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El éxito del BDSM en Internet y la literatura

febrero 9, 2013

bdsm

Aquellos que hayan leido este post sobre gustos sexuales en Internet ya pueden decir que están al dia en sus intuiciones. Es muy probable que no se sorprendan, puesto que la citada encuesta solo hará que confirmar sus impresiones iniciales: aquellas que enfatizan el hecho de pertenecer a una especie especialmente dotada para la sexualidad y que ha tenido un enorme éxito reproductivo precisamente a causa de nuestra capacidad casi infinita para construir simbologías eróticas.

El éxito de ciertas sagas literarias como la de “Sombras de Grey” merece una cierta hermenéutica para llegar a entender el fenómeno que es ciertamente similar al de otras sagas literarias de enorme éxito editorial como la de Larsson y su heroina aspergeriana o la los vampiros adolescentes (Crepúsculo creo que se llama).

El caso es que la literatura BDSM tiene mucho éxito, tanto que incluso existen blogs especializados en la critica literaria sobre el tema. Sus prácticas se ha puesto de moda al menos en tres aspectos: como modelo tribal urbano (una forma de vida), como una estética glamurosa con ciertos toques fetichistas y como exploración del inconsciente colectivo, en este último apartado apareceria brillando con luz propia toda una industria de lo fantasmático que aparece en diversos modos en la literatura (para consumo de ellas) y en la pornografia que se distribuye en la red (para consumo de ellos).

¿Pero qué es el BDSM?

El BDSM es un conjunto de conductas -usualmente en contextos íntimos- de prácticas sexuales que tienen que ver con:

  • La dominación y la sumisión sexual explicita en entornos eróticos con independencia del sexo de los participantes.
  • El fetichismo, o uso de prendas cargadas de sentido sexual, como las medias y ligas, los zapatos de tacón, los velos, antifaces, collares de perro, cadenas, etc.
  • El supremo goce de la pareja D/s parecen ser los azotes en las nalgas y sobre todo la ilusión de indefensión que procuran las ligaduras..
  • El uso de técnicas de humillación, castigo y de “esclavitud” de un miembro sobre el otro.
  • Un escenario ritualizado y pactado de antemano.

Las prácticas BDSM pueden ser clasificadas en tres grupos de actividades: castigo, humillación y sumisión. Y de hecho se trata de conductas prohibidas, proscritas y censuradas socialmente. Curiosamente nadie puede prohibir la esclavitud doméstica o mutuamente aceptada. Esa es una clave. Todo parece indicar que ciertas conductas se han desplazado a la intimidad del dormitorio pues no pueden ejercerse en publico. Más concretamente los castigos corporales a los niños por ejemplo están prohibidos en todas las escuelas de Europa occidental y en algunos paises tambien en el ámbito doméstico o familiar.

Pero lo interesante es comprender que el BDSM es una simulación, es decir no se trata de una práctica de abuso sexual o de maltrato sin más, gratuito o impuesto a la fuerza sino una ritualización de esta misma cuestión. Algo que sucede dentro de unos limites variables.

Para conocer mejor que es esto de la ritualización lo mejor es leer este post sobre el masoquismo que escribí hace poco.

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Los efectos terapéuticos del BDSM.-

Las prácticas BDSM son -como ya he dicho- una simulación, pero para que esta simulación tenga efecto es necesario que el cerebro se las crea. La simulación ha de transcurrir en un escenario trágico, de incertidumbre y en cierto modo como de pelicula gótica o de miedo, de lo contrario carece de efectos terapéuticos. La dificultad pues está en conseguir una escena que sea lo suficientemente cercana a lo real para ser reconocida por el cerebro como dominación o sumisión verdaderas o una escena falsificada, una broma o juego sexual para romper la rutina, en cuyo caso el cerebro no la computará como BDSM verdadero.

La verdad es que las relaciones de dominacion/sumisión son parte de nuestra historia filogenética, son adaptaciones en el sentido evolutivo de la palabra y son conductas por tanto disponibles para cada uno de nosotros en función de las circunstancias de la vida. El problema es que están negadas por la cultura. Ser hoy una mujer sumisa o un hombre dominante hoy son roles pocos deseables y politicamente incorrectos, se situan de forma marginal en el discurso social, casi tanto como ayer un hombre sumiso o una mujer dominante pudieron ser anatemizados de la vida deseable.

Y es por eso que el masoquismo fue descrito originalmente en hombres de cierto nivel intelectual, generales, filosofos, jueces, médicos o empresarios acostumbrados a mandar fueron los primeros pacientes de aquellos que describieron estas conductas y las enclavaron entre las perversiones sexuales hoy parafilias (como Krafft-Ebing).

Hoy el unico valor deseable y permitido es ser una mujer competente y asertiva, independiente y autónoma y un hombre feminizado y domesticado al que no se le vea demasiado la pluma de su testosterona glandular. Ambos son los modelos impulsados por el ginocentrismo imperante.

Y esta es precisamente la causa del despunte del BDSM.

Hay algo en los humanos que no impele a rebelarnos cuando sentimos que algo se nos impone desde fuera y lo que se nos impone hoy en el discurso oficialmente aceptado es el de la igualdad. Los discursos de la igualdad paradójicamente han llevado a muchas mujeres a explorar sus fantasias de sumisión (su hembra interior) y a los hombres las de dominación (su macho atávico interior). Y cada uno naturalmente las ha explorado según su idiosincrasia. La mayor parte de este publico las ha explorado desde la barrera, es decir desde la literatura o la pornografía que es a fin de cuentas, la narrativa de otro, dejandose llevar sin participar.

Y por eso el éxito del Sr Grey, porque este hombre si bien muy edulcorado y romanticón (necesario comercialmente para que las mujeres se sientan atraidas)  es la fantasia secreta de muchas mujeres, del mismo modo que el éxito de “Crepusculo” está relacionado con la fascinación de las mujeres por los chicos malos.

Pero ese es otro post.

Bibliografía.-

Francisco Traver: “Un estudio sobre el masoquismo”

¿Por qué nos gustan los ojos azules?

febrero 6, 2013

ojoazules

Somos diploides.

Lo que significa que somos portadores de dos juegos de genes, la mitad de ellos proceden de nuestro padre y la otra mitad de nuestra madre.

Ser diploides tiene muchas ventajas, la más importante es que si heredamos un alelo peligroso de uno de nuestros progenitores, el otro puede minimizar el estropicio, pero ser diploide tiene tambien sus costes.

El coste es que cada alelo concreto ha de competir con su pareja.

Vamos a detenernos en el color de los ojos, algo que conocemos como herencia mendeliana. Hay dos alelos que controlan el color del iris, llamemosles A (pardo) y a (azul). Cada padre tiene un genotipo distinto que puede ser AA, Aa y aa, que combinado con el genotipo de la madre da lugar a tres combinaciones después d ehaberse reducido a la mitad. De tal modo que el niño será genotipicamente AA, o Aa o aa. El asunto sin embargo visto desde el fenotipo cambia, pues o bien se tienen los ojos pardos o bien se tienen azules (con la excepción de las combinaciones intermedias). Fenotípicamente hablando el niño manifestará o bien el alelo A (pardo) o bien el alelo a (azul).

“Manifestará” significa que uno de estos alelos le ha ganado la partida (evolutiva) al otro y como de todos es sabido los ojos pardos son dominantes, es decir el alelo A tiene preferencia sobre el alelo a. Decimos que el alelo a es recesivo.

Lo que nos permite predecir que los ojos pardos serán más frecuentes en la población que los ojos azules.

¿Pero por qué el alelo A es dominante?

Lo mas probable es que la evolución le haya elegido por ser más adaptado. Es obvio que en la mayor parte de entornos con muchas horas de sol el color pardo protege mejor de las radiaciones UVA que el color azul. Y es por eso que es predecible que el color azul abunde en latitudes septentrionales, alli donde hay menos horas de luz.

El color azul es menos frecuente. ¿Pero es la frecuencia suficiente motivo para que nos resulte mas atractivo?

No, no lo es. El color azul, como los ojos grandes, la piel blanca o la delgadez nos resultan atractivos porque son rasgos infantiles insertados en adultos y denotan juventud.

Observen:

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¿Es mono este mono?. Es obvio que este ejemplar despierta en nosotros un sentimiento de ternura. El mono nos parece mono por su vulnerabilidad, apela anuestra protección, nuestro cariño. Ahora observen sus ojos.

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Los ojos grandes y redondos son rasgos neoténicos y nos resultan atractivos porque nos comunican que sus portadores son jóvenes, es decir tienen un alto potencial de fertilidad. Es muy posible que la neotenia haya evolucionado en nuestros gustos precisamente porque resulta un buen señalamiento de fertilidad. Disney lo sabia y conocia perfectamente esta tecla cuando diseñó sus personajes ya universales.

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El pato Donald mostraba grandes ojos azules.

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Y Mickey mouse que ha cambiado bastante con el tiempo siempre buscando esos ojos redondos, abiertos y aniñados que tanto nos gustan a los humanos.

No en vano Stephen Jay Gould (The Nature of Happiness, 2004). afirmó que la selección sexual en nuestra especie habia favorecido este tipo de rasgos juveniles que de alguna forma suponía un seguro para que las crías se sintieran queridas por sus progenitores.

Y más tarde fueran elegidas por sus parejas.

Un mapa de frecuencias de distribución de ojos azules en Europa:

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Un futuro de androides perfectas

febrero 1, 2013

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Las mujeres perfectas no existen a pesar de que existe una pelicula que afirma lo contrario. Los hombre perfectos tampoco existen pero no es de hombres de lo que voy a hablar, porque la mayor parte de nosotros, los hombres somos superfluos, tanto desde el punto de vista reproductivo como desde el punto de vista sexual.

Soy de los que piensa como Freud y Reich que la gran asignatura que tiene nuestra especie es la del sexo, más concretamente de la privación o del disgusto o insatisfacción sexual de sus usuarios, no tanto por represiones o moralismo (que ya quedan pocos) sino por conformidad con lo que hay. Compaginar eso que llamamos civilización con el deseo sexual es algo complicado y que requiere de grandes equilibrios y desequilibrios que conviven con bolsas de inanición y de miseria que condenan a muchos hombres al ostracismo, al rencor, al delito, los crimenes sexuales, la pederastia o la alienación.

No me cabe ninguna duda de que estos males impresos en la cultura proceden de un mal reparto de las mujeres tal y como dicen los antropólogos que se han ocupado del asunto: las mujeres son un bien escaso, al menos las mujeres que no piden peajes insostenibles en forma de compromisos eternos. Pero hay otros hándicaps en esto del intercambio sexual y de las oportunidades de goce -dado que no todas las mujeres son igualmente deseables- y que estas desigualdades se encuentran en la raíz misma de la hominización, de modo que no son de esperar grandes cambios en la naturaleza humana, es la que es.

Las mujeres siempre llevarán ventaja en las relaciones a corto-plazo y serán menos abundantes que los hombres, del mismo modo tenderán a la monogamia, y serán menos activas y más conformistas -sexualmente hablando- que los hombres. Del mismo modo los hombres parten con una ligera ventaja en el largo plazo pero los peajes son demasiado costosos de mantener salvo para los ricachones o los guaperas.

De manera que siempre existirán bolsas de deprivación, de codicia, de lujuria más o menos contenida y de rechazos y decepciones, de miedo al abandono y de rencor misógino. El hombre es más dependiente de la mujer que al revés y lleva la peor parte en el reparto de la escasez.

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En un post anterior y a propósito de un libro de David Levy que titulaba “Sexo y amor con robots”, ya me detuve a hablar de esta utopía -para algunos distopía- que seria poder disponer de robots siliconados para satisfacción de aquellos deprivados que tanta hambre pasan. Todos conocemos casos.

Para mi, el libro de Levy no es en absoluto una distopía sino que pienso que es la única forma de regularizar y homogeneizar el mercado sexual que en la actualidad depende demasiado de los gustos (intereses) femeninos y de la castidad impuesta. Y es por eso que existen prostitutas y no prostitutos entre otros subproductos del mal reparto.

Pero ¿no seria mejor disponer de una sexual doll a tiempo completo que recurrir a la prostitución?

En esta página -tecnología alemana- ya puedes elegir tu androide segun tus gustos y prestaciones. Y en este album puedes ir eligiendo.

Claro que se puede afirmar que por muy perfectas que sean no dejan de ser muñecas con ciertos dispositivos evacuadores de emisiones espermáticas. Y es verdad que estos dispositivos no pueden quitarse de encima cierto siniestro parecido con los autómatas de pelicula de miedo. Para consumo de fetichistas o desesperados, si.

¿Se acuerdan ustedes de los primeros móviles? ¿De aquellos que llamábamos ladrillos y que llevaban antena y todo y pesaban como una piedra?. Recuerdo cuando empezó esta industria de los móviles que solo los usaban los hombres de negocios, esos que andaban todo el dia colgados a su ladrillo comprando y vendiendo valores. Entonces era frecuente que criticasemos a aquellos pioneros, parecían ciertamente ser snobs y uno no encontraba ninguna diferencia entre el móvil, el fijo o la cabina de telefónica si necesitaba llamar.

Pero el mercado de los móviles se fue sofisticando  y abaratando, hasta el punto en que hoy todos (hasta los pobres) tienen móvil. Se ha convertido en un articulo irreemplazable y lo ha hecho yendo más allá de sus propias prestaciones, los móviles se han vuelto inteligentes (smartphones) y sirven para cosas que no estaban entre su programación inicial de llamar por telefono.

Algo asi, presumo sucederá con las sexual dolls. No solamente se mejorará su apariencia fisica y su tacto y contacto sino que pronto andarán, se moverán y serán cada vez mas proto-humanas sin serlo. El propio Levy adelanta que incluso tendrán dispositivos para hablar y mantener conversaciones según los gustos del clientes y sus orgasmos podrán programarse o bien se llevarán a cabo a mano.

¿Existirían en una sociedad así los delitos sexuales? ¿Podrán ser acusados los sádicos de quemar, asesinar, ahogar o desmembrar a sus muñecas? ¿Podrian existir muñecas aniñadas para satisfacción de pederastas?

Es de prever que esa utopía de muñecas sexuales puede cambiar este panorama de abusos y crimenes relacionados con la sexualidad que tanto abruma a los machos de nuestra especie y por el que nuestra sociedad paga un precio tan alto.

Una de las preguntas filosóficas que algunos se harán es ésta: ¿Pero estas sexual dolls serán capaces de amar? ¿Y ese amor será verdadero?

La misma pregunta me hice en este post acerca de la verosimilitud de los sentimientos entre humanos y humanoides y me serví de Blade runner para alumbrar esta cuestión filosofica. ¿Sabe o no sabe Harrison Ford que Daryl Hanna es una mutante? ¿Lo es o es humana?

En cualquier caso parece que no le importa demasiado.

Post relacionado.-

¿Por que nunca lograremos la igualdad reproductiva?

¿Evoluciona la moral?

enero 2, 2013

La Evolución carece de planes

(Axioma evolutivo)

Kolhberg

Lo cierto es que la palabra evolución lleva a una cierta confusión: pareciera como si la evolución natural tuviera una meta final, un propósito. Lo mismo sucede cuando aplicamos la palabra evolución a cualquier otra cuestión, asi pensaba mientras leia este post sobre evolución de la moral.

El post en cuestión -que pertenece al blog El Caparazón- defiende una teoria “evolutiva” de la moral en el sentido de suponer que la moral humana tiene una teleología, es decir una dirección insoslayable. Se basa en la teoria de Kohlberg que es en cierta forma una aplicación wilberiana y que procede sin duda de la teoria conocida como “dinámica espiral” que se atribuye a Gebser y Beck. La citada teoría sostiene que la conciencia humana “avanza” saltando y superando una serie de fases -conocidas cada una de ellas por un color- y que arrastraran en su ascenso, una serie de memes de valores (v-memes) y de formas de pensamiento y otros patrones cognitivos y creenciales que peldaño a peldaño corren raudas a confluir en una especie de Nirvana donde supuestamente los humanos llegaremos a un consenso universal de amor y fraternidad, superando las rivalidades, los egoísmos, las guerras y las jerarquías.

Naturalmente esta idea aunque se llama “evolutiva” no tiene nada que ver la evolución.

La evolución no está presidida ni por una dirección, ni por una especie de voluntad que guíe a las especies hacia su “cénit evolutivo”. No hay una cúspide evolutiva, ni podemos afirmar que nosotros los europeos estemos más “evolucionados” que los africanos del Senegal, podemos decir que estamos más civilizados y disponemos de más recursos. Pero la civilidad o la opulencia nada tienen que ver ni con la evolución ni con el pensamiento evolucionista. Ni siquiera se nos permite pensar que estemos más evolucionados que el caracol o el calamar. De hecho nuestra especie no tiene siquiera el genoma más complejo.

La teleología es una doctrina de la causalidad que supone que si B es la causa de A es porque hay en B algo que la impulsa a ir hacia A. De modo que es la doctrina de las causas finales. Averiguar algo sobre la causa final de la existencia humana seria algo asi como suponer que existe un propósito especial por el que el hombre puebla la tierra, es como si hubiera alguna misión oculta que es necesario descifrar.

El pensamiento teleológico está en la base de la idea de Kolhberg de que la moral supone una carrera de obstáculos, una progresión que se imagina como una escalera de logros. Lo que nadie sabe es que sucedería al llegar al ultimo piso de esa escalada de logros, salvo imaginarnos una especie de paraíso ciudadano que más bien parece el anuncio de una utopía que extrae su fundamento de la observación de la evolución de patrones pasados y de ahi deduce ingenuamente -de la observación de los progresos- que lo que nos espera es mejor que lo que ya ha sucedido.

Para mi la mejor manera de explicar esta cuestión es referirme al tema de la limpieza.

No cabe duda de que las sociedades avanzadas somos más limpios (parecemos ser más limpios) que nuestros abuelos o que los pueblos depauperados de Africa. Y no cabe duda de que en parte este “avance” al menos en comodidad procede del hecho de que tenemos agua corriente en nuestras casas y tambien agua caliente.

¿Entonces tenemos agua caliente porque somos más limpios o somos más limpios porque tenemos agua caliente?

Lo cierto es que una vez nos hemos acostumbrado a ese avance del agua caliente nos resultaría dificil prescindir de ella e incluso podriamos sentirnos mal si un día no podemos ducharnos porque han cortado el agua o se ha estropeado el calentador. El calentador ha cambiado nuestras vidas.

No somos más limpios que nuestros abuelos sino que nos limpiamos más porque tenemos calentadores. Lo que ha cambiado -en nuestra subjetividad- es que hemos desarrollado una aversión por la suciedad que no tenian nuestros precursores, pero eso no significa que hayamos mudado nuestras emociones para “ser más limpios”. Lo que ha cambiado es nuestro medio ambiente y evidentemente eso crea un pseudo-telos, es decir un aparente propósito de limpieza que nos hace aparentar ser más limpios, como si hubieramos ganado un rasgo nuevo cuando en realidad todo sigue igual por dentro de nuestro cerebro. Que un nuevo Telos aparezca puede explicarse de forma muy sencilla: es como si ahora tuviéramos -como se dice vulgarmente- necesidades nuevas. La necesidad de ducharnos con una frecuencia superior a nuestros abuelos, cosa que hacemos impulsados por lo que se llama hábitos y costumbres.

Y a estos hábitos les llamamos buenos o saludables. Hay un consenso en que la gente limpia se ducha a diario (o casi) y que no es tolerable -socialmente hablando- que la gente ande por ahi descuidada, despeinada o sucia. ¿Es esto una evolución de la moral?

Para Kolhberg esta manía de ducharse seria una manifestación de la moral convencional, un escalón más arriba de las morales egoistas y guerreras de la moral preconvencional. Pues Kolhberg se imagina la evolución de la moral como una escalera de logros y no como adaptaciones al medio ambiente. Ducharse no es más moral que no hacerlo, simplemente vivimos rodeados de artefactos que facilitan esta cuestión y hacen de nuestra vida más comoda, y a salvo de la mugre, es decir más adaptada y coherente con nuestros logros.

Y pensaba todo esto mientras contemplaba absorto la versión de película de “Los Miserables”, el musical recién estrenado y mientras la veia pensaba en los temas que Victor Hugo abordó en su ya universal novela: muchas cuestiones de actualidad, el amor, la redención, el compromiso, la culpa, la libertad y sobre todo la cuestión social.  Contemplando la película uno entiende aquello de la lógica de las revoluciones, incluso la mística de las revolucionarios, aquellos que morian de forma gratuita como esos héroes de la barricada que cantan “Red and Black”. La explicación sencilla: no tenían nada que perder y todo por ganar; la mayoría de las personas vivían sometidos a unas condiciones de vida extremas y una minoría de nobles, burgueses y clero atesoraban toda la riqueza dejando al pueblo al pie del hambre, la tuberculosis, la prostitución y la ignominia.

Ahora bien, desde el punto de vista moral lo que se plantea es ¿Eran los burgueses menos morales que el pueblo llano? ¿Quien era el bueno y el malo en esta pelicula?. Naturalmente uno tiene tendencia a identificarse con los débiles y comprende sus razones aun sabiendo que en Paris se han dado cita las mayores matanzas de la humanidad y no siempre por razones sociales sino fundamentalmente religiosas. Dicho de otro modo, tanto los que mataban en un bando como los que mataban en el otro eran igualmente inmorales si es que matar es un buen índice para medir la moralidad.

Matar es algo implícito en la naturaleza humana, algo que nos viene de serie pero intolerable socialmente; es, desde luego, una manera eficaz de liquidar a los que se nos oponen y sin embargo y  aunque parezca lo contrario, cada vez matamos menos. Steven Pinker no es el único que lo ha dicho, pero las cifras cantan por sí mismas: el numero de homicidios disminuye desde que llevamos esa contaje estadístico. No hace mas que disminuir desde 1900 para acá. ¿Significa esto que somos más morales?

Significa que hemos encontrado formas más inteligentes de dirimir los conflictos, pues matar a alguien no deja de ser una solución poco inteligente y que no hace sino multiplicar las discordias. No cabe duda de que la prohibición del homicidio está calando profundamente en nuestra sociedad y que cada vez hay menos personas dispuestas a matar o dejarse matar y menos por las Ideas. Sin embargo la idea de la prohibición del asesinato parece modelar un campo nuevo, como si se tratara de un nuevo propósito social: el de dejar a los demás en paz y exigir que a su vez los demás nos dejen en paz a nosotros.

Las formas concretas no tienen un campo infinito de posibilidades y es por eso que un embrión de pollo no puede llegar a ser un lagarto. No se trata de un propósito de llegar a ser pollo por parte de los genes del pollo, sino de una restricción de las probabilidades de ser, un campo selectivo donde se manifestará, al desplegarse una vida de pollo. Algunos hablan de que nuestros genes en este sentido son teleológicos, pero yo prefiero hablar de un pseudo-telos, una posibilidad acotada de ser. Por la misma razón las sociedades no avanzan porque se hagan más morales sino porque encuentran nuevos órdenes de organización de las reglas que hagan a las sociedades más justas, libres, laboriosas y cooperativas.

Se trata en todo caso de un telos regulador, aunque arraigado en el caos y en cómo cada organismo puede desenvolverse creativamente en el caos (a su manera). Al final ese caos por ser creativo es potencia.

Y es por eso que no podemos predecir por donde circulará la moral y en cómo la conciencia humana se organizará en el futuro, pero lo que es seguro es que nosotros, los individuos somos capaces de definir las reglas que deberán controlar las conductas individuales y llegaremos a consensos que muy lentamente impondrán una nuevo comportamiento, hasta que lo nuevo haga irrupción y plantee nuevos enigmas que tendremos que abordar en consenso creativo.

Y estamos llegando a consensos irrenunciables, como aquellos de las barricadas.

No es posible ya renunciar al agua caliente.

De manera que no, la moral no evoluciona, sino que es la cultura humana, el vivir en grupo quienes cambian de idea respecto a lo tolerable o intolerable, según las novedades que presente nuestro entorno, pues lo moral no reside en el interior de nuestro cerebro sino en las redes, los nudos y vínculos que forjamos con los demás.

Nota liminar.-

Agradezco a Jose Carlos Aguirre sus aportes sobre el problema de la teleología, tan necesarios para entender algo de este post.

El triunfo de la dignidad

marzo 24, 2012

Una de esas palabras-trampa en la que muchos de nosotros nos caemos con todo el equipo por la fuerza que procede de la costumbre , es la palabra “espiritualidad”. Se trata de un item que a unos (los reduccionistas del abajo) les da cierta repugnancia, mientras que a otros- los reduccionistas del arriba les viene muy bien para mezclar “churras con merinas” y arrimar el ascua a su sardina que no es otra para ellos sino la evidencia de una Presencia divina. De manera que voy a definirme y contarles lo que para mi significa esta palabra “espiritualidad”. Una espiritualidad laica.

La espiritualidad es la condición no-material de cualquier actividad humana. Sin embargo no hay que confundir la espiritualidad con lo sobrenatural.

Espiritualidad es todo aquello que sucede en lo que hacemos y que se presenta como un plus, algo intangible, algo que se añade y que se situa más allá de la necesidad, y desde luego no es algo material, más que eso, no es algo que sume a la vida sino algo que se sustrae a la muerte. Nada a lo que se puede meter el dedo, no es contable, ni mensurable y sin embargo es algo que tiene el valor de la Verdad. De manera que lo espiritual no pertenece al campo de lo fenoménico sino al campo de lo noumenico, a lo oculto. Es por eso que hablamos de una condición no-material y es por eso que solemos retratarla con la palabra “sagrado”, pues hay algo en una experiencia de ese calibre que nos conecta con un nivel de conciencia elevado por encima de nuestra condición de simios, por encima de la determinación. Es como otra vuelta de tuerca en nuestra condición humana, algo que se parece y mucho a aquella metáfora del monolito de Kubrick en 2001 y los cambios de nivel de conciencia que acontecen a partir de un hito evolutivo. En “Eso” hablé precisamente de esta experiencia que usualmente es una experiencia contemplativa, inútil desde la perspectiva de la razón, tan inútil como una colección de sellos o un poema.

Este post se me ocurrió escribirlo después de ver una pelicula más que recomendable, se trata de “Intocables”, un film de  Toledano y Nakache que se inspiró en una historia real. Se trata de la historia desgraciada de un aristócrata ricachón y pijo que queda tetrapléjico a consecuencia de un accidente de de parapente. La película trata de la relación que se establece entre su cuidador Driss, un senegalés condenado a vivir en la frontera del delito y la exclusión social y el algo “meapilas” Phillipe, una persona que tiene los suficientes sirvientes y los suficientes cuidados y dinero para vivir una vida con muchas limitaciones pero cómoda aunque tremendamente aburrida precisamente por ser el blanco de la compasión de aquellos que le prestan cuidados, sí, pero cuidados impersonales.

El senegalés Driss, se queda con el trabajo y comienza entre él y Phillipe una relación de amistad que romperá los limites establecidos no solamente en cada una de sus vidas por separado sino en el nuevo sentido que aparecerá en su relación como consecuencia de un intangible que aparece cuando se realiza un trabajo, cualquiera que este sea con dignidad a través del deseo de compartir, de la autenticidad, el sentido común, el humor, el honor y la transgresión como condimento de una relación necesariamente condenada a la estrechez emocional.

Estamos acostumbrados a pensar en el trabajo de dos formas, una forma es la maldición bíblica, algo que necesariamente hemos de llevar a cabo para subsistir, la segunda forma en que nos imaginamos el trabajo es como si fuera un intercambio comercial, un salario que se ofrece u obtiene a cambio de un esfuerzo. Las dos cosas son ciertas en distintos niveles de definición de la actividad laboral. Pero en realidad existe una tercera forma de entender el trabajo, una forma espiritual como más arriba señalé: en este nivel el trabajo es sobre todo un don y no una mercancía, algo que se da gratis y que anda oculto en la telerañas de lo mercantil y la necesidad de subsistencia pero que emerge precisamente de ambas dos y por la misma razón que una paella no es solamente la suma de arroz, agua, verduras y carne. En cualquier nivel de definición de la ocupación y del esfuerzo o el trabajo hay una dimensión que es creadora, y que resulta un regalo, algo que se brinda más allá de la actividad puramente mecánica del mismo. Ese algo más es lo que el pragmático senegalés regala a Philippe y que es precisamente lo que redime a Philippe , a su familia y a él mismo.

La medicina o la psicología pueden curar o mitigar las enfermedades pero la espiritualidad no cura, redime a las personas de sí mismas y de sus entornos o costumbres tóxicas. Driss es redimido por su trabajo, -basado en una relación de ayuda- de su pobreza, de su destino carcelario, de su ignorancia, de su barrio de casas sociales,  del paro y el parasitismo social y de un destino más que incierto. Phillipe es redimido por Driss de su estulticia, de su dependencia extrema, de su victimismo y de su falta de agallas para imponerse a su propia familia desorganizada precisamente por la falta de normas y una jerarquía clara.

Y ambos se hacen amigos, una amistad redentora para ambos, pues se trata de una creación de algo, de un nuevo nivel de definición que les situa más allá de las relaciones comerciales, de las relaciones del “toma y daca”, del puro mercantilismo del salario y los horarios.

Las películas evidentemente no demuestran nada pero pueden mostrarlo todo, pues lo espiritual al ser inmaterial no puede demostrarse sino solo ofrecerse como un sentido nuevo, algo ex novo que surge en cualquier plano de definición, no importa el trabajo que se desarrolle. Lo que viene a redundar en el hecho de que no todo lo natural tiene una explicación mecánica y que no es necesario invocar a lo sobrenatural para entender que casi la mitad de nuestro tiempo lo dedicamos a actividades no-materiales si entendemos a nuestros hobbyes (que tambien son trabajo y esfuerzo) precisamente como actividades no regladas que son en realidad dones con los que nos festejamos a nosotros mismos o a los demás. No es que estas actividades no representen esfuerzo. Este post que estoy escribiendo ahora es un esfuerzo intelectual que realizo, mas allá de su vigencia durante dos o tres dias y que leerán solo un puñado de lectores. No es algo relativizado por una relación mercantil, no hay dinero, ni poder, ni mérito literario en él. No hay intención alguna salvo la de compartir con vosotros lo que para mi resultó un hallazgo.

Se explica a sí mismo. Escribir por escribir, ese es el misterio.

Pues la suma de todos los elementos que componen un conjunto no es igual al resultado de todos esos elementos en el nivel superior del conjunto que los abarca, los sistema complejos como nuestra mente hacen emerger nuevos niveles de definición cuando logramos integrar los niveles mas bajos y conseguimos empujar nuestro centro de gravedad un poco más arriba: dos escalones más. Hay algo más en la paella, en el plato que nos guisa nuestra mujer, en el regalo barato de alguien que nos recuerda qué dia es hoy, esos pequeños detalles de la vida que nos quitan un poco de muerte y nos devuelven el aliento al comprobar que hay vida despues de todo, mas allá de la vida que vivimos determinados por nuestro origen de simios parlanchines.

Y eso debe ser la felicidad y es verdad que se alcanza a través de la dignidad, la amistad, el amor, el honor y el esfuerzo.

Driss me lo enseñó.

Y éste que creeís: ¿Espiritual o sobrenatural?

De existir Dios es seguro que Paco está muy cerca de él o es uno de sus hombres de confianza.

EL sueño de las máquinas

febrero 9, 2012

Mas allá de la multitud de supersticiones pasadas de moda, ridiculas o contradictorias, la New Age responde a un sufrimiento real provocado por una dislocación psicológica, ontológica y social.

M. Houellebecq

Dice la wikipedia que la “new age” puede definirse como un sistema de creencias no unificado, que se parece mucho a una creencia religiosa al tiempo que se niega su influencia; en realidad es un sistema de creencias a la carta, mixtificado y donde se dan cita creencias de todo tipo, incluyendo supersticiones caducadas y causas diversas que por alguna razón tienen que ver con cierta sensibilidad social que agrupa espiritualidad, descrédito de la ciencia oficial, ruptura con ciertos valores de la modernidad, rechazo de la autoridad, ideas criptocomunistas, consumo de drogas en entornos ad hoc, etc.

Una de las ideas compartidas que más fuerza ha llegado a tener en estos ambientes es aquella que señala que “todo está conectado”, tanto lo natural (animal y vegetal) como humano, psicológico, sobrenatural y tecnológico. La hipotesis Gaia por ejemplo sería algo asi como la Biblia de la new age, sus “sagradas escrituras”, algo que nadie pone en duda por su “evidencia”. Algo que los ordenadores han propiciado, pues ¿quien negará hoy que Internet opera con esta metáfora de que todos estamos conectados?

M. Houellebecq escribió un libro donde baraja la hipótesis de que en realidad la “new age” es una reacción de los seres humanos opulentos a las decepciones que propició la modernidad. Aqui hay un post dodne hablé precisamente de este tema y donde me aproximé al concepto de Baudrillard acerca de “Las sociedades inmunodeprimidas”.

Aqui hay un video de Adam Curtis muy interesante sobre esta cuestión


Este ultimo fin de semana andaba yo pensando precisamente en estas cuestiones después de presenciar el fiasco de la enternecedora Carmen Chacón para ganar un Congreso nacional del PSOE y donde Rubalcaba se hizo con el poder de una manera incomprensible para los ciudadanos que no somos del PSOE.

Es obvio que alguien debió decirle a la Chacón que ella era mujer, catalana y demasiado jóven para hacerse de las riendas de un partido rocoso donde el aparato es de lo más estalinista a pesar de que ya no levanten el puño y canten avergonzados “La internacional” por lo bajini.

Es verdad que la Chacón es una chica inconsistente, que viste bien y se peina mejor que la Pajín pero que -a pesar de su marido- que dicen que es un gran profesional en esto del marketing, no ha logrado convencer a los suyos para el cambio. De manera que en mi opinión el fracaso no es de la Chacón sino del propio PSOE que no ha sido capaz (al igual que sucede en todos los partidos políticos) de hacer emerger entre sus filas una docena de líderes para que haya un poco de variedad.

La enfermedad autoinmune está en la sociedad, somos los individuos comunes los incapaces de hacer saltar los resortes del poder. Quizá porque esperemos en llegar a una cierta masa crítica de bienpensantes. Pero en realidad, y la historia lo demuestra, ciertos resortes no pueden hacerse saltar sin una cierta violencia. ¿Cómo pensaba la Chacón convencer al aparato de Largo Caballero de que ella era más conveniente para sus intereses que Rubalcaba? ¿Haciendo pucheros?

¿Trucada o natural?  Observen sus muslos.

Los partidos politicos forman parte de esos anticuerpos que las sociedades tenemos que liquidar y no debemos fiarlo todo a Gaia. Nadie abandona el poder por su propia voluntad.

Y eso deberia saberlo la Chacón.

Y su marido.

Hellen Keller y el exocerebro

diciembre 23, 2011

Deaf, dumb and blind boy, lives in a quiet vibration land.

(De la opera rock Tommy de The Who)

Al contrario de Tommy el héroe de The Who en la ópera-rock del mismo nombre, Hellen Keller fue una niña real que quedó ciega y sordomuda a raiz de alguna viriasis infantil o meningitis y que tuvo un feliz desenlace gracias a los cuidados de su pedagoga Ana Sullivan.

La historia de Hellen Keller es tan bella que ha merecido una novela por parte de William Gibson y una entrañable pelicula a cargo de Arthur Penn, pero si la traigo aqui no es para hablar de la ternura y ejemplaridad de la historia sino para señalar algunas cuestiones de interés neurocientifico que podemos extraer de ella gracias a que la propia Hellen aprendió a leer en Braille, escribir y pudo transmitirnos su experiencia.

Prácticamente desaferentizada sensorialmente desde corta edad Hellen vivió en un cuerpo que ella misma describe como un fantasma que sólo sabia hacerse de notar en su casa donde fue sistemáticamente malcriada y sobreprotegida por unos padres que no sabian como educarla hasta que contratan a Ana Sullivan que es a fin de cuentas quien después de un calvario de intentonas logra ejercer de mediadora entre aquel fantasma y la vida.

Lo primero que intentó Ana Sullivan es que Hellen le prestara atención, cosa dificil porque la niña no habia desarrollado ningún apego por nadie dando a veces la impresión de un autismo infantil. De hecho y tal como cuenta la Sullivan es sólo después de su “despertar” a los sentidos cuando le dio un beso por primera vez. Intentó Ana enseñarle el lenguaje de los signos, algo que habian inventado los monjes trapenses para comunicarse unos con otros sin necesidad de hablar y que más tarde se utilizó para los sordomudos, pero la Keller no estaba por la disciplina y antes hubo de enseñarle algo más importante: se pusiera como se pusiera tendria que tener en cuenta a la Sullivan. Para ello, la institutriz logra separarla de sus padres que retrasaban su maduración con sus continuas intrusiones y ocupar una cabaña contigua a la vivienda familiar en la rural y conservadora Alabama, alli llevó a cabo su “milagro”.

Vale la pena ver esta escena memorable de cuando Hellen logra establecer un enlace entre los signos (el tacto), las palabras (el símbolo) y las cosas en sí, en este caso el agua.

Lo interesante es comprender que los signos o señales son cosas (cosas que están ahi) bien diferentes a los símbolos. Nuestro cerebro se comunica a través de señales -eléctricas y químicas- pero es incapaz de procesar símbolos tal y como hacen los ordenadores. Tambien sabemos hoy, mal que le pese a Noam Chomsky, que  no existe en nuestro cerebro una gramática generativa universal de palabras tal y como él propuso para explicar la rapidez con la que un niño aprende idiomas. Si nuestro cerebro no puede procesar símbolos (y las palabras lo son) no pueden existir palabras en las neuronas ni pueden existir embriones gramaticales en las sinapsis. ¿Entonces como es posible que un niño de corta edad maneje tan rápidamente el lenguaje?

Lo hace a través de la imitación, viendo y oyendo como le hablan y hablan otros entre sí. Es interesante recordar que el lenguaje hablado es bastante disitnto a los pensamientos o lenguajes interiores, aquel es muy rico en giros, prosodia (marcapasos o cuadricula), sintaxis y semántica y no nos olvidemos de la pragmática del lenguaje, una fuente de conocimientos enroscados en las palabras dichas.

Volvamos al signo o señal. Para Hellen y Ana solo habia un canal abierto para la comunicación y este no era otro sino el tacto. Es a través de las manos que la Sullivan intenta comunicar el lenguaje de signos a Hellen.

Pero Hellen que sabe mucho de manos (señales) no acierta a comprender que aquellos dibujos que su profesora traza en su mano tienen otro sentido más importante: representan palabras y las palabras son símbolos, esto es “cosas que representan a otra pero no son la otra”.

Es bueno recordar ahora el tan citado cuadro de Magritte acerca de qué es una pipa. Una pipa es un objeto que sirve para fumar, de modo que lo que aparece en el cuadro de Magritte y tal como el artista afirma no es una pipa sino una fotografía de la misma (un símbolo que es a su vez señal), que la suplanta en su ausencia. Hellen Keller podia reconocer la textura de una pipa pero no podía saber que se nombraba con la palabra “pipa” y por tanto no podia pensar en una pipa, pues para pensar en algo necesitamos palabras (símbolos).

Es asombroso que Hellen Keller se refiriera a su experiencia íntima -antes de la adquisición de las palabras- como si un fantasma habitara en ella. Es seguro que fue asi, pues un cerebro sin canales sensoriales tan sólo puede recibir ciertas clases de estimulos no sociales: los que proceden del tacto, del olfato que es un canal poco importante en los humanos, del gusto y de la propiocepción. Es fácil reconocer qué es un fantasma. Un fantasma es un cerebro en estado puro o “salvaje” desaferentizado casi totalmente.

No es de extrañar que algunos investigadores como Ramachandran hablen de un fantasma en el cerebro (Ghost in the mind) cuando investigan sobre “miembros fantasmas” para referirse a eso que habita en los cuerpos humanos cuando sufrimos alguna clase de amputación y que trata de manifestarse a través de los canales convencionales a pesar de que estos canales ya no existan.

Pero volvamos al procesamiento de símbolos.

¿Si nuestro cerebro no puede procesar símbolos cómo se las arregla para construirlos y comunicarse a través de ellos?

Se trata de una pregunta crucial en las neurociencias y para contestarla no tenemos más remedio que acudir a la lectura de mi pasado post ¿Somos ciborgs? para entender la hipótesis de Roger Bartra sobre el exocerebro.

Bartra pone el dedo en la llaga cuando afirma que el error de las neurociencias ha sido calificar de “ciencias blandas” a las ciencias humanas y sociales, como la antropología, la lingüistica, la etnografía, la mitografía, la filosofia y la metafísica. La psicología -en su afán de cientificismo feroz-, desgraciadamente ha sucumbido al rebufo soberbio de las neurociencias y ya hace tiempo que quedó sin un epistemología propia tal y como ha señalado Gazzaniga.

El error de los neurocientíficos ha sido fiarlo todo a las conexiones neuronales, a la genética y a la neurofisiologia pasando por alto lo que ellos llaman el “medio ambiente” sin caer nunca en la cuenta de que el sapiens no habita un “medio ambiente”, ni un nicho ecológico como los caracoles sino una cultura. Pero esa cultura no se limita a ser un contenedor o un entorno natural como sucede en los animales que forman grupos sociales a veces muy complejos (pero no una cultura) sino que además de ser un invento suyo -del propio hombre- y no algo que simplemente se encontraba ahi, nuestro cerebro se encuentra conectado a esa base de datos (por decirlo metafóricamente). Conectado a través del lenguaje y otros códigos. Unos discursivos como el propio lenguaje y otros no discursivos como el gesto, la música, las artes plásticas, la danza, etc.

La neurociencia es prisionera de una creencia casi mística en el principio de “clausura causal del mundo fisico” que impide creer en la evidencia de que el cerebro pueda mantener enlaces con su cultura y que estos enlaces a su vez intervengan de forma extrasomática en las redes neurales. Esta es la razón por la que los cientificos buscan siempre dentro del cerebro lo que podrían hallar mirando fuera.

Lo que plantea Bartra es que la mayor parte de sinapsis de nuestro cerebro no están dentro del cráneo sino fuera de él como una protesis externa. A semejante idea han llegado -por otros medios- otros autores, como Dawkins y Dennet con su teoria memética, Rupert Sheldrake con sus campos morfogenéticos y C. G. Jung con su concepto de arquetipos, tambien Penrose con una adaptación platónica de los universales. Todos estos autores a través de distintas especulaciones han tratado de explicar que se hace necesario suponer que la mayor parte de la información que nuestro cerebro maneja se encuentra en la cultura, entendiendo cultura de un modo extendido, desde la relación con el otro, la socialización, la compartición de creencias, ideas o códigos interpretativos hasta llegar a los conceptos más universales de tipo jungiano.

Lo cierto es que esta idea tiene una dificultad explicativa. ¿Cómo se las arreglan los símbolos para penetrar en el cerebro? ¿Cómo se convierten en corriente eléctrica? ¿Hay una especie de sintonizador como supone Sheldrake? ¿Se trata de una especie de virus como suponen Dawkins y Dennet?

Nada de eso: lo hacen a través de los canales sensoriales. Esos 5 sentidos y algún otro que llamamos sexto o intuición.

Ahora es necesario volver al caso de Hellen Keller, recomiendo el visionado de la escena del video que he colgado más arriba para entender el “insight” luminoso de la niña cuando es capaz de asociar, los signos de las manos a la palabra “agua” y a la identificación del agua en sí que mana de la fuente. ¿Cómo lo hizo Helen, cómo logra asociar estos tres niveles de definición, signo-simbolo-cosa en sí?

Lo hace espontáneamente y aunque en la pelicula no dice nada del asunto podemos especular que el destino de esos tres niveles de complejidad es encontrarse unos con otros, lo que si sabemos es que a partir de ese momento se abre para Helen la puerta de la vida y que comenzó precisamente entonces a  madurar tanto en el plano afectivo, como social y lingüistico-comunicacional.

Lo que significa que la información contenida en la cultura penetra en el cerebro individual a través de conexiones neurales extrasomáticas que discurren pos los canales sensoriales convencionales y lo hacen sin necesidad de un transductor de símbolo-señal.

Uno de los obstáculos que tiene esta idea es la especulación mistico-religiosa y la nostalgia de una dualidad cartesiana que tanto atemoriza a los neurocientificos. Pero enseguida advertiré al lector de que lo que anida en el exocerebro no es una res cogitans ambulante que espera encarnarse en algun ser material. La teoria de Bartra no apela a la dualidad, el exocerebro está constituido de producciones humanas y de relaciones de sentido propiciadas por la cultura humana que ha ido engrandeciéndose en número total de sinapsis, tantas que no caben en un cerebro individual y por eso las mantenemos fuera, en una nube, listas para ser usadas cuando las necesitamos. Un uso necesario para sobrevivir como humanos tal y como el ejemplo de Hellen Keller y otros niños salvajes nos ilustra.

Lo que hay guardado en ese exocerebro son pues signos y símbolos pero más allá de eso lo que alli existe son relaciones de sentido entre símbolos y simbolos de símbolos. Lo más importante de esto es que los sentidos son rabiosamente individuales, es decir no existen sentidos buenos y sentidos malos, aunque podemos hablar de consensos. Dicho de otra manera los simbolos son interpretados por cada persona de una forma distinta a los demás.

Estamos condenados a dar sentido a los símbolos y aqui está precisamente la tendencia al error, puesto que los consensos y los disensos pueden llevar a la patología. Del mismo modo que sucede en el interior del cerebro, un error en la señalización hará que una red neural no crezca en la dirección correcta y se ciegue el tránsito de flujo sináptico, de electricidad. Del mismo modo pueden existir errores en los enlaces entre el cerebro y el exocerebro y estos errores proceden de la ambigüedad del lenguaje, es decir de la multiplicidad de sentidos de las palabras.

Pero este es otro post.

Bibliografia.-

Sandra Blakeslee y V. S. Ramachandran: “Fantasmas en el cerebro”

Roger Bartra: “Antropologia del cerebro”. Fondo de cultura económica. Mexico. 2006.

Un post relacionado: La gaviota culta

La tercera guerra mundial

octubre 20, 2011

La tercera guerra mundial es la que nunca sucederá.

La tercera guerra mundial no sucederá porque ya está sucediendo.

No se trata de una guerra convencional, no hay misiles, ni aviones, ni bombardeos, ni agente naranja o napalm. De parecerse a algo se parece más a esas guerras neutrónicas de ciencia ficción, donde mueren las personas pero los edificios, ferrocarriles, carreteras y fábricas siguen en pie.

Asi ha sido desde la primera gran guerra, una guerra de trincheras donde morian sobre todo soldados y hasta la segunda guerra mundial donde ya asomaba la verdadera vocación de la guerra moderna que explotó en Vietnam: el objetivo era la población civil. Desde entonces todas las guerras se han cebado en la población civil, los exterminios se han realizado en la retaguardia. De lo que se trataba y se trata es de llevar las heridas al corazón de la humanidad, respetando los soldados y sus tanques, de lo que se trata es de eliminar el sobrante.

Y ahora ya no hacen falta armas locales o de destrucción masiva porque se ha encontrado la solución que parecia una secuela en el resto de las guerras que hasta ahora habiamos vivido. De lo que se trata es de arruinar al enemigo. De lo que se trata ahora es de empobrecer a la sociedad.

Ya lo anticipó Orwell en aquella novela que deberia haber llevado otro número bien distinto y que tituló 1984. De lo que se trata es de justificar una economía de guerra sin guerra, si es preciso haciendo creer a la gente que estamos permanentemente en guerra merced al “ministerio de la verdad”, un lugar donde se cambia la historia y el porvenir a base de  esconder aquellos documentos de ayer que pudieran demostrar que en realidad ni hay guerra ni están justificadas las medidas de racionamiento de la población a la que se mantiene atontada con ginebra barata.

Y ya la tenemos aqui, me refiero a la economía de guerra eufimisticamente llamada “recortes”, crack, crisis, deflación o morosidad, que da igual como se llame pues aunque todo el mundo habla de ella nadie entiende por qué ha pasado lo que ha pasado siendo como eramos tan felices apenas hace 3 años mientras estuvimos en la fiesta. Y que se propaga con uno de los armamentos de guerra biológica mejor diseñados para acabar con la Humanidad: el miedo.

Todos tenemos miedo y el miedo es como un virus que se propaga con más celeridad que los virus mismos como sucede en esa película recien estrenada que se llama “Contagio”. La gente tiene miedo y no sabe que está en guerra, lo que no hace sino incrementar su aprensión. La gente no sabe que esto no ha hecho sino empezar.

Y la culpa no la tiene el capital como dicen los criptocomunistas con caspa en que se ha convertido la mayor parte de la opinión publcia sino los politicos, pues son los politicos los que tienen como misión modular los excesos del capital. Aqui dicen algo similar.

El capital en realidad (o los mercados en particular) están ahi para ganar dinero, es decir para la codicia y la depredación, esto es: para sacar dinero del dinero y cuando no hay dinero se inventa a través del valor del papel que hace las veces de dinero. De eso va el capitalismo ¿o no?. ¿Es que no lo sabiamos ya?

Los Estados estaban ahi para desviar parte de la ganancia para los ciudadanos a base de sanidad, recursos sociales, pensiones y eso que ha venido en llamarse bienestar. Hemos estado bien mientras los Estados a través de los politicos hacian de garantes de esta tarea pero la cosa comenzó a ir mal cuando los politicos a su vez se convirtieron en capitalistas y aliados de los mercados para medrar y ganar elecciones que es lo que a los politicos les interesa más allá de nuestro bienestar.

Y es asi que los politicos abnegaron de su tarea y comenzaron a timarnos, no solamente saliendo en TV diciendo mentiras sino timándonos a través del Capital.

Timos legales que funcionan en nuestro pais.-

El timo de las teleoperadoras, el timo de la energia, el timo de los informativos, el timo del agua, el timo del IBI y del IVA, el timo de las tasas mucnicipales, el timo de la ITV, el timo agroalimentario, el timo de la libre competencia entre empresas que son en realidad monopolios encubiertos, el timo de la SGAE, el timo de la leche, el timo del low cost, el timo de la enseñanza obligatoria, el timo del colesterol y la vida saludable, el timo del zen y el timo de los placebos de las farmacias, el timo de las exportaciones y los precios según mercado y sobre todos ellos uno: el timo de los intermediarios que es lo mismo que decir el timo de los especuladores o tambien: el timo de la falsa representatividad.

Sin embargo es bueno hacer notar que los especuladores – es decir aquellos que se espejan en si mismos y su valor supuesto- no son tampoco los malos de la pelicula: cierta masa critica de especulación es necesaria para desatascar las economias. El que especula es un jugador, un apostador que ahora gana y ahora pierde, el problema es que lo que gana o pierde no es dinero sino valor sobre el valor de algo -el dinero- que ya no existe como referencia, es por ello que solo queda papel o cifras electrónicas enu na hoja excel, detrás de eso no hay nada.

La crisis no es el fracaso del Capital sino el fracaso de los politicos y los Estados que no han sabido o querido tutelar a los apostadores, más aun ellos mismos han abdicado de su papel de polis malos en esta contienda y se han lucrado apostando en sus espéculos. Es por eso que algunos piensan que la tercera guerra mundial que estamos viviendo es la guerra del capital y los mercados con los Estados.

Y lo que se ve venir es que los morosos perderán la guerra lo que significa que los Estados perderán soberanía y los ciudadanos la cartera.

Los mercados son -como antes fueron los pelotones de soldados- los que salvarán a la humanidad de si misma y su lenidad. Ya lo dijo Spengler pero se equivocó: no serán soldados sino los mercados los que nos pondrán en nuestro sitio que no es otro sino la bombilla de 125 V y la bicicleta.

Como las añoro, a aquellas bombillas mortecinas de mi infancia cuando no habia trabajo, ni impuestos ni carreteras ni automoviles ni nada que hacer salvo verlas venir. ¿Como nos las apañábamos para vivir si no habia dinero, ni faxes, ni Danones?

No habia dinero pero tampoco gastos ni timos del Estado, pues entonces el Estado tenia muy pocos empleados y es por eso que comiamos todos los dias productos -aquellos si que eran saludables- hasta que llegaron los pasteurizados y el Actimel. La zarzaparrilla fue sustituida por la coca-cola y es ahi donde comenzó todo: el punto de inflexión, el point of no return. La crisis comenzó entonces y nosotros no comenzamos a notarla hasta hace relativamente poco pues hasta hace cuatro dias hasta los pobres tenian móvil.

Pero si que habrá return porque los mercados se han hartado de nosotros, y mucho más de ellos: los renegados que se han convertido en morosos para financiar sus campañas de reelección, su alumbrado de Navidad, sus grandes eventos y sus carreras de Formula I, sus ONGs amigas, sus asociaciones vecinales, sus fiestas regionales y sus trajes de lagarteranas. Su clientela electoral.

Nuestra ultima oportunidad son los mercados que terminen ya de una vez con los vetustos gobiernos, con nuestras obsoletas instituciones, que nos cambien la democracia y que modifiquen las reglas del juego, que jubilen a los politicastros redundantes. Que el capital siga siendo lo que es, pero que los ciudadanos y sus gobernantes sean personas animadas por valores sostenibles. Que no nos amargen con impuestos, con el paro estructural y con sus ideales socialdemócratas.

¡Que vuelvan las bombillas de bajo consumo y los repartidores de sifones!

Y nosotros a cambio de eso, no pediremos hipotecas para cambiar de coche o ir de vacaciones a Benidorm. Prometemos vivir de acuerdo con nuestras posibilidades y no salirnos del surco pero por favor que termine la guerra ya y por favor que los quiten a todos, a todos.

¿Estamos preparados para la post guerra?

Hiperaprendizajes

julio 5, 2011

Ayer cayó en mis manos este articulo que lleva el oneroso titulo de “Científicos inducen esquizofrenia a una computadora”, naturalmente el titulo me pareció exagerado de manera que decidí investigar sobre lo que habia detrás de este señuelo y lo que me encontré fue una investigación de un tal Risto Miikkulainen,  de la universidad de Texas que habian creado una red neural  llamada Discern para simular un modelo de engendro esquizofrénico que deberia serlo a partir de la hipótesis de los investigadores.

Recordé ayer la antigua profecía que uno de mis maestros me hizo hace un montón de años: “será un ingeniero o un informático el que encontrará el remedio de las enfermedades mentales” y me dirigí raudo a buscar más información que desgraciadamente no encontré. Pero recordé tambien “2001 una odisea del espacio” y el primer ordenador con alma (Hal) del que tuve noticia al menos desde la ficción. Era entrañable aquel antropoceloso Hal que al final es vencido por un destornillador.

La idea sobre la que se funda esta esquizofrenia cibernética es una hipótesis que es desde luego a tener en cuenta: la esquizofrenia sería -según los investigadores cibernéticos-  una enfermedad causada por la incapacidad del cerebro de borrar o ignorar la información irrelevante. Un proceso al que llamaron “hiperaprendizaje” y que se saldaría con la imposibilidad de seleccionar cuales de los miles de estimulos que procesa nuestro cerebro es relevante o irrelevante. En definitiva se trataria de una especie de indiscrimación a la hora de procesar el ruido de las señales.

Estas personas tenderian a recurrir a la elaboración de conexiones artificiales o descontextualizadas para dar coherencia y continuidad a su experiencia mental y en teoria semejante red neural sería esquizofrénica.

De modo que le dieron a Discern la programación consiguiente para que tuviera estas prestaciones: aprenderlo todo sin filtrar, sin ignorar, sin borrar y sin contextualizar. Un exceso de información que los investigadores asimilaron con los excesos de dopamina en las sinapsis de los cerebros biológicos y que por tanto permitía suponer que Discern habia sido expuesta a una excesiva dosis, simulada, de dopamina “virtual” al incrementar el rango de aprendizaje de la computadora, de algún modo orillándola a no poder desechar nada de la información procesada.

La predicción que hicieron los investigadores es que un cerebro artificial diseñado de ese modo se romperia y dicen que asi fué.

Pero los cerebros no se rompen sino que enloquecen, esa es mi primera conclusión diferencial entre esquizofrenia biológica y esquizofrenia cibernética.

Mi opinión personal es que este tipo de experiencias son muy sugestivas y deben seguir haciéndose aunque son necesarias ciertas sofisticaciones para hacerlas más parecidas a lo que sucede en la realidad biológica del cerebro. Por ejemplo el experimento de Miikkulainen, solo aporta un modelo simulado de algo que ya sabemos: que la sobreestimulación dopaminérgica en los cerebros es responable d elas psicosis pero no exclusiva de la esquizofrenia y que en cualquier caso dicha sobreestimulación es una compensación de déficits que no son dopaminérgicos sino que seguramente están en otro lugar de la red. Discern podria ser tambien una adicta a la cocaina o a las anfetaminas, drogas que también estimulan la producción de dopamina pero que no provocan esquizofrenias.

Hacer equivaler un exceso de información a la hiperproducción de dopamina me parece en todo caso algo arbitrario. La dopamina y el sistema dopaminérgico están relacionados con la busqueda de placer, la exploración del medio ambiente, el refuerzo, el movimiento, la cognición y la socialización: sus funciones son pues muy diversas y parece intervenir de forma importante en la motivación, la creatividad y la saliencia.

La saliencia es un constructo muy interesante porque supone esclarecer la toma de decisiones respecto a aquello que para cualquiera de nosotros es subjetivamente placentero. Asi la saliencia es la perceptibilidad subjetiva de los estímulos potencialmente importantes, tales como las fuentes de recompensa o de peligro. Esta hipótesis sostiene que la dopamina ayuda a la toma de decisiones al influir en la prioridad, o el nivel de deseo de estos estímulos a la persona en cuestión.

Es por ello que cada uno de nosotros entiende de una forma bien distinta el placer y la forma de conseguirlo, unos  a través de drogas, otros del deporte, otros del sexo o de la comida etc. Cada persona tiene su saliencia que es una forma de llamar “al gusto” de cada cual sobre el que no hay nada escrito.

Sin embargo la hipótesis de no es nada nueva pues desde la psiquiatria clinica un tal Stangellini ya propuso que la esquizofrenia podria ser tal y como conté en este post un fallo en la mismidad.

De modo que os contaré en qué consiste esto de la mismidad con un ejemplo bien cartesiano.

Recordad esta frase de René Descartes “Pienso luego existo”,¿En qué medida te identificas con ella? ¿Sabes que existes precisamente porque piensas?

Lo cierto es que la existencia es una experiencia primaria, directa y que no precisa grandes desembolsos en pensamientos, todos sabemos que somos un cuerpo, que tenemos un cuerpo y que existimos con independencia de si estamos pensando o tenemos la mente en blanco. La vivencia de estar vivo es algo presciente, algo que nos viene de serie y que antecede a la conciencia pero que es condición de ella.

Ahora imagínate que por algun defecto en la conectividad de tu cerebro los enlaces entre tu cuerpo y tu cerebro no existen o se han debilitado o se han fundido parcialmente los cables que los unian, ¿qué sentirias? Seguramente algo muy parecido a lo que sentia Descartes. No quiero decir que Descartes fuera un esquizofrénico pero es seguro que era un obsesivo pues semejante afirmación dándole el mando de la existencia al pensamiento por encima de los otros cinco canales sensoriales es muy obsesivo por razones que ahora no vienen al caso.

Lo importante es saber que esos enlaces no funcionan como todo o nada sino que siguen escalas graduales de conexión. estamos conectados a nuestro cuerpo con una escala, una gama de grises, filtros y amplificadores que gobiernan nuestra relación con el cuerpo, con nuestra corporeidad.

Es por eso que cuando esos enlaces se debilitan lo usual es que nuestro cerebro trate de compensar ese déficit a través de un reconocimiento hiperreflexivo, es decir a través de sobreinterpretaciones cartesianas. En mi opinión el concepto cibernético de hiperaprendizaje y reconocimeinto hiperreflexivo son el mismo concepto.

La consecuencia de este debilitamiento de enlaces cerebro-corporales tiene otras consecuencias, la más conocida de las cuales es la incorporeidad, una dualidad radical es decir  la de una total separación entre mente y cuerpo, una conciencia sólo teórica que vive como espectadora de sus propias percepciones, acciones y pensamientos, el esquizofrénico ve el mundo a través de su cerebro sin saber que es suyo lo que le lleva en ocasiones a proyectar afuera lo que en realidad le ocurre dentro.

Se trata de un dualismo radical: pura conciencia o pura materialidad, este es el fenómeno fundamental de las anomalías del autoreconocimiento como un ente corpóreo según Stanguellini.

¿Y qué sucede con las relaciones con los otros?

La crisis de lo corpóreo no termina aqui porque el paciente tiene además otro problema sobreañadido: dotar de sentido a las experiencias con los otros sin tener las bases para reconocerse a sí mismo.

De manera que si yo pudiera asesorar a ese ingeniero de Texas le diria que una simulación de un cerebro esquizofrénico precisaría de una ordenador que llevara acoplado una prótesis corporal pues sin cuerpo es imposible simular una experiencia esquizofrénica que es una experiencia primaria de fragmentación o de desconexión y no tanto de sobrecarga de información que más bien parece remedar a esos “sabios idiotas” o bien a lo que ahora  llaman superdotados y que nada tienen que ver con la esquizofrenia aunque también son vulnerables a cualquier episodio psiquiátrico tal y como parece deducirse de esa interesante experiencia de Discern.

Y si es asi, requeriria tambien a Kubrick para que inventara otro Hal esta vez con cuerpo y patas, es seguro que no habria sido tan facilmente vencido por aquel héroe estelar que le desactivó.

La evitación experiencial

marzo 4, 2011

Los sustitutos es una de esas peliculas protagonizadas por Bruce Willis en su sempiterno papel de policia que describe una distopía: un mundo similar a aquel tan sórdido recreado por Harrison Ford en “Blade runner” de seres vivos y replicantes en interacción donde el espectador no llega nunca saber quién es el humano y quién su réplica maquinista o como se dice ahora su “avatar”.

Lo cierto es que en esta pelicula, el mundo que se dibuja está situado en un entorno supercontaminado y es por eso que los humanos viven en una especie de burbuja en su propio hogar mientras son sustituidos en las tareas cotidianas por robots que se comportan como ellos, sin ser ellos, lo que nos pone delante de la paradoja del zombie. ¿Es posible imaginar una máquina que parece ser como nosotros pero no lo es?

No voy a contarles la intriga de esta pelicula policíaca en un entorno de ciencia ficción sino que abordaré aquellos elementos para la reflexión que se me han ocurrido mientras la veía.

Lo cierto es que vivimos en un mundo donde los Estados, al menos los Estados opulentos han logrado penetrar en la esfera de lo privado con varios pretextos, a veces es la seguridad y otras la salud, pero no ha existido jamás en la historia ningun poder que haya extendido sus manos tan a fondo en lo privado como nuestros sistemas asistenciales modernos llamados del bienestar. Es verdad que podemos pensar o expresar casi cualquier idea, pero no podemos elegir directamente a nuestros representantes politicos, no podemos consumir drogas (que siguen estando prohibidas y demonizadas), no podemos ya fumar en público sin ser acusados de herejes, no podemos circular a mas de 110 en las carretaras de nuestro pais y no tenemos derecho a saber si nuestras hijas abortan por nombrar solo algunas de las prohibiciones que en nombre de la ciencia, del ahorro de combustible o de la libertad sexual de los menores se esgrimen para tal prohibición.

Al Estado le interesa mucho nuestra salud porque se halla contaminado de ciertas ideas de la modernidad y que tienen mucho que ver con la amortización de la responsabilidad individual y es por eso que son de esperar grandes restricciones en el futuro porque mientras la contaminación aumenta merced a los productos y residuos industriales vinculados al exceso de producción de los mismos, lo cierto es que nuestras libertades individuales se acotan más y más provocando actitudes perseguidoras cuando no delaciones de nuestros coetáneos, muy preocupados por el humo de los cigarrillos y muy poco de la contaminación ambiental de los automóviles y las fábricas.

Los próximos demonios procederán de la industria alimentaria, el colesterol es el enemigo a batir y no me extrañaría nada que pronto o tarde las hamburguesas, las pizzas o los hidratos de carbono denominados como “comida basura” fueran prohibidos, solo espero que el jamón -demonizado ya en USA- no sea el próxima victima de esta evitación de los riesgos que los Estados se han autoadjudicado como prestación obligatoria a sus ciudadanos.

Luego vendrá el alcohol y aunque nuestro pais es un importante productor de vino y no es posible prohibir su uso de forma radical, los impuestos que se le vendrán encima al ciudadano al sustraerle la denominación de “producto alimentario” serán tales que su consumo disminuirá drásticamente al empobrecer el bolsillo de los consumidores como pronto sucederá con la gasolina o la electricidad.

Por alguna extraña razón cuyo origen se me escapa los Estados modernos se han hecho fuertes en la idea de que es su obligación velar por y garantizar nuestra salud, nuestra bondad y nuestra felicidad y han optado a falta de argumentos y propuestas más innovadoras por la evitación experiencial, es decir por acotar nuestra exploración del lado de allá.

En realidad el concepto “evitación experiencial” es un concepto cognitivo-conductual que está descrito en psicologia y del que pongo aqui una definición tal y como la proponen los autores de este articulo, el lector apreciará que es el mismo concepto freudiano de represión:

La evitación experiencial ha sido definida como el fenómeno que ocurre cuando una persona no quiere ponerse en contacto con ciertas experiencias privadas (sentimientos, deseos, recuerdos, impulsos, etc.) y se trata deliberadamente de alterar la forma o la frecuencia de tales experiencias o los contextos que los suelen ocasionar. En general, se entiende que la EA es una dimensión funcional que sirve de base a numerosos problemas psicológicos: trastornos afectivos, de ansiedad, de la alimentación, del control de impulsos, así como en los síntomas psicóticos, en el afrontamiento de enfermedades y en los procesos de dolor. En todos estos problemas existiría un factor común, una experiencia privada (pensamiento, sentimiento, recuerdo, etc.) que el paciente pretende evitar como remedio a su malestar. Aunque los intentos de evitación fueran fructíferos a corto plazo, a la larga se suele acabar produciendo un aumento de tales experiencias por mor del bien conocido “efecto rebote”. De acuerdo con el planteamiento que se ofrece en esta comunicación un patrón rígido de EA vendría a revelar una forma de ser supersticioso que tiene el paciente. Se argumenta que en nuestra sociedad la superstición ha pasado de estar basada en una conducta públicamente observable (tocar madera, evitar una escalera, etc.) a fundamentarse sobre comportamientos privados (evitar ciertos pensamientos, no tener “malas” emociones, etc.) Por último se reivindica el papel de la superstición como concepto clave a la hora de entender los desórdenes psicológicos.

Tal y como se desprende del abstract de este articulo gran parte de los sufrimientos psicológicos se deben a la evitación experiencial e incluso se han propuesto ciertas formas de psicoterapia de 4ª generación para devolverle al individuo el control de su propia experiencia interna, tal y como sucede en las terapias de aceptación y compromiso y que sin nombrar a Freud tratan de devolverle al individuo la capacidad de negociar con su mundo interno, entrenándole precisamente en aquello que el Estado le sustrajo: la responsabilidad en la gestión de su propia vida.

Hay que renunciar pues a una vida tutelada y a una economia subvencionada, lo que es lo mismo que decir que hay que oponerse a una experiencia elusiva proceda de donde proceda.

Tal y como sucede en la pelicula más arriba nombrada solo cabe una actitud frente a este estado de cosas: no meterse en la urna que nos propone el Estado y arriesgarse sabiendo que la evitación de los riesgos de las experiencias personales no se resuelven aparcándolas en el sótano de la vida sino pactando con ellas, pero el riesgo mayor para los humanos procede del hecho de que una revuelta de avatares descontentos por llevar una vida de parias termine con la extinción del sapiens en favor de los robots que un dia descubrieron que lo que para nosotros era un riesgo inasumible era para ellos un gran placer.

Aceptaron el compromiso con sus emociones y nos vencieron.

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