido aforsimo filosófico: “cuando mas se sobre un problema endemoniado menos claro tengo cual es su solución”.

Simplemente porque no la tiene en los términos en que se plantea: militar en un bando o en el otro.

La mayor parte de la gente es eso precisamente lo que hace: no milita. No tiene una idea fijada de antemano sobre el asunto, intuye que le falta información y no suele pronunciarse. Sabe muy bien qué hacer cuando el dilema no peude eludirse, cuando ella, su esposa o su hija quedan embarazadas. Y todo parece indicar que los intereses personales están por encima de cualquier militancia.

Todo parece indicar que nuestro cerebro sabe muy bien qué hacer cuando se siente amenazado por algo.

¿Y los demás, qué podemos hacer?

Solamente se me ocurre una opción: mientras no seamos capaces de pensar de forma no maniquea: la tolerancia.

Pero probablemente la tolerancia es imposible en el pensamiento maniqueo.

Asi que la propiedad más valiosa en el pensamiento lateral es la responsabilidad, ya saben, el derivado laico de la culpa.

El antibatman

julio 22, 2012

Batman es un personaje de ficción que ha dado lugar a una extensa saga de películas siempre con el tema de fondo de alguien que trata de preservar el Bien en un mundo donde las fuerzas del Mal conspiran para aniquilarlo. Fuerzas del Mal personificadas en un personaje conocido como “Bane” que representa lo diabólico en cada una de esas versiones.

De Bane precisamente se disfrazó este estudiante de neurología para acudir armado hasta los dientes el día que en Denver se llevaba a cabo el estreno de la ultima de la serie, con un cine lleno de niños y adolescentes y de cuya noticia tiene el lector suficiente informacion por los diarios. Hace ahora precisamente un  año tenia lugar en la modélica Noruega un crimen en masa similar perpetrado por un tipo llamado Breivick del que hablé aqui y perteneciente a la extrema derecha que pretendia limpiar el mundo de todo vestigio de interculturalidad, atacando a las juventudes socialdemócratas de aquel pulcro pais que se habian concentrado en una isla para celebrar algo relacionado con el partido laborista.

La similitud entre ambos crímenes en masa es tal que los psiquiatras consultados por la prensa -en ambos casos- han dicho lo mismo, tanto que ya resulta predecible y que los periodistas pueden usar de forma calcada para la proxima ocasión en que se produzca un hecho similar. Unos dicen que es un psicópata, otros que e sun psicótico. Lo que no dicen en este caso es que se trata de un crimen de ultraderecha a no ser que el citado Joker sea ultraderechista, cosa de la que también se acusó en su dia a Superman. Lo cierto es que en este caso no se puede acusar a los sospechosos habituales como en el caso de Breivick, donde parece que las aguas han vuelto a su cauce al haber identificado al enemigo: la intolerancia de extrema derecha o una supuesta esquizofrenia.

Lo cierto es que estos crímenes no son ni psicopáticos (carecen de objetivos o ventajas para el criminal) ni esquizofrénicos pues presuponen una planificación que precisa una inteligencia muy lúcida y mantenida durante mucho tiempo. Lo cierto es que no sabemos responder a la pregunta ¿Por qué lo hizo? ¿Cual fue su móvil?. O al menos no resulta fácil desde una perspectiva naturalistica.

La pregunta es eminentemente policiaca y carece en cierto modo de sentido psicológico. No tenemos más remedio que apelar a una disciplina de rango superior, a la filosofia.. Resulltaria tentador y muy tranquilizador suponer que se trata de locura simple, pues casi todo el mundo parece suponer que toda conducta humana tenga un propósito.  En estos casos no hay mas propósito que el de emular al Joker, al Malo de la pelicula y salir en la foto.

La gente común no sabe -aunque hace chistes sobre ello- que las instituciones psiquiátricas y penitenciarias están llenas de sujetos que se creen Napoleón, aunque Napoleón ya no es objeto de culto y ha pasado de moda. Se mantienen sin embargo los delirios mesiánicos, los que creen ser o bien Jesucristo, o la Virgen o directamente el mismo Dios.

Lo cierto es que hay mas locos identificados con Jesucristo que con Judas Iscariote o con Poncio Pilatos, de manera que estos individuos son en cierta forma “buenos” en el mismo sentido que su identificación. Otra cosa sucede cuando la identidad preferida es la del malo como sucedió con Charles Manson y ahora con este jovencisimo Joker, criminales identificados con lo satánico con el mal en sí mismo.

La novedad de este caso en comparación con otros asesinos en masa es la emergencia de un arquetipo nuevo, un arquetipo de ficción, un arquetipo de comic, naif y un poco cutre como es Batman y su antibatman, que es lo mismo que decir Dios y el demonio solo que en versión moderna y laica.

¿Pero es posible que James Holmes creyera ser el Joker?

Creer ser una persona distinta a la que somos no es un sintoma psicótico, por ejemplo en los niños es muy frecuente, en los actores una profesión. Para un niño, “me gusta esto” significa “soy, o tengo esto”, algo que recibe el nombre de pensamiento mágico. Una identidad puede ser falsa pero es siempre el producto de un deseo anterior potente e inmodificado en el tiempo. Es seguro que Holmes en su calenturienta mente infantil se hubiera obsesionado con ese personaje o con el mismo Batman, tambien con su éxito y su notoriedad. De manera que en un momento determinado ponerse a hacer de Joker tiene tanta coherencia como ponerse a predicar en Hyde Park si uno cree que es Jesucristo.

Ahora bien el deseo de ser Batman o el Joker no explica la conversión “real” en el personaje ni explica el liarse a tiros en un cine. Hace falta algo más. Efectivamente, hace falta vivir en un país donde el acceso a las armas sea fácil, legal y habitual. Ese crimen seria muy dificil en nuestro recortado país.

Pero el acceso a las armas por si mismo tampoco explica del todo la tragedia, las armas serian la causa eficiente en el sentido aristotélico y explicarian el cómo, pero no constituyen un principio de razón suficiente, hace falta algo más.

Ese algo más que falta lo proporciona la prensa. Se trata de un crimen mediático. ¿Qué significa esto? Pues que una de las razones de estos crimenes son la posibilidad de dar al megalómano protagonista la atención de los medios durante un cierto tiempo, es por eso que estos crimenes – y aqui está la tragedia adherida a los mismos- se contagian. Dan ideas a otros que andan explorando esa via de notoriedad, tanto es asi, que es posible predecir que a más atención y escándalo y horror internacionales del acto más personas habrán logrado infectarse con ese meme.

El lector que haya llegado hasta aqui no debe concluir que Batman induce a la maldad, o que las noticias inducen a los crimenes aunque puede rechazar la venta legal de las armas que hemos identificado ya como causa eficiente.

Lo que nos lleva de lleno al principio de razón suficiente ¿Por qué pasan estas cosas?

La mayor parte de nosotros, si vamos a ver una película de Batman podemos sentirnos identificados con el héroe o con el villano pero no perdemos los contornos de nuestra propia identidad y en cuanto salimos del cine ya nos hemos deshecho de la fascinación que hubiera tras la contemplación de escenas violentas o eróticas. Pero no cabe ninguna duda de que el cine y la televisión -el mundo de la imagen- han debilitado nuestro simbólico tal y como Baudrillard ya detectó hace algunos años al conceptualizar su idea de hiperrealidad.

El simbólico es uno de los tres registros en que se mueve nuestra mente. Simbólico es todo aquello que representa una cosa en ausencia de la cosa en sí, de la realidad cruda y del Imaginario. Por ejemplo la bandera de un pais le representa simbólicamente más allá de lo real de ese pais y como se lo imaginan sus habitantes.

Imaginarios son los personajes de Batman o de cualquier obra de ficción, sin embargo estos personajes mantienen un cierto contacto con algo profundo en nosotros, nos apelan, nos aluden, nos interpelan, aun siendo héroes de comic o de dibujos animados, animales o seres fantásticos. Pues alli en lo Imaginario, precisamente por serlo, cabe todo, la abyección y la sublimidad cosidos en lo que se conoce con el nombre de arquetipos. Podriamos decir para entendernos mejor que lo Imaginario es el magma de lo inconsciente, lo indiferenciado, aquel almacén donde los opuestos andan de la mano y que emergen  en nuestra conciencia ya debilitados por el peso del símbolo que es a fin de cuentas un órgano de modulación, algo que está ahi para ejercer de filtro  a lo que nos viene de fuera (Real) y lo que procede de dentro pero no es real, sino imaginado. Lo simbólico es un órgano de inhibición pues ha de vérselas con lo Real en bruto.

Lo simbólico es protector y nos protege de los embates de lo real y de nosotros mismos.

Si lo simbólico se debilita o desaparece lo Imaginario e infiltra en lo real y la realidad se confunde con la ficción, se funde con ella arrastrando al sujeto en una pendiente de simulacro.

El mundo en el que vivimos es un mundo donde lo simbólico ha sido deshilachado, no solamente por las tecnologias de la imagen sino por los cambios en la crianza y educativos, las políticas concretas ejercidas contra los más vulnerables, la falta de consuelo y asistencia profesional a las personas que sufren crisis de identidad y pugnan por hacerse con algo que logre anudar su confusión y su caos interior a algún eje vertebrador.

Tal y como dice Baudrillard la hiperrealidad es la simulación de algo que en realidad nunca existió.

La hiperrealidad es significativa como un paradigma que explica la condición cultural estadounidense. El consumismo, por su dependencia del valor de signo, es el factor contribuyente para la creación de la hiperrealidad. Ésta engaña a la conciencia hacia el desprendimiento de cualquier compromiso emocional verdadero, optando en cambio por la simulación artificial, e interminables reproducciones de apariencia fundamentalmente vacía. Esencialmente, la satisfacción y la felicidad se encuentran a través de la simulación e imitación de lo real, más que a través de la realidad misma.

La interacción en un lugar hiperreal como un casino de Las Vegas brinda la sensación de estar atravesando un mundo de fantasía, donde todos contribuyen a la ilusión. La decoración no es auténtica, todo es una copia, y la experiencia en su conjunto se siente como un sueño. Lo que no es un sueño, por supuesto, es que el casino se queda con el dinero, y uno es más propenso a entregar ese dinero si uno no se da cuenta de lo que verdaderamente está pasando. En otras palabras, aunque intelectualmente uno entienda el funcionamiento de un casino, la propia conciencia cree que apostar dinero en el casino es parte del mundo “irreal”. El interés de los decoradores es enfatizar la apariencia de fachada del conjunto, para aparentar que toda la experiencia es irreal.

(Tomado de la wiki)

De manera que no hace falta ser un psicótico para llevar a cabo aquel espantoso crimen. Pues el deshilachamiento y la erosión del simbólico no sólo acaece en los individuos psicóticos sino también en otros -necesitados de estimación- que no lograron por sus propios medios medrar en su entorno y recurrieron al espanto - de aquello que no existe- para expresar su miedo, su recelo y su odio.

Ideas, ideales, ideologías e idolatrías

mayo 26, 2012

Todo procede de la palabra eidolon que significa espectro, fantasma o espíritu, en cualquier caso una versión astral de la apariencia humana. Eidolones eran los espectros que poblaban el Hades, algo así como las almas que vagabundeaban por el Averno en versión griega.

Se trata de la misma raíz con la que nombramos a las ideas, los ideales y los ídolos: apariencia humana pero sin vida real. Aunque parece ser cierto que la realidad se muestra a veces, en los decires como una estructura borrosa de la que ya hablé aqui.

Lo cierto es que la mayor parte del personal son idólatras o ideólogos por seguimiento y sólo unos pocos tienen ideas notables o imaginan utopias realizables, aunque lo peor que tienen las ideologias es que aparecen como amaneradas, sobadas o estereotipadas y nos muestran caminos preformados por donde discurre el rebaño de los pensamientos humanos y lo hacen además en bloque, sin matices, o se abraza del todo o no se puede estar dentro de ella salvo como disidente. Una ideología es un sistema exhaustivo de pensamiento -que va más allá de su propios limites- y que pretende ser explicativo de la complejidad, algo asi como una guía escrita para tontos, como esas lineas continuas o discontinuas que aparecen en el centro de las carreteras o los arcenes y que nos muestra sus limites. Una ideologia es sobre todo, un sistema vallado de conducción que permite a la gente no pensar por sí misma salvo si lo que piensa es compartido por un amplio grupo de seguidores. Es cómodo, se trata de abrazar la ideología en sus aspectos más emocionales

-¿Papá por qué somos del Atletic?

-Porque si, hijo.

Los ideales son otra cosa. Son abstracciones que pueden ser reconocidas por su terminación en “dad”. Si exceptuamos el ideal de “paz” casi todos los demás acaban en “dad”, asi reconocemos los ideales de las cosas en sí, esas que existen de forma tangible. Lo malo de nosotros los humanos es que estamos condenados a vivir en ese intersticio que forman las experiencias subjetivas reales -lo fenoménico- con las imaginaciones o ideales que construimos. Los humanos con sentido común tambien construimos ideales sólo que sabemos que habitarlos es un pelín difícil y sabemos además que a veces el remedio es peor que la enfermedad.

Sabemos de su dificultad, no es que las utopías sean irrealizables, es que son dificiles de conseguir y precisan disciplina, sacrificios, maduración social, teoría, tecnologías, estrategias, complicidades, liderazgos y ciertas condiciones de la realidad-real para que se puedan alcanzar. La otra parte de los humanos o bien creen que los ideales pueden alcanzarse sólo con pretenderlo o bien son de los que creen -integristas ellos- que se pueden imponer desde el poder o las leyes. Si no quieren ser libres les obligaremos a ello.

El ideal es por asi decir íntrinsecamente bueno, es bueno alcanzar la libertad, la igualdad o la fraternidad entre todos los hombres aunque se trate de conceptos tan borrosos como la felicidad de la que hablé en este post. Es por ello que para alcanzarlo, algunos creen que todo está justificado, incluso matar a los oponentes: a aquellos que no comparten ese ideal o simplemente no se lo creen. Se llama fundamentalismo a esta creencia, la mayor parte de los idealistas son potenciales criminales en serie.

Las ideas se distinguen de los ideales por su porosidad y su forma plástica y práctica. Una idea está siempre vinculada con el entendimiento y con la razón pero está sometida al desgaste y a la influencia de otras ideas, de lo contrario se convierten en creencias irracionales y sistematizadas , esa otra manera que tenemos de nombrar a las ideologías.

Daré ahora un ejemplo de como las ideologías se oponen a las ideas y las socavan desde la irracionalidad.

Hace unos dias tuiteé una idea que era esta:

“Aunque la mayor parte de la gente identifica corrupción con el PP o el PSOE en realidad lo que está corrupto es la democracia en sí misma”.

A lo que un tuitero contestó:

“En la época de Franco tambien habia corrupción”.

Nótese que en esta contestación se mezclan churras con merinas y se opone a la idea que yo lancé por una obviedad que no venia a cuento. Primero porque en época de Franco no habia democracia por lo que ambas situaciones no son comparables y porque en realidad la contestación procede de una ideología que trata de salvaguardarse a sí misma: el ideal de la democracia sin cuestionar su desarrollo, pues para el tuitero citado debe ser cierto que: “toda democracia aun imperfecta es mejor que una dictadura”, por lo que es tolerable que la democracia en cuestión esté corrupta, puesto que es íntrinsecamente buena. Por tanto, criticar la democracia sólo puede proceder de un tirano, un fascista, un malvado o un ignorante. Hay quien cree que la democracia es el fin de la historia.

Asi, las ideologías de izquierda han ido quedándose sin fundamento y recurren a anti-ideologias, es decir a resucitar viejos fantasmas que formaron parte en el pasado de sus luchas o de sus ideales, asi la monarquía, la conferencia episcopal o la guerra civil son los puntales desde donde se edifican los andamiajes ideológicos de la izquierda actual. El patetismo es tal que se abrazan ideas que no pertenecen a la tradición de la izquierda propiamente dicha como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, el feminismo o las nacionalidades históricas. Los principales socios del desmadre que hoy sufrimos con las 17 españitas procede de la complicidad de los partidos -especialmente de los de izquierdas- y fundamentalmente del PSOE que veian con buenos ojos la causa de la dilapidación de España.

El mundo del eidolon se caracteriza por dos momentos: el tecnológico y el ideológico. En realidad todo el mundo sabe que son las ideas, esas excrecencias del pensamiento que podemos compartir y contaminar a nuestros congéneres, pero en realidad existe un ámbito oscuro en la definición y la diferenciación entre conceptos como los anteriormente citados, unos vinculados a la imagen y a sus tecnologías (a quien adoramos, seguimos o reverenciamos verbigracia al juez Garzón), eso es la idolatria, y mucha gente se contenta con saber a quien debe seguir y cual es su liturgía, sus sacramentos y sus ritos, pero la ideología va un poco más allá de eso, se trata no tanto de saber a quién seguir o qué hacer sino cómo pensar y de este lugar proceden la mayor parte de los enredos de los humanos: ¿Cómo hacerse garzonista si Garzón cometió prevaricación en su función de juez?. Aqui aparece la parte emocional de las creencias y su ambigüedad: es bueno si el fin es bueno, y los defensores de Garzón consideran que juzgar vivos y muertos es algo íntrinsecamente bueno identificando al juez con Dios expandiendo además su función a otros paises o conflictos ya fenecidos.

Los ideales por su parte son utopías a medio camino entre los conceptos (ideológicos) y los lugares y técnicas (tecnologías, etc) donde aquellos conceptos tendrán pleno desarrollo. Puede imaginarse un mundo mejor, pero una utopía no se consigue con una ley: este es el limite del derecho y es el limite de politicos y jueces, ellos no cambian el mundo, es el mundo el que cambia a los politicos, jueces y ciudadanos.

Lo interesante de los liderazgos sociales es que no es suficiente con que emerjan desde algun ministerio donde fueron encumbrados en función de su pertenencia a alguna ideología concreta. Es necesario que además de eso conecten con un sentimiento social de mayoría. Es necesario que más que políticos, estos líderes sean mediums, puesto que la voz del pueblo es sorda y dificil de interpretar, los que más se oyen son los disidentes que son los más motivados a salir con pancartas y cencerros. La mayoria no está dispuesta a salir a la calle a protestar porque sabe o intuye que las protestas ciudadanas no son la forma en que su voz será atendida y sabe ademas que no cualquier voz ha de ser atendida sino sólo aquellas voces que tienen razón, desde la sensatez de sus propuestas contando además que sean mayoritarias, es decir que expresen el sentir de la población general que puede estar poco interesada por las utopías y mucho por sus ahorros.

De manera que ideas como está:

“Nos hemos gastado más dinero en salvar a los Bancos que en salvaguardar la sanidad o la educación”

¿Saben acaso estos ingenuos lo que sucedería con nuestra sanidad o nuestra educación con una catástrofe en la Banca? No es que los banqueros o los financieros de este pais puedan identificarse por su bienhacer o su honestidad, pero ¿alguien puede imaginarse un Estado sin Banca? Supongo que si Jose Antonio Primo de Rivera se levantara de su tumba se alegraría mucho de que sus tesis ultraderechistas hoy sean compartidas por la izquierda y por todos los radicales y desencantados. Sería su momento.

De manera que estos conceptos se nos muestran borrosos, tanto como la existencia de Dios. sabemos qué es la religión, la forma de relacionarse el hombre con Dios y sabemos qué es la democracia, la soberanía del pueblo. Lo interesante -señala Bueno-, es que es tan borrosa la idea de Dios como la idea del pueblo. es por eso que necesitan intérpretes, sacerdotes o politicos.

Y es por eso que las ideologías se parecen de una forma tan siniestra a las religiones.

¿Qué es la democracia?

Bibliografía.-

Panfleto contra la democracia realmente existente de Gustavo Bueno

Esoterismo, Krishnamurti y las terapias de tercera generación

abril 28, 2012

Sesión de metaformación grabada el dia 27 de Abril de 2012, en el Consorcio Hospitalario de Castellón por parte del Dr Antonio Grandio profesor de la UJI de Castellón

Video 1.-

Video 2.-

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