Archivos de la categoría ‘antropologia’

Adoctrinamientos y nepotismos

marzo 29, 2013

Dime a qué partido votas y te diré que parte de la ciencia rechazas

Eduardo Zugasti

doctrina

Esta semana ha saltado a la prensa un curioso debate propiciado por las NNGG del PP de Castellón. A alguien se le ocurrió montar una web para que los alumnos puedan denunciar los “adoctrinamientos” que los profesores ungidos por eso que ha venido en llamarse “libertad de catedra”, hacen en las universidades españolas y que según los miembros de NNGG implican un fuerte sesgo ideológico que viene a imponerse a lo que deberia enseñarse en las universidades: ciencia.

El mandoble de doble filo no se hizo esperar mas que un dia, porque inmediatamente los progres ya tenian un chivo expiatorio: una profesora del CEU llamada Gloria Casanova (una universidad católica) de Valencia habia “adoctrinado”a sus alumnos a través de unas declaraciones en clase sobre el aborto, la violación y otras lindezas.

La diferencia entre las declaraciones de la profesora del CEU y otras -que conozco de primera mano procedentes de la universidad pública- es que son opiniones de una profesora católica que ejerce su magisterio en una universidad privada, concretamente en la facultad de periodismo y donde van aquellos hijos de católicos que buscan acomodo en sus aulas, pagando cuantiosas matriculas, eso si. De manera que en mi opinión la Casanova no está haciendo ciencia cuando dice que el aborto es un crimen (si es que lo ha dicho) o cuando dice que Dios nos pone a prueba con una violación y cosas asi. Eso no es ciencia sino fe, más concretamente eso es una creencia -irracional y si se quiere fanática- pero una creencia al fin y al cabo.

El adoctrinamiento procede más bien del lado opuesto de la trinchera, cuando la ideología se disfraza de papers y de ciencia: son las universidades públicas las que usan la ciencia para adoctrinar -por acción u omisión- y más concretamente son ciertas disciplinas las más sensibles al adoctrinamiento. Concretamente la psicología me parece una de las disciplinas donde se dan más casos de adoctrinamiento de sentido contrario al de la Casanova.

Sucedió con Freud, siempre silenciado en las facultades de psicología y recientemente sucede con Darwin algo muy parecido. Ni Freud ni Darwin empastan bien con los poderes dicotómicos en los que la sociedad está dividida desde principio de siglo. Freud es poco “científico” o un “obseso sexual” y es el padre de una “pseudociencia” -como se dice ahora- y es por eso que las facultades de psicología -algunas de las cuales dan por buena la teoria queer- han rechazado al mayor talento que la psicología ha dado en los ultimos 200 años. Poco científico.

Darwin en realidad es un caso similar, el problema aqui tropieza por la derecha con la teoria del diseño inteligente y del creacionismo puro y duro; por la izquierda con el gran problema de la selección social. Asi mientras los de derechas-creacionistas no tragan a Darwin, sin embargo encuentran en sus ideas justificaciones para lo que seria un darwinismo social, mientras que la izquierda que es atea o agnóstica abraza la parte genética de la evolución (la selección natural) pero niegan la parte social que les enfrenta con la evidencia de que no somos tan iguales como habíamos imaginado. Por otra parte la version holística o cosmológica empasta mal con las ideas conservadoras pero vuelve a encontrar eco en esa especie de religión a la carta que propugnan los “progresistas” de la “new age”. En este post de Eduardo Zugasti podeís perseguir estas ideas, junto con este otro post de Cultura 2.0.

Es cierto que: la búsqueda de una sociedad socialista, o de una comunidad devota y ordenada, empujan realmente a las personas a aceptar o rechazar partes substantivas de la ciencia.

Y eso si que es adoctrinamiento, me refiero a ideas que están en el eje de torsión de como nos imaginamos el mundo y que son estas cuatro ideas:

  • El fantasma en la máquina.
  • El mito del buen salvaje.
  • La negación de las diferencias sexuales.
  • La tabla rasa.

El fantasma en la máquina es la idea de que existe un principio atemporal o entidad distinta a la propiamente material que se encarna o constela en la materia y la anima. Es por eso que el fantasma en la máquina es el equivalente del alma religiosa, un principio inmaterial o sobrenatural. En realidad esta idea no ha sido resuelta porque encierra uno de los grandes misterios de la neurociencia que es el dilema cerebro-mente y se alimenta de nuestro desconocimiento acerca de la pregunta dificil de la neurociencia. Lo que sabemos a fecha de hoy es que no es necesario invocar a ningún fantasma para explicar el funcionamiento de la máquina y aunque nos resulte dificil de comprender las claves están en profundizar más aun si cabe en nuestro conocimiento de lo material, incluyendo en lo material a las ciencias sociales que tambien son ciencia. Hoy, en la ciencia sólo los neoplatónicos como Sheldrake o Penrose defienden una postura compatible con el fantasma en la máquina.

Del mito del buen salvaje no voy a decir nada ahora porque ya escribi un post sobre esta vieja idea roussoniana de que el hombre librado a sus propias fuerzas y sin la sociedad seria inevitablemente bueno. La idea de que es la sociedad la que pervierte al hombre es una idea ridicula que aun hoy podemos perseguir en ciertas ideologías de izquierda, buenistas o utópicas que paradójicamente han contribuido de forma notable a aumentar los beneficios de una educación libre, gratuita y universal. Hasta hoy, donde estas ideas parecen haber tocado fondo y alimentado grandes bolsas de decepción, fracaso educativo y gasto social. El mito del buen salvaje alimenta aun hoy gran parte de las Constituciones de los paises mas opulentos y democráticos de Occidente al sostener -de forma ya contradictoria con lo que sabemos de genética-  que todo individuo es reinsertable o rehabilitable cuando comete un delito. Se trata del mito y la creencia que existe detras de nuestro sistema de justicia, demasiado blando y permisivo con el crimen y orientado hacia el redentorismo y del que ya hablé aqui, en este post sobre “Culpa y Biología” a propósito de “Incógnito”, el libro de Eagleman.

Algo parecido sucede con el mito de la tabla rasa, uno de los paradigmas de la idea de igualdad con la que supuestamente todos venimos al mundo como una pizarra sin escribir, un renuncio a la genética y a la ciencia, o mejor, como dice Pinker una negación persistente de la evidencia. Algo parecido sucede con la otra patata caliente con que se enfrenta la verdad cientifica: la diferencia sexual. Un mito alentado a partes iguales por la izquierda y las feministas que han llegado a escotomizar hasta las diferencias sexuales limitando el tema de las diferencias a constructos sociales o de género. En este modo de pensar si les quitáramos a todas las niñas las muñecas y a todos los niños los mecanos, los sexos serian cada vez mas iguales. Otra falacia desenmascarada. El lector puede leer este post sobre la paradoja noruega donde aparece bien a las claras lo que es ciencia ( o simple conocimiento empirico y sentido común) y lo que es ideologia.

De manera que ya sabemos que el principal adoctrinador es la ideología que practican las personas concretas. Pero no solo la ideología adoctrina sino el nepotismo familiar. Un nepotismo que puede resumirse en la siguiente y antidemocrática frase: “todos queremos más a nuestros hijos que a los hijos del vecino”. ¿No es cierto? ¿Y no es cierto también que por nuestros hijos hariamos cosas que no hariamos por los hijos de los demás? ¿Y no es cierto que los padres se preocupan más por sus hijos que por sus padres?

Lo que indica que el nepotismo es algo profundamente biológico, no un constructo social. Yo quiero a mis hijos porque son mios y portan mis genes y si sobra algo puedo tambien querer a otros niños, pero por supuesto menos que a los mios. El nepotismo es algo biológico y que va de arriba-abajo, del padre al hijo y que además puede constituirse como una identidad. Eso es lo que hay que esperar y legislar para evitar que la sociedad entera favorazca solo a los hijos de los privilegiados

La probabilidad de que un hijo sea de iquierdas es mayor en las familias de izquierdas y del mismo modo si usted se ha educado en una familia conservadora tiene más probabilidades de ser religioso, creer en Dios, abominar del aborto y estar en contra del matrimonio entre homosexuales que si  se ha criado en una familia “progresista”. De modo que la ideología es un nepotismo identitario y no tiene nada o muy poco de libre elección.

De manera que el adoctrinamiento es inevitable y en mi opinión el hombre del mañana habrá de acostumbrarse a vivir en un mundo muy dividido donde será dificil discriminar lo verdadero de lo falso. Lo que carecteriza nuestras sociedades avanzadas es el disenso, no hay lugar para consensos universales ya. Sucede porque este tipo de sociedades han alcanzado supuestamente el meme verde que es el meme que lleva colgando el valor del igualitarismo. Todas las opiniones tienen el mismo derecho de manifestarse (lo que no significa que todas tengan el mismo valor) y de alguna forma enredan el buen gobierno de una sociedad donde cada uno cree tener el derecho a imponer su propio nepotismo identitario. El problema de las sociedades “verdes” es que se encuentran en un cuello de botella -descrito por Wilber aqui- y que impiden el progreso y la trascendencia de los valores que arrastran consigo.

Lo que es de esperar es una guerra continua entre nepotismos identitarios, lo que es lo mismo que decir entre ideologias: la izquierda y la derecha tradicionales ya amansadas, domesticadas y pervertidas por el poder y el dinero darán lugar a nuevas ideologias más radicales que profundizarán aun más en esa división o disenso hasta el paroxismo.

¿Existe alguna solución a este dilema?¿Cómo atravesaremos ese cuello de botella que se cierne sobre nosotros? ¿Podemos prescindir de nuestro nepotismo identitario? ¿Como escapar del atractor de la ideología?

Lo intentaré en el proximo post.

Tit for tat

marzo 6, 2013

monos

Maynard Smith es un genetista y biologo evolutivo inglés que entre otras cosas es conocido por haber llevado la teoria de los juegos al campo de la evolución.

Interesado en conocer las razones por las que las estrategias de cooperación habían sobrevivido a la deriva evolutiva a pesar de que los comportamientos egoístas dan premio evolutivo seguro, Maynard Smith llevó el conocido dilema del prisionero a entornos ancestrales para comprobar qué estrategias tenian premio y comprobar que, contrariamente a la intuición, estas estrategias no eran necesariamente las egoístas.

Siempre y cuando, claro está, existan varias tiradas, lo que se conoce con el nombre de dilema del prisionero reiterado. Las interacciones sociales entre individuos de nuestra especie suelen llevar este marchamo, es decir las interacciones con un miembro de nuestra especie no se dan una única vez sino que suelen repetirse, afortunadamente guardamos memoria de ellas.

En un post donde hablé del grooming (despiojamiento), una conducta social observable de cooperación o explotación ya me ocupé de desvelar como encajaban estas estrategias entre sí, a fin de resultar despiojado por un congénere, alli demostraba Smith que le mejor estrategia era el tit for tat, en castellano “toma y daca”.

Las estrategias posibles en la interacción social.-

  • La bonachona, siempre coopera aunque le traicionen
  • La vengativa, una vez le traicionaron y siempre traiciona.
  • La explotadora, nunca coopera pero acepta la cooperacion ajena.
  • La lunática, coopera o traiciona al azar.
  • Desconfiada, anticipa el engaño y traiciona al principio pero puede cooperar cuando confia.
  • El toma y daca, comienza cooperando pero luego solo coopera con quien coopera y traiciona a los traidores.

Despiojarse a solas es bastante difícil debido a que para el individuo es imposible llegar con sus propios medios a cada uno de los rincones donde los parásitos anidan y de hecho el despiojamiento ha sido quizá la primera interacción social entre individuos, mucho antes que el juego, el baile, la celebración o el coito consensuado. Una conducta que redundantemente no sirve tan sólo para asearse sino que también y secundariamente fortaleció los vínculos sociales, grupales, familiares y sexuales y acaso también las primeras discriminaciones entre individuos, que podríamos dividir en dos grandes grupos: los que siempre desparasitan (bondadosos) y los que nunca lo hacen aunque son desparasitados (tramposos). A los primeros les llamaremos altruistas y a los segundos egoístas, aunque la evolución llegó a compromisos de altruismo mutuo (Trivers,1971): despiojarse en parejas, una actividad que seguramente iniciaron las madres a partir del aseo de sus crías y una estrategia que ganó adeptos y por tanto posibilidades genéticas, desparramándose por la población como una estrategia poderosamente estable y que respondería a un sencillo programa como este:

(Si) yo te despiojo ahora

(Entonces) tu me despiojas después

Lo que abrió la puerta a una contraestrategia evolutiva simétrica: el engaño, es decir la estrategia de aquellos individuos egoístas que aceptan la desparasitación sin aceptar los costos de la misma (despiojar a su vez). Pero este tipo de engaños no pueden repetirse de nuevo con la misma pareja ya avisada, de modo que el individuo tramposo deberá buscarse para cada desparasitación una nueva pareja ingenua que le despioje primero y que luego se quede con las ganas de ser – a su vez – desparasitado. La razón por la que estos tramposos no han prevalecido en la mayoría de la población es que una vez descubiertos en sus intenciones la mayor parte de los individuos ya no invertirán esfuerzos en su despiojamiento, con una salvedad: aquellos bonachones que con independencia de la experiencia no aprenden de sus errores o son incapaces de negarse a despiojar a un necesitado.

El problema es que en una comunidad no pueden existir demasiados bonachones porque ejercerían un efecto poderoso de llamada frente a los tramposos, de modo que ambas poblaciones, bonachones y tramposos extremos están poco representados entre las comunidades de homínidos parasitados y por consecuencia en ese almacén de posibilidades génicas (Bateson 1979) que llamamos genoma. Una vez institucionalizado el engaño la contraestrategia siguiente es la anticipación del engaño que practican casi todo el resto de individuos, aun aquellos que practican el altruismo reciproco, pero las cosas tampoco son lo que parecen, porque siempre uno tiene que empezar a invertir esfuerzo el primero a la espera de que el otro no le traicione después, la lógica opera de parte de entender que el otro puede ser un traidor, de modo que lo natural es la estrategia desconfiada, es decir no empezar nunca el primero a despiojar a nadie y luego una vez encontrada una pareja en la que confiar aplicar el modelo “toma y daca”: yo te despiojo a cambio de que me despiojes.

Estas conductas están sometidas a autoregulación por oscilación critica, cada una de ellas precisa de las vecinas. En efecto, la desaparición de los individuos tramposos generaría una proliferación de individuos bonachones que a su vez serían explotados por los vengativos o los desconfiados que poco a poco irían haciéndose más numerosos, disminuyendo simétricamente las poblaciones de bonachones o emergiendo nuevas conductas similares a los explotadores egoístas extinguidos que cada vez dispondrían de herramientas de engaño más perfeccionadas, lo que provocaría a su vez la disminución de los vengativos o desconfiados peor equipados para la explotación que los genuinos egoístas.

Por otra parte la extinción de la población de bonachones tendría un efecto letal sobre la población de egoístas explotadores que por mutación deberían disponer de nuevas estrategias cada vez más sofisticadas de engaño para explotar a desconfiados o a los “toma y daca”. Ambas posibilidades indican que aquellas conductas destinadas al engaño o a la discriminación y anticipación de potenciales engaños se verían favorecidas por la selección, como así parece haber sucedido en nuestra especie.

La mejor estrategia.-

De donde se desprende que en términos de conseguir el propósito de lograr ser desparasitado (cuando el juego se juega más de una vez) la estrategia “toma y daca” es la que sale mayormente beneficiada. Curiosamente, el lunático puede esperar ser desparasitado cuando sus interacciones con los “toma y daca”, o los desconfiados vayan en la línea de cooperar, pero quedará sin desparasitar cuando se enfrente a estrategias egoístas o a sus propios compañeros lunáticos impredecibles.

La estrategia vengativa sale mal parada y sólo gana en su interacción con los bonachones, casi tan mal como los egoístas que dependen en exclusiva de la población de ingenuos para subsistir, sin embargo el bonachón que a primera vista pareciera el mayormente perjudicado en sus interacciones desparasitadoras puede esperar cooperación de los individuos “toma y daca”, de los desconfiados y de sus congéneres bonachones, constituyendo una estrategia con mayor puntuación evolutiva que las “tramposas o malvadas” es decir de los no cooperadores bien sea por egoísmo o rencor.

Y un consejo:

Coopera con quien coopera contigo o como decian los curas de cuando entonces: amor con amor se paga.

Un futuro de androides perfectas

febrero 1, 2013

robot

Las mujeres perfectas no existen a pesar de que existe una pelicula que afirma lo contrario. Los hombre perfectos tampoco existen pero no es de hombres de lo que voy a hablar, porque la mayor parte de nosotros, los hombres somos superfluos, tanto desde el punto de vista reproductivo como desde el punto de vista sexual.

Soy de los que piensa como Freud y Reich que la gran asignatura que tiene nuestra especie es la del sexo, más concretamente de la privación o del disgusto o insatisfacción sexual de sus usuarios, no tanto por represiones o moralismo (que ya quedan pocos) sino por conformidad con lo que hay. Compaginar eso que llamamos civilización con el deseo sexual es algo complicado y que requiere de grandes equilibrios y desequilibrios que conviven con bolsas de inanición y de miseria que condenan a muchos hombres al ostracismo, al rencor, al delito, los crimenes sexuales, la pederastia o la alienación.

No me cabe ninguna duda de que estos males impresos en la cultura proceden de un mal reparto de las mujeres tal y como dicen los antropólogos que se han ocupado del asunto: las mujeres son un bien escaso, al menos las mujeres que no piden peajes insostenibles en forma de compromisos eternos. Pero hay otros hándicaps en esto del intercambio sexual y de las oportunidades de goce -dado que no todas las mujeres son igualmente deseables- y que estas desigualdades se encuentran en la raíz misma de la hominización, de modo que no son de esperar grandes cambios en la naturaleza humana, es la que es.

Las mujeres siempre llevarán ventaja en las relaciones a corto-plazo y serán menos abundantes que los hombres, del mismo modo tenderán a la monogamia, y serán menos activas y más conformistas -sexualmente hablando- que los hombres. Del mismo modo los hombres parten con una ligera ventaja en el largo plazo pero los peajes son demasiado costosos de mantener salvo para los ricachones o los guaperas.

De manera que siempre existirán bolsas de deprivación, de codicia, de lujuria más o menos contenida y de rechazos y decepciones, de miedo al abandono y de rencor misógino. El hombre es más dependiente de la mujer que al revés y lleva la peor parte en el reparto de la escasez.

images-news

En un post anterior y a propósito de un libro de David Levy que titulaba “Sexo y amor con robots”, ya me detuve a hablar de esta utopía -para algunos distopía- que seria poder disponer de robots siliconados para satisfacción de aquellos deprivados que tanta hambre pasan. Todos conocemos casos.

Para mi, el libro de Levy no es en absoluto una distopía sino que pienso que es la única forma de regularizar y homogeneizar el mercado sexual que en la actualidad depende demasiado de los gustos (intereses) femeninos y de la castidad impuesta. Y es por eso que existen prostitutas y no prostitutos entre otros subproductos del mal reparto.

Pero ¿no seria mejor disponer de una sexual doll a tiempo completo que recurrir a la prostitución?

En esta página -tecnología alemana- ya puedes elegir tu androide segun tus gustos y prestaciones. Y en este album puedes ir eligiendo.

Claro que se puede afirmar que por muy perfectas que sean no dejan de ser muñecas con ciertos dispositivos evacuadores de emisiones espermáticas. Y es verdad que estos dispositivos no pueden quitarse de encima cierto siniestro parecido con los autómatas de pelicula de miedo. Para consumo de fetichistas o desesperados, si.

¿Se acuerdan ustedes de los primeros móviles? ¿De aquellos que llamábamos ladrillos y que llevaban antena y todo y pesaban como una piedra?. Recuerdo cuando empezó esta industria de los móviles que solo los usaban los hombres de negocios, esos que andaban todo el dia colgados a su ladrillo comprando y vendiendo valores. Entonces era frecuente que criticasemos a aquellos pioneros, parecían ciertamente ser snobs y uno no encontraba ninguna diferencia entre el móvil, el fijo o la cabina de telefónica si necesitaba llamar.

Pero el mercado de los móviles se fue sofisticando  y abaratando, hasta el punto en que hoy todos (hasta los pobres) tienen móvil. Se ha convertido en un articulo irreemplazable y lo ha hecho yendo más allá de sus propias prestaciones, los móviles se han vuelto inteligentes (smartphones) y sirven para cosas que no estaban entre su programación inicial de llamar por telefono.

Algo asi, presumo sucederá con las sexual dolls. No solamente se mejorará su apariencia fisica y su tacto y contacto sino que pronto andarán, se moverán y serán cada vez mas proto-humanas sin serlo. El propio Levy adelanta que incluso tendrán dispositivos para hablar y mantener conversaciones según los gustos del clientes y sus orgasmos podrán programarse o bien se llevarán a cabo a mano.

¿Existirían en una sociedad así los delitos sexuales? ¿Podrán ser acusados los sádicos de quemar, asesinar, ahogar o desmembrar a sus muñecas? ¿Podrian existir muñecas aniñadas para satisfacción de pederastas?

Es de prever que esa utopía de muñecas sexuales puede cambiar este panorama de abusos y crimenes relacionados con la sexualidad que tanto abruma a los machos de nuestra especie y por el que nuestra sociedad paga un precio tan alto.

Una de las preguntas filosóficas que algunos se harán es ésta: ¿Pero estas sexual dolls serán capaces de amar? ¿Y ese amor será verdadero?

La misma pregunta me hice en este post acerca de la verosimilitud de los sentimientos entre humanos y humanoides y me serví de Blade runner para alumbrar esta cuestión filosofica. ¿Sabe o no sabe Harrison Ford que Daryl Hanna es una mutante? ¿Lo es o es humana?

En cualquier caso parece que no le importa demasiado.

Post relacionado.-

¿Por que nunca lograremos la igualdad reproductiva?

¿Nacen más niños o más niñas?

enero 14, 2013

niño

Esta es una de esas preguntas que con mentalidad cientifica hay que contestar que el promedio estaría muy cercano al 50-50, dado que solo existen dos sexos, como dos caras de la moneda, lo lógico es pensar que a mayor número de tiradas (población) más cerca nos encontraremos de esa media estadistica 50.

¿Pero funciona esto asi en la naturaleza? ¿Importa o no importa que haya más machos que hembras?

Pues estamos hablando de un sistema que se autoregula a través del potencial reproductivo que siempre es más complicado para un macho que para una hembra. Las hembras tienen su cuota reproductiva asegurada mientras que los machos han de alcanzar cierta aptitud para llegar a reproducirse. Es por eso que ante la duda siempre es mejor tener una niña que tener un niño, puesto que un niño con algun hándicap no tendrá descendencia.

Y sin embargo desde el punto de vista del fitness tener hijos varones (aptos) asegura un mayor potencial reproductivo en número de nietos para los progenitores.

trivers

Robert Trivers un biólogo evolucionista al que se considera uno de los padres de la especialidad (sociobiología) es autor de varias conceptualizaciones de las que he ido hablando constantemente en este blog, pero hay que recordar ahora su hipótesis de la inversión parental (parental investment) y del conocido efecto Trivers-Willard.

Según estas hipótesis las hembras de todas las especies han de ser muy cuidadosas a la hora de calcular sus nidadas (si ponen huevos) y de sus embarazos si son vivíparos. La inversión parental en gestar, parir, alimentar y cuidar de un hijo supone un desgaste enorme (sobre todo por parte de la madre) a la vez que la imposibilita para quedar de nuevo embarazada mientras se ocupa de sus retoños. Lo que significa que el fitness ha de adaptarse a las condiciones externas, sobre todo a los recursos alimentarios. Eso hacen por ejemplo los estorninos en sus anuales reuniones: hacer un balance de población (Wynne-Edwards, 1962) para adecuar sus nidadas al tamaño adecuado de la bandada.

Y cuando fracasan las previsiones, la madre puede optar por devorar a sus crías para que su nido no se parezca al camarote de los hermanos Marx..

Y aun: el aborto espontáneo es muy frecuente en la naturaleza y también en nuestra especie. Más del 70% de los huevos fertilizados no llegarán a implantarse (Nesse y Williams 1994), se sabe que la madre aborta usualmente fetos con malformaciones o fetos a veces incompatibles con la vida o al menos con escasas probabilidades de llegar a la edad adulta y reproducirse. El aborto espontáneo es pues un mecanismo fisiológico que la evolución ha preservado para reducir las inversiones maternas en la crianza de hijos.

El aborto espontáneo es pues en los viviparos (y también en nuestra especie) el mecanismo que usa la evolución (a través de la madre) para limitar el número de embarazos.

Y no sólo el aspecto cuantitativo; la hipotesis Trivers-Willard lo que dice es que la madre puede “elegir” el sexo de sus hijos.

El lector podrá advertir que el verbo “elegir” se encuentra entrecomillado. Lo mismo podriamos decir en el caso del hombre: el varón no elige el sexo de su hijo, sino que son ciertas condiciones ambientales (mal conocidas) las que favorecen o desfavorecen la progresión de espermatozoides portadores de un cromosoma X o un cromosoma Y. El varón no elige pero determina el sexo de su hijo.

Del mismo modo la madre no elige, la evolución lo hace por ella al rechazar la implantación de fetos no viables o hacer el óvulo impermeable a este espermatozoide y no a aquél. Pero parece que la madre hace algo más: “elegir” el sexo de sus hijos. Nótese como el verbo “elegir” vuelve a estar entrecomillado.

¿Qué induce a la madre a elegir entre niños o niñas?

Como en los estorninos sucede, la madre ha de valorar los recursos de los que dispone a fin de adaptar su inversión parental. No es lo mismo -desde el punto de vista del fitness- tener un niño que una niña. El número de nietos que puede tener una madre si su hijo es un varón es enorme en comparación con los que puede esperar de una hija. Por esta razón es mejor tener niños cuando las cosas vienen bien dadas, en epoca de opulencia, bienestar y recursos sobrantes y es mala idea tener niños en epoca de restricción, de calamidades o de escasa seguridad.

Recientemente se ha llevado a cabo una investigación en este sentido (y que se encuentra bien explicada en este post) en Uganda. La variable que se comparó en relación con el sexo del recién nacido fue el tener/no tener una vivienda propia.

Los resultados que se obtuvieron fueron una confirmación de la hipótesis de Trivers-Willard, es decir las mujeres que tenian una casa propia y se sentían mas seguras daban a luz más niños que niñas mientras que las madres que estaban -por asi decir- de alquiler daban a luz más niñas que niños.

Lo que sugiere que la proporción de niños/niñas de una determinada comunidad sufre ciertas fluctuaciones alrededor de la cifra promedio de 55 niños/cada 50 niñas. Una fluctuacion que tiene que ver con los niveles de seguridad de la madre.

Ahora bien, es absurdo trasplantar esta hipótesis a los casos individuales: la hipótesis no nos permite predecir (si está usted embarazada) si tendrá un niño o una niña en función de si tiene o no una hipoteca o está usted viviendo de prestado en casa de sus padres. Se trata de una hipótesis que no sirve para los casos individuales sino para las poblaciones extensas sometidas a un mismo entorno, por ejemplo después de una guerra.

Lo interesante de la hipótesis Trivers-Willard desplegada de un modo extensivo es que no afecta tan solo a la proporción entre los sexos sino también a los tipos cerebrales (mente sistemática o empática) y a otros como la altura de una manera estadísticamente significativa.

Mientras que la proporción de sexos al nacer en la población general es de 0,5122 a 105 niños por cada 100 niñas – los datos muestran que la proporción de sexos entre los ingenieros y otros sistematizadores es 0,5833, es decir, 140 niños por cada 100 niñas. La proporción de sexos comparable entre las enfermeras y otras profesiones empatizantes es 0,4255, es decir, 135 niñas por cada 100 niños. Tambien se ha observado que durante las hambrunas nacen más niñas.

De la misma manera, los padres altos y de cuerpos grandes tienen más hijos y producen mas fetos masculinos porque el tamaño del cuerpo era una clara ventaja en la competencia masculina de los compañeros en el ambiente ancestral, mientras que el tamaño del cuerpo no tiene ninguna ventaja particular para las mujeres, y los padres pequeños tienen más hijas y producen más fetos femeninos. Y esta observación podría explicar por qué nacen más niños durante y después de las grandes guerras, dado que la violencia era probablemente una rutina significativa en la competencia masculina por la adquisición de compañeras sexuales en el ambiente ancestral (como lo es entre nuestros primos primates), la tendencia a la violencia fue una adaptación para los hombres ancestrales, pero no para las mujeres ancestrales. En consecuencia, los hombres violentos tienen más hijos varones, y esto potencialmente puede explicar por qué muchas mujeres maltratadas pueden optar por quedarse con sus parejas abusivas de modo que puedan producir hijos violentos y por lo tanto competitivos intrasexualmente (Escoda 2013).

En conclusión nacen unos pocos más niños que niñas pero estas cifras se encuentran sometidas a fluctuación en función de las necesidades del grupo extenso (las sociedades). No sabemos cuales son los mecanismos a través de los cuales la madre “sabe” el sexo de sus hijos, como tampoco sabemos como “sabe” si su feto es portador de malformaciones o si llegará a ser viable. Lo que es seguro es que existe un mecanismo de “reconocimiento”, una adaptación ancestral, que permite a las mujeres embarazadas modular su inversión parental pensando tanto en sí mismas como en las oportunidades de su descendencia.

Bibliografía.-

Wallner, B., Fieder, M., & Seidler, H. (2012). Ownership of Dwelling Affects the Sex Ratio at Birth in Uganda PLoS ONE, 7 (12) DOI: 10.1371/journal.pone.0051463

Trivers RL, & Willard DE (1973). Natural selection of parental ability to vary the sex ratio of offspring. Science (New York, N.Y.), 179 (4068), 90-2

WYNNE-EDWARDS, V.C: Animal dispersion in relation to social behavior. Oliver an Boyd. Edimburgo. (1962)

Psicópatas y antisociales

diciembre 22, 2012

No cabe duda que los psicópatas son personajes mediáticos cuyas “hazañas” ocupan gran parte de las noticias orales y escritas, debe ser por eso que al filo de la noticia se cometen con frecuencia banalizaciones y sobrevaloraciones del termino psicopatía, una banalización que corre paralela a la idea de que estamos rodeados de ellos y que con cierta impunidad los psicópatas de hoy están en la politica o en la empresa. De ahi a decir que todos los politicos o los empresarios son psicópatas hay un paso. En realidad ese paso ya se ha dado y en las redes corren como la pólvora noticias y articulos destinados a iluminar esta idea.

En realidad no es posible que existan tantos psicópatas en la vida pública española, pues los psicópatas son una población pequeña, un 1% de la población general según Hare que es el que más sabe de esta cuestión -desde el punto de vista clinico- y es más frecuente en hombres que en mujeres. Pero no es psicópata quien quiere sino quien puede. Dicho de otro modo: el psicópata nace y comienza a manifestarse hacia los 3-5 años.

Lo cierto es que el termino psicopatía es bastante confuso. La primera confusión procede de la indiferenciación de dos categorías: la de personalidad antisocial y la de psicopatía.

La personalidad antisocial o sociopatía es el término psiquiátrico ortodoxo que ha sufrido, por cierto muchas criticas por su universal solapamiento con la delincuencia de bajo nivel y los entornos deprivados. Pareciera que en esta etiqueta cabe cualquier persona que cometa un delito, lo que de alguna manera invalida esta categoria. Pues si todos los que cometen delitos son personalidades antisociales es obvio que el tópico esta describiendo una realidad jurídica mas que psiquiátrica.

Lo que dice el libro de Hare es que los antisociales son una población bien distinta de los psicópatas. Para empezar los antisociales parecen muy dependientes de factores ambientales, pertenecen a familias desestructuradas, donde la pobreza, la deprivación y la marginalidad aparecen en primer plano. Por contra los psicópatas pertenecen a familias medias o medio-altas y comienzan a manifestar sus primeros síntomas ya en la infancia, usualmente mediante el maltrato de animales o la irresponsabilidad o vandalismo.

Aunque la psicopatía tiene una suficiente base empirica lo cierto es que aun no se encuentra codificada ni siquiera en los manuales diagnósticos y existe hasta una dificultad descriptiva. Se trata de una patata caliente para la psiquiatría ¿Qué es un psicópata?

La primera cuestión que se me ocurre es decir que un psicópata es un amoral, es decir una persona que desprecia los códigos morales de su tiempo y de su comunidad, pero de ninguna manera sería positivo describir las psicopatías atendiendo a los extremos: los casos de crimenes mediáticos como el del noruego Breivick que son efectivamente crimenes psicopáticos pero que pertenecen a casos extremos, la mayor parte de los psicópatas no son necesariamante violentos ni cometen crimenes abyectos como nos acostumbran a pensar desde la literatura o el cine.

Si atendemos al termino amoral caeríamos en un error llamativo. ¿Pues qué es moral? Bien, todos tenemos un punto de vista bastante intuitivo sobre la moral y es por eso que nos indignamos cuando alguien mete la mano en el cajón, esos politicos que cobran comisiones por algo publico o los que se enriquecen sin dar chapa gracias a un pelotazo ¿Pero son psicópatas estas personas tan abundantes en nuestro entorno?

No, no lo son, por lo tanto el criterio moral no nos sirve para identificar a un psicópata. Es necesario recordar que la moral evolucionó para controlar la conducta de los demás, no la propia. Es verdad que el control moral hace a los grupos más compactos, cohesionados y laboriosos, pero en el nivel individual nadie se considera un amoral ni se considera sospechoso de trasngredir las reglas ni por supuesto merecedor de castigos una vez se han inflingido. Del mismo modo somos capaces de mantener nuestra vara de medir de las conductas ajenas en clave moral siempre activas. O dicho de otra manera: somos capaces de detectar las inmoralidades ajenas aun en estado de intención pero no somos capaces de juzgarnos en clave moral en nuestros actos salvo en cierto casos, siempre encontramos justificación.

The-Science-of-Evil

Otro de los errores que suelen cometerse en las descripciones clásicas de estas personas es el énfasis que se pone en la falta de empatía tal y como hace Baron-Cohen y otros en el libro “The science of evil” que en castellano se tradujo como “Empatía cero”. En realidad esta idea es falsa o al menos incompleta, pues la empatía tiene al menos dos aspectos complementarios: uno es la capacidad de leer mentes ajenas, es decir la capacidad de intuir las emociones y necesidades del otro y otra cuestión es la resonancia emocional que se tiene con ese otro. En realidad el psicópata es muy empático si atendemos a la primera parte de la definición de empatía y nada empático si atendemos a la segunda parte: la identificación con el otro, en el sentido de ser capaz de vibrar con la emoción de ese otro. El psicópata no es ciego a las demandas de compasión de su victima, es capaz de percatarse de ellas simplemente no resuenan en él. Pero otra vez nos hemos situado en los extremos y el lector puede haber entendido que el sadismo, la crueldad extrema, los crimenes sin motivo son la esencia de los psicópatas cuando solo están representando a una pequeña minoría de agresiones apragmáticas o anómicos donde parece que lo que se busca es el mal por el mal.

La psiquiatría no ha podido ir muy lejos en su delimitación del término psicopatía que se originó, no tanto para describir a estos seres desalmados que asesinan a sangre fría niños en las escuelas, sino que mas acá de eso  lo inventó Kurt Schneider como sinónimo de lo que hoy entendemos como trastornos de personalidad, un desarrollo anormal del carácter por causas no bien conocidas.

Y asi seguimos, sin saber muy bien a qué se deben estos trastornos que aunque los psiquiatras nos empeñamos en proclamar que no son casos psiquiatricos en el sentido de que no sufen ninguna enfermedad mental, luego nos dedicamos a escribir libros y articulos sobre el asunto desde la clinica. Lo cierto es que muy probablemente nuestra ignorancia sobre los psicópatas procede del hecho de que nadie quiere ocuparse de ellos teóricamente hablando. Sin embargo la población general lo tiene claro: aquellos que cometen crimenes execrables están locos, o por decirlo de alguna forma: algo tienen averiado en el coco. Para la opinión publica el Mal es una forma de enfermedad mental.

Y aqui está a mi modo de ver la clave de nuestra ignorancia. Si sabemos tan poco de los psicópatas es porque nos empeñamos o bien en verlos en terminos morales (el Mal) o bien en términos clinicos, la locura. Poco nos han aportado hasta el momento ambos puntos de vista aunque probablemente la Justicia se interese más por un diagnostico operativo en clave de saber si es o no imputable un delito a una persona cualquiera.

Efectivamente la clinica tiene poco que decir de modo que nos tenemos que infiltrar en el territorio del Mal si queremos saber algo más. Y hacerlo desde una perspectiva evolucionista.

capellán

Richard Dawkins escribió un libro, -una especie de antología de textos sueltos- donde aporta una anécdota que creo pertinente dejar aqui.

Dawkins dedica buena parte de su tiempo a dar conferencias, y como siempre sucede en ellas al final se abre un turno de preguntas donde iconoclastas de todo tipo se amontonan para desacreditar su teoría de los replicantes egoístas (que procede sobre todo de un libro revolucionario: El gen egoísta). Una persona del público que seguramente era un creacionista de esos que defienden la idea del Gran Diseño, le hizo un pregunta envenenada. Más o menos la pregunta era ésta.

Si una especie B procede de una especie A (por evolución) es seguro que en un momento determinado de la evolución la madre M de la especie A tuvo una hija H en la especie B, de tal modo que se encontraria a medias entre ambas especies. ¿A qué especie pertenecerian M y H?

La pregunta tiene muy mala leche pero en realidad señala hacia la solución de las especies-anillo (aqui hay un texto que procede de esta anécdota que cuento)  el que hace la pregunta está pensando en un desarrollo evolutivo lineal y saltígrado, no se plantea el desarrollo evolutivo circular (especies-anillo) y es víctima de lo que el mismo Dawkins ha llamado “mentalidad discontinua”. En realidad lo que el iconoclasta no sabe es que la especie A puede ser A en el norte de Inglaterra y B en el Artico y que las especies intermedias (híbridos) que no pueden reproducrise han desaparecido ya (se han extinguido) por lo que parece que haya una salto entre A y B, una discontinuidad.

Del mismo modo el publico en general cree que esos personajes, que salen en los telediarios y que han cometido un crimen atroz, son locos o perturbados mentales simplemente por la incomprensibilidad de su conducta. Para el vulgo o se es un psicópata o se es una persona normal, no hay medias tintas. Son victimas de la mentalidad discontinua y ellos mismos escotomizan sus propias transgresiones y psicopatías. Pues la verdad es que si la psicopatía es la ausencia de moral todos somos en cierto modo psicópatas sobre todo cuando nos conviene serlo (cuando sólo existen ventajas) pues ya sabemos que la moral es la forma en que el grupo controla a los individuos y no la forma en que los individuos autodirigimos nuestra conducta. Pues un psicópata no es más que una persona común que quiere salirse con la suya siempre y que tiene ciertas habilidades para hacerlo, muchas más si tiene poder, dinero o atractivo (aqui hay una entrada sobre las ventajas de serlo). O dicho de otro modo: la conducta moral es un continuo entre el Mal absoluto y la Bondad absoluta y no una categoría en la que se está o no se está.

Y aún: ni el Mal ni el Bien puro no existen tal y como podemos leer en esta entrada del Dr Malo (@pitiklinov), el Bien puro tampoco, no somos santos y no sabemos como reaccionaríamos si nos vieramos en situaciones como las del experimento Stanford.

Lo que si sabemos es que los excesos de autoestima y los idealismos morales proporcionan no pocos pretextos para ejercer de psicópatas, precisamente los valores con los que más nos identificamos y en los que educamos a nuestros hijos.

Sexo, muerte y el significado de la vida

noviembre 7, 2012

Richard Dawkins es un biólogo evolutivo, etólogo y divulgador de la ciencia evolutiva y autor de uno de los best sellers de la biología evolucionista “El gen egoista”, probablemente uno de los libros más leidos, conocidos y citados en esta disciplina.

Ultimamente sin embargo anda metido en una tarea insólita en un cientifico de su calibre, me refiero a su militancia atea que va un poco más allá de lo razonable empeñado como parece estar en la construcción de una moral no religiosa.

Personalmente creo que Dawkins se ha metido en un pantanal al pretender demostrar con argumentos científicos la inexistencia de Dios.

Es por eso que subo esta serie de videos subtitulados en español por su interés en cuanto a su busqueda y sus argumentos irreprochables si nos olvidamos de la cuestión principal. Las creencias religiosas son impermeables a los argumentos racionales, es algo asi como tratar de persuadir a un enfermo delirante de la irrealidad de sus delirios.

No quiero decir que creer en Dios sea un delirio o una enfermedad, pero tampoco quiero decir lo contrario, en realidad la creencias irracionales se caracterizan por un aspecto concreto: su certeza. Y es eso lo que comparten tanto los delirios como las creencias irracionales.

Ahora bien, la creencia en Dios es, por así decir, muy adaptativa y proporciona enormes ventajas de sentido y significado a los que creen en él, dejando aparte que creer en algo superior a uno mismo es un relé antinarcisista que nos obliga a integrarnos en algo más grande que nuestro propio Ego o nuestra propia conveniencia. Dicho de otro modo la creencia en un mismo Dios favorece las estrategias de cohesión en los grupos sociales. Es asi como el egocentrismo se transforma en etnocentrismo.

El problema de las religiones (y de los etnocentrismos) es que cada grupo social tiene su Dios y es inevitable que el Dios de unos entre en conflicto con el Dios de los otros, no tanto porque los dioses se peleen entre sí sino que sus mandamientos, sus dogmas, sus prohibiciones y su liturgias, el sentido que le dan al pecado y su castigo, su posición frente al más allá y la muerte y sobre todo: su posición frente al sexo entran en colisión con la religión de sus vecinos pues inducen conductas bien distintas en la organización social.

El pecado.-

Aqui Dawkins trata de demostrar que la religión no evita el pecado sino que solo añade culpa y mentirosa hipocresía a la transgresión. Y lo consigue. Efectivamente la religión no evita el pecado y añade un sufrimiento complementario a la vida.

La muerte.-

Aqui trata del misterio de la muerte y aporta su visión -bien distinta de las visiones al uso- de que la muerte es en realidad una suerte, pues solo pueden morirse aquellos que han vivido. Un argumento irreprochable que no conculca la angustia frente a la muerte que caracteriza lo humano, lo cierto es que con creencias sobrenaturales o sin ellas, la muerte genera un enorme miedo en todas las personas y es seguro que la creencia y la promesa de “una vida despúes de la muerte” sea un argumento para mitigar este temor.

El significado de la vida.-

Dawkins quiere demostrar que el sentido de la vida no depende de Dios y que no es necesaria ninguna creencia religiosa para sostener ese sentido. Eso fue al parecer lo que atormentó a Tolstoi y probablemente lo que le impulsó a entrar en una vida contemplativa quizá movido por la culpabilidad de haber perdido la fe.

De manera que efectivamente la religión se apoya en grandes falacias fácilmente refutadas por la ciencia, pero Dawkins se olvida de lo más importante, me refiero a la evolución de la conciencia de las masas mayoritariamente enfangadas en el etnocentrismo y el v-meme azul.

Personalmente creo que la religión provee a las mentes humanas de un mecanismo que dota de sentido a la vida de los creyentes al adjudicarle a Dios intencionalidad y agenticidad. Es precisamente eso lo que la ciencia no puede ni podrá nunca hacer, más bien el conocimiento cientifico opera de modo inverso: enfrentando al hombre con una pavorosa soledad y con el sinsentido de la vida que no es otro sino el de la vida misma tal y como es.

Al adjudicarle intención y agenticidad junto con un inmenso poder, los creyentes disponen además de un mecanismo suplementario para enfrentar el estrés: la capacidad de apaciguar, someterse y rendirse. Capacidades que el hombre moderno ha perdido movido por los ideales de igualdad que le imposibilitan hacer frente a -lo que en otro lugar-contabilizan como perdidas en sus rivalidades sociales.

El paso del etnocentrismo al sociocentrismo no dispone de ningun aliado salvo las politicas de los Estados democráticos enfangados en su propia supervivencia etnocéntrica. La religión impulsó el paso del egocentrismo al etnocentrismo, pero no parece que los ideales de los ilustrados hayan logrado ser tan eficaces como las creencias religiosas para dar el salto, al menos de momento.

El temor, obediencia ciega y sumisión a Dios son estrategias muy adaptativas para hacer frente a las adversidades, pero si prescindimos de Dios ¿en nombre de qué reconoceremos que hemos sido vencidos? Algo asi pareció sucederle a  Job que remontó una depresión profunda hasta que reconoció la autoridad divina.

Es poco probable que en un futuro inmediato la ciencia ocupe el lugar de la religión, pues no satisface -de momento- a la mayor parte de mentes de nuestros conciudadanos que prefieren creer en algo a sabiendas que es falso que abrazar una verdad sin fundamento tal y como podemos observar en las creencias más comunes de nuestros congéneres que parecen haber sustituido sus creencias religiosas por otras igualmente irracionales y supersticiosas.

La matrix moral

noviembre 1, 2012

Tal y como señala Franz de Waal es indudable de que nuestra especie ha sufrido una constante y dolorosa confrontación o conflictos entre unos grupos y otros, y no cabe duda de que lo que hoy entendemos como moral es un intento por compartir ciertas reglas en los grupos, que los hicieran viables, visibles, cohesionados y laboriosos. La moral evolucionó como una adaptación: una forma de superar los conflictos y procede por tanto de esos mismos conflictos. Las normas morales evolucionaron pues desde un entorno ferozmente competitivo y donde el engaño y el autoengaño eran la regla no la excepción. Y donde el grupo era siempre el mayor perjudicado por el egoismo individual.

En un principio fue la religión la primera forma de cohesión, véase el ejemplo de las tribus judias dispersas en el desierto y como la creencia en un mismo y único Dios las cohesionó hasta formar un pueblo. Hasta hoy. Después vendría la cohesión politica, el Estado y la Ley mucho mas tardiamente.

Jonathan Haidt ha estudiado las razones que en la época actual llevan a personas inteligentes a pelearse por cuestiones de religión o de politica. Y llega a la conclusión de que los individuos se afilian a una concepción del mundo en función de un rasgo biológico que es el descrito por Costa y McRae llamado “apertura a la experiencia”. Sencillamente hay personas que puntuan alto en este item (los cinco grandes) y otros que puntuan bajo. Los que puntuan más alto serían los que hoy llamamos progresistas, liberales, izquierdistas o “progres”, mientras que los que puntuan más bajo serian los conservadores, derechistas o “fachas” segun otras clasificaciones. Lo importante es retener que estas puntuaciones tienen interés en los extremos de la campana, pero mucho menos en el centro: la mayor parte de las personas somos, por asi decir de centro, es decir somos conservadores en algo y progresistas en otras cosas. Se trata pues de una clasificación un poco forzada empíricamente y que sólo adquiere validez como decía antes en los extremos.

Pues es cierto que existen “conservadores” que pueden detectarse por algunas creencias: Dios, la patria, el ejército, la familia, el orden, la oposición al aborto y su aborrecimiento por algunas prácticas sexuales y de otra parte los “progresistas” que están más cerca de valores como la igualdad, la solidaridad, los derechos de las mujeres y de las minorías, de los más débiles, los que defienden derechos universales y que cuestionan constantemente la autoridad.

Hasta tal punto esto funciona así que les pediria a ustedes un ejercicio mental.

Si una persona defiende los derechos de los inmigrantes a viajar, vivir y beneficiarse de nuestro sistema de salud de forma libre por nuestro territorio ¿que pensarian ustedes? ¿es de derechas o de izquierdas?¿Si una persona se escandaliza por el matrimonio entre homosexuales que pensaria usted? Es de derechas o de izquierdas?

Lo curioso es que las cosas en nuestras sociedades avanzadas y opulentas las cosas no funcionan asi de forma rígida. Por ejemplo la persona que defiende los derechos de los inmigrantes puede que defraude en su declaración de renta o emita facturas sin IVA. Otro ejemplo podría extraerse de la deriva nacionalista que acaece en nuestro pais. ¿Es de izquierdas o de de derechas defender la independencia de Cataluña?

Todo parece indicar que la moral emergió como una forma de controlar a los demás en función del bien del grupo si bien se ha interiorizado de forma diversa en los individuos concretos.

Lo que nos lleva a pensar en que ni todos los que están son ni todos los que son están. Algo asi como decir que no existe una equivalencia lineal entre ser de derechas o de izquierdas y defender una misma politica.

Y es lógico porque lo que caracteriza a nuestra sociedad es la complejidad y ser de derechas o de izquierdas carece de una formulacion genética o biológica que la pueda sustentar. Se puede ser de izquierdas y católico y ser de derechas y ateo por poner un ejemplo comprensible para todo el mundo. La politica es el fondo un fenomeno tribal, un subproducto de nuestra necesidad de afiliación y no un argumento con peso racional.

Personalmente no creo en este asunto de las derechas o las izquierdas porque estos rasgos tienen mucha influencia de definición social, venimos al mundo como un borrador y es la experiencia la que sobreescribe este borrador. La apertura a la experiencia es un rasgo endógeno (endofenotipo) pero no hay ninguna razón por la que no pueda modificarse en función del entorno. Para mi hay algunas variables que tienen más peso que los rasgos de la personalidad, uno de ellos es la procedencia, el origen de cada cual. Dime donde te criaste y te diré si eres de derechas o de izquierdas, conservador y progresista.

La gente que habita en entornos rurales donde su vida depende del grupo y de su reputación dentro de él tienden a ser más conservadores. Es por eso que la españa rural vota mas al PP que al PSOE en nuestro pais y es por eso que en USA determinados Estados son más republicanos que demócratas. La gente que habita en grandes urbes y que depende de sí mismo para medrar en sociedad tiende a ser mas “progresista”, estar más lejos de su familia extensa y vivir más enfocado en su propio bienestar que en función del grupo y estas personas suelen ser mas de izquierdas, liberales o progresistas. El origen y la crianza de cada cual es mucho más potente causalmente que los rasgos de personalidad. Tambien la edad, la religión o los ambientes depauperados son factores con influencia en estas elecciones, mucho más que lo racional y la personalidad en el modo de ver el mundo.

Lo que Haidt plantea en este video que les dejo colgado más abajo, es precisamente la paradoja que supone la militancia en una de estas posiciones sin caer en la cuenta de que el adversario, a su vez, tiene también sus razones para pretender un mejor acomodo y bienestar social, si bien desde otra perspectiva. A los que ahora demonizan a los que votaron a Rajoy o a Bush o a Aznar como sacando a relucir que los votantes de estos partidos conservadores son tontos o simplemente malvados, Haidt pone el dedo en la llaga al señalar que los que asi piensan viven en una especie de “matrix moral”, que simplemente no tiene en cuenta lo que piensan los demás y les descalifican o simplemente les abruman con insultos y acusaciones injustas.

No han tomado la cápsula roja y se atrincheran en su modelo de vida.

En realidad el éxito del voto conservador está oculto en dos variables: 1) se trata de una ideología fácil de comprender y 2) todos tenemos algo que preservar. Todo el mundo sabe que un grupo social (una sociedad) tiene que defenderse de los individuos egoístas (los que toman recursos y no dan), de los parásitos (los que viven al margen del sistema y viven de sus descuidos),  y de los que infringen la ley. Los sistemas politicos compasivos tienen los dias contados o serán los sistemas politicos los que sucumbirán al pillaje. Lo que cohesiona un grupo es el orden aunque sea o parezca injusto y no la inestabilidad.

Para profundizar más en estas ideas les dejo este enlace donde se analiza con más profundidad lo que Haidt ha descrito como los cinco grandes de la moral. Quizá después de leer esta entrada sean ustedes capaces de entender porqué el pueblo vota paradójicamente contra quienes les recortan, caso de éxito reciente del PP en Galicia.

Tambien les dejó un video de Haidt en TED sobre esta misma cuestión.

Neuropolitica: Las raices morales de liberales y conservadores

¿Por qué se rompen las relaciones?

octubre 23, 2012

Sitúese en el siguiente escenario africano. Un jaguar divisa a una manada de gacelas, las acecha y se relame, ya está relamiéndose en espera de su futura cacería. De repente da un brinco y se dispone a perseguir a una de ellas, la más cercana o despistada. En cuanto la gacela se da cuenta comienza una carrera desmedida con el jaguar pisándole los talones. Ha comenzado un típico conflicto agonístico, la gacela huye y el jaguar la persigue. ¿Quién ganará en esta ocasión?

No podemos anticiparlo pero si podemos saber una cosa: la gacela pondrá toda la carne en el asador en su carrera mientras que el jaguar ha de dividirse entre dos alternativas: quiere comerse a la gacela desde luego pero también intentará no hacerse daño. Una herida en la sabána es una sentencia de muerte. De modo que podemos decir que uno se juega la vida y el otro la cena, es lo que se llama en la psicología evolucionista el principio de vida-cena. Es por eso que de cada 10 persecuciones que llevan a cabo los depredadores solo 2 o 3 acaban en éxito y en festín.

Claro que en este juego, hay alguna variable más que interviene. Me refiero a que suponemos que la gacela está en forma para correr y no es un alevín o está coja, en cuyo caso la balanza se inclinará fácilmente del lado del jaguar. Y otro más: el hambre que tenga el jaguar pondrá en marcha otra variable fundamental, el jaguar pondrá más carne en el asador si tiene hambre que si ya comió ayer.

Ahora imagínese otra escena: dos congéneres machos de una determinada especie (no importa cual) se encuentran frente a frente en un paso estrecho. ¿Quien cederá y se retirará? No podemos saberlo tampoco, lo mas probable es que inicien un combate ritualizado. Ritualizado quiere decir una especie de combate de exhibición de armamento, cuernos, garras, dientes, tamaños, etc.  El propósito del ritual en la naturaleza es amedrentar al oponente a fin de impedir que “la sangre llegue al rio” y que no haya heridos de importancia, pero necesariamente ha de haber un vencedor y un perdedor cuando ambos contrincantes pelean por un mismo recurso. El perdedor se retira y el ganador se crece en su autoconfianza. ¿Podemos predecir quien ganará y quien se retirará?

No podemos predecirlo pero hay algunas pistas que nos pueden ayudar: la primera de ellas son los recursos que ponen en juego cada uno de ellos. Es seguro que uno valorará más el ganar y es seguro que el otro valorará mas el no sufrir daños. Naturalmente el que pone más carne en el asador (a igualdad de fuerzas y tamaños), el que valora más la ganancia será el vencedor mientras que el otro, el que valora más su integridad fisica será el perdedor.

La segunda variable que interviene en este tipo de enfrentamientos es el “factor campo” como en el fútbol, el que juega en casa tiene ventaja, pues está defendiendo su vida (como la gacela anterior) mientras que el visitante puede seguir como hasta ahora, quedándose con los restos de festín.

Y la tercera variable son el número de tiradas. No es lo mismo un enfrentamiento puntual que la expectativa de un enfrentamiento diario. El macho dominante tiene sus días contados frente a los rivales más jóvenes que pugnan por su territorio. De manera que los jovenzuelos pueden esperar y seguir desgastándole, un dia u otro cederá.

Esta ultima variable tiene una gran importancia en la competencia y en los conflictos entre humanos como más abajo veremos.

Cuando dos personas se pelean -aunque sea sólo con palabras- repiten el modelo agonístico de la lucha, bien del depredador y la presa o bien el tipico confllcto entre dos congéneres que luchan por algo que ambos desean, territorio o rango.

Los conflictos entre humanos no suelen tener este dramatismo que observamos en la naturaleza y aunque existen conflictos que se resuelven con la intimidación, la amenaza o la guerra, lo cierto es que la mayor parte de nuestros conflictos se resuelven por la via hedonística, es decir a través de la seducción y las buenas maneras. Una de las razones por las que ya no necesitamos pelearnos con nuestros adversarios (aunque los tenemos por doquier) es que no vivimos junto a ellos todo el tiempo. No somos bonobos ni chimpancés condenados a aguantar a los abusones de por vida. La mayor parte de nuestros adversarios no comparten con nosotros un mismo hábitat de modo que les podemos dar esquinazo, salvo en dos entornos: el trabajo y el hogar, de modo que las mayores tragedias en nuestra especie proceden de conflictos laborales y de pareja, es lo predecible y así es.

En una confrontación como la que describí más arriba entre dos machos que compiten por un bien deseable, también en nuestra especie habrá uno que peleará panza arriba debido a que valora lo que tiene y teme perderlo, mientras que el otro quizá valore más no salir malparado y espere otra ocasión. Hay uno que ganará y otro que llegará más lejos en virtud de haber abandonado una lucha donde probablemente hubiera salido perdiendo. Pues una de las características de nuestra especie es que los conflictos no se resuelven en un dia sino que tardan a veces años en resolverse mientras en el tiempo van modificándose. De modo que en un conflicto agonístico entre humanos es plausible decir aquello de que ganar la guerra es algo bastante distinto a ganar una batalla.

Lo interesante es que en nuestra especie gana más el que tiene un recorrido más largo en su competencia con otros, pues tarde o temprano encontrará un nicho vacío que habitar. Por el contrario, la mayor parte de las luchas entre humanos no están ritualizadas por lo que el desenlace trágico es mas frecuente que entre los animales. Los humanos peleamos a muerte, pues carecemos de armamento propio.

Y si cuento todo esto es para reflexionar acerca de un fenómeno relacionado tambien con conflictos agonísticos: dos amigos, hermanos, una pareja sentimental, un matrimonio, padre e hijos tienen una disputa y rompen las relaciones. ¿Por qué se da con tanta frecuencia está solución de rupturas entre personas cultas y probablemente sensibles, incluso de personas que se quieren?

Se da porque en las relaciones intervienen dos factores de importancia: uno es el peso de la relación y el otro el precio de salir derrotado. O dicho de otra manera podemos querer mantener una relación pero no al precio de salir derrotados.

Y lo que solemos elegir es romper la relación, pues las relaciones tienen menos peso que las derrotas. Hay un sesgo de negatividad.

Lo que nos lleva a pensar el por qué las relaciones entre pares tienen hoy tanta levedad. Tanta que en nuestro pais el número de divorcios es casi similar al número de matrimonios y por lo que llevo visto en la vida el número de hermanos que no se hablan o el número de hijos que rompen todo vínculo con sus padres es mucho más elevado de lo que pensamos. Inferior desde luego al número de parejas con las que hemos roto a lo largo de nuestra vida o al número de amigos que hemos perdido por un “quítame allá esas pajas”. O al número de parejas que se rompen al dia, unas 2800 en España sin contar las que no aparecen en los censos.

De manera que nuestra biografía está llena de “cadáveres”. Acumulamos más cadáveres , es decir personas que hemos abandonado que derrotas, entendiendo derrotas a haber sido abandonados o a haber dado “nuestro brazo a torcer” con tal de mantener una relación.

Lo cierto es que “dar nuestro brazo a torcer” no es una buena estrategia de relación porque nuestro adversario puede convertirse en un abusador o en un parásito, de modo que es comprensible que la mayor parte de las personas opten por la primera opción en lugar de la segunda. Al fin y al cabo y como decía más arriba nuestro propio narcisismo vale más que una relación de mediana intensidad. Sin embargo esta conceptualización no sirve para explicar las rupturas de relaciones intensas y provechosas y tampoco explica el pugilato eterno entre personas emparentadas entre sí. Tampoco explica el abandono de nuestros progenitores a su suerte.

Todo parece indicar que hay algo en nuestro entorno que propicia estos malos resultados en nuestro apego con aquellas personas significativas de nuestra vida. De manera que repasaré algunas de las caracteristicas de las sociedades postindustriales en las que vivimos y que en mi opinión conspiran contra la durabilidad de las relaciones.

1.- La primera variable es la desaparición de la familia extensa. El colchón de sguridad que representaba el contar con hermanos, primos, tios y tias, abuelos y progenitores, junto a los vecinos y conocidos de nuestros entornos preindustriales (rurales) ha sido socavado por la llegada de la modernidad. Estamos solos con nuestra propia subjetividad para hacer frente a problemas endiablados y no podemos contar ni con el consejo ni la protección de nuestros parientes. Tampoco podemos fiarlo todo a nuestra parentela sin sufrir un menoscabo de nuestro autoconcepto y autonomía  que valoramos por encima de cualquier otra cosa.

2.-Otra variable de interés es el entorno urbano. La vida rural transcurría entre la proximidad de grupos emparentados entre sí, con menor o mayor lejanía, pero el apoyo y la solidaridad entre grupos (a no ser que estuvieran enfrentados) era la norma. La vida urbana transcurre por el contrario entre extraños, es decir con personas no emparentadas entre sí y de los que no es posible esperar grandes inversiones en nuestro bienestar.

3.-Este modo de vida hace que las relaciones entre personas se hayan mercantilizado o cosificado, añadiéndoles un plus de objetos de consumo y de desechables como si fueran plásticos. Naturalmente en este entorno es imposible esperar inversiones, cuidados o siquiera interés.

4.- Es obvio que nos hemos independizado tanto de los demás que las relaciones de apego están obsoletas. Lo que hemos ganado en autonomia lo hemos perdido en apoyos y apegos. Sin embargo nuestro narcisismo no ha sido removido en todo este proceso y parece que incluso ha sufrido un refuerzo, ¿pues si no podemos fiarnos de nosotros de quién lo haremos?.

5.- Por último los cambios demográficos, sociales incluyendo al descenso de la natalidad influyen (correlacionan) con estas cuestiones de las que ya hablé aqui en este post sobre la decadencia de Europa.

En conclusión, mi opinión es que es el narcisismo (la defensa del núcleo de intimidad privado e hiperinflacionado que cada persona guarda en su interior) el responsable de que no nos duelan prendas para desprendernos de las relaciones que forjamos con los otros, al fin y al cabo no les necesitamos, si viven demasiado lejos o si no estamos vinculados a ellos por intereses  próximos y prácticos.

Pero existen más razones para explicar este estropicio: la principal es que no sabemos negociar cuando algo en la relación no acaba de ser de nuestro agrado, somos torpes y carecemos de habilidades para establecer nuevos compromisos que vayan mas allá de los que se establecieron cuando la relación se conformó. No caemos en la cuenta de que una relación puede cambiar de nivel de definición aun después de un agravio más o menos real. La mayor parte de nosotros no sabemos cambiar una relación filial en una relación entre pares (aunque sea con nuestro propio padre), simplemente nos vemos como hijos y les exigimos como tales incluso a una edad provecta.

En el caso de las parejas puede renegociarse una relación constructiva en otro nivel. ¿Por qué la mayor parte de parejas se rompen enmedio del odio, el rencor o la violencia?. Una pareja puede transformarse en una relación de amistad, simplemente no sabemos cómo hacerlo y nuestra autoestima parece sufrir menos con la ruptura que con la negociación.

Lo cierto es que hay algunas excepciones a esta cuestión. Por ejemplo las relaciones que establecimos mientras andábamos codificando el mundo son más duraderas que aquellas que suceden después. Entre amigos es más facil conservar a “los amigos de siempre” que a los nuevos. Si Sapolsky conociera este dato es seguro que enviaría a alguno de sus becarios a investigar el asunto. Es muy probable que nuestra capacidad para establecer vínculos de amistad se cierre después de una cierta edad igual que sucede con nuestros gustos musicales o con las comidas que nos gustan. O dicho de otra forma: que se cierre la ventana plástica para establecer amistades.

Curiosamente, de existir esta ventana plástica no debe coincidir con la ventana plástica para las relaciones eróticas que permanece abierta toda la vida dependiendo de las necesidades de cada cual. Todo parece indiciar que el sexo y la amistad van por caminos diferentes o surgen de momentos vitales distintos, sin embargo no hay razón para creer que el sexo y la amistad son incompatibles, de hecho es imposible el amor sin una minima identificación, sin un minimo compañerismo.

Y de hecho es bien cierto que las relaciones de pareja parecen ser más vulnerables a esta tendencia postindustrial a cambiar de partenaire como el que cambia de automóvil. Todo parece indicar sin embargo que las relaciones que establecimos en nuestra infancia-adolescencia resisten mejor los embates de la vida moderna siempre y cuando, claro está, no se compita por el mismo recurso en cuyo caso está asegurado el fracaso.

Quizá sea cierto como decía Borges que la amistad es preferible al amor porque no precisa frecuencia. Y debe serlo porque las relaciones a largo plazo que resisten los embates del tiempo se parecen más a una amistad o fraternidad que a otra cosa. El apego es el único que puede vencer a la rivalidad, aunque sea impuesto por las circunstancias.

Respeto, aceptación y compromiso, parece ser la receta universal para sostener las relaciones.

Y lo que no interesa, no interesa.

Psicología de la venganza

agosto 28, 2012

Ojo por ojo, dientes por diente.

(Antiguo testamento)

Némesis es una deidad preolimpica de dudoso origen y que arrastra al menos tres versiones distintas sobre su linaje, Lo que sabemos con seguridad es que es una diosa que se ocupa de que los humanos no seamos demasiado afortunados y que nos nos lo creamos demasiado, lo que para un griego clásico era el mayor de los pecados, el pecado de hybris, esa especie de endiosamiento que lleva por lo común a los humanos hacia la ruina. Esa es precisamente la función de Némesis: contrarestar a Fortuna de la que es su alter ego.

Némesis trata de distribuir justicia, es por asi decir su antecesora antes de la aparición del derecho y del Estado que es hoy el que ostenta en exclusiva la capacidad de sanción sobre los actos individuales, sin embargo las represalias gruesas y sutiles forman parte de nuestra relación con el prójimo, lo que habla en favor de que la venganza es una emoción que si ha sobrevivido a la deriva evolutiva es por la razón de que ha prestado grandes servicios a nuestra especie. Mitad emoción (odio, rabia o ira) y mitad cognición -plan para llevar a cabo la acción vengativa-, la venganza es desde luego de todas las emociones la peor vista, lo que significa en otro orden de cosas la más reprimida o lo que es lo mismo: que el precio de la civilidad está muy ralacionado con el hecho de renunciar a llevar a cabo nuestros planes de venganza.

Planes de venganza que todos hemos fraguado alguna vez con aquellos que nos han ofendido de una manera u otra, bien a solas o bien publicitándolos en momentos de ira. Y que hemos fraguado placenteramente puesto que hay un goce adherido a la planificación fría de la misma. La venganza se sirve fría y es verdad pues el placer de la misma se desvanece apenas la hemos llevado a cabo y además tal y como cuenta la doctora Singer aqui, que nuestro cerebro está diseñado para encontrar placer en el castigo  de los culpables y más que eso: al parecer el hambre y la venganza se encuentran mediadas por una misma hormona: la grelina. La venganza es pues una forma de hambrienta justicia muy humana y tiene muy poco de inhumana como de alienada o loca.

Y debe ser por eso que en la literatura y el cine los personajes justicieros como el conde de Montecristo o Harry el sucio tienen tanto éxito, pues tomarse la justicia por su mano es un plato exquisito que excita a mucho personal sobre todo cuando los demás son muy malos, cosa que siempre suele suceder en la literatura o en el cine.

Pero en la vida del común de los mortales ni los malos son tan malos y muchas veces se trata de inocentes. Es el caso que estos dias inunda la prensa de titulares y que ha conmovido a España entera, me refiero al caso de Jose Bretón acusado de matar y quemar a sus dos hijos de corta edad, donde al parecer la policia española ha cometido un error monumental al confundir los restos  de los niños con huesos de roedores.

Una vez dicho que la venganza es muy humana es natural separarla de la psicopatología y de la enfermedad mental y considerarla como lo que es: una estrategia desesperada de personas con pocos recursos morales, éticos y psicológicos para lidiar con sus emociones y de los recursos para deshacermos del rencor. ¿Cómo nos las arreglamos las personas comunes para deshacernos del rencor?

Bueno, algunas personas no lo consiguen nunca y viven motivados por la idea de llevar a cabo sus planes en una proporción de 100 a 1, lo que significa que la mayor parte de nosotros lo conseguimos, pues lo usual es que el rencor se diluya con el tiempo y lleguemos a perdonar a los que nos ofendieron. Pues el perdón -aunque no lo parezca- es también una forma de venganza que proporciona al que perdona una superioridad moral que le permite ubicarse por encima de sus ofensores y sentir que no ha sido vencido: dicho de otra forma el perdón es una forma de obtener control sobre los hechos y que permite a la victima distanciarse indiferentemente y eventualmente olvidar.

Nada de eso sucede por ejemplo en el caso de las venganzas desproporcionadas y obsesivas como el caso que nos ocupa. Es seguro que Bretón actuó contra sus hijos como una forma de venganza contra su mujer. En este casos  se trata de venganzas por poderes, planeadas durante mucho tiempo a fin de despistar a la policia y sembrar el panorama de pistas falsas.

Y sobre todo desproporcionadas. El Talmud en la cita que preside este post ya permitía la venganza siempre y cuando hubiera una proporción (ojo por ojo), se trata de la primera restricción que los códices del derecho introdujeron a fin de regular las relaciones entre los ciudadanos y su hambre de venganza. Es obvio que en el caso de Bretón no hay proporcionalidad entre el hecho de ser abandonado por la esposa y el asesinato de dos niños indefensos que a fin de cuentas eran sus hijos.

Aqui hay (por una vez) un buen articulo sobre este caso en la opinión de algunos psiquiatras que responden a la pregunta de por qué un padre puede matar a sus hijos.

Mi opinion es que Bretón es un suicida (y es muy posible que se suicide si puede) en cuanto se le termine la posibilidad de negación del crimen que es al parecer la estrategia poco organizada que está siguiendo en la actualidad. Naturalmente pronto o tarde tendrá que enfrentarse a las consecuencias psicológicas de su crimen que resultarán abrumadoras a poco que mantenga la lucidez y/o se socave ese mecanismo curioso de la negación sobre el que hable aqui.

Una pregunta que el lector podria hacer en este momento es por qué llevó a cabo la venganza contra sus hijos y no contra su mujer (que es la forma de venganza más frecuente) y aqui se encuentra en mi parecer la clave del asunto y la razón por la que creo que Bretón es un suicida invertido.

Habia muy probablemente una excesiva identificación con sus hijos y una enorme acumulacion de dolor presentido a través de su pérdida como resultado de su proceso de divorcio (“si yo no los puedo tener tu tampoco”). Cierto tipo de hombres no son capaces de superar el dolor y la humillación de ser abandonados por sus esposas y llegan incluso al asesinato antes de pasar por ese trance, se trata del caso más común de los crimenes domésticos o sexistas como les llaman ahora. Darle al cónyuge alli donde más le duele es por cierto más tipico en las mujeres tipo Medea que en los hombres, como es sabido en el mito Medea mata a los hijos de Jasón por celos. Los hombres por el contrario no suelen tomar represalias contra sus hijos salvo en los crimenes en masa (donde el marido acaba con toda la familia) o en los suicidios ampliados.

Pero el plan de Bretón era de una crueldad y planificación extremas, teniendo a su mujer en la incertidumbre y llegar a hacerla y hacernos pensar a todos en la posibilidad de un secuestro exprés (planeado por él mismo). Matar a los hijos es una forma de venganza brutal que excede en mucho al mandato del Talmud y que le da la razón a Freud cuando explicaba que la condición de la civilización era precisamente la represión de la agresividad-sexualidad en aras del bien comun.

Cualquiera de nosotros nos prestariamos a ajusticiar a un personaje asi y es casi seguro de que él mismo nos ahorre esa posibilidad. La Justicia es demasiado impersonal en la forma en que sanciona los crimenes y quedarse por debajo del mandato del Talmud no favorece en nada la rehabilitación de los que han llevado su ansia de venganza demasiado lejos.

Lo paradójico de todo esto es que ni la venganza, ni la justicia, ni el perdón, ni la cárcel pueden redimir a un hombre asi, pero nosotros quedariamos un poco más satisfechos si se aplicara la norma mosaica. ¿O no?

El mito de la educación mixta

agosto 23, 2012

El sueño de una feminista sería conseguir demostrar que la preferencia de los chicos por los deportes violentos o de las niñas por las muñecas es una cuestión cultural. Ese es el concepto de igualdad que mantienen.

Hoy mientras venia al trabajo he escuchado en la radio una de esas tertulias donde se discuten los titulares de los periódicos y donde se abordan cuestiones relevantes para la opinión pública. Hoy le ha tocado el turno al tema de “educacion mixta o segregada”. Mientras oia a los tertulianos posicionarse sobre esta cuestión he caido en la cuenta de que ya hace muchos años que se implantó esta práctica educativa “por ley”. Dicho de otra manera el Estado legisló sobre este asunto imponiendo la formula de la coeducación y parecía que se había llegado a un consenso sobre el asunto.

No es que yo esté en descauerdo con la coeducación, en realidad la doy por buena (aunque me gustaría que el Estado no se hubiera manifestado legislando sobre esta materia compleja que no admite más directrices que la libertad) pero hay quien no estaría de acuerdo conmigo que sobre este asunto sólo tengo una opinión más o menos correcta.

De manera que al llegar la hora del café he hecho una especie de encuesta entre mis psiquiatras y psicólogos y he llegado a una conclusión que es la que quiero aportar aqui y dejarla escrita para la posteridad liquida que nos espera.

1.- Hablar de esta cuestión no es pecado y cada cual puede sostener la opinión que quiera.

2.-Estar en contra de la coeducación no es ser un totalitario. Ser un totalitario es aquella actitud que prohibe que se hable de esta cuestión.

3.- La coeducación no tiene nada que ver con la igualdad puesto que la pedagogía de chicos y chicas ha de ser forzosamente diferente, al disponer cada sexo de cerebros y habilidades diferentes.

4.-La coeducación se considera una conquista del feminismo y una victoria para la mujer, lo que hace que no se pueda llegar a saber con “equidad” cual es la verdad sobre este asunto. Las mujeres suelen dar por verdadera la idea de que la coeducación es buena para todos. ¿Pero es esto verdad?

¿Lo primero sería averiguar a quién beneficia más la coeducación, a los chicos o a las chicas? Y una pregunta que quedaria colgando de ésta seria ¿Existe algun género perjudicado? Puesto que podria suceder que un sexo resultara beneficiado sin perjuicio del otro.

He escarbado por Internet y me he encontrado mucha ideología y pocos articulos cientificos de valor y más aún: he encontrado articulos que señalan  en direcciones opuestas, unos opinan que favorece más a las mujeres (los que más) y otros (pocos) que favorece más a los hombres.

Lo cierto es que la difultad para valorar estas cuestiones procede de la propia metodología de la investigación que se basa sobre todo en mecanicas estadísticas y lineales sin abordar el problema de fondo que es enredado y por definición caótico. Sería como preguntar ¿qué es mejor ser hijo único o tener hermanos? ¿Imaginan ustedes al Estado legislando sobre esta cuestión?

El Estado no debería legislar sobre estos temas porque no se ha establecido ni se establecerá nunca una regla que valga para todos. La respuesta es “depende de cada cual”. Y no debería legislar imponiendo a los colegios la coeducación porque la educación mixta nada tiene que ver con la igualdad. Se trata de categorías distintas.

Lo cierto es que la coeducación se ha convertido en bandera de la igualdad por una cuestión bien comprensible: partíamos de un estado de cosas, allá por los años 50 donde la educación de las mujeres era bastante floja en comparación con la de los hombres.

Me eduqué en un instituto de enseñanza media publico donde habia aulas separadas de chicos y chicas. La opinión que teniamos de ellas es que eran “burras”, “tontas” y deslavazadas o descoordinadas para el ejercicio fisico. Malas estudiantes y malas atletas, apenas sabian correr. No se trataba de un prejuicio de los chicos sino de la calidad de la enseñanza que recibian orientada hacia la baja exigencia y la compasión “eran chicas” -se decía-. De manera que no se partía de una situación de salida similar.

Es cierto que la coeducación mejoró este estado de cosas y es quizá por eso que el éxito que la coeducación ha tenido en las mujeres les lleve a defenderla. Pero no es la coeducación por sí misma la que ha conseguido este estado de cosas, sino la mejora de la exigencia y de la calidad de la educación en las féminas.

Ahora se les exige lo mismo y ya no se las trata con la indulgencia con que antaño tratábamos a las damiselas. Es lógico pues que parezca que la coeducación haya favorecido a las mujeres y no sólo desde el punto de vista intelectual sino tambien en el fisico.

Aqui está la prueba. En los años 50 las mejores nadadoras eran las alemanas orientales, ahora tenemos una élite de mujeres medallistas que han terminado con aquella saga de muchachas melindrosas que se movian torpemente.

Pero tambien tenemos ejemplos de lo contrario: he aqui una muchacha que se educó en el mito de que la educación mixta es el paradigma de la igualdad.

O sea que depende.

Pero caeríamos en un error si consideráramos que estamos en un mundo feminizado donde las mujeres llevan todas las de ganar. Los éxitos deportivos de las atletas españolas en la Olimpiada de Londres no significan una hegemonía femenina en el deporte sino que el margen de maniobra de las mujeres era mayor por lo bajo de sus rendimientos en otros tiempos. Sin embargo parece como si los hombres hubieran tocado techo. Es lógico a fin de cuentas los hombres -la media de sus marcas- era más alta que en las mujeres lo que disminuye su posibilidad de mejorarlas. Algo parecido sucede con los rendimientos intelectuales sobre los que ya hablé en este post y que no voy a repetir.

Personalmente no tengo ninguna simpatía con el ministro Wert que ha sacado este tema de la coeducación como serpiente de verano para distraer al personal con la propuesta de seguir financiando a los colegios que opten por una educación específica segun sexos. Y llevando la contraria al tribunal supremo sobre la doctrina favorable a lo misxto que dicen algunos que está hasta en la Constitución.

Creo que los beneficios de la coeducación son un mito, aunque pudo resultar eficaz en un estado de cosas donde se partia de grandes diferencias educativas entre chicos y chicas, una etapa que ya ha sido superada. Y para los que no lo sepan diré que Finlandia está consdierado como el país con la educación más equitativa y de mejor calidad del mundo y es siempre pública. Pues bien en Finlandia tambien se “discrimina” en el sentido de que cada colegio se especializa en una cuestión, técnica, humanistica, atletica o naturalistica. Los padres eligen el colegio de sus hijos en función de sus habilidades y siempre a cargo del Estado que asegura una educación igualitaria que reposa en las diferencias de aptitudes de cada niño.

Y no se plantean como aqui sucede si estamos discriminando cuando se habla de estas cuestiones. Pues ninguna igualdad podrá alcanzarse negando las diferencias.

La discriminación es la coartada que utilizan los mediocres para seguir siendo un pais de mediocres.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 2.334 seguidores