Archivos para mayo 2012

La paradoja de la ventana rota

mayo 29, 2012

Frederick Bastiat fue un escritor y economista francés que se dedicó a desvelar las falacias y sofismas de su época, y a escribir un libro “Lo que se ve y lo que no se ve” de donde procede la conocida paradoja de la ventana rota.

Dicen que una vez, un gamberro adolescente rompió una cristalera, el escaparate de una pasteleria. Completamente iracundo, el pastelero se quejó a las autoridades de su ciudad y tambien a la familia del gamberro. Todos los testigos, unos treinta, defiendieron al hijo con palabras como “Son cosas que pasan… Si los cristales no se rompieran, ¿de qué vivirían los cristaleros?”

Imaginemos que el cristal cuesta 100€. El cristalero llega, hace su justo trabajo y recibe su compensación por ello. Ese dinero sale del bolsillo del tendero para llegar al del cristalero. De esta forma el dinero entra en circulación, ya que con esos 100€ el cristalero podrá pagar el cristal y comprar comida, o zapatos, o lo que él quiera. Ésto es lo que la gente ve.

Lo que no se ve es que el pastelero se ha quedado sin cristal y sin 100 euros, mientras que el dinero que hubiera ido al zapatero se ha quedado a la fuerza en el bolsillo del cristalero. El zapatero tambien pierde.

Y el gamberro no gana nada, salvo el haber sido designado como “inocente” por la impunidad decretada por lo vecinos que utilizan un pensamiento falaz que en términos económicos se conoce como keynesiano y creen que el dinero ha de fluir (cash flow) y que por tanto cualquier desastre tiene como consecuencia que el dinero corra de bolsillo en bolsillo creando riqueza.

Algo asi sucede en Benicasim (Castellón) todos los años a través de la polémica que se arma por los festivales que organiza aquel ayuntamiento costero a fin de “potenciar la economía del municipio”. Lo realmente curioso es que todo el mundo (o casi) da por buena la idea de que la organización del FIB o del ROTOTOM en Benicasim -festivales que se empalman unos a otros- y que concentran en torno a ellos una superpoplación de jóvenes que alli se dan cita para tal ocasion, es positiva para la economía de la población, tanto que hasta las instituciones públicas las promueven y financian.

Se trata de una versión festivalera y cutre de la “ventana rota”. En realidad los beneficios de estos festivales (financiados en parte con dinero publico) van a parar a los hosteleros, restauradores, tiendas de comestibles, panaderias, taxistas y vendedores de droga, pero no representan ninguna ventaja para la población en general, esos que no tienen nada que vender.

En realidad representan un sobrecoste para la atencion sanitaria, una molestia para la población veraneante que paga altos impuestos por no recibir nada de aquel ayuntamiento, una movilización general de policia y guardia civil y unos 2-3 suicidios cada año que son silenciados por la prensa sistemáticamente, sin contar las múltiples atenciones médicas y psiquiátricas por intoxicaciones de drogas, psicosis emergentes y otras. El bolsillo lleno de algunos perjudica a los servicios publicos, al orden publico y al bienestar general de la población , de manera parecida a los gastos del pastelero de Bastiat.

Se trata de una inversión sin retorno social y con costes sociales no contables, una falacia keynesiana como las que sostienen algunos para salir de la crisis, más gasto social, ahi lo tienen: ni siquiera Bob Dylan que viene este año conseguirá que la falacia se remonte, cada vez seremos más pobres en Benicasim a pesar de que muchos harán su Agosto ya en Julio.

Ideas, ideales, ideologías e idolatrías

mayo 26, 2012

Todo procede de la palabra eidolon que significa espectro, fantasma o espíritu, en cualquier caso una versión astral de la apariencia humana. Eidolones eran los espectros que poblaban el Hades, algo así como las almas que vagabundeaban por el Averno en versión griega.

Se trata de la misma raíz con la que nombramos a las ideas, los ideales y los ídolos: apariencia humana pero sin vida real. Aunque parece ser cierto que la realidad se muestra a veces, en los decires como una estructura borrosa de la que ya hablé aqui.

Lo cierto es que la mayor parte del personal son idólatras o ideólogos por seguimiento y sólo unos pocos tienen ideas notables o imaginan utopias realizables, aunque lo peor que tienen las ideologias es que aparecen como amaneradas, sobadas o estereotipadas y nos muestran caminos preformados por donde discurre el rebaño de los pensamientos humanos y lo hacen además en bloque, sin matices, o se abraza del todo o no se puede estar dentro de ella salvo como disidente. Una ideología es un sistema exhaustivo de pensamiento -que va más allá de su propios limites- y que pretende ser explicativo de la complejidad, algo asi como una guía escrita para tontos, como esas lineas continuas o discontinuas que aparecen en el centro de las carreteras o los arcenes y que nos muestra sus limites. Una ideologia es sobre todo, un sistema vallado de conducción que permite a la gente no pensar por sí misma salvo si lo que piensa es compartido por un amplio grupo de seguidores. Es cómodo, se trata de abrazar la ideología en sus aspectos más emocionales

-¿Papá por qué somos del Atletic?

-Porque si, hijo.

Los ideales son otra cosa. Son abstracciones que pueden ser reconocidas por su terminación en “dad”. Si exceptuamos el ideal de “paz” casi todos los demás acaban en “dad”, asi reconocemos los ideales de las cosas en sí, esas que existen de forma tangible. Lo malo de nosotros los humanos es que estamos condenados a vivir en ese intersticio que forman las experiencias subjetivas reales -lo fenoménico- con las imaginaciones o ideales que construimos. Los humanos con sentido común tambien construimos ideales sólo que sabemos que habitarlos es un pelín difícil y sabemos además que a veces el remedio es peor que la enfermedad.

Sabemos de su dificultad, no es que las utopías sean irrealizables, es que son dificiles de conseguir y precisan disciplina, sacrificios, maduración social, teoría, tecnologías, estrategias, complicidades, liderazgos y ciertas condiciones de la realidad-real para que se puedan alcanzar. La otra parte de los humanos o bien creen que los ideales pueden alcanzarse sólo con pretenderlo o bien son de los que creen -integristas ellos- que se pueden imponer desde el poder o las leyes. Si no quieren ser libres les obligaremos a ello.

El ideal es por asi decir íntrinsecamente bueno, es bueno alcanzar la libertad, la igualdad o la fraternidad entre todos los hombres aunque se trate de conceptos tan borrosos como la felicidad de la que hablé en este post. Es por ello que para alcanzarlo, algunos creen que todo está justificado, incluso matar a los oponentes: a aquellos que no comparten ese ideal o simplemente no se lo creen. Se llama fundamentalismo a esta creencia, la mayor parte de los idealistas son potenciales criminales en serie.

Las ideas se distinguen de los ideales por su porosidad y su forma plástica y práctica. Una idea está siempre vinculada con el entendimiento y con la razón pero está sometida al desgaste y a la influencia de otras ideas, de lo contrario se convierten en creencias irracionales y sistematizadas , esa otra manera que tenemos de nombrar a las ideologías.

Daré ahora un ejemplo de como las ideologías se oponen a las ideas y las socavan desde la irracionalidad.

Hace unos dias tuiteé una idea que era esta:

“Aunque la mayor parte de la gente identifica corrupción con el PP o el PSOE en realidad lo que está corrupto es la democracia en sí misma”.

A lo que un tuitero contestó:

“En la época de Franco tambien habia corrupción”.

Nótese que en esta contestación se mezclan churras con merinas y se opone a la idea que yo lancé por una obviedad que no venia a cuento. Primero porque en época de Franco no habia democracia por lo que ambas situaciones no son comparables y porque en realidad la contestación procede de una ideología que trata de salvaguardarse a sí misma: el ideal de la democracia sin cuestionar su desarrollo, pues para el tuitero citado debe ser cierto que: “toda democracia aun imperfecta es mejor que una dictadura”, por lo que es tolerable que la democracia en cuestión esté corrupta, puesto que es íntrinsecamente buena. Por tanto, criticar la democracia sólo puede proceder de un tirano, un fascista, un malvado o un ignorante. Hay quien cree que la democracia es el fin de la historia.

Asi, las ideologías de izquierda han ido quedándose sin fundamento y recurren a anti-ideologias, es decir a resucitar viejos fantasmas que formaron parte en el pasado de sus luchas o de sus ideales, asi la monarquía, la conferencia episcopal o la guerra civil son los puntales desde donde se edifican los andamiajes ideológicos de la izquierda actual. El patetismo es tal que se abrazan ideas que no pertenecen a la tradición de la izquierda propiamente dicha como el aborto, el matrimonio entre homosexuales, el feminismo o las nacionalidades históricas. Los principales socios del desmadre que hoy sufrimos con las 17 españitas procede de la complicidad de los partidos -especialmente de los de izquierdas- y fundamentalmente del PSOE que veian con buenos ojos la causa de la dilapidación de España.

El mundo del eidolon se caracteriza por dos momentos: el tecnológico y el ideológico. En realidad todo el mundo sabe que son las ideas, esas excrecencias del pensamiento que podemos compartir y contaminar a nuestros congéneres, pero en realidad existe un ámbito oscuro en la definición y la diferenciación entre conceptos como los anteriormente citados, unos vinculados a la imagen y a sus tecnologías (a quien adoramos, seguimos o reverenciamos verbigracia al juez Garzón), eso es la idolatria, y mucha gente se contenta con saber a quien debe seguir y cual es su liturgía, sus sacramentos y sus ritos, pero la ideología va un poco más allá de eso, se trata no tanto de saber a quién seguir o qué hacer sino cómo pensar y de este lugar proceden la mayor parte de los enredos de los humanos: ¿Cómo hacerse garzonista si Garzón cometió prevaricación en su función de juez?. Aqui aparece la parte emocional de las creencias y su ambigüedad: es bueno si el fin es bueno, y los defensores de Garzón consideran que juzgar vivos y muertos es algo íntrinsecamente bueno identificando al juez con Dios expandiendo además su función a otros paises o conflictos ya fenecidos.

Los ideales por su parte son utopías a medio camino entre los conceptos (ideológicos) y los lugares y técnicas (tecnologías, etc) donde aquellos conceptos tendrán pleno desarrollo. Puede imaginarse un mundo mejor, pero una utopía no se consigue con una ley: este es el limite del derecho y es el limite de politicos y jueces, ellos no cambian el mundo, es el mundo el que cambia a los politicos, jueces y ciudadanos.

Lo interesante de los liderazgos sociales es que no es suficiente con que emerjan desde algun ministerio donde fueron encumbrados en función de su pertenencia a alguna ideología concreta. Es necesario que además de eso conecten con un sentimiento social de mayoría. Es necesario que más que políticos, estos líderes sean mediums, puesto que la voz del pueblo es sorda y dificil de interpretar, los que más se oyen son los disidentes que son los más motivados a salir con pancartas y cencerros. La mayoria no está dispuesta a salir a la calle a protestar porque sabe o intuye que las protestas ciudadanas no son la forma en que su voz será atendida y sabe ademas que no cualquier voz ha de ser atendida sino sólo aquellas voces que tienen razón, desde la sensatez de sus propuestas contando además que sean mayoritarias, es decir que expresen el sentir de la población general que puede estar poco interesada por las utopías y mucho por sus ahorros.

De manera que ideas como está:

“Nos hemos gastado más dinero en salvar a los Bancos que en salvaguardar la sanidad o la educación”

¿Saben acaso estos ingenuos lo que sucedería con nuestra sanidad o nuestra educación con una catástrofe en la Banca? No es que los banqueros o los financieros de este pais puedan identificarse por su bienhacer o su honestidad, pero ¿alguien puede imaginarse un Estado sin Banca? Supongo que si Jose Antonio Primo de Rivera se levantara de su tumba se alegraría mucho de que sus tesis ultraderechistas hoy sean compartidas por la izquierda y por todos los radicales y desencantados. Sería su momento.

De manera que estos conceptos se nos muestran borrosos, tanto como la existencia de Dios. sabemos qué es la religión, la forma de relacionarse el hombre con Dios y sabemos qué es la democracia, la soberanía del pueblo. Lo interesante -señala Bueno-, es que es tan borrosa la idea de Dios como la idea del pueblo. es por eso que necesitan intérpretes, sacerdotes o politicos.

Y es por eso que las ideologías se parecen de una forma tan siniestra a las religiones.

¿Qué es la democracia?

Bibliografía.-

Panfleto contra la democracia realmente existente de Gustavo Bueno

El mito de la izquierda

mayo 23, 2012

Vale la pena visionar estos cuatro videos que presentan una diatriba muy interesante entre Gustavo Bueno y Santiago Carrillo, moderados por Sanchez Dragó en el programa “Negro sobre blanco” en 2003. Se trata de una diatriba de la razón (Gustavo Bueno) contra la falacia histórica y el pensamiento dogmático-maniqueo de Santiago Carrillo.

Sin embargo dudo que este debate hubiera sido posible con ningún otro interlocutor de la izquierda por su incompetencia para debatir a buen nivel. Carrillo presenta su mejor perfil de debatidor profesional, ni insulta, ni descalifica, mantiene una lucidez envidiable y solo sostuvo en este debate 4 o 5 falacias bien desenmascaradas por Gustavo Bueno.

Las cuatro falacias de Santiago Carrillo.-

La falacia principal tiene lugar cuando se comenta comparativamente sobre la legitimidad de las guerras y las revoluciones, asi Carrillo sostiene que la revolución de Asturias (1934) estuvo justificada -según él- porque se trataba de impedir que el “fascismo” llegara al poder a través de la democracia. Para Carrillo el fascismo estaba representado por la CEDA de Gil Robles.

Gustavo Bueno arremete contra este argumento desenmascarando dos falacias unidas a él: la primera es la suposición de que la CEDA fuera un partido fascista, lo que necesitaría demostración y la segunda es la falacia maniquea que legitima unas guerras versus otras. Asi para Carrillo el alzamiento de Franco fue ilegítimo porque se rebeló contra la legalidad vigente (la Republica), pero la revolución de Asturias era perfectamente legítima a pesar de que se trató de una insurrección contra la misma República.

Este tipo de pensamiento dicotómico presidió buena parte de los argumentos de Santiago Carrillo.

Video 1.-

Otro de los mitos de la izquierda que Gustavo Bueno puso sobre el tapete fue el tema del relativismo cultural y la sempiterna aversión de la izquierda por la Iglesia católica que ha llegado a identificar izquierda con anticlericalismo y una vuelta a la situación que se vivió en la Republica. La tolerancia de la izquierda española con confesioens exóticas (no vinculadas a la tradición de nuestro pais) es un reclamo ideológico para atacar a la Iglesia, pero se funda en una falacia: crucifijos no pero tolerancia con los velos islámicos.

El matrimonio entre el socialismo español y la laicidad parece que tiene sus excepciones basadas en la relativización cultural.

Video 2.-

Aznar y la guerra de Irak ocuparon otro espacio en la discusión que mantuvieron Carrillo y Bueno que arremetió contra la idea difundida hasta el paroxismo en pancartas y cencerradas de que “Aznar era un asesino” por haberse alineado frente a los invasores de aquel pais. Bueno sostuvo que desde ese punto de vista la historia seria la historia de asesinos, desde Alejandro Magno hasta ahora e incluyendo a todos los que participaron en la guerra civil, recordó que Aznar fue un lider democrático elegido a través de las urnas y que no puede compararse una politica de Estado con el terrorismo de unos pocos. La responsabilidad de Aznar en las muertes de Irak es similar a la de Carrillo en Paracuellos y procede de una decisión politica si se quiere desafortunada que no puede calificarse de “crimen”.

Video 3.-

Tambien se habló de ETA y del nacionalismo vasco y español. Bueno desmontó la idea de que se trata de una guerra entre naciones: la vasca y la española y de nacionalismos enfrentados. Recordó que los nacionalismos secesionistas en España son recientes y la nación española aparece como tal en 1812 a través de la Constitución de Cadiz a pesar de que España ya existía antes. Euskadi y  Cataluña serian versiones del XIX de antiguas pretensiones soberanas pero que carecen tanto de tradición juridica como politica a pesar de tener un idioma propio.

Video 4.-

La falacia esencial de Gustavo Bueno.-

Pero existe una ultima falacia en toda esta diatriba: la falacia que preside la ideologia de Bueno.

Una de las cosas que se dijeron casi al final de la entrevista es la idea de que izquierda y derecha se parecen cada vez más y que en ocasiones es el PP el que parece un partido de izquierdas o el PSOE un partido de derechas. Lo cierto es que la dicotomía ideológica tan polarizada que tenemos en nuestro pais es cada vez mas insostenible en las politicas prácticas. La idea de la izquierda se sostiene a través de sus mitos republicanos, anticlericales y gracias al recuerdo de la guerra civil, de no ser por estas tres patas seria dificil comprender cual es la ideología de la izquierda española.

Esta es la razón por la que la posición de Bueno con su necesidad de definirse como “un hombre de izquierdas” me parece improcedente. ¿Qué significa eso hoy?

La Nueva Izquierda que proponen no es más que un deseo romántico de los que vivieron la primera parte del siglo XX y han visto como sus ideales adolescentes caían ante la evidencia de los hechos.

Mi opinión es que no habrá turno para una izquierda renovada, simplemente creo que no habrá renovación sino que el concepto de Izquierda de superará y será reemplazado por otros más abarcativos e integradores.

¿Quien está al mando aqui?

mayo 21, 2012

El mando no es una autoridad central, sino un proceso de abajo-arriba que llamamos orden espontáneo.

 

 

El integrismo sanitario (y II)

mayo 18, 2012

Turismo integrista

Tal y como conté en el post anterior un integrista sanitario es aquella persona que entiende que el prototipo “salud gratuita, universal y publica” es una consigna buena en si misma y que no debe tocarse, ni debe plantearse ni siquiera como hipótesis una alternativa mejor. Hasta tal punto que llegan a considerar que se trata de un derecho inalienable, algo que viene de serie con la naturaleza humana. “La salud es innegociable” dicen obviando la verdadera naturaleza de la sanidad que no es otra sino la solidaridad.

Y para que haya solidaridad ha de haber recursos solidarios, algo que repartir o compartir pero no algo a consumir o aniquilar.

Una solidaridad que es extensible a toda la población, los sanos pagamos la factura de los enfermos y a cambio los que queden sanos -si es que queda alguno- nos pagarán la factura a los que enfermemos en el futuro.

El problema es que vivimos en un mundo donde todos estamos enfermos por definición. Estar enfermo es normal.

Es la secuela más importante de vivir en el entorno de una sociedad clínica, donde se han medicalizado no sólo las enfermedades, sino tambien la salud, las adversidades de la vida, los descontentos, las carencias y las penalidades: aquellas condiciones que no son estrictamente enfermedades, como la osteoporosis, el colesterol, la pobreza o la vejez. Todo o casi todo puede ser considerado o bien una enfermedad, bien un trastorno o bien una condición de riesgo. Todos pues somos beneficiarios activos de este sistema de bienestar que hemos construido en nuestro imaginario -a precio de oro- y que nos pasa cuota de enfermedades reales yatrógenas por hiperconsumo de casi todo como tambien de expectativas irrazonables sobre la felicidad.

Lo cierto es que la sanidad -queramos o no- se convirtió en un bien de consumo hace ya unas dos décadas, gracias al laissez faire de sucesivos malgobiernos en esta cuestión, la gente se siente usuario (en realidad les hemos convencido de que son clientes del sistema) de un bien de usar y tirar, un consumible, algo que se gasta y se repone y que no puede sino seguir creciendo de acuerdo a una demanda proporcionalmente en expansión. Ya no existen pacientes sino clientes que exigen y “siempre tienen razón” como los clientes de una tienda cualquiera. Esta estrategia que tan buenos resultados ha dado al Corte Inglés ha sido letal para la sanidad publica y ha propiciado fenómenos emergentes como: poca adherencia a los tratamientos, autodiagnósticos, incumplimientos, exceso de exploraciones, hiperconsumo de medicamentos, hiperfrecuentación, abuso de la puerta de urgencias,  busqueda de opiniones múltiples y solapamientos entre diversos profesionales y sobre todo ha dado carta de naturaleza a una sensación difusa de descontento entre los “usuarios” que en los casos más graves ha dado lugar a patologias mentales del tipo querulante . Paralelamente los médicos han optado por aplicar el manual (el protocolo) a fin de defenderse de los “derechos” de los usuarios y emplean la “medicina defensiva” que encarece y deshumaniza el sistema aun más. La medicina se ha burocratizado excesivamente y el resultado de esta burocratización es el encarecimiento y la distancia emocional de los facultativos.

De modo que la sanidad que tenemos es manifiestamente mejorable y no es que estas criticas no sean bien conocidas por profesionales, politicos, sindicatos y administración sino que se considera un defecto tolerable a fin de mantener la integrista idea de que tenemos la mejor sanidad que podemos pensar.

En un post anterior planteé la hipótesis de que la crisis económica tendría en la salud de las personas un doble efecto, uno pernicioso en ciertas capas de la población y otro benéfico a largo plazo deteniendo ese continuo goteo de quejas, malestares diversos que proceden -como aventuró Freud – de la cultura. Los más perjudicados serán aquellos que en una distribución eficiente del gasto sufrirán más y que son los mismos que ahora sufren: los crónicos, los pobres, los que viven solos y los enfermos mentales tampoco salen bien parados con una sanidad publica, gratuita y universal. Simplemente se caen por las grietas del sistema tanto si son atendidos por el Estado como si lo fueran por instituciones privadas, semiprivadas o de beneficiencia. Todo parece indicar que eso que ha venido en llamarse sanidad publica es en realidad o se comporta como una empresa cuyo tangible principal sean los votos de aquellos ciudadanos que votan y donde no hay que ir a buscar a los parias de la sociedad.

Digamoslo claramente, la joya de la corona sanitaria es la cirugía sin ingreso, los trasplantes, la oncología y los tratamientos de altas tecnologías, el resto es rutina y no proporciona portadas de periódicos, ni reportajes televisivos ni inauguraciones de políticos comprometidos con lo publico. En realidad el integrismo sanitario es profundamente hipócrita: nunca se preocupó de los más desfavorecidos ni lo hará.

Es por eso que se inventó lo sociosanitario, los recursos sociales y la ley de la dependencia que no se ha implantado en nuestro pais por haber llegado demasiado pronto a nuestro sistema de salud. Además se han cometido enormes errores en el tratamiento de estos problemas sociosanitarios que responden a discontinuidades asistenciales de ciertos procesos morbosos complicados con situaciones de abandono social y de falta de redes de contención. A alguien se le ocurrió que Bienestar social y Sanidad se repartieran los enfermos trazando una artificiosa linea de separación entre ellos, asi se entiende que las residencias de mayores se encuentren desasistidas de profesionales de la psiquiatría,  de enfermeria y a veces hasta de médicos generales o que existan CEMS (Centros de enfermos mentales con caracter de internamiento)  que remeden a la peor medicina manicomial del siglo XIX. Se les buscó aparcamiento pero nadie se preocupó de sus necesidades asistenciales. Ni gratuita ni universal.

Hay mucho cinismo y mucha hipocresía en las declaraciones de aquellos que defienden el modelo actual sin tener en cuenta las perversiones, descuentos y exilios que el propio modelo ha generado y que se oponen a cualquier tipo de externalización de servicios que hagan más eficaz el sistema o que se liquiden consultas redundantes o se centralicen ciertas urgencias como las quirurgicas ¿Tiene sentido que existan cirujanos de guardia en dos hospitales distantes 1 Km?.

¿Centralizar esas urgencias quirúrgicas seria un recorte o un derroche?

Ni que decir que los recursos han de ir alli donde mas se necesiten y no donde mayor resplandor politico puedan proyectar y por último diré algo que probablemente no guste a mis colegas: los médicos tienen que ser leales con la institución que les paga, y solidarios con aquellos que menos tienen y que es la hora de desenmascarar las prebendas, los tenderetes, el crecimiento asimétrico de algunos servicios, la duplicación de actividades, las guardias localizadas que no sirven de nada y la tendencia -comprensible por otra parte- de seguir creciendo indefinidamente para obtener una vida laboral más cómoda.

La crisis tendrá efectos perniciosos en el mismo lugar y con la misma población que soportó estoicamente la opulencia, pero pondrá en su sitio a muchos que hasta ahora han salido bien parados en la distribución de recursos superfluos.

Conviene tambien que leas: “La hipermodernidad”

El integrismo sanitario (I)

mayo 17, 2012

Integrismo es una de esas palabras a las que hay que mirar con lupa y que está muy próxima al fundamentalismo y al puritanismo. No debemos pues dar por supuesto que sabemos lo que significa. Integrismo procede de integro o integral, algo acabado, definitivo e insuperable. Algo relacionado con la ortodoxia de una doctrina, y su interpretación al pie de la letra.

Usualmente es una palabra que lleva una coletilla, la de “religioso”, es por eso que hablamos de fundamentalismo religioso: una actitud creencial que trata de mantener la ortodoxia en las creencias religiosas, leidas al pie de la letra, pero que más allá de eso se constituye como una metacreencia que muchas veces ignora la tradición de donde procede, por ejemplo el Corán no apoya ciertas actitudes beligerantes que proclaman sus integristas seguidores, ni el sionismo tiene nada que ver con el judaísmo canónico, ni el catolicismo ultramontano tiene mucho que ver con las escrituras sino con las doctrinas de los que pensaron su aplicación práctica en sociedades primitivas.

Paradójicamente el integrismo es poco o nada integrador y debe diferenciarse de la pretensión integradora por ejemplo de la dinámcia integral que trata de subsumir unas realidades con otras. Más allá de la ortodoxia interpretativa el integrismo tiene que ver con una actitud globalizadora que pretende interpretarlo todo, incluso instituciones modernas como el Estado o la Democracia en función de ese afán integrador de las partes en el todo, no tanto para incluir las partes en él sino para definir ese todo por sus partes.

Dicho de otro modo el integrismo es la postura conservadora, casi puritana y muchas veces naif de aquellos que pretenden mantener la definición de algo de una manera ajena a la evolución de los tiempos, las costumbres o la modernización de las sociedades. Un ejemplo de situación nueva la tenemos delante de nuestras narices con Europa temblando a causa del euro y su sistema de financiación. Una crisis sistémica que trata timidamente de imponer “recortes” o medidas de ajuste que son tildadas por los fundamentalistas de nuestra democracia de privatizaciones encubiertas como si cualquier privatización fuera intrínsecamente perversa.

El integrismo puede afectar a las religiones, pero también a la política, la economía y a los servicios publicos y tambien a la propia democracia como reza el titulo del libro de Gustavo Bueno que he elegido como ilustración. En este post voy a referirme al integrismo sanitario, es decir la convicción de que el sistema sanitario es intrínsecamente bueno, lo que significa que en él mismo se encuentra el germen de la bondad y por tanto la maldad es extrínseca a él. Lo cual significa en términos prácticos que ni es criticable ni es mejorable, pues la actitud integrista es beligerante con aquellos que cuestionan la ortodoxia y suelen acusar a los disidentes de “privatizadores”, “neoconservadores” o directamente fascistas en una supina ignorancia que pretende velar el hecho de que en nuestro pais el sistema de aseguramiento obligatorio procede de Jose Maria Girón, un falangista que copió el modelo de la Alemania del Kaiser mientras fue ministro de Franco.

Nuestro sistema sanitario es desde luego notable y eficaz pero es muy caro y está demasiado burocratizado por lo que suspende en eficiencia. Se le puede mejorar, desde luego. Y es de eso de lo que voy a hablar centrándome en algunas palabras trampa que se manejan en la actualidad con actitud demagógica y defensora a ultranza de la creencia integrista sanitaria, que no es otra sino esta:

“Por una sanidad publica, gratuita y universal”

Y que contiene en sí misma un germen de contradicción, pues ¿qué significa una sanidad universal? Incluiria desde luego a todos los cotizantes, a todos los que hemos contribuido a sostener este sistema a través de nuestas cotizaciones a la seguridad social o a través de nuestros impuestos, pero ¿tambien a aquellos que vienen a nuestro pais a beneficiarse de ello sin haber contribuido en absoluto? ¿Incluiria a los inmigrantes, vengan de donde vengan? ¿Es tolerable el turismo sanitario? La verdad es que de universal tiene poco y si tiene alguna duda consulte la cuenta de su dentista. La universalidad no alcanza a sus dientes.

La universalidad del sistema no tiene pues límites semánticos claros para entender quienes son los beneficiarios de tal sistema asistencial o qué órganos de su cuerpo pueden beneficiarse de ella, pero lo peor de la consigna anterior es que la sanidad no es gratuita, ni puede crecer indefinidamente. Dicho de otro modo, tal y como está concebida nuestra sanidad es insostenible. Simplemente no se puede financiar.

Al gobierno actual se le acusa de “privatizador”. ¿Es esto cierto? ¿Qué significa privatizar?

Imaginese que el Estado vende una autopista que ahora es de uso libre a una empresa para que la explote económicamente y que a partir de mañana el trayecto que ayer era para usted gratis ahora se convierte de pago. Diriamos entonces que el Estado ha privatizado un bien que ayer era gratuito (para el que la usa) y lo ha convertido de pago.

Pero nada de esto sucede en la sanidad y no sucederá (de momento) porque los políticos son los principales integristas sanitarios y tener una sanidad “gratuita y universal” es un éxito que les garantiza votos y clientelas políticas aunque se encuentren prisioneros de aquella falacia que más arriba señalé.

Los políticos no pretenden privatizar sino fragmentar los servicios sanitarios a fin de hacerlos manejables, financiables y contables por un lado mientras los concentran en otro. Todo el mundo sabe que en nuestros Hospitales las cafeterias son privadas, como lo son algunos servicios como cocina, limpieza, seguridad, mantenimiento, informática, etc. Significa que el Hospital externaliza algunos servicios no estrictamente sanitarios (sino de apoyo) y los “vende” a empresas especializadas en tal o cual función a través de una contrata donde se pactan los precios, calidades, horarios, etc.

También lo hacen con el transporte sanitario (ambulancias, UVI móviles, SAMU) y con algunas tecnologías punteras como la RM (resonancia magnética). Todo parece ir en la dirección de que la gestión privada de algunos servicios es más eficiente que su gestión pública. Pero el lector no debe aun asustarse pues nada de esto es privatizar.

Privatizar seria que cuando usted va al médico tuviera que pagar -a coste de mercado- su visita, las medicinas, el transporte, las estancias hospitalarias y las exploraciones. Eso sí sería privatizar y tiene, como es lógico, consecuencias en la salud de los ciudadanos. Es el modelo USA, toda la sanidad es privada aunque existen aseguradoras que corren con los gastos que usted contrate.

Aqui en Europa el contratante asegurador es el Estado y es el Estado quien decide qué servicios va a externalizar y cuales va a quedarse para su propia gestión. Como todo el mundo sabe los Hospitales, los ambulatorios, los médicos, los enfermeros y todo el personal sanitario somos empleados del Estado y no seremos nunca privatizados entre otras cosas porque ninguna empresa privada nos querría, seriamos simplemente inasumibles.

Ahora bien, ¿Es lógico que el Estado corra con ese enorme gasto de obras, médicos, ambulancias y medicamentos? ¿Es lógico que los médicos y los enfermeros seamos funcionarios?

No, no lo es.

En un post anterior donde abordé las ventajas de los “enchufes” (que hacen al sistema más eficiente precisamente por la rigidez del mismo) realicé una encuesta donde preguntaba a mis lectores qué oficios o profesiones deberían contar con la calificación de funcionario, qué es función publica y qué oficios o profesiones sería mejor que no lo fueran. El lector puede visitar aquella encuesta y obervar que la opinión contabilizada (aun con poca muestra) es que jueces, policía y ejército deberian ser función publica es decir Estado, pero no existe consenso sobre si los médicos-enfermeros deberiamos serlo o no.

Y lo cierto es que el hecho de que los médicos seamos función publica no añade ningún beneficio al sistema sanitario español. Lo que si añade ventajas (y mas tarde hablaré de ellas) es que sea el Estado la asguradora universal de todos los españoles y que proporcione una sanidad gratuita, no universal pero eficaz y lo más barata posible o sea mas eficiente con independencia de quien preste el servicio, la sanidad publica, privada o semiprivada.

Una de las acusaciones que con mayor frecuencia llevan a cabo los integristas sanitarios es que la “sanidad privada quiere hacer negocio con la enfermedad”. Se trata de una falacia más, la sanidad no es, ni será nunca un buen negocio si la comparamos con el ladrillo o la tecnología. La sanidad privada como todas las empresas privadas pretenden obtener algún beneficio (una plusvalía) después de haber hecho una inversión y haber corrido riesgos. Es natural. Ahora bien, existen muchas formas de externalizar recursos sin privatizarlos. Por ejemplo el Hospital de la Ribera, conocido como modelo Alcira o el Hospital de Torrevieja, son hospitales cosntruidos y gestionados por las empresas privadas que pactaron -antes de entrar en la subasta correspondiente con la administración sanitaria- un precio capitativo (por habitante/año) y “llaves en mano” entregaron la obra hecha y el personal asistencial preparado para el dia que se inauguró. Los principios de este modelo se pueden leer en el enlace de la wikipedia que mas arriba vinculé. Solo la prestación es privada, pero la titularidad y la financiación siguen siendo publicas aunque los integristas denuncien constantemente la privatización que -según ellos- representa este modelo. Más tarde hablaré de las ventajas e inconvenientes que el citado modelo encierra en su dia a dia. Pero antes de eso me gustaría nombrar otra fórmula de “externalización” poco explorada en nuestro pais, me refiero a las cooperativas asistenciales o médicas y que en mi opinión tienen un gran futuro y algunas son tan prestigiosas como el proyecto Fresneda que (por lo que sé) aun no cuenta con financiación publica.

Más conocidas son las cooperativas educativas que han dado un servicio de mayor calidad y un estatus mejor a los profesores que los que encuentran en los colegios privados tradicionales o en los empleos publicos siempre infradotados y dificiles de mantener. La pregunta sigue siedo la misma. ¿Qué hace el Estado construyendo colegios o contratando profesores, si otros saben hacerlo mejor? La función del Estado es financiar la educación gratuita no prestar servicios educativos.

Desventajas de la sanidad funcionarial.-

1.- La concentración de servicios en torno a una única ventanilla de compras no hará al sistema mas eficiente. Es esto lo que se ha hecho hasta ahora en la Comunidad valenciana. A alguien se le ocurrió la idea de concentrar en una central única de compras todos los servicios que en la actualidad contratan los hospitales cada uno por su cuenta. Alguien pensó: “si hacemos la compra de un modo centralizado nos ahorraremos dinero”. Otra falacia, lo que sucederá es que habrá Hospitales con déficits de equipamiento y de stockages beneficiando a los grandes Hospitales , alli donde el prestigio politico se nutre de ellos. En realidad lo que se tendria que hacer no es centralizar las compras sino diversificarlas de acuerdo a la idiosincrasia de cada Hospital, aunque antes habria que hacer otra cosa: acabar de una vez con la subfinanciación crónica que sufren algunos hospitales (y tambien nuestra Comunidad valenciana) y sobre todo tener en cuenta que los Hospitales de la costa tiene un repunte en verano que no puede sostenerse con la centralización y la homogeneización del sistema. Dicho de otro modo el monstruo es demasiado grande para gestionarlo de forma centralizada, se impone ensayar la autogestión, eso sí con recursos racionalmente distribuidos y otra cuestión: la contratación de los profesionales no puede ser la misma para Vinaroz, (un Hospital que se nutre de facultativos de Valencia) que los de la Fé, un Hospital puntero de nuestro sistema sanitario y que se nutre de profesionales que viven en la ciudad.

Dicho de otra manera los profesionales de Vinaroz deberian cobrar más que los que viven en Valencia pero a cambio deberian irse a vivir alli y no ser “aves de paso”. Es necesario que los médicos se comprometan con quien les paga. Pero, claro esto no puede hacerse con el sistema actual donde todos los médicos cobran según su nivel de especialización y antigüedad. Es decir cobran lo mismo.

2.- La medicina funcionarial impide el progreso de los facultativos que comienzan su carrera en el mismo escalón jerarquico donde la terminan. No existe una carrera para los facultativos aunque el Gobierno aprobó hace algunos años un engendro que llamó “carrera profesional” a fin de aumentar los pirricos sueldos de médicos y enfermeros (los mas bajos de la Union Europea). Sin embargo la iniciativa terminó como siempre: se repartió café para todos cuando hubiera debido aprovecharse para dibujar una carrera administrativa con tres o cuatro escalones (galones para entendernos) según experiencia y curriculum. Al final todo quedó en un sobresueldo que no estaba ligado a los méritos sino a la edad. En realidad el concepto de carrera profesional se solapa con un concepto del salario que nunca se ha utilizado. Me refiero al complemento de productividad, un criterio administrativo que no se usa gracias a que los sindicatos siempre se han opuesto a ello. La situación actual es que a los medicos nos han recortado el 50% de la carrera profesional y nos hemos quedado sin carrera y sin dinero.

3.- En relación con la formación continuada, la administración nunca se ha preocupado de ello. Hay que decir claramente que la mayor parte de la formación en nuestro pais la proporcionan los laboratorios farmacéuticos. De no ser por ellos (que tienen evidentes intereses en el sector) los médicos tendriamos que pagarnos la formación de nuestro bolsillo. La mayor parte de los medicos que se han preocupado en seguir formándose lo han hecho por sus porpios medios.

4.- La dependencia de la sanidad de las estructuras administrativas corrientes politiza la gestión con todas las secuelas y atrasos que aquella propicia. Muchos sindicatos, muchos liberados, gerentes que pretenden o aspiran mejorar sus puestos, personal desmovilizado, absentismo, muchos quemados, demasiadas horas, la turnicidad, las guardias, etc terminan por agotar y demoralizar al personal que se protege con sus propios mecanismos de defensa, usualmente estereotipando su actividad y huyendo de los compromisos, es decir deshumanizando la relación y los vinculos terapeuticos. Hacer “más de lo que a uno te toca” se convierte en un tabú que beneficia a los que menos hacen y el funcionario pronto aprende a “escaquearse” y a esconderse cuando hay conflictos.

En el proximo post hablaré de las desventajas de una sanidad totalmente gratuita en un contexto de una sociedad liberal como la nuestra y tambien de las desventajas de una sanidad privada y semiprivada.

Los mercados y la serotonina

mayo 12, 2012

Montesquieu ha muerto.

(Alfonso Guerra)

Todo el mundo sabe qué es una orquesta. Es una reunión de músicos que tocan al alimón y donde cada uno tiene su papel, sincronizados a través de un director que coordina los tiempos de los distintos instrumentos que forman parte de ella. Una orquesta tiene cuatro tipos de instrumentos: la percusión, la cuerda, el metal y la madera. Cada uno de ellos está provisto de un timbre que le diferencia de los demás y que es el que el compositor elige para darle protagonismo a partes solistas o bien a tuttis.

Lo importante es saber que cada uno de estos instrumentos tienen su personalidad en función de sus armónicos que son en definitiva los que identifican su voz. Se elige un instrumento en función de las caracteristicas de un determinado pasaje, asi si uno quiere hacer una llamada épica elegirá el metal de las trompas, trompetas y tubas, si queremos darle voz a algo bucólico elegiremos oboes y flautas, si pretendemos darle un aire de comicidad elegiremos el fagot. El ritmo como es natural lo llevan los instrumentos de percusión que sin ser armónicos dan el “paso” y nos marcan los tiempos en el pecho. Y como todo el mundo sabe los pasajes románticos -los más emotivos- los lleva la cuerda.

Una orquesta es pues un armazón sonoro donde cada cual tiene su papel y sus silencios, algo asi sucede con nuestro cerebro.

Para que usted se haga una imagen certera de todo lo que acabo de decir, le diré que la cuerda es la serotonina de la orquesta. El metal la noradrenalina y el glutamato, la percusión la dopamina y la madera los sistemas de inhibición (GABA y sistema opioide). Así a grandes rasgos y para que tengamos una imagen clara en nuestra mente de los paralelismos entre la composición de los timbres y nuestro cerebro. Lo importante es saber que una buena sensación sonora es aquella que mantiene un equilibrio entre sus partes.

Y como este post va de la serotonina, es bueno que empecemos por el principio. La serotonina es un neurotransmisor que tiene en nuestro organismo múltiples funciones relacionadas con el sueño, la conducta sexual, la conducta alimentaria y la impulsividad emocional. Pero se trata de un sistema modulador, ni es excitador, ni inhibidor. Por sí mismo no se ocupa de nada concreto sino que supervisa y trata de coordinar todo lo demás. Si usted dispone en su casa de un ecualizador trate de quitarle la cuerda a esta composición y verá en que queda: queda en un esqueleto sin sentido.

Observe que en esta obra -una obertura- de Wagner todo comienza con la exposición del tema por el metal y la madera en un piano muy dificil técnicamente pues el metal es dificil de modular a la baja hasta que llega la cuerda en su ayuda en un segundo tiempo y le proporciona una modulación especial es como si se le hubiera añadido alma al mismo tema. Y asi hasta que en una tercera parte todo se desmelena con un fortisimo del metal mientras la cuerda contrapuntea arpegios fortisimos también. O sea una genialidad. Pues asi es nuestro cerebro, una obra de arte de la evolución.

Pero podemos llevar la metáfora más allá y es precisamento esto lo que pretendo hacer ahora de acuerdo con el titulo de este post. ¿Qué tienen que ver los mercados con las orquestas, los neurotransmisores cerebrales o la música.

Pues tiene algo que ver, pues la economía es una disciplina sistémica, como la música y nuestro cerebro, todo está relacionado con todo y presidido por las leyes del caos y la no-linealidad. Las leyes que presiden la economía son las mismas que presiden nuestro cerebro: las leyes del caos, ese lugar donde la causalidad ha dejado de ser una palabra con sentido. Por ejemplo en la economía no existen directores de orquesta, aunque hay gente que cree que las decisiones económicas se toman en algun lugar centralizado de Manhattan o de las torres KIO o como se dice ahora en los Bancos o el sistema financiero. Es falso. La toma de decisiones en la economía no las toma nadie, las toman los mercados que son no-individuos y que poseen lo que se llama en teoria del caos, la no-localidad. Es decir los mercados no son nadie ni están en lugar alguno, algo asi como el Yo. Pero poseen una intención: ganar dinero.

Los mercados pues son una entelequia, un constructo teórico que como el Yo es un intangible destinado a conseguir la supervivencia del organismo que le sirve de soporte. No pueden verse y no tienen una existencia material pero sin embargo tienen una existencia muy real: tanto los mercados como el Yo son muy eficientes, el uno para regular la producción de bienes y el otro para mantener un relato histórico coherente acerca de nuestra identidad.

Lo que no es una entelequia son los politicos, los banqueros, los ciudadanos y las instituciones del Estado. Eso no son entelequias sino realidades fácticas. Neurotransmisores que descompensan el equilibrio ecológico del cerebro y de la economia. La mayor parte de la gente confunde los mercados con los Bancos e ignora que el problema que estamos viviendo en España (y en toda Europa en este momento) no es que los mercados se hayan vuelto locos. Sino que han sido intervenidos.

O que han sido pervertidos si usamos la metáfora psicológica.

Supongamos que viviéramos en un entorno económico donde dejáramos que los mercados regularan la oferta y la demanda de los productos de consumo y que no hubiera politicos sino gestores profesionales de lo público. En el caso de que estos gestores fueran personas honestas -cosa tan dificil de conseguir hoy como en la historia de Sodoma y Gomorra- no tendrían más que ejecutar pequeñas correcciones  puntuales a las desviaciones temporales de las adversidades. Supongamos que hubiera bancos y que estos bancos estuvieran sometidos a la ley de Peel (de la que hablé en el post anterior), no habria desviaciones crediticias ni de apuntes fraudulentos. Los bancos no tendrían perdidas, ni hipotecas sin pagar. Los ciudadanos se las arreglarian con lo que tienen y para pedir un préstamo pasarían multiples controles, pero a cambio el Estado les exoneraría de gastos suntuarios como ahora donde el hipotecado no sólo ha de correr con los gastos adyacentes a abrirse una hipoteca sino también ser la victima de una ley hipotecaria pensada para proteger a los Bancos y no a los ciudadanos.

Los mercados no son los culpables de la situación que tenemos en la actualidad pues fueron intervenidos ya en la época en que Felipe Gnzalez y Alfonso Guerra decidieron tomar no solo el poder político sino el Estado en sí mismo. Es por eso que se ha dicho que el PSOE de aquella época no fue un partido institucional sino un régimen, una especie de franquismo sin Franco y con cara democrática. Aquellos fundamentalistas democráticos se pusieron manos a la obra y a la conquista de un Estado sin defensas y demasiado débil en aquel tiempo para hacer frente a aquella opa hostil que Felipe y Alfonso idearon. Y que el tiempo ha demostrado que no benefició solo al PSOE sino que cualquier partido politico que gobierne este país cuenta con la ventaja de que se diseñó un Estado a imagen y semajanza de los partidos politicos. Así hablamos de partitocracia, una situación de corrupción endogámica, politización de todo lo publico y nepotismo programado que pone y quita jueces (que en teoria son independientes), pone y quita directores de periódicos , pone y quita gobernadores del banco de España, las tres patas de un Estado de derecho moderno que en nuestro pais han sido intervenidas por el Gobierno de turno.

Asi no es de extrañar que el CGPJ (Consejo judicial del poder judicial) o el tribunal Constitucional estén infiltrados de agentes y comisarios politicos de los partidos, que haya periodistas, columnistas y tertulianos pagados por los partidos, sindicalistas comprados y una patronal cautiva de las decisiones del politico encumbrado.

Dicho de otra manera nuestro país tiene una disfunción serotoninérgica grave.

Y qué sucede cuando los cerebros individuales están sometidos a estas disfunciones?

Pues suceden cosas como ésta.

Se construyen aeropuertos sin aviones, trenes sin pasajeros, AVES que pasan por Cuenca y Ciudad real, se hacen campos de golf en Soria, edificios publicos sin función, museos que no visita nadie salvo excursionistas, se financian obras faraónicas, se hacen parques temáticos, ciudades de lenguas o del cine, universidades sin alumnos o se financian industrias del cine español u ONGs fraudulentas. Todo por el clientelismo politico, no de los mercados.

Como a los individuos concretos las disfunciones serotoninérgicas se dirimen en ciclos de mania-depresión y nuevos ciclos de expansión y recesión. La economía sigue este patrón de recurrencia tanto o más que los ciclos de un trastorno bipolar. Parecen haberse vuelto locos todos a pesar de permanecer cuerdos. Es la economía la que se ha vuelto loca y a todos nos vendria bien señalar con el dedo hacia Manhattan o darle la culpa a la Merkel.

Y lo cierto es que no fueron los mercados los que diseñaron que en Castellón, Huesca o Ciudad real tenian que tener un aeropuerto sino los politicos locales. Y no es que cometieran un error definitivo pues es muy posible que dentro de 25 años estas inversiones tengan sentido. Lo que sucede es que han venido demasiado pronto y que no han sido dictadas por las leyes de la oferta y la demanda sino por la megalomanía de algunos dirigentes con la complicidad del sistema financiero cautivo de sus políticas.

Los mercados están sometidos a ciertas leyes que se pueden estudiar según “la teoria de juegos” y contienen tres variables: el ahorro, el beneficio y el consumo. Ni que decir que para que los mercados operen con eficiencia ha de haber una oscilación critica entre esas tres variables tal que no se rebasen ciertos límites en las mismas. Por ejemplo, está bien establecido que un buen negocio es aquel que deja un 10% de beneficio pero si se introduce una “perversión” tal que un negocio deja un 100% de beneficio (como sucede en la burbuja inmobiliaria o en el tráfico de drogas) entonces lo que sucede es que el ahorro disminuye y el gasto aumenta a la par que aumenta en todo el entramado social la corrupción: los bancos prestan dinero que no tienen, los precios aumentan, los individuos consumidores se creen ricos y gastan o piden más de lo que pueden devolver, se ponen más enfermos a fin de consumir más bienes, etc y todos quedan endeudados a la espera de un rescate. La vorágine maníaca se extiende en toda la sociedad a partir de la especulación de unos cuantos (no de los mercados) sino de los agentes que tienen poder para torcer el rumbo de las cosas.

Y entonces los mercados hacen su papel y nos/les ponen en su sitio. Si habia una burbuja inmobiliaria mandan al paro a todos los albañiles, fontaneros y carpinteros, de repente todo el mundo encuentra quien le arregle el grifo de casa, los precios van a la baja. Si el mercado de trabajo estaba hipertrofiado quiebran las empresas que los sostenían y no porque los mercados sean crueles con los individuos (carecen de sentimientos pues no existen) sino porque las deudas de aquellas empresas maniacas son superiores a sus beneficios. Ni que decir que la regulación que llevan a cabo los mercados (si les dejan) es a la larga beneficiosa. Los excedentes laborales se colocarán en otro lugar con beneficios reales a poco que los politicos dejen de intervenir en la economía virtual. Y la mejor noticia: los mercados se han cansado de nuestros politicos y algo tendrán que hacer para salvar su sillón.

No basta con recortarnos a los paganos de siempre, ellos también tendrán que recortarse o cortarse la coleta para siempre.

Los mercados no perdonan a los inútiles.

La economía maniaco-depresiva

mayo 9, 2012

Confieso que hasta hoy no habia oido hablar de Robert Peel, ni siquiera del profesor Huerta Soto cuya lección magistral adjunto más abajo. Sin embargo si me habia preguntado en ocasiones si existiría alguna relación entre los ciclos económicos y los ciclos que presentan ciertas enfermedades mentales, usualmente esas que conocemos como psicosis afectivas y que hoy conocemos con el blando nombre de trastorno bipolar.

Se trataba de una de esas ocurrencias que suelo tener de vez en cuando y a las que no presto mucha atención por aquello del cierre categorial, un principio que preside la interelación entre disciplinas y que puede enunciarse así: las obervaciones empíricas de la psiquiatría -o de cualquier otra disciplina- no son traducibles a las observaciones de la economía, o la neurobiología o la antropología. Cada disciplina es inmanente y se alimenta de sus propios encajes de bolillos. De lo que se trata, en una disciplina cualquiera es de relacionar los hallazgos y observaciones (evidencias) que se obtienen desde dentro de esa misma disciplina. ¿Tiene la prohibición del incesto un correlato neurobiológico? ¿Es la prohibición del incesto algo cultural o es genético? ¿Es innato o requiere un aprendizaje social?

Ni lo sabemos ni lo sabremos nunca.

Sin embargo la economía presenta unos ciclos y fluctuaciones tan parecidos a los ciclos del humor de los pacientes maniaco-depresivos que al menos podemos plantearnos si existirá alguna coincidencia. Expansión crediticia-Crisis-recesión es un trinomio demasiado parecido al de mania-crisis-depresión que presentan los pacientes bipolares. Al oir esta disertación del profesor Huerta Soto he caido en la cuenta de que el origen de la recurrencia, el origen de la fluctuación económica es un error en la formulación de la ley de Peel y que por razones poco comprensibles no se ha corregido aun por el sistema financiero y económico.

La ley de Peel es muy facil de comprender. Consiste en una perogrullada: los bancos no deberian generar mas dinero o papel moneda que aquel que da cuenta de su tesoreria real. O dicho de otro modo: no pueden emitir valor pecuniario más allá de sus activos.

Pues resulta que no lo hacen y como todo el mundo sabe se dedican a jugar el juego de la pirámide, que es un juego prohibido e ilegal, baste recordar el caso del Forum filatélico o el de Gescartera. O el escándalo de las obligaciones preferentes que afectan hoy a bastantes clientes de los bancos timados por sus gestores. La pregunta que se suelen hacer algunos es por qué estas personas no han ido a la cárcel. Pues no han ido porque la actividad de los bancos actuales se fundamenta en esta creación de papel ficticio que no responde a la economia real, pero que asombrosamente no es delito.

Para saber más de esta cuestión os aconsejo visionar este video, donde el profesor Huerta Soto nos cuenta la historia de este Peel y de paso nos da una receta para salir de la crisis en la que nos encontramos. A mi me ha parecido muy aleccionador y he aprendido mucho.

Una de las cuestiones que más me han llamado la atención de esta lección magistral es la comparación que Huerta Soto hace de la expansión crediticia y la adicción a drogas. Hay quien postula para un adicto la administración de la misma droga a fin de tratarle su sindrome de abstinencia y hay quien propugna austeridad. La austeridad es desde luego y a largo plazo más beneficiosa que las medidas blandas pero es seguramente peor aceptada por el drogadicto. Vivimos ahora ingresados en una clinica de desintoxicación que se llama “euro” y en esta clinica estamos encerrados en una celda cuya llave está en el bolsillo de una enfermera llamada Merkel.

Ni pensar quiero en qué sucederia si no existiera ese recurso terapeutico y anduvieramos en la peseta.

Huerta Soto deberia tener una oportunidad como aquellos maletillas que iban de plaza en plaza pidiendo la suya. Yo voto por él para sacarnos de este atolladero, no sólo tiene la receta, sino que augura una buena salida de la depresión. Y tambien profetiza que volveremos a las recurrencias puesto que nadie sabe quien es en España el Sr Peel y aqui solo tratamos los sintomas pero no la enfermedad de fondo.

La conferencia da para otras ideas interdisciplinares como por ejemplo qué consecuencias tiene la expansión crediticia en la moral de una sociedad o cual es el impacto de esta burbuja financiera en las economias reales. Pero eso será materia de otro post.

El pensamiento Alicia y twitter

mayo 7, 2012

Ayer fue una tarde de Domingo entretenida, no se celebraba el dia de la madre sino el dia de las elecciones a la República francesa. Nunca unas elecciones en nuestro pais vecino tuvieron un tal seguimiento ni mayor concurrencia de intereses encontrados que en la tarde de ayer. Todos los activistas de la izquierda salieron del armario en twitter y en las redes sociales lanzando toda su artilleria contra el PP y los recortes . No solo eso, vituperando a Carla Bruni (objeto de todos los dardos), contra Sarkozy (ese chulo putas) y la Merkel que se ha “quedado compuesta y sin novio”. Fascinante ¿no? ¿Por qué las elecciones francesas despertaton tanto interés en nuestro personal celtibérico?

Se trataba de la resurección del pensamiento Alicia.

Se trataba de reciclar la ilusión de los partidarios de la izquierda socialista.

Se trataba de hacer borrón y cuenta  nueva.

Es curioso que en un pais donde hace solo unos meses gobernara el PSOE, el personal haya perdido tan rápidamente la memoria. Este es un pais curioso y se le atribuye al PP toda la responsabilidad de la situación en que nos encontramos enlazando los recortes con el Mal y sin caer en la cuenta de que la deuda de nuestro pais viene de atrás, viene del gobierno de Zapatero que gestionó tarde y mal la crisis, usando uno de los mecanismos de defensa de peor nivel que existen cuando la realidad no nos gusta: la negación.

Gustavo Bueno es uno de esos sabios con fundación incluida que representa, -hoy casi en soledad absoluta- el pensamiento critico con base filosófica (no conspiranoico) y que tiene publicados muchos papeles interesantes y tambien videos donde aborda no ya los grandes principios filosoficos del pensamiento universal sino su aplicación práctica a nuestra vida cotidiana. Su obra, a la que recomiendo a mis lectores que vuelvan de vez en cuando, aborda el controvertido tema de cómo debemos pensar ( y no qué), una cuestión que es un verdadero dilema en un mundo donde cualquier estupidez puede ser pensada y viralizada.

Uno de sus libros más conocidos es precisamente “El pensamiento Alicia” donde Bueno aborda -a través de la inspiración que le proporcionó el talante zapateril- la ingenuidad de los gobernantes que pretenden gobernar a través de las buenas intenciones, a veces con un estilo angelical que parece inspirado en una pelicula de Walt Disney.

La red está llena de buenos articulos sobre el pensamiento Alicia, por lo que remito a mis lectores a ellos si quieren profundizar en esta estrategia del pensamiento blando. Aqui hay uno muy bueno.

Pero a mi lo que me sorprende es el éxito que este pensamiento tiene entre el personal y que explicaria los 11.000.000 de votos que Zapatero obtuvo en su ultima presencia electoral y la exaltación de las buenas intenciones que se propició anoche cuando se supo que Hollande obtuvo una ventaja del 2% sobre Sarkozy. Y me sorprendió mucho que ante la pírrica victoria de Hollande en las elecciones de Francia se encendiera la red con un júbilo y con una agresividad desconocida por mi hasta ayer. Es como si el pensamiento Alicia se hubiera replicado como un meme contagioso por la red llegando a la siguiente conclusión: “ahora que Hollande ha ganado las elecciones volvemos a ser ricos”.

Lo cierto es que habrá que es para preguntarse qué votamos cuando vamos a votar. ¿Votaron contra la Bruni? ¿Contra el divorcio? ¿Contra la chuleria de Sarkozy? ¿Fue la envidia de no poder beneficiarse a la Bruni lo que movilizó el voto? ¿Fue el talante- Alicia de Hollande?

Pues claro que no, la gente vota con la mano metida en su bolsillo. Sarkozy perdió por sus recortes. Lo mismo le sucederá a Rajoy y lo mismo le sucedió a Churchill.

Un júbilo irreal porque la politica que pondrá en marcha Hollande será – mas allá de ciertos gestos con los inmigrantes y las minorias- muy similar a la que llevó a cabo Sarkozy. El problema es que no hay otra, politica digo. Lo único que cambia es el talante, de chulesco en Sarkozy al blandengue de Hollande.

No hay otra politica que no pase por devolver el dinero que hemos gastado a manos llenas en Europa mientras nuestros gobernantes-Alicia distribuian café para todos en aquella especie de orgía universal que vivimos en la década anterior.

Y como todo el mundo sabe, la única forma de devolver lo que se debe es ajustarse el cinturón y atender a nuestras deudas antes de a nuestros caprichos o necesidades.

Lo cierto es que somos un pais maniqueo, infantiloide, malcriado y ni-ni que ni estudia a Bueno, ni trabaja. Y la verdad es que no es que falte el trabajo, lo que faltan son empleadores. Lo que está en crisis no es el trabajo sino el beneficio.

Y sin beneficio no hay trabajo.

Aqui el mismo Gustavo Bueno explica qué es el pensamiento Alicia.

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